24 dic. 2012

¡¡Felices fiestas!!


Aunque espero que tal día como hoy tengáis muchas y muy buenas razones para no estar aquí leyendo, he decidido lanzar igualmente este post para los que como un servidor no dejan el teclado de lado ni en los días de fiesta, así como también para todos aquellos que podáis leerlo a lo largo de las navidades. Tanto para unos como para otros, desde aquí os dedicamos fervientemente que tengáis unas felices fiestas y que empecéis el 2013 con mucha ilusión y con tanta o más cerveza que al empezar el 2012.


Como viene siendo tradición por estas fechas, aquí abajo os dejamos las cervezas de navidad e inverno que hemos podido conseguir este año. Creo que se nos ha vuelto a ir de las manos… ;)



 Anchor y Samuel Adams (USA) y Dieu Du Ciel (Canadá).
 
 Desde Noruega varias Lervig y Haandbryggeriet, y una tricolaboración entre Nogne y las estadounidenses Stone y Jolly Pumpkin.

 Popurrí de europeas: Leikeim, Aktien y Schlenkerla (Alemania), Samuel Smith (UK), BFM (Suiza) y las locales Agullons y Dougall’s.

 ¿Se nota que nos mola De Struise? La Tsjeeses de este año, la de 2010 envejecida en botella 2 años y las versiones con barricas (Porto y Bourbon).

No podían faltar más desde Bélgica (St. Feuillien, Serafijn, Petrus y Vicaris) y Holanda (Emelisse).


¡Bon nadal! ¡Felices fiestas! ¡Gabon zoriontsuak! ¡Bo nadal!

20 dic. 2012

Brindando juntos con la última copa.


Hoy estamos a 20 de diciembre y según parece predecir el calendario de los mayas, mañana es el fin del mundo. Curémonos en salud y por si pudiera ser cierto os propongo que elijamos una última copa con la que irnos un poco más contentos al otro lado.


Ésta es la pregunta que les hice a unos cuantos amigos y gentes conocidas del mundillo:

Suponiendo que pudieras tomar cualquier cerveza, desde la más común a la más rara y cara, ¿cuál elegirías y por qué razón?


A continuación sus respuestas (por orden alfabético para que nadie se me enfade…).

Alberto (Cantillon, Bélgica). Considero a Jean Van Roy (Cantillon) y a Vinnie Cilurzo (Russian River) los mejores elaboradores del mundo, no solamente porque hacen cervezas excelentes sino por el nivel humano y por su ética. Así que sin pensarlo mucho las elegidas serían una Cantillon Cuvée Saint Gilles y una Russian River Supplication.


Andrés (Cervecería Lúpulo Feroz, Oviedo). Hace unos años hubiera dicho Orval sin dudarlo ni un segundo. Con la perspectiva del tiempo y con la experiencia adquirida, aún siendo Orval una cerveza extraordinaria y aún estando entre mis favoritas, y como tengo que dejar para nochebuena una Marina Grimm North que tengo enfriando en la nevera desde hace meses (obviamente no pienso ni por un segundo que se va a acabar el mundo el día 21 -me tiene que tocar la lotería el 22), me gustaría volver a tomar la primera Hemel&Aarde de De Molen que disfruté hace ya años. La que venía con su sello de cera y su numeración de serie limitada. Una cerveza que me dejó marcado y que me hizo valorar lo que es un producto pensado para tomar muuuuuuuuuuuuuy despacio, dejando que coja la temperatura adecuada y disfrutando de los últimos momentos de que dispongamos.

Antonio Bravo (Ilustrador, Málaga). Si tuviera que elegir, por un lado estaría Stone Ruination. La bebería en la soledad reflexionando sobre el inexistente futuro. En segundo lugar elegiría la Green Flash Hop Head Red ale, para disfrutarla con gente en un ambiente totalmente decadente. Son hasta el momento las cervezas que más me han gustado de todo lo que he probado.


Biirkonnen (tienda online, Alicante). Aine. Seguro que el fin del mundo son todo inventos, pero sinceramente, si tiene que ser algo, espero que sea un Apocalipsis zombie. Y lo primero es ambientar la situación, siento alargarlo más pero es que a todo tengo que ponerle una BSO... Con un casco alemán en la cabeza (mi cerebro protegido ante todo) de fondo suena la canción "Abesses" (Birdy Nam Nam) mientras voy conduciendo tranquilamente mi Hummer color amarillo (lo mejor para camuflar la sangre), recubierto de cuchillas y cuchillos largos y bien afilados; en el techo hay instaladas 4 ballestas (norte, sur, este y oeste), y a mano nunca vienen mal un par de bazookas. Al lado de mi R2D2 (el mejor ataque siempre es una buena defensa) tengo las armas para la batalla cuerpo a cuerpo (por lo que pueda pasar): una katana, una espada espartana, y por ultimo varios lanzallamas y un par de guantes estilo Freddy Krueger (es un todo en uno, matar y cocinar xD)... Llegó la hora de la acción (Wait and Bleed – Slipknot), jugar sin simuladores al "Carmaggedon" (ñiejñiejñiej -risa maliciosa-). Geroooooooooonimooooooooooo!!!!! Por supuesto, (Twisted Nerve –Bernard Herrmann) no me iba a olvidar de regar toda esta historia y dar el ultimo suspiro con una "Black Berry Albert" o una "Rio Reserva" de Struise, me parecería llegar al Nirvana.

