30 dic. 2013

Etiquetas de navidad (2013).


Aunque para algunos la navidad solo se restrinja a los días 24 y 25 de diciembre para mi empieza el día 24 y no termina como poco hasta pasados reyes. Y digo "como poco" porque suele ocurrir que las compras cerveceras navideñas se exceden y la Reina Lúpula y un servidor terminamos bebiendo cerveza de navidad hasta casi (o sin el casi) febrero.

Por ello, para aprovechar que estamos en plena navidad, retomo un clásico de este blog que últimamente tengo algo abandonado y que no es otro que la sección de las etiquetas de cerveza, o más concretamente una sub-sección a la que dedico especial interés en mi colección y que son las etiquetas de navidad.

Así que a continuación os dejo un popurrí con 10 etiquetas de temporada que he ido recopilando por la red durante estas semanas para disfrute de aquellos que como yo améis este tipo de elaboraciones. Desde luego, quien las tuviera en su colección…


21st Amendment - Fireside Chat (California, USA). Inspirada en una Strong Ale inglesa a la que añaden especias y cacao. 7.9%.



Blaugies - La Moneuse Spéciale Noël (Bélgica). Versión más corpulenta de su Saison más conocida, La Moneuse. 8%.



Breakside - Big Country (Oregon, USA). Strong ale inspirada en las starkbiers y weinnachtsbiers que se venden durante el invierno en los mercadillos al aire libre de Alemania. 7.8%.



Breckenridge - Christmas Ale (Colorado, USA). 7.4%.



Deschutes - Jubel Ale 2013 (Oregon, USA). 6.7%.



Grand Teton - Coming Home 2013 (Idaho, USA). Dubbel elaborada con levadura proveniente de un monasterio trapense belga (no comentan cual). 7.5%. Desde luego hay mejores etiquetas, pero el nombre de la cervecera no tiene desperdicio... ;)



New Belgium – Accumulation (Colorado, USA). Se trata de una IPA elaborada con lúpulos Mosaic y Amarillo. 6.2%.



Pipeworks - Cranpire Christmas (Illinois, USA). Berliner weisse elaborada con arándanos rojos. 4%.



Prarie Artisan - The beer that saved christmas (Oklahoma, USA). Old ale envejecida en barrica. 10%.



Two Roads - Holiday Ale (Connecticut, USA). Cerveza inspirada en las Bière de Garde y Bières de Noël francesas. 7.3%.



Si queréis ver más etiquetas navideñas o de invierno, podéis visitar un post del año pasado en el que os hablé de unas cuantas curiosidades alrededor de ellas, o directamente visitar el post de 2011 en el que tenéis bastante más variedad estatal (esta vez se me ha ido la mano con los USA…).


Y así, con este post tan visual, doy por cerrado el año. ¡A todos, feliz fin de año y que entréis con mucha fuerza en el 2014! ¡Nos vemos/leemos el año que viene!

27 dic. 2013

#LNMO: de ratones y barricas va la cosa.


Para los que estéis hartos de tanto champán, turrones y polvorones, hoy en el blog queremos cortar tanto empacho con un post que lleva casi una semana de retraso. Y es que tras la cuarta edición del FFdA de l’amic Birraire fueron los amigos Débora y David quienes nos invitaron a otro evento cervecero digital al que llamaron La Noche más Oscura (#LNMO) por celebrarse alrededor del pasado 21 de diciembre, día en el que se celebraba el solsticio de invierno y por lo tanto día con menos horas de sol.

Con un nombre tan tenebroso más o menos os podéis haceros una idea de las cervezas llamadas a ser las protagonistas: petróleos, chapapotes y en definitiva cualquier elixir que no deje pasar un solo rayo de luz a través de ellas.

Tras mucho rebuscar por el fondo de armario (ese que os quedasteis sin ver en foto hace unas semanas… ;) ) me topé con un cuarteto de ratoncitos que aguardaban ansiosos su momento de gloria y sin duda esta ocasión se presentaba inmejorable para ellos… ¿Os dice algo el siguiente roedor?


Seguro que la mayoría habéis tenido suficiente para adivinar que hablaba de Harviestoun, una cervecera escocesa nacida en 1985 y que según cuentan fue llamada así en honor del ratón que acompañó al maestro cervecero durante los inicios de la fábrica y al que terminó adoptando como mascota y llamando Harvie.

Entre sus numerosas y galardonadas cervezas destacan las Ola Dubh, un proyecto que vio la luz en el año 2007 fruto de la relación de colaboración entre Harviestoun y los productores de whisky Higland Park, quienes les suministraron unas barricas que en su día habían contenido sus galardonados whiskies.

