28 oct. 2013

#MBC13: El resumen.


Bueno, pues ya lo dice el título, exactamente un mes y cinco días después de la cita acordada para que cada cual publicara su particular versión del #MBC13 (de “Mi Beerano Cervecero 2013”), aquí tenéis el resumen prometido. Pero antes de nada, y aplicando esa máxima de que es de buen nacido ser agradecido, quisiera daros las gracias a todos los 28 que participasteis (una auténtica barbaridad que sinceramente no me esperaba) de esta iniciativa que lancé con cierto recelo ya que aunque en verano nos ponemos “moraos” de cerveza, las neuronas se aletargan en perjuicio de la actividad escritora. Así que reitero mi gozo por la respuesta que acogió dicho evento pero también os agradezco a todos aquellos que os apuntasteis pero os quedasteis sin publicar por cualquier razón. Solo espero que en otra ocasión podáis uniros.

Aviso previo a navegantes: la lectura de este post requiere de una dosis de paciencia extra ya que resumir 29 experiencias da para mucho e incluso creo haber batido mi propio récord de extensión en un solo post. Avisados quedáis…

Vamos pues allá…

---

A pesar que el evento en un principio estaba planificado para el 23 de septiembre (día en el que oficialmente empieza el otoño en el Hemisferio Norte y por tanto dejamos atrás esos recuerdos y anécdotas varias entre las cuales hay muchas y muy buenas aventuras alrededor de la cerveza), la mecha que prendía fuego a esta falla birrero-digital se encendió unos cuantos días antes de lo previsto ya que ni más ni menos que hasta ocho “balas perdidas” no pudieron resistir el ansia de contar sus batallitas y se adelantaron a la fecha.

Abrieron el telón, casi dos semanas antes (eso si que es precocidad…), los compañeros de Artesanoos con un post en el que brevemente nos relataron su experiencia en el Birra e Blues, el brewpub sito en plena playa de La Patacona, en Alboraia, dónde Casto, un italiano totalmente inclasificable, y compañía, están dando mucho que hablar.

El segundo en compartir sus experiencias, también desde Valencia, fue Cristóbal, desde Una Bien Fría. En su post nos detalló sus andanzas por diferentes e interesantes bares de Budapest, además de dejarnos caer un avance de su experiencia por la una de las cervecerías míticas de Torrent, Río Mundo.

Luego llegó Gonzalo con todos sus alfa-ácidos galleguiños para contarnos desde Humulus Lupulus sus peripecias por tres destinos tan exóticos y tan poco reputados a nivel cervecero (al menos para quien escribe) como Tailandia, Laos y Bali. No contento con esto, terminó hablándonos de algunas cervezuelas que se marcó por su natal Ourense. Ya se sabe que los gallegos son gente de mundo pero chiquillo, ¡lo tuyo es de campeonato…! ;)

Raúl, alias Aniceto, retomaba la actividad redactora tras unos meses de parón y nos describió desde Inbirraveritas una auténtica bacanal de cervezones en ese pequeño paraíso que es Bélgica: espontáneas, rojas de Flandes, IPAs belgas, saisons… Aún sigue el charco de babas delante de mi ordenador…

Una Boon de la misma quinta que un servidor: 1984.
Cómo os pusisteis, Raúl... 

Gracias a la excusa del "Beerano" pude conocer al blog Lúpulo y Maltas, bitácora nacida el pasado junio y en la cual Kuro nos habló de su experiencia con tres cervezas: una italiana, una española y (no, nada de una francesa, dejaros de chistes fáciles...) una belga, amenizándolo todo con un temita no apto para bieberianos

El siguiente en compartir sus experiencias fue Dámaso, quien desde Damcu nos relató su grata visita a la micro andorrana Alpha y también a una atractiva cervecería llamada La Birrería, esta última por lo visto con más de ¡1000 referencias!. Sin duda y después de leerlo tendremos que empezar a poner en el mapa cervecil al pequeño país de los Pirineos. Ah, y la respuesta dada por una dependienta de supermercado sobre las cervezas de importación fue realmente memorable, jajaja!

Txema, amigo compañero de fatigas y juergas (últimamente más de lo primero que de lo segundo… creo que va siendo hora de marcarnos alguna QTL, ahí te lo dejo, mestre!), fue el siguiente en aportar su experiencia desde Y creo que he bebido… con tres grandes momentos: una visita al templo romano Ma Che Siete Venuti a Fà, una despedida in extremis del Freiburg y su gran capitán Manolo, y la visita a la primera edición de la Fira de Sant Feliu, ésta última por lo visto fue un auténtico éxito.

Dos auténticos cracks...

Los camaradas de Cervecearte, Mireia y Andrés, compartieron su experiencia sobre las tres ferias a las que pudieron asistir (Mediona, Fes-t'Hiu y Birrasec) y se explayaron con sus interesantes elaboraciones caseras para terminar hablando de su visita al último templo birrero de Barcelona, el BierCaB... Pareja, nada de verano "tranquilo" como decíais, y menos aún con el festín posterior que os disteis por Bodegraven... ¡Ah! Y a ver si os estiráis con las etis de vuestras “homebrewadas” ;).

Ya me explicaréis qué le dais a vuestros lúpulos
para que os salga tanta producción...

Y tras todas estas experiencias por fin llegamos al día 23, día supuestamente acordado para el inicio del evento aunque ya habéis visto que todas las “ansias vivas” de arriba no pudieron aguantarse… ;)

El más madrugador del día, como viene siendo costumbre, fue Joan, que desde Birraire nos avanzó algunos detalles de su viaje por tierras helvéticas aunque especialmente destacable me pareció una reflexión acerca de la obsesión que tenemos con respecto a los birrotes. ¡Anda, no seáis vagos e id a leerlo…! ;)

Diego, desde Una cerveza al dia, nos explicó con entusiasmo las razones por las que éste verano de 2013 fue cuando redescubrió la cerveza de toda la vida (¡qué gran frase, macho!) gracias a su nuevo rumbo vital por la capital bávara. Tanto si lo leísteis en su momento como si no, os animo encarecidamente a que lo hagáis… ¡Una auténtica oda a la buena cerveza lager alemana! ¡Qué recuerdos… Snif, snif!