Biirkonnen (tienda online, Alicante). Jota. Como estas cosas siempre acaban, empiezan o transcurren con una confrontación entre el bien y el mal; por si acaso me echaría al cuerpo una Yin&Yang de EvilTwin para observar con tranquilidad los últimos segundos de un horizonte humeante dónde se dibuja un avestruz dorado (nótese el guiño Struise) de polvo ascendiente.. ¡oh no! Aaggghhh!!! es el Hummer de Aine ... slash, ñaaackk, chofff!!

Brian Strumke (Stillwater, USA). Te diría Alchemist Heady Topper y Stillwater Premium. Ésta última porque se ha convertido en mi cerveza para el día a día. Nunca me canso de ella… En cuanto a la Heady Topper no es sólo la mejor IPA, sino una de las mejores cervezas del planeta! Lo malo es que tiene 8% y no la puedo beber todos los días…


Bruno (Maestro cervecero de Toccalmatto, Italia). En primer lugar elegiría Cantillon Lou Pepe, una combinación perfecta entre acidez, “drinkability” y frutosidad. La otra sería Firestone Walker Parabola, una de las mejores cervezas que he probado este año, y aunque no me gustan mucho las Imperial stouts con mucho cuerpo y dulzonas esta es perfecta. Me gustan mucho todas las cervezas que he podido probar de esta gente, es más, creo que Matt Brynildson, el maestro cervecero, es uno de los mejores del mundo.


Carlo (De Struise, Bélgica). Una pregunta difícil… de todos modos voy a ser un tanto chauvinista por esta vez ;). Elegiría una Pannepot Grand Reserva porque es la cerveza que más se acerca a mis raíces. Si tuviera suficiente tiempo el día del Apocalipsis encendería un buen fuego y disfrutaría de una PGR bien añejada, un gran acompañamiento para reflexionar sobre mi corta vida. Aunque espero que los Mayas estén equivocados y en ese caso me alegraré de beber una simple Heineken, ni que sea por una vez. ;-)

Chela (Cocineru & CAAC & Beer Bon Bebant). Si viniera el fin del puto mundo la verdad es que estaría más tiempo haciendo el amor con mi chica que bebiendo cerveza aunque para engrasar la cosa unas cuantas TT Landlord pale ale o unas Deuchar's IPA de Caledonian no estarían de más y de paso haría homenaje a mis tiempos en UK. Para despedirme de la familia pues brindaría a tope con unas buenas Chimay azul y con los amigos imagino que tomaríamos cerveza de casa, Cotoya y Caleya aunque si te soy sincero no podría dejar este mundo sin echar al coleto una caja de sidra, a poder ser de lo del Santu de Llagares Canal jejeje. Entre amigos, ahí la tierra llama a la tierra jejejeje. Haya Salud y que no nos caiga el cielo sobre nuestras cabezas todavía.


Dani (CerveTV). Creo que bebería una Zinnebir de la Brasserie de la Senne. Fue la cerveza con la que bautizamos (aquí el video) a mi primera hija en la Cerveteca (BCN) y siempre le he tenido mucho cariño aunque ahora tal vez haya otras que me gusten más.

Gabriel (Zombier, Málaga). Tendría varias y por distintos motivos. Yo me prepararía una cenita de despedida con Three Floyds Dark Lord (o una cata vertical con las de varios años distintos), tendría varias cogidas de la bodega privada de Kris de DeDolle con algunas Stille Nacht de los ‘80/’90 y no podría faltar alguna de las cervezas raras que hace Struise y no saca al mercado. Una Pliny The Younger de Russian River tampoco podría faltar en la mesa.


Marya (Zombier, Málaga). ¡¡Uff!! Pues una seguro que sería la Oerbier, es el mejor antidepresivo que conozco, y además, por su valor sentimental, ya que hemos pasado muy buenos ratos con Chris y Elsa en Esen. Luego, si empiezo por Oerbier puedo acabar con cualquier barbaridad... depende de a qué hora del día 21 acabe el mundo. A partir de ahí sacaría alguna de esas reliquias que tiene Gabriel en la bodeguita, de esas que justamente hace falta un fin del mundo para que las abra.

Isaac (Reptilian, El Vendrell). Recientemente, en el Drunk Monk, me enamoré de la Thomas Hardy Reserva 1992 (y eso que solamente me dieron a probar un pequeño sorbo). También podría decir una Tsarina Esra de De Molen. o una que estoy tomando ahora mismo, la Molotov Cocktail, una imperial Ipa de EvilTwin. Pero si quieres una que no he probado y le tenga ganas… pues quizás la Pliny the Elder de Russian River, o la 120 minutes de Dogfish Head, o la... Conclusión: para el 20 de diciembre me traes una caja de cada y nos las pimplamos. Y si se tiene que terminar el mundo, pues que se acabe. Ah, y las razones, pues porque supongo que es mejor todo lo que te he dicho que no una Heineken…


Ivan (5 Titius, Olot). Hay muchas cervezas que me vienen a la mente y que podrían ser la última. Sobretodo muchas que no he podido probar nunca, aunque éstas las descarto porque solo faltaría que me decepcionaran y la última cerveza fuese una mierda… eso si que sería la muerte!!!! Así que me decido por una que me gusta mucho y que es realmente especial, muy difícil de conseguir y aún no he probado. Dentro del Bunker de DeDolle, entre polvo, telarañas y añadas viejas, tomaría una Oerbier Reserva 2004. Creo que es de las primeras con 13% que hicieron. Sería una muerte, dulce, ácida, vinosa y larga.


