30 jul. 2012

Mejores cervezas del mes: Julio'12.

Aunque siempre es complicado afirmar algo con tanta rotundidad, tras pensarlo mucho estoy bastante seguro de que este julio que estamos a punto dar por pretérito ha sido el mejor mes del año en cuanto a joyas probadas, cosa que ni de lejos imaginaba ya que habitualmente suele ser un secarral de variedad y calidad, y siempre prima la “refrescabilidad” (menudo palabro…) de las cervezas degustadas. En ello tuvieron mucho que ver dos magníficas e intensas veladas con el buen amigo Txema, una de las cuales también la disfrutamos con otro espléndido coleccionista y gran persona, Jose Ramón, pero también la ansiedad por consumir algunas cervezas que llevaban demasiados meses esperando a ser consumidas en el armario.

Antes de los festines en compañía, la primera que nos dejó sin palabras fue una totémica Birrificio del Ducato Verdi Black Jack, una Imp. Stout añejada en barricas de whiskey escocés Islay y que nos trajimos de la colosal tienda de Alvinne allá por el mes de septiembre. De aspecto es inmejorable, verdaderamente “petrólea”, con una bonita espuma marrón rojiza, abundante y muy porosa pero de rápida bajada. En nariz destacan notas potentes a tabaco, turba y ahumadas, y por detrás a madera así como a torrefactos, café, chocolate negro… Una gozada. En boca, con una textura sedosa y carbonatación muy bien integrada de burbuja pequeña, vuelven las notas derivadas de su paso por barrica, ahumadas, de turba y hoja de tabaco, muy seductoras, sobre un fondo de torrefactos y un punto alcohólico también que dejan una sensación cálida elevada y duradera pero bien compensada. Junto con una acidez marcada, hacia el final aparecen unas pocas notas a chocolate y frutos secos. Una verdadera maravilla.


 La segunda cerveza, que sin ninguna duda también podría coronar cualquier podio, es la Amager Galanthus Nivalis. Se trata de una barley wine cálida, sabrosa, que a pesar de los tópicos que ligan este estilo a noches frías de invierno, sirvió maravillosamente como colofón a una estupenda “torrà de carn a la brasa” (creo que no hace falta traducción… :P). Obviando su “fachada”, sobre la cual creo que estaremos todos más o menos de acuerdo, nos encontramos ante un bonito elixir color caoba ligeramente turbio y que forma una espuma poco persistente de burbuja minúscula, la cual termina su fugaz existencia formando un fino anillo. En nariz ofrece mucho caramelo y frutos secos (nueces y avellanas), vino de oporto, mucha fruta oscura (ciruelas, pasas…) que se acentúa y seduce enormemente al ir tomando temperatura, así como madera y un punto alcohólico. Un cocktail explosivo y muy sugerente. En boca entra con una textura menos untuosa de lo imaginado y en ello tiene que ver una carbonatación media pero bien integrada. En un principio destacan las notas a fruta oscura ya citadas, así como muchos recuerdos a madera y una acidez importante (que no desbordada). A lo largo del trago y sobretodo al final se potencia una sensación cálida. También al final aparecen notas cítricas (sobretodo limón) que ayudan a desempalagar esa sensación de calidez, así como un amargor comedido pero necesario y notas a frutos secos. Final seco, cálido y astringente. A pesar de su complejidad, se trata de una cerveza potente pero maravillosamente bien redondeada dentro de lo que cabría para el estilo.


La siguiente fue uno de los numerosos detallazos que quiso compartir con nosotros el buen amigo Txema en nuestra particular QTL (quedada Txemístico-Lupulera… sí, somos unos frikis… :P). Se trata de la ‘t Ij IPA, elaboración de una cervecera holandesa de la cual me declaro un auténtico fan. Para no hacer el post de extensiones bíblicas y también porque uno no estaba para ciertos menesteres, simplemente diré que la recuerdo con un aspecto muy turbio, muy cítrica, con predominantes toques a levadura cual belgian IPA de libro, posgusto astringente, pero bien balanceada. Una rareza que aún no me he encontrado por aquí y que no dudaré en repetir si así se presenta la ocasión.