Luego llegó el hombre de las mayúsculas, Jorge de Cerveriana, un genio y figura con mucho cachondeo que ni corto ni perezoso, y según él sin tener mucho que contar, se marcó una pedazo barbacoa con una ristra de birrotes que me hizo desternillarme hasta límites que solo él sabe conseguir. ¡Qué tipo más grande!!

Pues eso, genio y figura...

Desde el  jovencísimo blog Visualbeer, Rubén nos relataba su satisfacción con una cata de cervezas alemanas, una escapada sobre el papel poco cervecera a Canarias pero que finalmente no lo fue tanto, una visitilla a los grandes de Napar en la cual pudo probar esa Gruit que un servidor sigue soñando en probar, otra escapada por Salamanca, una velada muy grande en la celebración del aniversario del templo pamplonica Manneken Beer para terminar redondeándolo todo con una curiosa y muy grata sensación con una barricona de Alvinne (me alegra ver que somos cada vez más los que valoramos estos genios... ;-)). Sin duda, un verano bien completo.

Desde el otro lado del Atlántico, concretamente desde México, Eslem, de Incervesiofelicitas, nos dio una buena sesión de envidia con la visita a un evento organizado por Stone Brewing en San Diego en el cual la conocida cervecera del diablo con alas presentaba una de sus cervezas pero también pudieron dar buena cuenta de unos cuantos de esos cervezones que algunos soñamos probar algún día…

El polifacético Txema también tuvo tiempo de apuntarse al #MBC13 desde el blog de la Birrapedia para contarnos con júbilo la noticia de haber alcanzado los 1000 seguidores en Facebook en tan solo 9 meses y también para dejar caer un proyecto que se estaba gestando y que fraguó pocos tiempo después: la adquisición de La Boutique de la Cerveza.

A Carlos, desde Cerevisión le doy el premio al guión más original por contarnos su verano a lo Memento (al revés en el tiempo, para que nos entendamos…), empezando por el 2º aniversario de la Micro de Sabadell, e ir avanzando con escarceos en el "món casteller" de Vilafranca y Sabadell, y redondear el verano entre Huesca, Holanda, Barcelona y Manresa con muchas y buenas birras. Otro trotamundos, aunque con barretina en este caso… ;)

Que vivan los picnics birreros...

La pareja más observadora del panorama bloguero en castellano, Débora y David, de Observatorio Cervecero, nos recordaron brevemente su paso por Birragoza para extenderse (maléficamente y con mucha saña para los pobres belgófilos como un servidor) con su escapada por grandes templos de Bruselas, Brujas y Amberes. No contentos con ello, nos obsequiaron con una segunda parte para hablarnos de su paso por Gante, Lovaina y sobretodo el genial Belgian Beer Weekend.

Uno de mis templos favoritos, el Poechenellekelder.

Desde el Jardín del Lúpulo se desviaban por la tangente marcándose un logo propio para el evento que encabezó una entrada breve, sin fotos y un tanto carente de chicha. “Jardineros”, hasta mi sobrinito que a penas levanta dos palmos del suelo tiene más arte sin tan solo abrir la boca… :P

El compañero Fran, de Oh Cerveza, nos contaba su experiencia como ese niño que vuelve de nuevo a la escuela tras el verano con la sensación de no haber disfrutado tanto como quisiera, compartiendo sus sensaciones con las versiones veraniegas de La Pirata/Son, Dougall's y La Virgen, y terminando con una interesante reflexión sobre la imagen y el diseño de las nuevas cerveceras que comparto plenamente.

El amigo Juan, más conocido como JAB, desde su Cerveteca nos obsequiaba con otro de sus míticos post de holgada extensión, hablándonos de su amor por Cantabria y la visita a los grandes de Dougall's, continuando con un gran viaje a Bélgica coronado con las visitas a Cantillon y Het Anker y relatándonos un par de eventos en su Labirratorium para terminar con un listín de birrotes de muchísimo cuidado.

Una devoción compartida...

Otro buen amigo, el gran José “Teddybeer”, nos relató en Rubias, morenas, negras... hablo de cerveza sus dos escapadas veraniegas, una a Torrevieja en la que pudimos disfrutar junto a él y su estupenda familia durante un día, y otra con muchas Cruzcampos regando buenas raciones de caracoles por Jaén. Luego nos seducía con un poco de numerología ratebeeriana para hablarnos de algunas de sus más gratas sorpresas a nivel cervecero. Por si no fuera poco terminaba con varias joyitas de breweriana que seguro afilaron los dientes a más de uno...

Maridajes jienenses...

Desde otro blog que desconocía antes del #MBC13, Conexión Cervecera, nos obsequiaban con una ristra de fotos de rarezas, principalmente francesas, algunas de las cuales poseen etiquetas dignas de las mejores colecciones.

El verano de Oliver, de Lúpulo y Cebada, tuvo dos hitos: Mallorca, con numerosas micros y un local de temática tolkeniana que pinta realmente bien; y Huesca, menos rica a nivel cervecero (aún así 2 micros no está nada mal) pero un auténtico vergel en lo que a naturaleza se refiere. Para terminar nos remitía al post de la visita al VilaBirra 2013 de les Festes de Gràcia, un buen broche para redondear el verano.

Una birrita en plena naturaleza. Puro placer.