Joan Montasell (Birralta, Sant Cebrià de Vallalta). Sin pensármelo dos veces creo que me tomaría la Klokke Roeland, una cerveza buenísima de 11% alc., los cuales ni se notan! ¿La razón? Porque me hice “muy amigo” de esta cerveza en el bar de cervezas Bierhuis de Gante (Bélgica). Me trae muchos recuerdos de mi estancia en esta ciudad. Que más que recordar los buenos momentos mientras se acaba todo!

John (De Molen, Holanda). Celebrar el fin de los tiempos con una sola cerveza… Si fuera una De Molen sería mucho más fácil: Vuur & Vlam o Tsarina Esra Reserva por ejemplo. En caso de beber una sola: The Kernel Imperial Brown Stout London 1856. Sencillamente increíble. Si tuviera 7 días de fiesta me gustaría sobrevivir hasta el último segundo y en ese caso elegiría Närke Double Dutch Viking, una ale de sesión perfecta. Podría tomar muchas pintas de ella.


Juan (Naparbier, Pamplona). Posiblemente te diría alguna Cantillon pero creo que me voy a inclinar por la Nogne Red Horizon, aparte de que me parece una cerveza espectacular y diferente, es lo mejor que he bebido con una graduación tan alta. Por otro lado, es la ultima cerveza que bebí con Robert Merryman antes de su marcha a los E.E.U.U.

Kevin i Pep (Cervesa Marina, Blanes). Seguramente una buena IPA, amarga, sabrosa y aromática, por aquello de que aguantan las inclemencias de los largos “viajes”, pero lo realmente importante seria poderla tomar acompañado de las personas que realmente te importan.... La elección, pues barriendo un poco para casa sería The Grim North Black IPA.


Laugar (Microcerveceros y alma de toda buena fiesta cervecera que se precie). Temido día por unos y esperado día por otros. Como si del efecto 2000 se tratara y Terminator pasara de ciencia ficción a realidad. Nadie sabe que pasará pero como se suele decir más vale un por si a caso... Está claro que no podía ser de otra manera que con cerveza especial para un día especial, con lo que hemos decidido prepararnos para tal fecha con un ritual pagano para salvaguardar nuestras almas al estilo Laugar, y es que tras la masiva y continuada ingesta de cervezas saciadas con maíz, arroz y demás elementos indignos intentaríamos redimirnos antes de este ultimo viaje. Antes de nada hay que preparar el entorno. Estando en la misma costa que mejor lugar que alrededor de una hoguera en una playa del Mar Cantábrico con el sonido del mar de fondo. Después de haber elegido el entorno debemos centrarnos en nuestro cometido. Elegir el recipiente adecuado es fundamental, en nuestro caso una gran palangana (con símbolo de plástico alimentario, ante todo seguridad), para los más sibaritas el inox AISI 304 por lo menos. Tenemos el continente, pero difícil decisión la del contenido. ¿Una cerveza únicamente?, ¿Un solo estilo? ¡No! Que somos 5. Mejor haremos un blending, ¿no era algo especial?, ¡Pues ya está! Aportando frescura, punch y buena lupulización al blending tenemos la Hercules doble IPA (así cogemos color a marciano, así como verde). Para agudizar el gusto ácido tenemos la Hanssen Oude Gueuze. Como también habrá que comer algo para no esperar en vacío, añadiremos la Kulmbacher eisbock, un poco de pan liquido con extra de ABV. Toda gran reunión viene acompañada de un gran postre y café, para eso tenemos Mocha Bomb y Dark Lord (si no querías taza, pues taza y media). Ya tenemos todo preparado para comenzar el ritual. A las 22:00 hora zulu, cada uno deberá confesar todos sus pecados al mismo tiempo que añade una de las cervezas escogidas. Entre ellos tendremos muchos en común, ¡Si! Yo también tome arroz y maíz, ¡Juro no volver a hacerlo!. A su vez, y con la canción SACRIFICIO de los Mojinos Escozios de fondo, desollaríamos una Cobaya con nuestro molino Cortina… Ahora solo quedar esperar y venga lo que venga rodeados de grandes amigos y familiares, esperemos poder haberos ayudado a que la espera sea más agradable. P.D: añadir además que nuestra cámara funeraria estaría repleta de keykegs de las cervezas anteriores, un taptrailer y un CD de Siniestro Total, para que tanto el hipotético viaje como nuestra presencia en ese más allá sean plenos


Manuel Baltasar (Cervecería Freiburg, l’Hospitalet de Llobregat). Yo sin duda una Great Divide Yeti Espresso Oak Aged, ¡¡pero vamos, hasta reventar!! Es la única cerveza que me da un subidon, el aroma, su sabor… ¡¡Todo, todo y todo!! Parezco la niña del anuncio de seguros de Catalana Occidente, jajajaja!!