Tras seis meses envejeciendo una versión subida de alcohol (10,5%) de su conocida porter Old Engine Oil en esas barricas, sacaron el primer retoño al que llamaron Ola Dubh, vocablos gaélicos cuyo significado es “aceite negro”. Según sus propias palabras fue la primera cerveza madurada en barricas numeradas y provenientes de una destilería reconocida y a día de hoy han salido hasta seis versiones distintas (12, 16, 18, 21, 30 y 40) cuyos números se corresponden con los años de envejecimiento del whisky alojado en las barricas que se usaron después para madurar durante seis meses cada una de las diferentes versiones de Ola Dubh.

Anteriormente a este post había podido probar tanto la base como alguna de las envejecidas pero siempre de forma aislada y sin poderlas comparar entre ellas así que para una ocasión especial como esta había estado guardando cuatro botellas, la base (Old Engine Oil) y tres de las envejecidas (12, 16 y 18), para así poder hacer esa cata comparada al tiempo que lo pasábamos bien intentando sacar alguna conclusión y/o aprendizaje, o sino seguro que nos echábamos unas risas. A continuación os dejo nuestra experiencia.


En aspecto las cuatro son prácticamente idénticas y salvo la más envejecida creo que es muy complicado diferenciarlas entre ellas. Muestran un color negro opaco con menor viscosidad de lo que esperaba sobretodo en las versiones envejecidas. Espuma consistente en cada una de ellas y con buena retención quizás diferenciables únicamente por un ligero tono más marronáceo en la versión 18 a diferencia de las demás, más beige.


En nariz la Old Engine ofrece sobretodo recuerdos a maltas torrefactas y un punto de café, la 12 también pero se le suman los lógicos recuerdos a whisky, más concretamente a turba, así como barrica con un punto de melaza y vainilla. La 16 posee recuerdos más marcados a tabaco junto con caramelo y toffee. Finalmente en la 18 aparecen más pronunciados los recuerdos a fruta desecada como pasas y también bayas además de madera y caramelo


En boca la Old Engine ofrece recuerdos a chocolate negro y nuevamente y al igual que en nariz también a maltas torrefactas, café y un punto de caramelo. La 12 es también torrefacta, con algo de caramelo quemado y un punto de whisky, corpulenta pero no pesada y con los matices muy bien integrados y con un equilibrio digno de mención. La 16 ofrece fruta oscura y café pero sobretodo un toque más marcado a bourbon bastante menos atado que en la 12. La 18 ofrece recuerdos menos intensos a bourbon en beneficio de los recuerdos a fruta, bayas, azúcar moreno y un toque picante, siendo la más equilibrada de las tres envejecidas.


En cuanto a las conclusiones sin duda la cata comparada me parece sumamente interesante para comprobar el efecto del uso de diferentes barricas que contuvieron whiskies con diferente tiempo de añejado. Personalmente esperaba diferencias más notables entre ellas, especialmente entre las versiones de 12 y 18 años, aunque también es cierto que posiblemente estas hubieran sido mucho mayores si la cerveza hubiera tenido más de 6 meses de contacto con la madera. En cambio me sorprendieron mucho las diferencias existentes (hablo de matices sutiles, no de algo exagerado) entre las versiones de 16 y 18 años.


Si tuviera que valorar individualmente a las tres envejecidas me quedaría en primer lugar con la 18, por complejidad y equilibrio, luego con la 12 por lo mismo aunque menos sugerente que la 18, y finalmente la que menos disfruté fue la 16 ya que el toque a whisky más “estridente” se alejaba de la redondez y equilibrio de sus hermanas.


Pero dejando a un lado todas esas diferencias de matices entre las cervezas la mayor conclusión que extraigo de la cata comparativa es por un lado la dificultad de confrontar cervezas tan parejas y con diferencias muy sutiles y por otro lado que probar tantas cervezas simultáneamente únicamente entre dos personas, con tanto sorbito en plan “ahora la primera, ahora la segunda, ahora vuelvo con la primera, ahora no estoy seguro y vuelvo con la segunda, ahora la tercera…” al final terminamos un poco mareados. Por lo tanto y más allá de lo interesante que pueda ser probarse a uno mismo a la hora de afinar los sentidos, que puede estar muy bien como juego y aprendizaje, recomendaría en casos como estos disfrutar de cada cerveza por separado.

Y así termino con mi aporte al #LNMO. ¡Larga vida a los petróleos!

23 dic. 2013

¡Felices fiestas!