Al igual que los compis observadores, el Homo Lupulus David nos obsequió con dos post la mar de tentadores, uno por tierras bávaras con paradas en Munich, Núremberg, el Annafest y Bamberg que me sirvió para rememorar ciudades, cervezuelas y grandes momentos vividos; y un segundo en el que nos contó sus experiencias por el 1er Asturies Beer Festival, el 2º Birragoza y el también 2º Festival en Montemayor de Pililla (por mucho que me acostumbre al nombre, cada vez que leo el nombre de este pueblo se me genera una sonrisilla pícara... tontuno que es uno...).

También desde México, concretamente desde Baja California, participaba Miguel desde Amante de la Buena Cerveza para contarnos su jornada por varios templos de Tijuana, antes de adentrarse en una ruta de infarto y perversión que les llevó por Pizza Port, AleSmith, Ballast Point, Alpine, Stone y Lost Abbey a lo largo de tres días. ¡¡Menuda hipermaratón por templos cerveceros que os disteis, camaradas!!

Estos mexicanos saben montárselo muy bien...

Para ir terminando, también hubo quienes se apuntaron al “alquilo mi blog por un día” y compartieron su experiencia a través de esta misma plataforma digital. Hablo de los compañeros de Biirkonnen, que nos hablaron de su viaje por la gran Bélgica, con batallitas muy barriqueras por la fábrica de Alvinne, una gran visita a la casa de un coleccionista asombroso y finalmente una tournée por Cantillon con sorpresa yanquee incluida. Si es que ya lo dice el amigo común "avestruiso", hay gente con mucho nivel....

Además de las experiencias contadas en los diferentes blogs también hubo dos compañeros que decidieron compartir sus experiencias a través de Facebook. El primero de ellos fue Víctor Sanchez, vallisoletano que nos resumía su verano, al igual que el amigo Txema, en tres momentos. El primero, en julio, en Bergamo, sentado en la terracita de la Osteria de lla Birra un brewpub que le compensó el no poder asistir a BrewFist el día anterior. El segundo, nos decía, se resume en Chicago y su brewpub Haymarket . Por último y aunque técnicamente fuera del verano, queda la escapada al Borefts, intensa y corta pero repleta de cervezas. Magnífico esto último según sus propias palabras.

El otro compañero que aprovechó la plataforma del “cara-libro” fue Agustín Zaragoza, un homebrewer alojado en mi tan amada Dènia, que nos contó muchas cosillas pese a destacar que no había tenido vacaciones. En julio se animó elaborando una saison que le gustó mucho y más adelante hizo sus pinitos con las “levas” belgas atreviéndose con una dubbel. Luego se fue a Birrasana aunque por lo visto no quedó muy satisfecho, según palabras suyas “posiblemente por el calor” (y yo que pensaba que todos se quejaban precisamente por lo contrario...). Más adelante siguió probando sus artes como homebrewer con una pils que no le terminó de convencer por el exceso de poso y finalizó su particular "beerano" asistiendo al festival organizado por Yakka en El Pinoso en el que por lo visto lo pasó en grande gracias a los talleres de catas, defectos y de levaduras líquidas.

Y sobre la campana, cuando ya estaba empezando a redactar este resumen, llegó Martín desde un blog creado expresamente para poder compartir su particular Beerano (un detallazo), “…detrás de la fermentación” (haciendo alusión a su blog primigenio, Fermentando Malta). En su post nos relataba un Beerano también muy viajero, empezando por San Marino, luego Rimini, en Italia, para seguir por Escocia y Manchester, y finalizando en un viajazo por Las Vegas en el que pudo disfrutar de uno de esos festines que marcan para toda la vida.

Qué envidia...

Y por último, y aunque quede algo narcisista eso de resumirse a uno mismo, aquí va mi ración por si alguien se la perdió en su momento. En ella os relaté dos de los mejores momentos del viajazo que pudimos disfrutar por Baviera este verano. El primero fue la inigualable velada en el Hirschgarten de Munich, un biergarten alucinante por cerveza y ambientazo. El otro momento fue la visita a la región del Hopfenland, cuna de lúpulos nobles y que deseaba marcar con un tick en mi wishlist personal tras pasar sin parar años atrás por esta misma zona.

Esto es un armario cervecero en condiciones...

Y si no me he dejado a nadie en la chistera (en cuyo caso le pido mil perdones) creo que esto ha sido todo. Cómo habréis podido ver, este ha sido un beerano repleto de grandes viajes, anécdotas, buenas cervezuelas pero también muy buen rollo. Nuevamente muchas gracias a todos por apuntaros a esta quedada cervecera digital y os emplazo hasta dentro de 9 meses… Aunque seguro que antes alguien nos sorprenderá con otro crowd-writing cervecero (los derechos de Copyright para JAB).


¡Salud y nos vamos leyendo!

22 oct. 2013

Una gran velada en el BierCaB.


Cómo bien sabréis, el pasado viernes 18 se celebró en Barcelona la inauguración oficial del BierCaB, un concepto de cervecería que va un paso más allá de todo lo que he podido conocer por estos lares, apostando lógicamente muy fuerte por la cerveza, con treinta grifos y una carta de rarezas verdaderamente alucinante, pero sin olvidar dar la importancia que se merece a la buena comida, cosa que celebro enormemente.

Cuestiones de trabajo me impidieron subir a Barcelona el mismo viernes pero nada más terminar el sábado a mediodía nos fuimos lanzados a Barcelona temiendo que hornadas  de freaks sedientos se hubieran terminado los mejores barriles durante el día anterior. Por suerte no fue así, pero mejor vayamos por partes…


Sobre las siete de la tarde llegamos al local. Mucha gente se agolpaba sobre la barra y las mesas colindantes. Más al fondo, más de lo mismo, así que se preveía una intensa jornada de codos por ganarse un rincón.