Raúl Benages (Bevirra, l’Hospitalet de Llobregat). Si pudiera elegir sería una Allagash Victor Francestein, hecha con uva fermentada con levadura de vino y después madurada en barrica de roble con más uva durante un año, o Ommegang Three Philosophers, una belgian strong ale hecha en blend con Liefmans Kriek. Por poner alguna de aquí, Marina Grimm North. ¿De mi estancia en Italia? Cualquiera de Birra del Borgo (me recuerdan a los festivales de cerveza de Turín), Rurale (me recuerdan a la única tienda especializada de la misma ciudad), Chocarrubica de Grado Plato (una birra con cacao que se hace en un brewpub cerca de Turín, en cuyo pueblo casi me pierdo). ¿Más cervezas que me traen recuerdos? Pues quizás la Mikkeller Black, que la probé por primera vez cuando estaba arreglando mi habitación en un piso compartido, o la Val-Dieu Grand Cru, primera cerveza que mi chica me quitó de las manos (antes no quería más que cosas light y ahora quiere belgas fuertes)… Por último, creo que te diría las 6 variedades de Black Hole en barrica de Mikkeller, que pude probar con Álvaro Petróleos, una gozada! Bueno, y creo que ya va bien, ¿no?

Robert Merryman (Shelton Brothers, USA). Me quedaría con Anchor Porter, en botella y en buenas condiciones. Hace más de 20 años esta cerveza (entre otras) me abrió las puertas al mundo de la cerveza artesana. Siempre recordaré como era y si tuviera que tomar la última querría esta. Define para mí cómo eran las artesanas americanas al principio, es nostalgia líquida.


Rosana (compañera de faenas blogueras y vitales). Pues supongo que elegiría una cerveza que no hubiera probado aún, ya que una conocida me traería demasiados recuerdos y seria un final muy melodramático ;). Si ese día estoy en casa y veo acercarse un meteorito o algo por el estilo iré a tu armario-almacén cervecero y me beberé cualquier cosa que encuentre, a partir de la tercera o cuarta fila, ya me entiendes, en ese fondo, fondo, muy fondo de armario ;-).  Otra opción seria pillar cuanto antes un billete de avión para Alemania ya que después de tus posts sobre estilos históricos no puedo morir sin probar alguno de ellos. Por ejemplo esa Bayerischer Bahnhof Original Leipziger Gose o la Wöllnitzer Weißbier recreación de la última lichtenhainer teutona serian una buena opción para saciar mi curiosidad...


Steve Huxley (elaborador). El concepto de Apocalipsis es común a muchas culturas, pero creo que prefiero su significado original: revelación. Estoy a punto de elaborar una cerveza en colaboración con Fort que será un intento de replicar la cerveza que había ocupado mucha de mi atención en la Barcelona Beer Company. Allí se llamaba 3 Graces Bitter y en su actual encarnación se llamará Steve’s Fort Barcelona Ordinary Bitter. Espero que por el día 21 diciembre esté en condiciones óptimas y sea una revelación. Creo que por estas fechas estaré bebiendo esto. No se si será la última cerveza que bebo, más bien creo que será la primera de muchas que se beberán como si no existiese la mañana. Para los que creen literalmente en la profecía Maya recomiendo La Fin du Monde, de Unibroue; es canadiense pero es tipo Tripel y contiene azúcar candi. Si te has equivocado corres el riesgo de empezar el primer día del resto de tu vida con una resaca.

Sven Bosch (Drunk Monk, Mataró). Si fuera el último día de mi vida y en lugar de estar en el Caribe quisiera beber una cerveza seria la 3 Fonteinen Schaerbeekse Kriek, por su color rojo-rubí intenso, por su aroma y sobretodo por su gusto amargo, ácido, una explosión de acidez en boca que consigue que te olvides de todos tus males y problemas. Es un auténtico elixir de juventud.


Jenny (camarera Drunk Monk). Seguramente seria una Struise Black Albert, porque me trae buenos recuerdos de un viaje a Bélgica con el equipo del Drunk Monk cuando fuimos al Zythos. Con la Black Albert di por finalizado un día dedicado a beber cerveza en buena compañía y terminé la noche muy a gusto en un bareto de Amberes… jajaja!

Dunia (camarera Drunk Monk). Yo me bebería una Sink de Bismarck por diferentes motivos. En primer lugar porqué el precio que vale esa botella no se paga cualquier día, pero si el mundo se acaba.. ¿que más da el dinero? En segundo lugar porque he tenido la suerte de probarla y creo que tiene un sabor muy especial, ya que es muy lupulizada pero a la vez adquiere un tono como de licor, con lo cual beberla se convierte en un buen rato con una copa en la mano; una copa especial y llena de un sabor distinto. Y en tercer y último lugar, la bebería porque con la graduación alcohólica pillaría tal pedo que me daría absolutamente igual que se acabara el mundo!


Víctor (Cervecería La Torxa, Benifaió). Sería y además sin ningún tipo de duda, la Sink The Bismarck de BrewDog, para quedarme K.O.!!!




Y no creeríais que iba a cerrar el post sin mi particular elección… Pues aunque estoy aún abrumado por la Birrificio Italiano Extra Hop que pude descubrir hace tan solo 3 días de barril y muy cerca de casa (una pils con tan solo 4,8% de alcohol, rebosante de kilos de lúpulos Tettnanger y tan bebible que no pararía de tomarla hasta reventar), si pudiera tomar algo con la pausa suficiente sin duda querría probar las cuatro variedades de 3 Fonteinen Armand’4 Oude Gueuze, y así irme bien a gusto con su maravillosa acidez al otro lado.




Así que ya habéis escuchado las respuestas de algunos amigos y conocidos. ¿Y vosotros con cuáles os quedaríais? Venga, soñemos despiertos todos juntos, que faltan menos de 16 horas que termine el día…

P.D. Todas las fotos las he sacado de la red y por lo tanto tienen sus respectivos derechos de autor.