Aunque algunos de vosotros hayáis empezado a celebrar vuestras vacaciones navideñas desde el pasado viernes y posiblemente desconectéis hasta pasadas las fiestas, imagino que la gran mayoría aún estaréis deseando que llegue el miércoles 25 y no precisamente para comer polvorones, turrones, roscones y demás repostería navideña. O quizás sí… ;)


Tanto a los unos como a los otros desde aquí queremos desearos que tengáis unas felices fiestas y que entréis con buen pie en el 2014, año que esperemos sea mucho mejor para todos y en el que la maldita crisis empiece a escampar de una vez.

Para ello ya sabéis, a brindar con mucha y buena cerveza, pero eso sí, entre tanto brindis no os olvidéis de “beerevangelizar” a amigos y familiares, que ya sabéis en navidad el personal suele estar más predispuesto que en otras épocas del año.


¡Que la cerveza riegue vuestras mesas! ¡Felices fiestas y buena birra para todos! Bon nadal i feliç any nou, amics!

19 dic. 2013

¿El fin de Orval como cerveza trapense?


Quizás a muchos de vosotros os pille por sorpresa que Orval, el patito feo de las trapenses belgas ("feo" por distinta), tenga cada vez una menor producción hasta el punto de que en la actualidad sea una cerveza cada vez más difícil de conseguir.


La razón de este declive es que cada vez hay menos monjes en la Abadía de Notre Dame d'Orval y los monjes no pueden con la enorme demanda de producción existente, hasta el punto de que hace unos días saltó la noticia de que incluso podían llegar a perder su exclusivo distintivo de cerveza trapense.


No fue hasta el año 1931 cuando el monasterio se convirtió en cervecería aunque hay documentos que demuestran que los monjes producían y consumían cerveza desde el s.XVII. Otro dato curioso sobre Orval es que fue la primera cerveza trapense vendida por toda Bélgica y posteriormente también a nivel internacional.

Su producción anual actual está alrededor de los 70.000 hectolitros, unos números para nada exagerados dada la demanda gigantesca que reciben, y según palabras de los propios monjes en su web se encuentran en el límite de capacidad y no pueden ofrecer más.

En los años 80 había 35 monjes en el monasterio pero a día de hoy ese número ha bajado peligrosamente hasta los 12. El problema no es que no haya demanda para postular como monje trapense, sino que solo se admiten a personas con convicciones muy fuertes y dispuestas a cumplir con el estricto régimen que dicta la orden trapense.


Una noticia que sin duda esperemos tenga solución muy pronto ya que por lo que a mi respecta la considero una de las mejores cervezas belgas del mercado. Con la dichosa crisis que hay por estos lares igual va siendo hora de ordenarse monje... ¿Alguien se apunta? ;)

16 dic. 2013

BrewTrail o como viajar a alrededor de la cerveza por USA.


Ahora que se acercan las navidades y que seguro más de uno aprovecharéis para viajar al extranjero os quiero presentar una web que descubrí hace varias semanas y que me parece realmente muy interesante.


Como bien revela su nombre, con BrewTrail podremos planificar cualquier viaje o escapada cervecera que queramos hacer por los Estados Unidos.


En ella podemos encontrar los horarios de visita de las más de 2500 cerveceras y brewpubs que a día de hoy existen en Estados Unidos, saber si tienen tasting rooms y sus horarios de apertura y cierre, consultar si ofrecen la posibilidad de hacer visitas guiadas y si estas tienen algún coste, y, lo más importante y que da nombre a la web, podemos montar rutas entre todos esos locales.


Por si fuera poco, toda esta información es, al menos por el momento, gratuita. Así que ya sabéis, si tenéis pensado ir a Estados Unidos próximamente, a partir de ahora tenéis una herramienta realmente muy útil que os ahorrará muchas horas de búsqueda y encontraros no pocas veces con que la información no está disponible.

Eso sí, ahora falta que unas algunas mentes altruistas construyan lo mismo para Europa. ¿Alguien se apunta?

12 dic. 2013

La cosa va de galos, romanos, cervoises y cómics…


Aunque últimamente no me sobran muchas horas, el blog es el blog y se me hace raro no publicar alguna entrada en más de una semana así que mientras encuentro ese equilibrio vital hoy quiero compartir con vosotros una noticia que mezcla varias de mis pasiones: cerveza, historia y cómic.

Todo viene porque recientemente una microcervecera del Québec llamada Temporale ha sacado al mercado una cerveza llamada Alesia, la cual rinde homenaje a un hecho histórico que unos cuantos conocimos mucho antes por la genial pluma de Uderzo y su obra Astérix que por esas toscas clases de Historia del instituto.