Pero de toda la nutrida velada del QTL tengo que destacar una cerveza mayúscula, de las que pasa mucho tiempo antes de que te olvides de ella, si es que algún día lo haces. Hablo de la Baladin Xfumé, que el siempre ubicuo y oportuno Txema se encontró envejecida del año 2006 en una tienda que por lo visto desconocía lo que tenía entre manos dado su irrisorio precio de venta. Al igual que la anterior, las papilas no estaban ya para muchos apuntes así que simplemente os diré de esta ambrosía que la recuerdo nula de carbonatación y espuma (algo lógico por el tiempo de guarda), con textura muy untuosa, muy dulce y repleta de fruta madura como melocotón, albaricoques y pasas, pero nada de ahumados como hacía prever el nombre de la cerveza. Una cerveza absolutamente fascinante.


Para terminar vamos con Gisberga Trigo, una cerveza que probamos en Mediona, repetimos en la citada QTL, y dadas las buenas impresiones decidimos repetir pocos días después en casa. Nuestra botella la encontramos algo distinta a la probada con Txema, con mayor presencia de lúpulo y especiada, con una buena base afrutada pero con el cereal menos presente. Cerveza sorprendente, lógicamente refrescante y muy pero que muy bien hecha.


Y con unas cuantas cervezas más disfrutadas y guardadas en el tintero colectivo, damos por terminada esta auténtica bacanal de los placeres birreros. Aunque muy complicado repetir el nivel, seguro que alguna sorpresa nos deparará el mes de agosto, en parte debido a una escapadita que os avanzaré en el próximo post. ¡Buen “birrano” a todos!

23 jul. 2012

“La chevecha se me chube a la cabecha”…

Presuponiendo que quien pueda leer este u otros blogs cerveceros bebe cerveza por puro placer, con moderación y sin buscar expresamente pillarse una buena moña (aunque en ocasiones esto último sea una consecuencia inevitable…), hoy os quería trasladar una cuestión que seguro os habrá surgido a la mañana siguiente de beber en demasía según qué cervezas.

Pero antes, a modo de maridaje musical introductorio, os dejo éste enlace que seguro os sonará a más de uno.


Sí habéis escuchado la canción ya sabréis de que va el post de hoy. Si no (aún estáis a tiempo de hacerlo...) os digo que el tema de hoy es la resaca, y más concretamente la generada por beber (no siempre abusando) cerveza. Para empezar os dejo parte de una entrevista que el periódico La Vanguardia le hizo a Steve Huxley hace un par de meses (aquí tenéis el texto completo):

Decía Steve: “con la buena cerveza te puedes pasar y al día siguiente levantarte tan fresco como una flor de primavera. Pero con las industriales no es recomendable…” “¿Quiere decir que con la artesanal se lleva mejor la resaca?” A lo que Steve responde: “¡No hay resaca! Si haces la cerveza bien, con buenos materiales, no creas alcoholes superiores, que son los que provocan dolor de cabeza.” “¿Ni aunque tomemos 15 botellas?” “No. Antes tenía un local en el barrio de Gracia (Barcelona) en el que hacía cerveza y cuando preparaba una nueva me usaba a mi mismo como conejo de indias. Bebí 15 pintas, que son ocho litros, en tres horas sin comer. Después me fui a dormir dos horas a ver qué pasaba. Y me levanté bien.

Los alcoholes superiores a los que se refiere Steve son unos compuestos llamados aceites de fusel o alcoholes de fusel, un tipo de alcoholes de grado superior (llamados así porque tienen más de dos átomos de carbono) generados por la fermentación de bebidas, entre ellas la cerveza, y que contribuyen a los síntomas de la resaca en forma del odiado dolor de cabeza, vómitos, etc…

Imagen tomada de aquí.