17 dic. 2012

Birra Segura 2012. La crónica.



Ya estamos a lunes y atrás ha quedado un fin de semana muy interesante a nivel cervecero en el que por tierras alicantinas pudimos disfrutar del Birra Segura, la primera feria de cerveza artesana en Sant Joan d’Alacant. Como suele ser habitual tras los festivales, hoy es momento de nuestra crónica particular, aunque esta vez con una pequeña diferencia, y es que como ni tengo el tiempo ni tampoco la memoria para detallar punto por punto todos los numerosos y buenos momentos vividos, ni tampoco quiero aburriros con los entresijos que se mascan al estar tras la organización de un evento cómo este, intentaré que el post sea una especie de batiburrillo de recuerdos mezclados con fotos, intentando que la concisión no se vea excesivamente atropellada, y destacando lo que más nos sorprendió en lo positivo así cómo también en lo menos positivo.

Cerveceras asistentes.

Salvando una furtiva caña de Yakka a las 9 de la mañana, realmente abrimos la lata con Raimon Cooper y sus Illice Augusta de barril. Una suave Wheat Honey Ale con 6,5% de alcohol, hecha con miel de limonero, y más aún la Black Treacle, una “Jamaican Ale” hecha con melaza y pimienta de Jamaica entre otros ingredientes, muy curiosa hasta el punto de no dejar indiferente a nadie, nos dieron buena idea del proyecto que quiere llevar a cabo este espigado y agradable ilicitano. Afirmo sin temor a equivocarme que dará mucho que hablar, y para bien, en un futuro muy próximo. Eso sí, no solo los coleccionistas ansiamos ya las correspondientes versiones en botella.

 


Al lado suyo estaba el stand de Eduardo, de Cervezas Sacristán, un proyecto que lleva en marcha algo más de un año y a pesar de ello ya produce 500 litros por batch. Por el momento cuenta únicamente con una sola cerveza, una Amber Ale suave y agradable, con marcados recuerdos a fruta cítrica, dulzona y algo de caramelo pero no por ello empalagosa, y con una presentación bastante cuidada que no pasa desapercibida. Además nos contó que lleva entre manos un proyecto llamado TheBrewLab con el que pretende crear una sinergia orientada a compartir conocimientos, ayudarse entre cerveceros y obtener mejores condiciones a la hora de comprar insumos y vender sus productos. Así, ofrece sus instalaciones para todos aquellos cerveceros que no posean una fábrica o ésta sea de una producción pequeña, ya que posee toda la maquinaria para elaborar, desde una planta con 500L/batch, molino, línea de embotellado… Esperemos que vaya adelante este interesante proyecto.

 


Otra gente cuyas cervezas no conocíamos, más allá de su anterior elaboración en Tyris, era Icue, una microcervecera de Cartagena (Murcia). El cambio de etiqueta (a mejor, según coincidimos muchos) nos hizo sospechar que algo había cambiado también en el interior de las botellas. Por un lado, una Pale ale de barril con un hop-back de Cascade bastante sugerente, y por otro, una Weizen arquetípica pero sin ningún tipo de notas disonantes, nos dieron una buena sorpresa. Así que nos alegramos enormemente de que Juanan y Diego hayan decidido emprender el negocio por ellos mismos sin el amparo de otra micro detrás.

 


Otra de las cerveceras asistentes fue Xàbiga, cuyo nombre nos transporta rápidamente hasta la bonita población costera de Xàbia, en la Marina Alta. Su única cerveza era una Amber Ale con 30 IBUs, refrescante gracias a un agradable pero marcado toque a lúpulo compensado a su vez con una base acaramelada y ligeramente frutal. Muy rica. Por el momento no tienen instalaciones propias pero confiemos en que el nutrido grupo que está detrás (Javi, Paco, Toni, Rubén y Tano) terminen por decidirse a ello.

 


También tuvimos el placer de reencontrarnos con Toni, de Cervesa Spigha, que si bien no trajo consigo ninguna novedad, si pudimos reprobar su rica y marcadamente lupulada Na Valora de barril, una cerveza que nunca me canso de tomar. Además, la pareja alcoiana está trabajando en varios proyectos interesantes de los que más pronto que tarde supongo que nos informarán. Enhorabona companys i a seguir així!


Arriba, Toni haciendo trabajar al tirador. Abajo, una de las mejores birras valencianas sin ningún tipo de dudas.



Sin abandonar la franja mediterránea bajamos hasta Almería para reencontrarnos nuevamente con el amigo Claudio, el argentino parlanchín venido del desierto almeriense y que ya dio tanto que hablar en Benissa, aunque en esta ocasión acompañado por su familia. De sus Far West únicamente tuvimos ocasión de probar su versión de kölsch (o keutebier), con un claro protagonismo del trigo, que según pude leer hace poco en el blog del amigo Jorge, por lo visto así eran en sus orígenes. Una cerveza sin duda muy bien rematada y que nos convenció plenamente.

