28 ene. 2015

Cuando el léxico cervecero se acidifica…


Aunque con la recuperación de #LaRonda parece que los post de opinión vuelven a tomar algo de impulso en los blogs cerveceros, hoy quiero compartir unas reflexiones por mi cuenta sobre un tema que vengo mascando desde hace algún tiempo.

Seguro que habréis escuchado, leído o incluso es muy probable que muchos de vosotros incluso hayáis utilizado en más de una ocasión el término “vinagre” para referiros a ciertas cervezas ácidas, sean éstas del estilo que sean. Pues bien, aunque no soy de letras ni tampoco es que me quite el sueño la correcta utilización de ciertos tecnicismos, hay cosas a las que no termino de acostumbrarme. Hablo de comentarios por el estilo de “¡Uuf! El vinagrillo aquel era la repera…” o “¡Buah! A mí los vinagres es que no me van…”.

Imagen tomada de aquí.

Como decía, por mucho tiempo que pase y por muchas veces que escuche comentarios por el estilo, las conexiones de mi lóbulo temporal no dejan de pegar algún que otro calambrazo cada vez que suena la palabra “vinagre” o cualquiera de sus infinitas variantes aumentativas o diminutivas (“vinagrillo”, “vinagrazo”, “vinagrete”…) para referirse a cervezas como las Red Flandes, Oud Bruin o incluso las lámbicas, entre otras, por muy informal que sea el ámbito en el que se utilice.

Pero si dejamos la lengua de Cervantes a un lado y nos metemos más en profundidad en las cervezas de esta tipología, no tardaremos en topar con el término inglés sour o algunas veces también Wild. Aquí si que hay miga. En primer lugar lo primero que me chirría es que somos tan guays que como en tantas otras palabras de origen anglosajón, en lugar de pronunciarla bien o medianamente bien (fonéticamente /saʊə/ y pronunciado algo así como “saua”…), le damos la vena “cañí” llamándolas “sur”, además, orgullosos a rabiar por decirlo así.

Imagen tomada de aquí.

De veras, ¿qué narices tienen que ver estilos clásicos como las Berliner Weisse, las Gose o las Grätzer con estilos bastante más reconocibles por aquí como las Oud Bruin o las Red Flandes como para meterlo todo en un mismo saco? ¿Realmente es tan difícil llamar a las cosas por su nombre? Que sí, que ya sé que es muy cómodo hacer piña mental “arrejuntando” todas las cervezas más o menos acres y llamarlas a todas ellas “ácidas”, pero ¿por qué entonces no llamamos a todas las cervezas más o menos dulces Sweet o a todas las Pale ale, IPA, IIPA y variantes directamente Bitter? Quizás desde el punto de vista del elaborador puedo entender que sea mucho más fácil llamar Sour a cualquier cosa medianamente ácida que no sepa encasillar en ningún estilo, ¿pero de ahí a llamarla simplemente “ácida”?

Desde hace unos cuantos años vivimos inmersos en el boom del lúpulo y nos falta tiempo para inventar nuevos motes con las Pale ale como base. Como botón: IPA, White IPA, Rye IPA, Black IPA, Red IPA, Half IPA, Belgian IPA, India Session Ale, Wild/Brett IPA, Imperial/Double IPA, Triple IPA… ¡Por Dios! ¡¡Que me ahogo entre tanto lúpulo!! ¿De verdad podemos hilar tan fino por un lado y por otro meter en el mismo saco de las Sour/Wild (ni qué decir “vinagre”…) a tantas cervezas distintas pertenecientes a estilos tan diferenciados como los descritos más arriba o las Gose, las Grodziskie, las Lichtenhainer, las Bière de Mars, las Faro o infinitos ejemplos más?

Imagen tomada de aquí.