¿Y cómo podemos evitar estos compuestos en la cerveza? Según palabras de Boris de Mesones (mirar enlace al final), esto se consigue realizando fermentaciones y filtraciones controladas y efectivas, con lo que se evita la producción de los precursores de dichos aceites fusel. Las grandes macros aceleran procesos aumentando las temperaturas y con ello se generan más alcoholes superiores que a su vez nos dejan una bonita resaca final.

Pero por lo que he podido leer en diferentes foros, blogs y páginas especializadas, no hay una única causa, sino más bien tres: los mencionados alcoholes superiores, ciertos azúcares residuales y las levaduras. Sobre estas últimas hay estudios que demuestran que existen personas alérgicas a ciertos componentes derivados de su actuación, los cuales por ejemplo aparecen en las cervezas sin filtrar (mira, una razón a favor del filtrado!).

Imagen tomada de aquí.

La cuestión es que esto queda muy bonito y técnico pero frente a una nevera de un bar ¿qué cervezas elegir y a cuales mejor ni acercarnos? Seguro que conocéis el mito de que por lo general las cervezas belgas son muy amigas de dejar el cerebro como una batidora a la mañana siguiente. En este sentido tengo que reconocer que en mi caso las mayores resacas que me he pillado han venido así, con cervezas con contenidos alcohólicos elevados, muy acarameladas y afrutadas, de entrada peligrosamente fácil y con un inconfundible aroma alcohólico... un perfil muy definido que me hace temblar solo de pensar en tenerlas delante. Pero no solo belgas, también doppelbock alemanas (tengo un muy mal recuerdo de la Löwenbrau Triumphator…), muchas lagers subiditas de tono… No soy amigo de simplificaciones y generalizaciones y de hecho lo anteriormente dicho viene de parte de un belgófilo (aunque venido a menos…) que también ha bebido muchas cervezas de ese país, frecuentemente de micros (dejemos los esnobismos a un lado…), con ese mismo perfil alcohólico y acaramelado y a la mañana siguiente se ha levantado como unas pascuas.

Si “no hay más remedio” y nos tenemos que enfrontar a una dura sesión de levantar el codo, ¿qué hacer en esos casos? Para evitar o al menos minimizar los efectos del alcohol la solución es tener las reservas hídricas al tope, comer abundantemente pero sin pasarse antes de beber (a poder ser un par de horas antes de empezar a beber), preferiblemente comidas ricas en azúcares y grasas (esto último impide la rápida asimilación del alcohol), así como alimentos ricos en vitamina C (cítricos, tomates, pimiento verde…) y del grupo B (lácteos o huevos por ejemplo). También es importante evitar comidas con mucho vinagre o excesivamente ácidas ya que irritan el tracto gastrointestinal y eso desemboca en los lógicos vómitos.

Imagen tomada de aquí.

¿Pero qué hacer si te has olvidado de todo lo anterior y tienes una resaca de tres pares de narices? Remedios de la abuela los hay a patadas… ¿Habíais escuchado eso de “cuando te levantes con resaca, bebe cerveza”? Sí, os prometo que aunque parezca increíble no son pocas las ocasiones que he escuchado a familiares o amigos no precisamente cerveceros decirlo… Pero salvando este curioso y aparentemente tan poco atrayente antídoto, tenemos los consejos de siempre: beber mucha agua, tomar algún caldo (de ave o de verduras) bien calentito, alimentos que nos ayuden a recuperar electrolitos y vitaminas como las frutas y las verduras… Por ejemplo un alimento ideal para este cometido es el plátano ya que nos aporta azúcares, electrolitos y vitaminas. Otro punto importante es un buen reposo y hacer actividad moderada.

Y por hoy creo que ya está bien de artes sanatorias. Así que ya sabéis, a beber y a disfrutar, pero siempre con moderación y responsabilidad. Ahora es vuestro turno, ¿algún consejo, recomendación o batallita que contar relacionada con beber cerveza y la maldita resaca?


* Este texto tan minucioso de Boris de Mesones seguro que os aclara alguna duda.
* En este otro enlace tenéis algunos consejos muy sencillos escritos en un inglés muy accesible.

18 jul. 2012

XVI Feria Cerveza Cullera: nuestra experiencia.