 


Antes de adentrarnos en la ancha y fría Castilla, llega el turno de hablar de Cervezas Yakka, gente de Murcia que también tuvimos el placer de conocer en Benissa, y que además se trajeron consigo las elaboraciones de dos cerveceras más de su tierra: Gamus y Molino del Río. Detrás de Yakka están Siul y J. David, pareja encantadora y extrovertida como pocas, que nos aportaron varias y jugosas novedades respecto a Benissa. La primera, su Winter Wood Ale, una cerveza navideña macerada con madera de almendro empapada a su vez con ron, además de contener anís estrellado y clavo. Una muy curiosa y agradable sorpresa. La segunda, Oso Lager, como bien reza el nombre, es una lager tostada con 6% ABV y con un dry-hopping hecho con Saaz, corteza de naranja y flor de azahar. Estos chicos de El Pinoso no dejan de sorprendernos cada día y para bien.

 
 


Y es hora de acercarnos hasta Toledo, desde donde vinieron juntos Yria-Guinea Pigs así cómo El Oso y El Cuervo. Los primeros, capitaneados por Ani y Ernesto también se apuntaron a Benissa y traían consigo varias botellas que distribuyen por la zona centro (Domus, Dougall’s, Milana…) entre las que destacaría la Domus Greco (aunque su elevado precio nos echó para atrás) y unas sorprendentemente baratas Domus Europa (y es que pasar de los 8€ que costaban las botellas de 66cl a 2€ las de 33cl es un cambio como muy agradable). Además nos encontramos con una novedad de la que prácticamente no habíamos escuchado nada, Dougall’s Winter, y que no dudamos en comprar. En barril traían una versión modificada de su rica Guinea Flow, aunque personalmente, y como ya le comenté a Ernesto, me quedo con la anterior versión por ser más espectacular en cuanto al lúpulo. También traían consigo su Golden Ale, Yria, que nunca defrauda.



Al lado de la gente de Yria-Guinea Pigs, como comentaba, estaban los también toledanos El Oso y El Cuervo, encarnados en Isi y Julián, cerveceros que empezaron hace menos de un año y aún así se llevaron numerosos elogios por sus elaboraciones. Trajeron consigo Oso Negro de barril, una Imperial Stout con 7,5% de alcohol muy distinta a los cánones yankies que nos saturan últimamente por el mercado, absolutamente espectacular, torrefacta, con recuerdos a melaza, regaliz, chocolate, una textura cremosa muy agradable, un posgusto muy largo… ¡Sin palabras! También se trajeron Vendetta, una red ale de 6% ABV muy maltosa, con notas afrutadas y levemente acaramelada, muy agradable y fácil de tomar. Estos tíos son la repera y además hacen unas birras increíbles son muy majos. Personalmente una de las más gratas sorpresas del festival.


A pesar de compartir con vosotros varios y muy agradables momentos, ahora me doy cuenta que no os saqué una foto a los dos juntos… Abajo, las botellas y Oso Negro.



A parte de las cerveceras, también hubo dos stands relacionados con nuestra querida espumosa. El primero de ellos a cargo de los encantadores Aine y Jota, cabezas pensantes y actuantes de Biirkonnen, la tienda online de la que os hablamos hace nada por el blog, y en cuyo stand también tuve el placer de conocer al buenazo de José María. Precios muy ajustados y sobretodo una cuidada selección de cervezas internacionales (BrewDog, Lervig, Struise, Haandbryggeriet, De Dolle, Weihenstephan…), además de muy buen rollo, es lo que ofrecían.


 Chicos, ¿cómo me traeis esas birras tan ricas y me dejais esa nevera para la foto? ;). Abajo, no sólo de artesanas locales vive el hombre...



El segundo stand fue el de Javier Castillo, con la Guia de Cervezas Artesanas Españolas. Vendía la guía junto con tres cervezas de navidad (Torquemada, Bresañ y La Virgen) por 24€.



Puntos positivos.

Tras comentar muy por encima lo que dieron de si las cerveceras asistentes, a continuación os dejo algunas de las impresiones de lo que nos pareció la feria.

- Como siempre, a parte de la cerveza, lo mejor en las ferias es conocer y disfrutar de la gente. Además, si como en este caso, formas parte de un equipo con tantas ganas de montar un evento cervecero en condiciones, el gozo es mayor.

- Poder probar cervezas interesantes tanto de las micros asistentes como de una buena selección internacional siempre es una gozada, pero si además las cerveceras asistentes son de Almería, Toledo, Murcia… que de normal no podemos encontrar en muchas partes, mejor que mejor.

- Concurso de homebrewers. Aunque únicamente hubiera siete muestras presentadas y pese a que no aparecieron sorpresas excelsas (ni tampoco negativas…), sin duda a nivel personal, participar como juez junto a eminencias del mundillo como “Antoineitor” de la Asociación de Cerveceros Caseros, o David Doñate, sumiller profesional, siempre es una experiencia enriquecedora que me encantaría repetir muchas más veces.

 Arriba, la entrega del premio al mejor homebrewer: Jesús Tapia.

- Breweriana. Salvo una pequeña excepción por despiste, todos los cerveceros se portaron estupendamente con las peticiones de material. Es de agradecer que la gente que trata de una forma un tanto áspera y desagradable a los coleccionistas siga siendo una excepción.

- Cata de cervezas navideñas. Aunque quede mal que lo diga quien escribe, ya que fui yo quien tuve el placer de estar a la cabeza de la cata, tengo que decir que los asistentes salieron muy satisfechas con las diferentes cervezas elegidas ya que a parte de aprender un poco, lo pasamos estupendamente. Las 6 cervezas a 12€ fueron: De Ranke Père Noel, Dupont Avec Les Bons Voeux, Gouden Carolus Christmas, S. Feuillien Cuvée de Noël, Haandbryggeriet Bestefar y De Dolle Stille Nacht.