Seguramente es que me estoy haciendo viejo, pero aún entendiendo que sea muy “molón” y “moerno” llamar Sour, Farmhouse Alesvinagres” y muchos apelativos más a tantas cervezas, no termino de entender por qué nos gusta tanto inventar o adoptar términos para cosas que ya existen bien definidas en tantos textos. Y no me remonto a clásicos de Plinio el Viejo, Homero ni Virgilio… No. Sino a clásicos como los libros de Michael Jackson, que aunque flojeen en algunos puntos y estén lejos de ser vigentes en muchos temas, le dan un repaso a webs estadounidenses como Ratebeer o Beeradvocate en este sentido.

Así que como conclusión, y entendiendo que la lingüística es algo vivo y que ahí radica parte de su grandeza, quizás deberíamos plantearnos si tantos términos (especialmente de origen anglosajón) realmente mejoran o aportan algo nuevo con respecto a tantos otros ya preexistentes en nuestro vocabulario “cervecil”. Y por otro lado, si tanto nos gusta exigir que las cerveceras informen de las maltas, de los lúpulos o incluso los IBUs de sus recetas en las etiquetas; si pedimos a los bares que nos sirvan las cervezas en vasos específicos para cada estilo y posean cartas con la mayor información posible; si cada vez nos preocupamos más porque el lúpulo esté fresco… En definitiva, si pedimos/exigimos/nos quejamos de tantas y tantas cosas más, ¿por qué no nos exigimos también un poquito a nosotros mismos tratando de llamar a las cosas por su propio nombre?

En fin…

Salut!

22 ene. 2015

El chef Jose Andrés colabora con Deschutes.


Hoy queremos compartir con vosotros la noticia de la cerveza en colaboración entre el conocido chef asturiano José Andrés y la cervecera estadounidense Deschutes, afincada en una de las mecas cerveceras mundiales, el estado de Oregon.

Gary Fish (Deschutes) con José Andrés.
Foto tomada de aquí.

Para quienes no lo conozcáis, José Andrés es, como tantos otros, una de esas personalidades que ha triunfado en el extranjero sin ser excesivamente reconocido por estos lares. En los Estados Unidos es toda una estrella, no en vano en 2012 la revista Time lo incluyó en su lista Time 100 como una de las 100 personalidades más influyentes del mundo. Ahí es ná… Y tanto éste como muchos otros reconocimientos le vienen por la interminable lista de restaurantes exitosos que tiene a su cargo, en cuya carta evidentemente no falta la cocina española en general y las tapas en particular, pero también por llevar la cocina española como bandera allá por donde va.

Foto tomada de aquí.

Más allá de la restauración, Jose Andrés también es toda una celebridad por sus programas de televisión. Quizás recordéis los capítulos que hizo entre 2005 y 2007 para RTVE llamados “Vamos a cocinar con José Andrés” y en los cuales aparecían diferentes personajes famosos. También en la televisión pública española pudimos disfrutar de los capítulos doblados de “Made in Spain”, una serie de 2008 producida por la televisión publica estadounidense en la que este cocinero tan dicharachero y llano iba recorriendo la geografía peninsular de cabo a rabo.


Pero como os comentábamos al principio, hoy queríamos presentar Zarabanda, la colaboración gestada entre Deschutes y José Andrés. Se trata de una Saison con 6,1% de alcohol elaborada con 6 cereales entre los cuales encontramos espelta y copos de avena, el lúpulo noble Saaz, un punto especiado característico de una levadura saison francesa, además de pimienta rosa, hierba luisa, limones desecados y sumac, una especia utilizada en oriente medio. Tal mezcolanza viene porque José Andrés posee varios restaurantes en las que las especias tienen gran protagonismo como la cocina griega, libanesa, peruana o mexicana, entre otras.

Foto tomada de aquí.

Aunque es muy posible que como tantas otras veces esta cerveza no pise este lado del Atlántico, según parece no se trata de una edición limitada más y Deschutes la elabora durante todo el año, con lo cual aquellos que estén realmente interesados en probarla tienen un mínimo rayo de esperanza.

¡Salud… o mejor dicho, ¡buen provecho!


19 ene. 2015

Mis mejores 50 cervezas del 2014 (2/2).