Tras anunciaros la 16ª Feria de la Cerveza de Cullera hace más o menos una semana, hoy os vamos a comentar por encima (se intentará…) qué tal nos fue allí.


Sin duda alguna en la actualidad no es lo más común encontrarse una feria de cervezas en la que no haya alguna elaboradora “artesana” detrás (copias burdas – con perdón - a lo pseudo-oktoberfest no cuentan…). Así que poder disfrutar de casi una treintena de cervezas alemanas en botella y otras 10 en barril es algo que solo por el hecho de romper con la norma ya me gusta y sin duda firmaría por tenerlo dos o tres veces a lo largo del año.

Como sería muy largo y tedioso tanto para vosotros como para mí comentar cada una de las cervezas probadas a lo largo de los diferentes días que nos acercamos por allí, simplemente os voy a dejar los nombres de las diferentes referencias que había y algunas fotos de las que probamos, dejando para el final los nombres de las que más nos gustaron.

Sobre estas líneas, uno de los barriles, Dom Kölsch, que me quedé con las ganas de probar. Además había también en barril Rhenania Alt, Schneider Original, Schneider Aventinus, Krombacher

En botella tenían Schlenkerla Märzen, un par de kellerbier (Mönchshof y Schlappeseppel), varias “trigueñas” (Schöfferhofer Hefeweizen, Oettinger Dunkles Hefeweizen y Schneider TAP2 Kristall), una alt (Hannen) y una kölsch (Früh), la doppelbock Hirschbräu Doppelhirsch, un amplio surtido de pils/export/helles (Binding Römer Pils, Ur-Krostitzer Pils, Lübzer Urkraft, Einbecker Urbock Hell, Andechs Spezial Hell, Licher Export, Jacobinus Classic, Apoldaer Glocken-hell, Löwenbräu original), una dunkel (Bergbräu Altstadt Dunkel), y varias curiosidades como Laustitzer Porter, Bosch Braunbier y Mönchshof Landbier. Además, también había varias de esas mezclas que nunca se muy bien como definir (Sternburg Diesel, Oettinger Bier Cola y Schöfferhofer Hefeweizen con pomelo), alguna representante sin gluten (Lammsbräu) y algún refresco de malta. Vamos, que había para probar y no terminartelas…

 Arriba, algunas de las diferentes botellas que fueron rotando a lo largo de los diferentes días.

En cuanto a los precios de las cervezas oscilaban entre 1 ticket (1,80€) y 2 tickets (3,60€), y tenías que comprar/alquilar una jarra de 50cl que valía 3€ (te devolvían el dinero si la retornabas). Los precios para las referencias en barril eran bastante baratos (50cl a 1,80€ no está mal) pero para las botellas para mi gusto estaban un tanto subidos (3,60€ para ejemplares que en su mayoría puede que no sean muy comunes en nuestro mercado pero que en algunos casos concretos sí se pueden conseguir en varias tiendas físicas/online por bastante menos). Pero bueno, en el fondo tampoco están nada alejados de lo que te cobran en cualquier bar medianamente especializado en cervezas.

 Ante la duda, una dunkleweizen nunca falla...

Además de cerveza había una carta correcta de comida, con salchichas, codillos y demás tipicidades germanas, aunque he de reconocer que por precios y calidad, en mis últimas visitas a ferias de este estilo no me suelo dejar ni un euro en lo que respecta a comida.

No se en qué diantres de estilo la metería, pero la verdad es que esta Apoldaer Glocken Hell se dejaba tomar muy bien.

Obviando que no tomamos la Schlenkerla Märzen ya que intento tener siempre alguna en casa, las que más nos gustaron fueron curiosamente las dos de la misma marca Mönchshof (de la cervecera Kulmbacher): la Kellerbier, una cerveza muy recomendable para esta época, con un marcado carácter cereal, ligera y de entrada fácil, muy refrescante; y la Landbier, un “estilo” (si se puede llamar así) cuyas representantes hasta el momento siempre se me habían quedado algo cortas pero esta vez gracias a su predominante toque cítrico, muy equilibrada y redonda y con una carbonatación muy bien integrada me dejó más que satisfecho.