Aquí no cabe un alfiler…

Pero primero, y antes de empezar a disfrutar de los cervezones, cómo no, saludamos a los amigos y conocidos: Gabriel (Zombier), Ivan (5Titius), Sven, Manolo, Jose y Ana Cufí (cuarteto BierCaB), Juan, Api y Josu (Napar), Antonio Bravo (diseñador etiquetas Napar), Glenn (Alvinne), John (DeMolen), Oliver (Lupuloycebada), y más tarde también a Marya y Anna.. También pudimos conocer a Jeppe, el cervecero de Evil Twin, y a los cerveceros de la sueca Närke, muy grandes estos últimos.

 “¿30 grifos? Esto me lo apaño en un pis pas…”

Dados los besos, saludos y abrazos empezamos ya con el buen bebercio que, para no entretenerme mucho y obviando cañas y sorbos furtivos, se resumiría en el siguiente listado:

< De barril >

- Evil Twin Imperial Biscotti. Pedazo imperial stout, cremosa y rebosante de sabor a chocolate. Impresionante.
- Magic Rock High Wire. Muy rica, lupuladita, rebosante de notas a fruta tropical. Para beber litros y litros.

 Nada mejor para empezar…

- Närke Tanngnjost & Tanngrisnir (¿quién decía que los nombres de De Molen eran difíciles?). Una doppelbock con malta ahumada y enebro, realmente muy rica, curiosa, aunque quizás no apta para los poco amantes del “humo”.
- Evil Twin Femme Fatale Yuzu. Refrescante y muy cítrica pero un poco artificial y sin mucho fondo. No nos terminó de convencer.
- Alvinne Malaga Red. Posiblemente la mejor cerveza que probamos de barril, un ejemplo más de la maestría de estos belgas con las sours. A los que no queréis ver la grandeza de Alvinne, no sabéis lo que os perdéis ;).
- Alvinne Pur Sang. Otra sour realmente muy rica, más equilibrada y redonda que la anterior, aunque personalmente me quedaría con el punto extra de acidez de la Malaga Red.
- Narke Huvill. Una buena IPA, maltosilla y cítrica, muy bien hecha.
- Southern Tier Unearthly IPA. Estos yanquis son unos ases con el lúpulo y esta Imperial IPA es una buena muestra de ello, más redonda que en botella, rebosante a notas resinosas.
- Haandbryggeriet Oddin’s Tipple. Este peazo cervezón es una de mis I.stout nórdicas favoritas y en barril es realmente sublime.

< En botella >

- Fantôme & Hill Farmstead 5 Sciences Bier. Me atrevo a decir que esta es una de las mejores saison que he probado en mucho tiempo. Una demostración bárbara de que las colaboraciones entre dos o más cerveceras por suerte también pueden ser algo más que marketing. Compleja como ella sola y al mismo tiempo realmente fácil de beber. Tal fue el placer al tomarla que me olvidé de hacerle la foto.
- Struise One. ¿Qué decir de estos avestruces belgas? Simplemente este “bourbonaco” es una pasada.

El gran Antonio Bravo parece estar de acuerdo… ;)

- Närke Stormaksporter Konjaks Porter. Versión en barrica de coñac de una de las i.stout más reputadas (y buscadas) de Europa. Sencillamente maravillosa, para estar disfrutándola durante horas…

 ¡Gracias por el detallazo!

- Firestone Sucaba. Estos yanquies tienen muchos cervezones entre su portafolio y esta grandísima barleywine no se queda atrás.

 A ver a quien no le tiembla el pulso ante tal “energúmena”…

- De Cam Kriek Lambiek. Tres y media de la madrugada, había que elegir una última joyita para cerrar la gran velada. Cómo no, la elegida fue una espontánea, concretamente esta kriek. Placer, mucho placer a cada sorbo.

Jose y Manolo, haciendo como que trabajan… ;)
Ah, y sobre la botellita de la derecha ya os hablaré muy pronto...

Para comer disfrutamos de un soberbio steak tartar de buey wagyu, además de unas bravas espectaculares por dentro y por fuera, y también un bocadillo (recomendación de la casa) a base de chistorra, queso Chimay Gran Cru y algo más que no recuerdo (curiosa pero lograda combinación).


Arriba el steak tartar regado con Oddin’s Tipple… Abajo las bravas. ¡Placer infinito!



En cuanto al local, dejando a un lado el altísimo nivel de las cervezas y la comida, me sorprendió muy gratamente que fuera más espacioso y cálido de lo que imaginaba por las fotos vistas en la red. Muy destacables también las pizarras digitales con las cervezas pinchadas e información adicional muy útil, por no hablar de las curiosas notificaciones llegadas a través de Facebook, Twitter y Foursquare. Otro detallazo para nota es que todos los barriles los tienen en cámara de frío.

Agullons en buena compañía...

Sven, Juan y Jeppe... ¡Cualquier cosa puede salir de ahí!

En cuanto a comentarios que había leído sobre el precio elevado de la comida sinceramente no me lo pareció tanto por la calidad de lo comido. Además, es de agradecer que existan locales como este en los que a parte de la buena cerveza también  se apueste por el buen producto y una elaboración más cuidada en la cocina. Otro punto a priori negativo que había leído era la tardanza en servir la comida pero a este respecto no puedo opinar ya que la dinámica habitual del bar no tiene nada que ver con lo vivido en un evento especial como este.

Algunas joyitas que cayeron durante la noche...

Las reinas de la fiesta...

Un genio tan grande como humilde...

En resumen, un evento enorme que sirve como excelente carta de presentación para un bar que dará mucho que hablar, dentro y fuera de nuestras fronteras, no tengo ninguna duda. Y aquí termino mi mini-post sobre el BierCaB. Espero volver muy pronto para disfrutar con más calma y menos saturación de gente, el único punto negativo de este tipo de eventos, aunque algún precio hay que pagar por poder disfrutar de tal elenco de birrotes. Solo me queda dar la enhorabuena al equipo del BierCaB por haber montado algo tan y tan grande, marcando el camino a recorrer con mucha profesionalidad, seriedad y humildad. ¡¡Mucha suerte, amigos… aunque creo que no os va a hacer falta!!