Justo una semana después doy por cerrada la lista de las 50 mejores cervezas que disfruté en 2014 con esta segunda tanda de veinticinco grandísimas elaboraciones. Aunque si recordáis, por si no fuera suficiente con 50, ya os anticipé que al final del todo tenéis un batiburrillo extra con cervezas también destacables que merecen ser tenidas en cuenta. Sin más os dejo con el “listín telefónico” ;).


Guineu / La Quince - Vanilla Black Velvet 1.0 (Catalunya / Madrid). Conseguí esta botella de la primera tirada por pura casualidad y tras leer algunas reseñas en las que comentaban que le podía venir bien un poco de guarda no dudé en apartarla en lo fondo de la bodega. Su momento llegó en una escapada a la preciosa sierra de Albarracín a buscar setas, y qué sorpresón me llevé al servirla, pues además de la logradísima textura sedosa y su carbonatación de burbuja finísima, ofrecía un ejercicio de equilibrio con el alcohol tremendamente bien integrado y envuelto por notas de cacao, vainilla, torrefactos, un punto a chocolate con leche y un elegante final amargo. Sensacional, de haberlo sabido no hubiera dudado en comprar varias botellas más de ese lote para guardar. Lo que desconozco es si el segundo lote le va a la zaga.


Haandbryggeriet - Sur Megge (Noruega). Hay pocas cerveceras europeas que me tengan robado el corazón como esta “cervecera de la mano”. Odin’s Tipple, Haandbakk, Norwegian Wood, Bestefar… Elaboraciones sensacionales todas ellas y que nunca me cansaría de repetir. Pero este año, entre las nuevas que he probado se lleva la palma esta Sur Megge, una sour envejecida en barricas de vino durante 18 meses tremendamente bien trabajada, con recuerdos a limón, fresa, arándano, muy vinosa y láctica en boca, pero en conjunto muy redonda.


Highwater - Campfire Stout (USA). Hay un par de cervezas que me han gustado mucho de esta californiana, pero la más sorprendente es esta sensacional stout que incluye 2 kg de unas galletas llamadas Graham crackers por cada beer barrel (127L). En nariz ofrece un delicioso aroma a galletas con chocolate con leche, y en boca una textura cremosa y un sabor realmente goloso como si acabaran de añadirle cookies con chispas de chocolate. Una stout verdaderamente alucinante.


Hoppin’ Frog - Café BORIS (USA). La magnífica BORIS es una de las mejores Imperial Stout que he probado, así que si a esa base le añadimos un café de calidad lógicamente nos vamos a encontrar un copón más complejo pero también más contundente para tomar con calma, disfrutando lentamente de su aromática nariz “cafetera” y una boca torrefacta, seca y bastante amarga, con la misma cremosidad que la Boris original. Una pasada de cerveza.


Hoppin’ Frog - Hop Heathen (USA). Junto con la Lagunitas de unas líneas más abajo y la Wookey Jack de Firestone, sin duda esta Hoppin’ es una de las mejores Black IPA que he probado, que nos obsequia con suculentos lúpulos resinosos, cítricos y leñosos, también una textura casi cremosa increíble, y como contrapunto posee notas a cacao y un amargo torrefacto que dan como resultado un trago intenso pero muy redondo y disfrutable.


Jester King - RU-55 (USA). Esta especie de roja flamenca a la que l’amic Txema tuvo el detallazo de invitarme es toda una joya que perfectamente podría haberla engendrado cualquier cervecera belga. Muy vinosa, repleta de notas a frutos rojos sobretodo cerezas, un toque láctico y una acidez bastante presente pero nada desagradable consiguiendo un trago complejo pero equilibrado dentro del estilo. Para que el mismo anfitrión consiguiera disfrutarla sin ser su tipo de cervezas predilectas precisamente…


Lagunitas - Hop Stoopid (USA). Una grandísima Imperial IPA que ofrece lúpulo resinoso y cítrico así como un amargor marcado, pero sin estridencias excesivas pese a tener más de 100 IBUs gracias a una base maltosa más que suficiente que consigue hacerla realmente fácil de tomar sin que se noten en absoluto sus 8% de alcohol. Parece fácil y sencilla, y sin duda ahí radica su grandeza.