 Arriba la Mönchshof Kellerbier. Abajo una curiosa braunbier, un estilo bastante raro de ver por aquí, y la Mönchshof Landbier.

 

Y ahora voy a romper con esa norma autoimpuesta de no hablar mal de una cerveza. Pero es la cerveza que menos me gustó en la feria (y en lo que va de año…) y no quisiera que en caso de que os toparais con ella pasarais por el mismo mal trago que yo. Se trata de la Lausitzer Schwarzes Porter, un mejunje exageradamente dulzón, literalmente un jarabe acaramelado descompensado, lejísimos de lo que entiendo por Porter sea cual sea su origen. Aún siento escalofríos al pensar en ella… :S

No me gusta señalar, pero...


Y esto es todo. Sin duda las sensaciones generales que nos quedaron fueron más que positivas pese a encontrar una gran mayoría de cervezas de macros al uso. Pero como decía al principio, no es nada habitual encontrarte ferias de este calibre por estos lares ya que por desgracia todo lo que suele unir cerveza y Alemania suele ser más bien un negocio en el que nuestra querida espumosa está de mera invitada y a veces ni eso. Ya estamos esperando la edición del año que viene!

16 jul. 2012

Zombier & De Molen: eligiendo el nombre de una cerveza.

Muchos seguramente conoceréis Zombier, una de nuestras mejores tiendas online gracias a su buen catálogo de cervezas entre las cuales hay algunas micros europeas más que reconocidas y de las cuales son los importadores oficiales para la península: Alvinne, DeDolle, De Molen, Haandbryggeriet, Eutropius, ‘t Gaverhopke…

Hoy os queremos hablar de una iniciativa suya muy chula. Y es que a raíz del acuerdo de colaboración con la holandesa De Molen Brouwerij estos últimos pensaron en sacar una cerveza especial para nuestro mercado, una Imperial IPA con romero y 8% de alcohol. Para elegir un nombre lo publicaron en su Facebook hace unos días y la respuesta fue realmente abrumadora, con más de 60 propuestas distintas llegadas a su muro y correo electrónico.

Abajo tenéis la etiqueta con el nombre aún por confirmar.



Y a continuación os dejo los 7 nombres preseleccionados:

- Hierba & Sol
- Hierba & Tierra
- Mar & Espuma
- Rocío & Marino
- Romero & JulIPA
- Romero & Lúpulo
- Siesta & Fiesta


Pero aquí no termina la cosa ya que la gente de Zombier ha pensado que ahora es vuestro turno. De entre los diferentes nombres tenéis que votar por el que más os guste hasta que termine el plazo el próximo viernes día 19 de julio. El nombre seleccionado verá la luz el próximo mes de octubre.

Animaros a participar, así siempre podréis decir que habéis formado parte de la elección de un nombre de una cervecera tan prestigiosa! 

11 jul. 2012

XVI Feria de la Cerveza de Cullera.

Tengo que reconocer que hasta hace poco solía acercarme de tanto en tanto por alguna de esas pseudo-oktoberfest puestas fuera de fecha, pero al ir encontrando una y otra vez siempre las dos o tres mismas referencias de cerveza a precios escandalosamente altos entre otras muchas razones que harían de esto un post interminable, terminé por aborrecerlas.

La cuestión es que el año pasado por estas mismas fechas fuimos por primera vez (a pesar de que era su 15ª edición) a una de estas ferias en la turística población de Cullera pensando que nos encontraríamos otro ejemplo más que añadir a la lista de mejornopierdaseltiempo, pero la verdad es que nos topamos con una gratísima sorpresa. Sin encontrar un edén, al menos si hallamos varias y muy interesantes referencias (en este enlace podéis ver nuestra reseña).