Seriedad ante todo... ;)

18 oct. 2013

Doble celebración o benditas casualidades.

Lo cierto es que no dejan de sorprenderme esas continuas casualidades que nos brinda la vida y precisamente hoy viernes 18 se da otra de ellas realmente linda.

Muchos de vosotros, especialmente quienes viváis en Barcelona o alrededores, seguramente sepáis que hoy 18 de octubre se celebra la apertura oficial del Biercab, un auténtico templo con treinta grifos de cerveza, una carta de comida alucinante en la que el maridaje con cerveza tiene gran protagonismo, además de decenas de detalles más que lo hacen encaramarse directamente en el olimpo de los mejores bares especializados en cerveza dentro y fuera de nuestras fronteras.

Pero tal y como decía, existe una curiosa coincidencia y es que justo hoy es mi cumpleaños. Sí, con la cantidad de días que hay en todo el año, pudiendo elegir cualquiera de los otros 364 días, la panda comandada por Manolo, Sven, Zombier y los Napar justo han decidido inaugurar oficialmente su bar el día de mi cumpleaños.

Lo malo, que hasta mañana no podré subir a Barcelona por el proyecto que os comenté hace un par de semanas, La Boutique de la Cerveza. Lo bueno, que tendré que compensarlo todo en un solo día. Y es que no hay mal que por bien no beba venga… ¿no creéis?

¡¡Salut y mañana nos vemos!!


P.D. No seáis tan cabrones de pimplaros los mejores barriles, eh?!!

14 oct. 2013

San Lúpulo 2013: santificados sean tus IBUs.


Queramos o no reconocerlo, la mayoría de cerveceros somos un tanto frikis (bueno, según el compañero Fran, también los hay snobs, iniciados… pero parece que son minoría) así que nos hacen faltan muy pocas excusas para montarnos una fiesta y luego contar las batallitas… Cuando no son armarios, es el beerano o la navidad, el #IPAday y cuando no los santos… Sí, sí, habéis leído bien… ¡santos!. Y es que tal y como nos descubrieron el año pasado los compañeros de Cervecearte, existe un santo muy cervecero y con muchos IBUs llamado San Lúpulo de Capua. Así que, ¡¡a beber lúpulo se ha dicho!!

La cosa es que en mi armario últimamente escasean bastante las elaboraciones sobradas de lúpulo así que haciendo una especie de all-in pokeriano pero a lo cervecil he conseguido encontrar cuatro elaboraciones que se podrían acoger a esta especie de oda a los alfa-ácidos.

---

- Naparbier / Zombier Hoptopus from outer space IPA, en “Hopcuentros en la octava fase”.

Nos encontramos ante una IPA que hicieron los navarros de Naparbier a principios del verano en colaboración con el conocido distribuidor Zombier y cuya botella tenía guardada desde entonces, en una especie de afrenta a ese tiempo que tan en contra juega de nuestro querido, fresco y aromático lúpulo. Así que cualquier descripción dada a continuación en principio debería distar bastante de la cerveza fresca y lupuladita que idearon para refrescar el verano y no para tomar tantos meses después.


El aspecto es inmejorable, con un bonito y limpio color anaranjado coronado por una espuma blanca y de buena retención. En nariz es más suave de lo esperado, intuyo que por el tiempo de espera y/o quizás por el vaso (otro caso a favor de mi cruzada en contra de la pinta americana para retener aromas). Destacan notas dulzonas y acarameladas acompañadas por naranja, melocotón y ligerísimamente fruta tropical tipo piña, además de un vago recuerdo resinoso. En boca posee una carbonatación muy atenuada y bien integrada, es tremendamente fácil de beber, con las citadas notas cítricas y resinosas, acompañadas por un intenso toque amargo, muy largo y persistente, sin que el aparente toque maltoso percibido en nariz lo amortigue demasiado. Muy bebible, refrescante y ligera. En conclusión, una nueva muestra del amor que le tienen estos navarros al lúpulo y el amargor. Personalmente la esperaba más ligera y más sabrosa, aunque repito nuevamente que dudo que cualquier tipo de conclusión sacada a estas alturas tenga alguna validez ya que estamos ante una cerveza hecha para consumir muy fresca.


- Toccalmatto Oceania, en “Saison… el otro lado de la fruta”.

Al bueno de Bruno Carilli le encanta jugar con los lúpulos y esta saison italiana con variedades neozelandesas y australianas es una buena muestra de ello.


En aspecto llama la atención su color amarillo pálido además de la elevada carbonatación que se consagra en una espuma de aparencia frágil, abierta y poco persistente. En nariz destacan recuerdos especialmente citricos a limón y naranja, muy frescos y sugerentes, acompañados por fruta de la pasión y en segundo plano algo de pan pero sin un claro predominio del característico dueto terroso/especiado de las saison. En boca es muy curiosa, refrescante y ligera, con predominio de las notas propias de lúpulos de las antípodas como fruta tropical, fruta de la pasión, pomelo, algo de piña, naranja amarga, acompañadas por una ligera acidez y marcada astringencia. En segundo plano y dejando toda esa frutosidad aparece un claro recuerdo especiado que no sabría definir y que se asemeja a nuez moscada y cardamomo. Tiene una carbonatación viva aunque menor de lo esperada por el aspecto. Una cerveza realmente muy peculiar ya que al intentar mezclar mentalmente una típica saison y una IPA no me imagino este resultado. En conclusión, una gran cerveza, muy refrescante y en la que personalmente mejoraría esa carbonatación y redondearía ese toque agrio/astringente para terminar de hacerla más bebible si cabe.