 Lo pasamos realmente bien.

- Comida. Una cantina y varios tenderetes ofreciendo buenos bocadillos, quesos y embutidos artesanos, pericana de Muro… cubrieron con bastante solvencia este tema.

 Unos bocadillos bien ricos (“blanc i negre” y tortilla) regados por la rica y toledana Oso Negro.

- Música. Aunque en algún momento llegó a molestar por lo alto del volumen (sobretodo el primer concierto), los tres grupos que tocaron a lo largo del sábado y el domingo fueron un auténtico exitazo, así que tengo que dar la enhorabuena a Carlos, organizador del Mercado Artesanal de San Juan. Además, un concierto se retrasó para poder terminar la cata sin tener que gritar, con lo que doy doblemente las gracias.

- La cerveza era lo más importante pero no lo único interesante, y es que a parte de la mencionada música, en la entrada de la feria había unos 40 stands con productos de todo tipo (comida, libros, ropa…). Además, hubo una zona acondicionada para niños, facilitando que sus padres no tuvieran que precipitar su marcha.

- Hacer un evento al aire libre en otoño o invierno tiene su aquel. Cuando el tiempo es bueno nadie se acuerda de él, pero si las condiciones meteorológicas son adversas o excesivamente extremas como ha pasado en algunas ferias (la lluvia de Birrasana, AMCA o Colmenar Viejo, o el calorazo de Noblejas o en menor medida de Benissa, por ejemplo) todos lo maldicen. Es por ello que creo que podemos estar más que contentos de la suerte que tuvimos para la época en la que estamos, ya que el sábado se podía ir perfectamente en camiseta de manga corta.

Lo menos positivo.

- Asistencia. Creo que no hay duda en afirmar que lo más flojo del festival fue este punto. Aunque el público potencial era mucho mayor que en Benissa, que hubo una mayor difusión y a pesar de que en algunos tramos del fin de semana el recinto estuvo relativamente animado (sobretodo el sábado tarde-noche y mejor aún el domingo), la asistencia volvió a ser el punto flaco del festival, aunque esto nos permitiera a unos cuantos suertudos disfrutar y charlar más con los elaboradores.

 Sobretodo el domingo la cosa se animó bastante.

- Que a útlima hora se cayeran de la lista dos cerveceras (Gramm y Mammooth). Una verdadera pena.

- El evento de coleccionistas. Uno de los puntos fuertes de la feria de Benissa fue sin duda el evento de los coleccionistas, con bastantes representantes y material cambiado. En Birra Segura, en cambio, no pasó de un encuentro, muy agradable eso sí, entre “cuatro” amigos que con mayor o menor frecuencia nos vamos encontrando e intercambiando material, y se echó en falta más gente.

- Las notables ausencias de varias micros valencianas. A pesar del número elevado de micros que hay en Valencia, Alicante y Castellón, ver que feria tras feria no se dejan ver cuando en otras parte ocurre justo lo contrario me parece que es un tema que algunos se lo deberían hacer mirar.


Y para cerrar, cómo no, tenía que hacerlo como ya es costumbre con los agradecimientos a todas las personas con las que compartimos el fin de semana. En primer lugar a los colegas de organización: Siul y J. David de Yakka; Jota, Aine y también José María de Biirkonnen; Carlos y compañía del Mercado Artesanal de San Juan; Raimon Cooper de Illice Augusta y Eduardo de Cervezas Sacristán. Pero también a todos los cerveceros asistentes: Toni de Spigha (se te echó en falta, Pau); Claudio y familia de Far West; el frente toledano con Ani y Ernesto de Yria-Guinea Pigs así como Isi y Julián de El Oso y El Cuervo; Juanan y Diego de Icue; y por último y no por ello menos importantes, el numeroso equipo de Xàbiga. A parte de los cerveceros, evidentemente disfrutamos con muchas personas: los amigos (también llamado clan coleccionista) Txema, Jose Ramón, Jose Tamajón y pareja (desastre de memoria la mía), Benjamín así como Sebastian de Murcia, también Jesús y pareja desde La Roda (Albacete) y todos y cada uno de los asistentes a la cata; Paco de Solo Cervezas, la gente de Beer & Travel y Dani de Habemus Birra; algunos representantes de la Asociación de Cerveceros Caseros, Javier Castillo, Gonzalo de Tyris, los tres grupazos que nos dieron tan buen ambiente y algo de sordera también… A todos y cada uno de los que mi olvidadiza mente haya podido obviar, ¡¡MUCHAS GRACIAS!! Esperamos volvernos a encontrar muy pronto y desde ya os aseguramos que nos vamos a poner a preparar la que esperamos sea una 2ª edición del Birra Segura con mucho más y mejor.

13 dic. 2012

Curiosidades de las etiquetas navideñas (2012).



El título no da pie a muchas conjeturas, lo sé. Evidentemente, y siguiendo con la programación especial por las fiestas navideñas ya cercanas, hoy toca post de etiquetas de cerveza. Y es que si de normal no suelen faltar a su cita mensual, cuando hablamos de las etiquetas propias de invierno o navidad menos aún, ya que son quizás las que más admiro y más tiempo de búsqueda les dedico en mi colección.

Podría haber publicado un desfile como hacemos otras veces pero entre que muchas ya las conocéis y que para desfiles ya están el resto de posts del año, esta vez me he estrujado las neuronas un punto más de lo habitual (tampoco mucho…) para contaros algunas curiosidades que rodean a este maravilloso mundo de las cervezas navideñas.