Así que si este año os viene bien y queréis comprobarlo por vosotros mismos, desde ayer día 10 hasta el domingo 15 de julio, todos los días a partir de las 21h tenéis cita en el Parque San Antonio de Cullera. Un listado de más de 50 referencias en cerveza vuelven a ser las principales credenciales de esta 16ª Feria de Cerveza de Cullera. A los que no podais, en este blog os dejaremos nuestras impresiones.


¡Ein Prosit!

9 jul. 2012

MCV2012: El birrano ya llegó.

¿Se puede empezar de mejor forma este post congregante del compañero Birraire que parafraseando al buen amigo Txema con una de sus ocurrentes frases? A mi desde luego no se me ocurre nada. Bueno, quizás decirlo ataviado con unas bermudas con flores estampadas y unas playeras mientras suena de fondo alguno de esos hits de Georgie Dan o de esa especie de “bomba” humana llamado King África. Pero como tampoco se trata de que terminemos todos haciendo la conga humana mejor eso lo dejamos para otro momento…

Para el que no siga las andanzas de este grupo algo friki que somos los bloggers cerveceros y no esté puesto en el tema, el company Joan (Birraire) nos emplazó a esta (otra más) estupenda iniciativa, el MCV2012 (de Mis Cervezas Veraniegas) en la que teníamos que dar nuestras razones para elegir una serie de cervezas que aliviaran los lógicos y por otra parte tan asfixiantes achaques calurosos de ésta época. Nos propuso 3 categorías - LL (La Local), DS (De Súper) y ¿? (Birra Comodín) – dentro de las cuales teníamos que defender la conveniencia de una u otra cerveza. Así que sin más dilación vamos a ello.

LL – La Local.

Creo firmemente que una cerveza tiene que ganarse al consumidor por su contenido y no por llevar la bandera de ser de tal o cual lugar, estrategia de venta que sigue dando de comer a unos cuantos. Pero como bien dice el refranero popular, lo cortés no quita lo valiente y no creo que el pensar lo anterior tenga que estar reñido con creer - y consumir – en el producto local, siempre que este sea sinónimo de calidad. Así que Joan me sirvió en bandeja la excusa perfecta para abrir dos cervezas que conseguí en Mediona y a las cuales les tenía muchas ganas: Ausesken Ed. Mediona 2012 y L’Anjub Blat Raner. Para quienes no los conozcáis, en mi opinión se trata de dos de los mejores productores de aquí a la hora de trabajar las cervezas con y de trigo (junto con Isaac de Reptilian, entre otros).

En cuanto a la Ausesken me sorprendió su bonito color marrón tirando a rojizo, elevada turbidez, con infinidad de burbujas minúsculas que ascienden incesantemente formando una espuma beige de bajada lenta y que persiste en una fina capa. En nariz se muestra muy fresca, destacando lúpulo un punto resinoso así como limón y naranja, y en segundo plano notas a bizcocho y un punto a cereal y paja. En boca entra con una carbonatación media de burbuja pequeña, chispeante y no molesta. Marcado perfil a cereal, ligera acidez y unas sugerentes notas a lúpulo cítrico y resinoso. Seguidamente aparecen notas a frutos secos, ligerísimo tostado y de nuevo biscuit. Se percibe un amargor pronunciado (que no descontrolado) de principio a fin sin que haya una base suficientemente malteada que lo oculte. Final cítrico, a frutos secos y ligeramente astringente bastante duradero que termina por redondear una cerveza agradable, de cuerpo medio, refrescante y que esconde maravillosamente bien sus 7,2% de alcohol.


L’Anjub Blat Raner posee un color anaranjado surcado por una turbidez media sin depósito alguno, burbuja minúscula que asciende hasta formar una preciosa espuma blanca cremosa, de porosidad muy pequeña, persistente y de bajada lenta, que deja un bonito encaje en la pared del vaso. En nariz muestra las típicas notas a cereal, pan, levadura, junto con un punto floral y a limón, leve afrutado con albaricoque y melocotón. Muy sugerente. En boca entra muy suave, un punto sedosa, y vuelven a destacar las notas a cereal, pan fresco y levadura, limón, algo de piel de pomelo, un ligero especiado y un toque a lúpulo terroso. Carbonatación media pero de burbuja pequeña. Final seco y astringente. En definitiva, una cerveza de trigo refrescante, de cuerpo muy liviano (4% alcohol) y que repetiría en más de una ocasión. El único pero es que en la etiqueta dice ser una witbier y para mi gusto para ser “de libro” le falta un especiado más marcado y un mayor sabor a trigo.