- Nogne & Rennaissance & 8 Wired For Awesome, en “El Hobbit 3: Bilbo en la isla desnuda” (*).

En este caso nos encontramos con una elaboración hecha por un tridente demoledor que mezcla tres de sus más conocidas elaboraciones: la noruega Nogne con su #100, y las neozelandesas Rennaissance y 8 Wired con Stonecutter Scotch Ale y Hopwired IPA respectivamente, un triplete que también he tenido el placer de probar.


Servida en copa llama la atención su color caoba profundo, prácticamente opaco, con una espuma beige alucinantemente compacta. En nariz es una auténtica maravilla, con recuerdos a toffee, caramelo, frutos secos, un curioso toque vinoso ligeramente avinagrado, mucha fruta confitada, ciruela, cereza, recuerdos vagos a madera, lúpulo leñoso y afrutado. Incluso se llega a intuir un ligero toque a hoja de tabaco. En boca no se queda atrás, nuevamente dulzona y acaramelada con la citada abundancia de fruta en confitura pero al mismo tiempo una acidez avinagrada y un toque cítrico del lúpulo que corta todo y la hace fresca y más accesible de tomar. Una pasada los matices que recuerdan a madera, toffee, vainilla y frutos secos. El alcohol (9%) está maravillosamente bien integrado. Una especie de scotch ale corpulenta pero más fresca, lupulada y menos empalagosa de lo habitual, realmente peculiar pero en definitiva un auténtico cervezón.

(*) Nogne Ø significa “isla desnuda” en noruego.


- Adams Innovation, en “Imagine, by Hop Lennon”.

El nombre nos lo dice todo, ya que innovación en forma de lúpulo es lo que vamos a encontrar en esta inglesa. Bueno, es cierto que los lúpulos foráneos no son precisamente una novedad en UK pero aún así no deja de ser llamativa la permeabilidad con la que este mercado, aparentemente tan clásico y conservador, ha integrado la moda del lúpulo también como propia.


Centrándonos en la cerveza posee un aspecto atractivo, muy limpio, con un precioso color ambarino claro y una espuma blanquecina cremosa con buena retencion. En nariz entran sugerentes recuerdos cítricos a pomelo, limón, algo de níspero y melocotón, acompañado todo ello por una base maltosa acaramelada muy suave. Muy aromática, fresca y atractiva. En boca entra también refrescante y muy equilibrada a pesar del protagonismo del lúpulo. Seca y astringente, otra vez con los recuerdos cítricos tipo pomelo y fruta tropical a piña. Una cerveza ligera y muy bebible en la que a pesar del lúpulo y la carbonatación ligeramente subida, no esconde el carácter inglés. Lo malo, que la botella solamente sea de 33cl… ;)



Y con este particular hop-lifting cierro el cuarteto con el que he querido honrar al santo y me despido de él hasta el año que viene, aunque intuyo que hasta entonces vendrán unas cuantas excusas más para poder disfrutar de las buenas cervezas… ¡Que viva el santo lúpulo!

11 oct. 2013

Mi Beerano Cervecero… By Biirkonnen.

Si hacéis un poco de memoria, cuando convoqué el evento #MBC13 (Mi Beerano Cervecero) ofrecí la posibilidad de publicar un post en este mismo blog a quien no tuviera blog propio. Los amigos Aine y Jota decidieron aprovecharlo así que hoy les cedo el protagonismo enteramente a ellos. Espero que disfrutéis su post tanto como yo.

---

Tras las incursiones germánicas de lupuloadictos y labirratorios, escapadas fugaces de algún birrapédico a templos romanos, disfrutes de birraires en los Oberland berneses (que gratos recuerdos nos ha traido tu post ;) ) y carboncillos y churrascos en la gran fragua del cerveriano de Colmenar Viejo… sólo nos queda un clásico entre los clásicos: Bélgica... ¡Ah! Que estuvo algún que otro jardinero del lúpulo, pués bueno, qué vamos a hacer... os lo contamos igual.

1. Lo mejor de lo mejor (el momento)

No es por desmerecer otras visitas a grandes fábricas (en calidad, claro) como Fantôme o Cantillon, pero visitar al genial Glenn Castelein y a su camarada Davy en las nuevas instalaciones de Alvinne y que te pongan a currar ¡¡No tiene precio !!


Glenn nos dijo que llegamos el día en que tenía que controlar la calidad de toooodas las barricas que allí maduran y qué tremenda faena para nosotros tener que probar cositas como la Wild West en barrica de roble americano, su maravillosa Melchior en barrica de bourbon y la explotada Mano Negra en sus respectivas barricas de roble francés, una antigua barrica donde había reposado la genial Struise O.N.E. y a la que además habían añadido chili (tremenda), y una antigua barrica reutilizada varias veces y que le aportaba unos curiosos toques de chocolate con naranja (O_o).


También probamos la Undressed Foederbier directamente del tonelaco inmenso, una Kerasus 2010 procedente de un barril olvidado y que encontraron durante el traspaso de fábrica y por último y más reposadamente Mano Negra del grifo habilitado en su Proefloft (un bonito loft de degustación desde donde puedes observar toda la fábrica)

No sabemos si fue la levadura Morpheus, la particular acidez de Alvinne o las gratas conversaciones con Glenn y su sonrisa de niño travieso; pero esta visita perdurará muchos años en el recuerdo.

2. En casa del herrero, cuchillo de palo (la cerveza)

Cuando hablamos de cervezas belgas hay dos conceptos que llegan muy rápido a la mente: dulce y ácido (no juntas claro), y al visitar tierras flamencas y brabantinas lo normal es toparse con cientos de estas cervezas.