Empezamos con la De Struise Tsjeeses, una de las belgas de navidad que más veces ha estado galardonada en el Kerstbierfestival junto con Stille Nacht de De Dolle. Hasta aquí creo que nada de nuevo. Lo que quizás no conozcáis es que en USA, debido a cuestiones legales (ya sabéis lo especiales que son los yanquis para según qué cosas) les obligaron a cambiar la etiqueta ya que por lo visto el humo que aparece en la etiqueta daba la impresión de que ese fake de Jesucristo estaba fumando marihuana. Así que ni cortos ni perezosos, la gente de Struise decidió añadir unas simples gafas de sol para acallar la polémica. Abajo tenéis la evolución de la etiqueta. Un 10 para De Struise.



Si lo anterior os parecía curioso, lo siguiente es de juzgado de guardia, pero además literalmente. Y es que la cervecera británica Ridgeway, conocida por sus etiquetas divertidas (bajo mi humilde opinión la mayoría de ellas son geniales), tuvo otra pugna similar en 2006. En este caso las autoridades de los estados de Nueva York y de Maine prohibieron la etiqueta de la Ridgeway Santa’s Butt porque por lo visto atraía a los menores de edad fomentando en ellos su iniciación al mundo de la ebriedad. Creo que sobra cualquier tipo de comentario al respecto, pero por suerte, meses después, las autoridades terminaron retrocediendo con el rabo entre las piernas y la terminaron aceptando. Pero la cosa no queda ahí y hay quienes quisieron ver algún tipo de guiño con una cerveza que su conocido importador, Shelton Brothers, sacó en 2010 elaborada en la misma cervecera, esta vez llamada Pickled Santa (“Santa en vinagre”). La verdad que no me negareis que alguna relación si parece tener…


Arriba la Santa’s Butt. Abajo una elaboración algo más "agria"…



Para los que aún estéis ojipláticos por la noticia anterior, vamos con una cerveza más de concordia con otro Santa Claus de por medio. Hablo de la Merry Chris Mouss de la Brasserie Entre Deux Mondes. En la etiqueta vemos el divertido juego de palabras entre los términos ingleses Christmas (navidad) y Moose (alce). En cuanto a la concordia o más bien fraternidad, si os va la vexilología (las banderas, vamos) y os fijáis en los brazos de los dos colegas, habréis adivinado el por qué del nombre de la Brasserie. Bueno, os lo cuento igualmente… ;). Pues cómo bien reza el nombre, tanto el nombre de la cervecera como las banderas hacen referencia a la fraternidad francófona existente entre Francia y el Québec canadiense. En cuanto a la cerveza, es una interesante blonde de 6,8% elaborada con jengibre, nuez moscada y enebro.



Volviendo a los Estados Unidos, abajo os dejo un cambio de etiqueta sencillo pero gracioso. Hablo de la californiana Port Brewing Santa’s Little Helper. Abajo tenéis la edición inicial de esta conocida imperial stout y la versión añejada en Bourbon. Fijaros bien en los numerosos detalles ya que el contenido de la botella no es lo único que ha cambiado para regocijo de coleccionistas… ;)




Damos un nuevo salto hasta Bélgica para detenernos con una cerveza cuyo diseño me cautivó hace ya unos cuantos años. Hablo de la Bocq Regal Christmas, la cual demuestra por qué hay tantos seguidores de las cervezas belgas y de sus etiquetas. No me negareis que el recién nacido entrando en el pesebre destrozando las paredes con esa especie de kart “tuneado” no es una pasada…



Volviendo con las inglesas, por si no habíais tenido suficiente con la Santa’s Butt de Ridgeway, más humor brittish: Skinner’s Jingle Knocker, un exibicionista con un "grifo" muy particular…



Y ahora volamos hasta el norte de Europa, concretamente a Dinamarca. Y es que Beer Here, cervecera cuyas elaboraciones rayan casi siempre a un nivel altísimo, posee unas etiquetas muy trabajadas. Referentes a ésta época tenemos Beer Here Jule IPA, en la cual usan lúpulos Columbus y Hallertau, además de incorporar corteza de naranja Curaçao. En la segunda,  Beer Here Vinter IPA, hacen un blend entre la citada Jule IPA y su Black Cat, una black IPA.


Arriba, no perdáis detalle de los ojitos de los ciervos. Abajo el "pobre" muñeco de la Vinter.



Para ir terminando, y cómo seguro que hay algún nostálgico de la navidad más clásica, aquí van dos joyitas muy coloridas. La primera, una estadounidense, Deschutes Brewery Jubelale, una old ale de 6,7% que bebe de las tradiciones inglesas más profundas. La segunda, Weyerbacher Winter Ale, también con unos sorprendentemente bajos (para lo que suele ser habitual) 5,6% de alcohol.


 


Y para cerrar el post, os paso la palabra con la siguiente pregunta: ¿qué os parece el cambio de imagen sufrido por la St. Feuillien Cuvée de Nöel? Abajo tenéis la comparativa de varias etiquetas hasta la actualidad.





Y con este post damos por cerrada la sección de las etiquetas por este año. Espero que las hayáis disfrutado tanto como yo y que sin duda os haya quedado claro que un buen contenido no tiene porque ir reñido con una buena imagen. ¡Felices fiestas!