Lagunitas - Night Time (USA). Dos líneas por encima comentaba que la Hop Heathen es una de las mejores Black IPA que he podido probar, pero es que esta Night Time no se queda atrás… El lúpulo ofrecido en este caso también vuelve a ser de tipo resinoso pero con un punto de fruta tropical como piña y también un punto herbal, aunque lo más destacable nuevamente es lo bien que combina todo ello con la base torrefacta, los recuerdos a chocolate, regaliz y un punto de caramelo, con un amargor presente sobretodo hacia el final, pero bien integrado todo ello formando un conjunto muy armónico.


Le Trou du Diable - La Saison du Tracteur (Canadá). Aunque es cierto que muchos cerveceros canadienses beben de estilos belgas, no he tenido el placer de probar muchas elaboraciones de allí y muchas menos que realmente sean destacables, pero esta Saison perfectamente podría estar hecha por cualquier cervecera valona con una larga tradición. Ofrece el clásico buqué a cereal, notas cítricas, terrosas y especiadas, con una carbonatación viva que la hace realmente refrescante, un punto seco, ácido y también marcadamente amargo. ¡Qué gratísima sorpresa!


Les Trois Mousquetaires - Porter Baltique Grande Cuvee (Canadá). Por nuestro mercado no abundan las Baltic Porter, ni de productores locales ni tampoco europeos, pero lo que no imaginaba es que una de las mejores del estilo que haya podido probar vendría desde el otro lado del Atlántico, y menos aún también de Canadá como la saison anterior. Y es que dejando de lado sus galardones, se trata de una grandísima cerveza con una nariz muy sugerente, con café y cacao dominando, además de un ligero punto avainillado y muy tenuemente ahumado, que vuelven en boca junto a notas más dulzonas como caramelo, azúcar moreno y melaza, y también ciruelas pasas, con una textura sedosa y una redondez para quitarse el sombrero. ¡Magnífica!



Magic Rock - Un-Human Cannonball (Inglaterra). En 2013 la Cannonball “a secas” me pareció una de las mejores del año, pero es que esta “bestia” implementada que la usa como base es sencillamente para caerse de espaldas. Un torrente de lúpulo cítrico y fruta tropical acompañado por una base maltosa acaramelada suficiente y en cuyo trago ni se intuye el alcohol. Una lástima que nos lleguen las Magic Rock con cuentagotas.


Mikkeller & Cigar City – Swinging Harry (Dinamarca / USA). Esta colaboración de 75cl la tenía guardada unos cuantos años para un FFdA pero unos buenos amigos vinieron a casa y quise sacarla para sorprenderlos. Sobre el papel dudaba si sería la clásica cerveza para guardar ya que aún siendo una quadrupel, está elaborada con lúpulos citra y simcoe, con mango y papaya en la receta, además de Brett y para rizar el rizo se envejece en barricas de Grand Marnier. Con algo de respeto la abrimos y… ¡qué delicia! Lógicamente el lúpulo no dominaba, pero la base de la quadrupel y sus 11% de alcohol habían aguantado maravillosamente el conjunto y había evolucionado ofreciendo una amalgama de sabores realmente compleja, con mucha fruta confitada como orejones e higos, un punto alicorado sutil sobre un fondo acaramelado, y sobre todo ello destacaba el delicioso toque del Brett, dando un trago nada pesado ni empalagoso, corpulento sí, pero no cansino. La pena es que si no se animan estos dos a elaborarla otra vez nunca sabré como es sin envejecer. Ah, y si sois frikis de los videojuegos seguramente os suene la etiqueta, homenaje al Pitfall, un clásico ochentero para Atari ;).


Naparbier & Alvinne – Gentleman Sour Ale Oak Aged (Navarra / Bélgica). Aunque reconozco que la versión base sin barrica de esta colaboración no me conmovió, la versión envejecida me pareció verdaderamente destacable. No me sorprende tanto por la buena mano de Alvinne con el trabajo de las barricas, pero lo que no entiendo es como Napar borda casi cualquier estilo que se les cruza… Pero pasando a la cerveza, se trata de una Oud bruin con una base dulzona sobre la cual aparecen recuerdos a cerezas, madera, notas vinosas, algo láctica y acre. Muy buen trabajo.