DS – De Súper.

No se si entendí las intenciones de Birraire para con este punto, pero birra de súper o de híper para mí son tanto aquellos ejemplos de marca blanca como las de macrocerveceras de la península que compro para consumir en las comidas, sobretodo a mediodía, con la única intención de aliviar el calor sin prestar mucha atención a sus “grandes” particularidades organolépticas (bueno, eso y para conseguir de tanto en tanto las continuas novedades de breweriana de las diferentes marcas). Todas ellas son premium lagers regidas por un patrón muy similar (dejando a un lado su calidad, si somos rigurosos tampoco es justo decir que absolutamente todas ellas son auténticos clones…). Así que en este sentido confieso que por mi nevera desfila de tanto en tanto lo más granado de la cervezofilia popular: Steinburg, Alhambra Premium, Mahou Clásica… y no me avergüenzo de ello. Ahora bien, casi siempre las consumo en litrona de vidrio, prácticamente nunca en tercios ni qué decir en quintos o muchísimo menos en lata.

¿? - Birra Comodín.

Tras el párrafo anterior que también podría haber titulado como “mis secretos y vergüenzas más inconfesables…”, quizás lo propio sería sacarme algún as de la manga, esa cerveza que os hiciera babear a todos de lo lindo, consiguiendo que olvidarais los “pecados” anteriores, pero lo bien cierto es que los tiros van por otros derroteros. Así que siguiendo con el arrebato populista, tengo que reconocer que si hay una tradición que sigo casi siempre que puedo es la paella dominical hecha a la leña, la cual, aprovechando esta excusa del MCV2012, decidimos compartir en familia este pasado domingo con una estupenda Big Chouffe 2011. Es la edición para coleccionistas en botella mágnum (algo de especial tenía que tener) de una cerveza que satisface tanto a neófitos como “entendidos” por igual. Refrescante, con el alcohol más que bien compensado, el lógico carácter especiado de la levadura belga, notas cítricas y un agradable toque a lúpulo. ¡Pero cómo me gusta esta cerveza! (por cierto, si os gusta la etiqueta serigrafiada, aquí os dejo el post que le dediqué a esta curiosa y atractiva serie para coleccionistas).



Y para terminar, vamos con una cerveza foránea clásica al tiempo que bastante peculiar y que se deja ver poco por estos lares. Se trata de una berliner weisse, concretamente un ejemplo un tanto comercial pero que no estaba tan mal como me imaginaba, la Berliner Kindl Weisse. El aspecto no es del todo atrayente, con un color amarillo pajizo apagado y una leve turbidez, con una espuma blanca etérea que desaparece casi al mismo tiempo que el líquido entra en contacto con la copa. Tanto en nariz como sobretodo en boca se muestra sugerente y refrescante, con un contenido alcohólico muy bajo (3%), un marcado carácter ácido (aunque menos de lo que me esperaba), notas a cereal, limón, manzana y cierto punto de vinagre. Cuerpo muy liviano y se deja tomar verdaderamente bien con este calor. Lo único que no me gustó fue un cierto recuerdo como dulzón y jarabeado (y eso que no añadí los clásicos jarabes de aspérula o frambuesa), y cuyo origen desconozco.



Conclusiones.

Lo reconozco, no he sido demasiado arriesgado al elegir las cervezas y el tópico del trigo para el verano ha dominado el post en diferentes formas. Y es que los clásicos lo son por algo. De todas formas, tanto para el verano como para cualquier época del año creo que se puede terminar una gran velada con una doble IPA, una Imp. stout o incluso una barleywine bien cañera y con barrica. De hecho hace unos días tomé una de estas y la disfruté como un enano. La cosa es encontrar el momento y la compañía perfecta (humana o no...). Y así doy por finiquitado este post dedicado a las cervezas veraniegas. Ahora queda esperar el resumen correspondiente para ver qué dicen los demás. Enhorabuena por la propuesta, Mr. Birraire!