La preciosa botella. Foto de aquí.

Nos situamos en el año 52 a.C. Atrincherados en Alesia, Vercingétorix y los suyos aguantan como pueden la invasión romana. Tras dos meses de resistencia, los romanos terminan asediando Alesia y hacen prisionero a Vercingétorix, quien deja sus armas a los pies del César y es ejecutado seis años después en Roma.


Viñetas del genial Uderzo que hacen referencia a este hecho.
No creo que haga falta traducción… Tomado de aquí

A pesar del triste final, esta cervoise en realidad pretende rendir homenaje a la valentía, resistencia y sed de libertad de aquellos galos con una receta y un método de elaboración que tienen más de 2000 años. Es por ello que la botella y su contenido son algo así como una máquina del tiempo que ha visto la luz después de 10 años de investigación literaria y numerosos trabajos arqueológicos por parte de un grupo comandado por Stéphane Morin.

Se trata de una cervoise celta, bebida alcohólica ancestro de nuestra cerveza actual y que prácticamente ha desaparecido en su forma original. La mayor diferencia entre la cervoise y la cerveza que conocemos es que primera no contiene lúpulo, dado que los conos de nuestra querida Humulus lupulus no se utilizaron hasta el siglo XII. Otra diferencia es que los galos usaban en su elaboración hierbas aromáticas y una buena cantidad de miel. Por ello, según Stéphane, esta bebida se parece más a un Sauvignon blanc cítrico, vegetal, ácido y seco.

Representación de la elaboración de “cervoise” tomada de aquí.


Sin duda me haría tremendamente feliz conseguir una de esas botellas, así que ya sabéis Reyes Magos… Hasta entonces esperaré releyendo algunos clásicos ;).

Imagen tomada de aquí.


5 dic. 2013

#FFdA nº4


Los meses pasan a un ritmo endiablado y sin darnos cuenta ya estamos otra vez enfrascados con la bendita excusa que l’amic Joanet nos brindó en su día para que abriéramos esos birrotes que aguardan demasiado tiempo en barbecho. Hablo, cómo no, del FFdA o Finde Fondo de Armario.

Para esta cuarta edición Joan nos instaba a hacer gala de un extra de exhibicionismo enseñando esos armarios en los que aguardan nuestras joyitas polvorientas y ansiosas por ser abiertas, pero en mi caso tengo que excusarme en que las circustancias vitales que hoy me ocupan no me permiten tener ni armario ni bodega ni nada que se le parezca para guardar las cervezas y en su lugar tengo varias cajas amontonadas cuya botella más vieja no lleva ahí ni 2 meses. Mi bodeguita, la que cuido con mucho mimo, mora unos seseinta y tantos kilómetros dirección sureste y quizás en otra ocasión os la enseñaré…


Dadas las excusas y explicada mi dualidad vital forzosa vamos con varias cervezuelas que aguardaban envejeciendo bajo los albores de la oscuridad y el polvo de esa bodega que os quedáis sin ver la foto, so cotillas ;).

La primera de ellas es una cerveza que he tenido guardada durante dos años, desde que la comprara en Vilanova durante la primera edición del Fes-t’hi. Se trata de la Popaire Tramuntana Cuvée y quizás os preguntéis por qué decidí tenerla tanto tiempo guardada. Pues las razones van desde el respeto que me infunde cualquier botella cuyo cuello está sellado con cera, a otras como el hecho de tener tanto alcohol (12%) y que pudiera necesitar un tiempo de reposo, o para no contaros tantas milongas, una cosa tan simple como que se me olvidó en el fondo del armario (literal). Pero este fin de semana pasado le llegó la hora, no sin algo de miedo por si tanta espera pudiera haberla estropeado, acompañando un libro frente a una buena lumbre tras una buena cena con la Reina Lúpula.


En cuanto a la cerveza, como decía, tenía mis dudas de si tanto tiempo podría haberla oxidado en exceso y nada más olerla resoplé aliviado porque los tiros no iban por ahí. Un torrente de recuerdos de uva moscatel, vino dulce pasificado, madera y ligeros recuerdos astringentes que recordaban también a un jerez y a un vermut blanco. Realmente muy pero que muy peculiar. En boca entraba con una textura untuosa que no empalagosa, sorprendentemente fresca, dulce pero también astringente, sin mucha carbonatación. Del alcohol ni rastro más allá de una ligerísima calidez muy bien integrada en el conjunto dominado por maltas acarameladas y con ligerísimos recuerdos a biscuit. Una auténtica gozada, como una especie de híbrido entre cerveza y vino dulce, con gran presencia de la madera y que para nada se encuentra mermada por los dos años de guarda, más bien diría lo contrario (no puedo comparar ya que en su momento no probé la versión más joven).