Y no es que no las bebiéramos y disfrutáramos con ellas, pero por desmentir que los Belgas no saben hacer buenas Pales e IPA's. Destacamos 4 y un encuentro americano en la tercera fase:

De menor a mayor sorpresa:

Band of Brothers:

Colaboración entre la cervecería Moeder Lambic y la Brasserie de la Senne. Una pale ligeramente cítrica, con suaves aromas frutales y a pino y tremendamente bebible. Un gran acierto que la sirvan también en 50cl (cosa rara en Bélgica)

Delhaize Xtrem Hops Series (Citra, Columbus, Sorachi Ace)

Elaboradas en De Proefbrouwerij para la cadena de supermercados Delhaize, esta serie de IPA's monolupuladas y muy bien hechas nos dejaron gratamente sorprendidos. ¿Quien no querría que el super de la vuelta de la esquina vendiera unas IPA's de marca blanca excelentes, en botellones de 75cl y por el razonable precio de 4€?

¿Quién puso eso ahí?

Sí, todavía no sabemos en que extraña situación nos vimos envueltos o que pasó para que todo acabará así o simplemente estuvimos en el lugar y en el momento adecuado.

Nosotros sólo fuimos a visitar la fábrica de Cantillon (ese “sólo” ya es decir mucho) y sorprendernos de sus ácidas sensaciones, pero esta visita ya por si sola merece un post, así que vamos al meollo.

Una vez acabada la “tournée” nos sentamos a degustar un par de copitas de gueuze en la zona habilitada para ello. Más o menos era la hora del almuerzo, y algunos de los trabajadores de Cantillon hacen un descanso y se sientan en una mesa cercana a almorzar, acompañando el refrigerio de espontáneo líquido.

Nosotros seguimos disfrutando de un par más de lámbicas (Iris y Kriek) cuando en esa mesa contigua aparece una botella de verde etiqueta con un círculo rojo O_o. ¡¡ Pliny the Elder señoras y señores!!  ¿¡Qué hacía eso ahí!?

5 minutos más tarde, los empleados recogieron el campamento y muy amablemente conversamos con ellos acerca de esa cerveza y cómo había llegado allí. Nos dijeron que no les había gustado, que era muy amarga y que si nos apetecía probarla les quedada media botella todavía, que no la iban a tomar.

En este mismo momento empezamos a creer en los milagros y lógicamente no desestimamos la oferta.

La cerveza es increíble, explosión de aromas, mucho pino, resina, cítricos; para estar olfateando un buen rato, entra muy suave y cremosa, nada de lúpulos agresivos, deja un retrogusto amargo medio  bastante prolongado entre floral y frutal. No es de extrañar que sea la 2º mejor DIPA del mundo por detrás de su hermana Pliny the Younger y una de las 50 mejores cervezas del mundo.

¡¡ Menuda visita a Cantillon !!


3. Lo que el Drunk Monk une … (la breweriana)

Como dice el amigo Pau, lo mejor de este mundo siempre será las amistades que te llevas y la gente que conoces, y durante nuestra estancia en Bélgica aprovechamos para visitar y saludar a un joven belga que conocimos durante un pre-BBF en el Drunk Monk.

Nos invitó a tomar unas cervezas en su casa, concretamente en el sótano, y qué decir… ¡¡ Malditos sótanos siempre repletos de sorpresas !!

Allí tenía habilitado un mini espacio cervecero, para pequeñas reuniones, rodeado de estanterías que albergaban una colección de más de 500 cervezas y otros tantos vasos, copas, carteles, placas, figuritas de la Chouffe, salvamanteles, posavasos, cubos … de nuevo ¡Increíble!

El sueño de más de un coleccionista y no tan coleccionista.


Y con esto ya finalizamos un viaje repleto de anécdotas, donde dejamos muchas cosas en el tintero: la visita a Fantôme, una rápida incursión en t'Gaverhopke, el albergue de St. Bernardus, las Westvleteren en In de Vrede, la abadía de Westmalle y alguno bares bruselenses.

Todo sin desperdicio ;) ¡Hasta otras amig@s!

8 oct. 2013

Improvisando una Oktoberfest en casa o segundas partes pueden ser buenas.


No pocas veces me habréis leído maldiciendo ese “macrobotellón” en el que se ha convertido la Oktoberfest en la actualidad y a pesar de que hace poco el buen amigo Diego me habló de una especie de fiesta muy interesante en plan recreación original en petit comité y bastante alejada de lo que todos asociamos con esta conocida fiesta alemana, lo cierto es que por el momento sigo en mis trece. Así que tal y como hicimos el año pasado por estas alturas, esta vez aprovechando que el pasado fin de semana terminaba la Oktoberfest en Munich, nos montamos en casa un festín a la alemana con lo poco que pude encontrar de comida teutona por estos lares y con un surtido variado de cervezas en cuanto a estilos (nada de cerrarnos solamente a base de Oktoberfest/Märzen) y con referencias completamente desconocidas para mí hasta el momento. Así que aquí os paso las conclusiones y algunas curiosidades y notas extra sobre las siete cervezas degustadas.

Allgauer Bräuhaus Zwickel Kellerbier. Empezamos con una Zwickel del Allgäu (Algovia), región situada entre los dos länder sureños alemanes, Baviera y Baden Württemberg. Este estilo del que tan pocos ejemplos me habían dejado asombrado antes del viaje a Alemania, es a día de hoy uno de mis favoritos cuando pienso en el país teutón. Muy cercano a las kellerbier (de hecho en la etiqueta aparecen ambas denominaciones) aunque estrictamente no idénticos ya que sobre el papel las “zwickl” son cervezas turbias pero con una vida útil más corta, ofreciendo una mayor carbonatación y menor cantidad de lúpulo, entre otras particularidades. En este caso nos encontramos con una cerveza turbita, con un aroma fresco, a pan crudo y levadura así como cítrico a limón. En boca tiene una carbonatación realmente muy viva (demasiada para mi gusto) y destaca un toque marcado a lúpulo herbal, un recuerdo agrio como a limón, y también muy levaduroso, como masa de pan. El amargor es bastante marcado pese a lo dicho líneas más arriba, astringente y un punto ácida, muy refrescante. Personalmente prefiero otras zwickl franconas que he probado en las que el protagonismo lo tiene casi en exclusiva la levadura.