5 jul. 2012

Baltic: conjugando cervezas y ámbar en Castellón.


Hace poco más de un mes dedicamos un post a las cervezas provenientes de los países del este de Europa, motivados en gran parte por el descubrimiento de una tienda verdaderamente interesante llamada Baltic. Y ya sabéis, quedándonos a poco más de una hora en coche desde casa, pues para allá que nos fuimos.


Jose nos contaba que este proyecto sito cerca del centro histórico de la capital de la Plana nació en 2009, después de que él y Dorota, su mujer, se lo plantearan camino de uno de sus frecuentes viajes a Polonia para visitar a la familia, ya que de este país es originaria Dorota. Viendo los numerosos encargos que sus amigos les hacían pensaron en montar esta tienda en la que se conjugan las cervezas, pero también los licores, vodka de calidad así como joyas diversas elaboradas con el preciado y reconocido ámbar báltico.

 Arriba, algunos de los vodkas.

En cuanto a cervezas poseen un surtido verdaderamente amplio de Polonia que ha ido rotando con el tiempo: Zywiec, Zubr, Warka, Lezajsk, Tyskie, Debowe, Tatra, Warka, Wojak, Karpackie, Lech… Pero además, poseen algunas referencias de otros países del este como Rusia y Ucrania, junto con algunas pinceladas de Europa occidental (Bélgica, Alemania, UK…) e incluso alguna referencia estadounidense. Una auténtica gozada y si no me equivoco, la primera tienda física de Castellón con estas referencias.


Arriba tenéis algunas polacas. Abajo el resto de estanterías.



Así que ya sabéis, si os pasáis por la zona os recomiendo que os acerquéis por este pequeño pero interesante rinconcito del báltico en el que os tratarán como en casa.

 Arriba Jose, el alma máter.

Información:
Baltic.
C/ Ros de Ursinos, 39.
12004 Castelló de la Plana.

1 jul. 2012

Crusat & Harviestoun.

En su momento recordareis (aquí os dejo el post a los desmemoriados…) que la distribuidora Crusat nos dio la grandísima noticia de que iban a distribuir algunas cervezas de la reputada y norteamericana Brooklyn Brewery. Pues bien, poco más de medio año después nos vuelven a sorprender con otra excelente novedad.

Hablo de Harviestoun Brewery, una pequeña cervecera escocesa nacida en 1985 que después de algún cambio de manos y de emplazamiento vuelve a ser una empresa independiente desde 2008 y se sitúa en la población de Alva. Lo que no ha cambiado es que desde un principio sus productos han ido cosechando éxito tras éxito en forma de premios y reconocimiento por parte de cerveceros de cualquier punto del planeta.


El acuerdo llegado con la distribuidora catalana nos permitirá probar su Bitter & Twisted, la Old Engine Oil, así como 3 ejemplares distintos de la gama exclusiva Ola Dubh, más concretamente la 12la 18 y la 30 years, en los tres casos hablamos de cervezas envejecidas en barricas de whisky Highland Park.


 

Desde aquí solo nos queda agradecer a Crusat el gran detalle que tuvieron de enviarnos unas muestras de la Bitter & Twisted y la Old Engine Oil, aunque tengo que reconocer que ya las habíamos probado y disfrutado enormemente con anterioridad a este acuerdo de importación. También habíamos probado la Ola Dubh 12, la cual nos dejó tan absolutamente maravillados que la metimos sin dudarlo entre las mejores cervezas del pasado mes de diciembre.


Arriba la foto que le hicimos en su momento a la Ola Dubh 12. En este enlace tenéis la correspondiente reseña.

Así que no nos queda otra que celebrar tal acuerdo. Personalmente ya estoy esperando con ganas poder encontrarlas por las diferentes tiendas, sobretodo esas Ola Dubh que aún no hemos probado.