 A pesar de la fecha sinceramente
creo que aún tiene potencial y recorrido.

La segunda cerveza elegida también tenía su tiempo en botella ya que la compramos hace dos veranos en nuestra escapada por la Bretaña. Se trata de la Dieu Du Ciel Péché Mortel (“pecado mortal” en francés), aunque en este caso no la tenía precisamente olvidada dado que su etiqueta y las buenísimas críticas que atesora no son fáciles de ignorar. En copa es muy tentadora, con una espuma marronácea muy compacta y de burbuja minúscula, persistente y que corona un líquido negro completamente opaco. En nariz destacan muy por encima del resto los recuerdos a café en grano junto con algunos recuerdos vegetales y leñosos y también ligeramente a cacao. No es muy explosiva ni excesivamente compleja pero no por ello deja de ser realmente cautivadora. Ya en boca el café vuelve a ser el auténtico protagonista tanto en matices como en la sensación de amargor, aunque quizás en mi opinión lo mejor sea su enorme equilibrio y la textura sedosa, así como la facilidad para beberla. Para nada aparenta tener 9,5% de alcohol. Un copón realmente agradable de beber lejos de las I.stout que últimamente estamos acostumbrados a ver y en las que el lúpulo, el alcohol o los explosivos recuerdos a torrefactos inundan la boca.

Al rico capuchino...

Ya para finalizar, y para no romper la tónica, vamos con otra cerveza que aguardaba en lo más oscuro del armario desde 2011, la Mikkeller Mielcke & Hurtigkarl, una strong ale belga envejecida durante 6 meses en barricas que en su día contuvieron Château d’Yquem, un reputado vino blanco dulce que queda dentro de la denominación Sauternes, vinos que personalmente me tienen robado el corazón.

Etiquetón de Margrethe Odgaard.

En aspecto presenta un bonito color anaranjado turbio sin depósitos, coronado por una espuma blanquecina, aparentemente frágil pero persistente. En nariz destacan los recuerdos al citado vino dulce, con mucha fruta, membrillo, albaricoque y orejones, una ligera acidez de fondo que recuerda a uva, además de miel. También de fondo se perciben los recuerdos a madera. En boca es una auténtica gozada para los sentidos, otra vez la fruta como gran protagonista, níspero, albaricoque y orejones, todo cortado por un punto astringente que recuerda a algún hidromiel y también un punto ácido pero bien compensado. Sin duda y si no fuera por la carbonatación viva (pero no molesta) no sabría decir si estoy ante una cerveza o un vino dulce turbio. También aparecen recuerdos a alcohol, aunque nada desagradables y bien compensados por la citada fruta y dulzor. Elaboración realmente muy peculiar que al igual que la Popaire estrecha vínculos entre dos mundos que amo, el de la cerveza y el del vino.


Y así doy por cerrado mi FFdA particular, más “añejo” que ninguna edición anterior y en el que quisiera terminar dando mis ánimos al buen amigo Txema: junts podrem amb aquesta escòria, no ho dubtes, amic!

P.D. Para que Birraire no me eche la bronca por no cumplir con lo de enseñar el mobiliario, y también para daros envidia a todos los urbanitas que podáis leer el blog, aquí va la Popaire junto a mi querida lumbre, que tantos momentos de placer me suele proporcionar durante estos meses fríos.



2 dic. 2013

Cuatro años…


Como ya digo en el título del post, ayer domingo se cumplieron ni más ni menos que 4 años desde que me aventurara a escribir este blog.

 Imagen tomada de aquí

Por aquellos inicios ni por asomo podía llegar a imaginar todo lo que esta bitácora me daría, desde conocer a infinidad de personas entre las cuales hoy en día se encuentran grandes amigos, hasta innumerables momentos de placer, risas, infinidad de anécdotas y, más recientemente, incluso trabajo.

Por todo ello quiero daros las gracias a todos y cada uno de los que estáis ahí, tanto a los que comentáis con mayor o menor frecuencia como también a ese grueso de lectores anónimos que las estadísticas y visitas se empeñan en revelar. Muchas, muchísimas gracias a todos y cada uno de vosotros por conseguir que año tras año tenga la misma ilusión por escribir o más que cuando empecé.

¡Este birrote va por todos vosotros! Salut!