Rachel Rotfux Frauenauer Pale ale. Un ejemplo de cómo la moda actual por el lúpulo todo lo alcanza, incluso ollas de un pueblo tan perdido como Zwiesel, en plena selva Bávara, justo en el límite del país teutón con la República Checa. Lo bueno es que los alemanes no son tan dados a denominar Pale ale a cualquier “cosa rubia con cierta predominancia de lúpulo” como tanto nos gusta a nosotros, y nos encontramos con una más que decente APA, muy aromática en nariz, con un predominio de recuerdos cítricos a pomelo pero también a mango en menor medida, y en boca es muy suave, menos amarga de lo esperado y con un carácter afrutado dominante y un final ligeramente astringente. Además presenta un atractivo toque leñoso más propio de las cervezas centroeuropeas, pero que no ocultan el dominio a fruta tropical citado. Una cerveza ligera, para beber a litros, muy bien hecha y una carbonatación ajustada y bien integrada.



Ritter St. Georgen Weisser Franke. Tengo que reconocer que si hablamos de trigo me pierden las elaboraciones del centro y sobretodo sur de Baviera ya que hasta el momento, y salvo  alguna excepción, Franconia no me ha seducido con muchas “trigueñas” asombrosas. Aún así, ya se sabe que las reglas están para romperse y esta es una buena excepción. En nariz sorprende el menor carácter a plátano, goma de mascar y especiado tan propio del estilo y son los recuerdos a pan y cereal los dominantes. En boca es lógicamente muy refrescante, con el citado y característico recuerdo a plátano y también chicle y también clavo, con una carbonatación viva pero bien integrada y el puntito imprescindible de acidez. Menos empalagosa y más ligera y refrescante que otras primas del sur bávaro. Mejor en boca que en nariz, realmente muy bien hecha. Una gratísima sorpresa.



Schübel Bräu Drachenseidla. Esta peculiar cerveza, cuya etiqueta debe haberla dibujado algún crío de 5 años, tiene la particularidad de ser una weizen ambarina tal y como indica ese palabro de la etiqueta, “bernsteinfarbenes”, que es como se denominan habitualmente las weizen que poseen un color a medio camino entre una hefeweizen y una dunkelweizen. Si nos ceñimos a la cerveza, sorprende su carácter muy maltoso e incluso un punto demasiado alcohólico para lo que se espera en la mayoría de keller, en las cuales esperas pan, levadura y cereal. En aspecto también decepciona la rapidez con la que cae su espuma, cosa que me hace sospechar que quizás en su momento no aguantara muy bien el viaje en coche hasta Valencia. En boca vuelve a decepcionar, como esas cervezas de baja fermentación que están cerca de la fecha de consumo preferente y que han perdido todo el fuelle y se las ve un tanto “descompuestas”. Una pena ya que la etiqueta prometía…



Wagner Märzen. La única märzen del festín es francona como casi todas las demás cervezas del post, concretamente de un pueblecito situado al norte de Kulmbach. De buenas a primeras sorprende su color dorado en lugar de los clásicos ambarinos o cobrizos. En nariz se perciben toques a paja y cáscara de cereal, así como lúpulo seco, recuerdos también más propios de otros estilos de baja fermentación. En boca en cambio entra más maltosa pero tampoco se echa en falta el lúpulo, presente con recuerdos herbales, leñosos y ligerísimamente cítricos, realmente muy bien atados por la base malta acaramelada. La carbonatación también se encuentra muy ajustada. Una märzen peculiar y de hecho a ciegas más que posiblemente hubiera afirmado estar ante una Helles Bock.



Hebendanz Edel Pils. Pils francona, concretamente de Forchheim, población donde se celebra el conocido Annafest en ese edén boscoso y cervecil llamado kellerwald. En cuanto a la cerveza destaca una nariz actractiva con un toque agradable a lúpulo leñoso y cítrico y también ligerísimamente acaramelado y floral. En boca es maltosa, acaramelada, bastante plana de carbonatación y un ligero toque metálico algo amargo. Apunta más en nariz que en boca, pero aún así es muy fácil de beber sin que se eche en falta cuerpo y sabor. Conociendo el nivelazo mostrado por otras pils alemanas, esta se queda unos cuantos escalones por debajo.



Löwenbräu Ungespundetes. Aunque el nombre de la cervecera es idéntico al de la “leonil” y bastante conocida marca muniquesa, ésta cervecera es de Franconia y por lo visto goza de bastante prestigio por la zona. El término “ungespundetes” nos indica que la cerveza tiene una carbonatación menor a lo habitual debido a un sistema peculiar con el que se cierran las barricas de madera que contienen la cerveza. En este caso encandila su color dorado viejo y pese al color y el marcado carácter maltoso, con recuerdos a caramelo, miel y cereal en menor medida, es bastante refrescante por el lúpulo herbal y cítrico que corta el dulzor dejando un toque final astringente y muy refrescante. También ofrece recuerdos a pan y cereal. Una lager distinta, muy fácil de beber pero con carácter, y me gustó tanto que se me pasó hacerle una foto en condiciones…


Y con esta cerveza doy por cerrado esta oktoberfest casera. A continuación os dejo una foto con el ágape con el que nos pusimos las botas: salchichas, sauerkraut, puré de patatas, mostaza dulce… pero también pepinillos a la polaca, mostaza Dijon francesa, salmón ahumado (Diego tiene la culpa de mi adicción tras el viaje a Munich…), surtido de panes made in “la tienda del barrio”… Sí, más que bávara la cena fue un batiburrillo internacional… XD


¡Que viva la cerveza alemana!