Port Brewing - Older Viscosity (USA). Un copón “bourbonero” de alto voltaje, con arrolladoras notas a vainilla, caramelo, cacao y por supuesto bourbon, bastante alcohol y calidez, y también algo más dulzona de lo habitual en el estilo, para tomar con mucha calma y disfrutando de cada sorbo.


Prairie - Pirate Bomb (USA). De entre todas las cervezas que he tomado este año, ésta bomba “del Caribe” muy posiblemente esté entre el top 3. Ofrece una complejidad de matices enorme, desde cacao, a chile, pasando por café, ron, licor, caramelo, azúcar moreno, galletas tipo cookie, un punto picante cálido muy largo… Pero pese a tratarse de una cerveza contundente para tomar con mucha calma, engancha y consigue un trago tremendamente redondo y bien atado, como si todos los elementos hicieran falta para dar sentido al conjunto. Maravillosa, de todas, todas…


Prairie – Prairie Ale (USA). Hay varias Saison de esta cervecera estadounidense que me han parecido de un nivel más que destacable, pero esta concretamente me cautivó por el toque a lúpulo europeo y sobretodo por el Brett. Muy rica en matices, con limón, un punto de fruta tropical, el clásico especiado del estilo, carbonatación viva pero de burbuja no molesta, consiguiendo un trago más salvaje de lo habitual en el estilo, muy fresco. Cómo me gusta y qué bien funciona el extra que le da este “bichejo” a las Saison.


Revelation Cat – Black Knight (Italia). Al igual que la Older Viscosity, nos encontramos ante un auténtico copón vestido de negro, otra Imperial Stout algo más dulce también de lo habitual, pero en este caso algo más sedosa y equilibrada, sin ninguna barrica de por medio, pero no por ello falta de complejidad, ya que al clásico dueto chocolate-café, se le suman notas a higos y ciruelas pasas, un punto de vainilla y también algo de calidez alcohólica, nada empalagosa aunque lo pueda aparentar por la descripción. No me extraña que la gente la votara como mejor cerveza italiana en 2013 en Ratebeer…


Rodenbach - Vin de Céréale (Bélgica). Entre todas las cervezas que bebí a lo largo del año pasado posiblemente esta Rodenbach sea la que más ilusión me hizo, ya que además de amar la casa esta botella de 2004 me la regaló el que por entonces era propietario del Drunk Monk, Sven Bosch. La tomé el mismo fin de semana que la Black Knight anterior durante el 5º FFdA y la recuerdo como un espectáculo en copa, con las lógicas notas oxidativas y también a madera, vinosas y a fruta muy madura y en confitura, como un jerez dulce con frutas. Podéis leer mejor la nota de cata al completo en el enlace que os dejo unas líneas arriba. Una de esas joyas que quedarán para siempre en el recuerdo. Sensacional.


Sierra Nevada - Narwhal (USA). Tras llegar a casa cansado un martes horrible busqué algo de consuelo con algo oscuro y le tocó a esta botella, sin saber que se trataba de una Imp. Stout “bourbonera” por el tamaño de la botella y más convencido que me iba a tomar una stout. Bendita ingenuidad gracias a la cual aún la disfruté más, porque menudo monstruo de las profundidades… Chocolate y café como teloneros del Bourbon protagonista, cuyas notas alicoradas, acarameladas y un punto a vainilla perfectamente se ensamblaban en un conjunto muy equilibrado y tremendamente disfrutable. Qué pena que fuera sus 33cl se terminaran tan fácilmente… Podría leerme las “20.000 leguas de viaje submarino” con un barril de esta delicia…


Siren / Cigar City - Caribbean Chocolate Cake (barril)(Inglaterra / USA). En 2013 quedé gratamente sorprendido con los ingleses de Siren y aunque en 2014 he probado muchas menos elaboraciones suyas, este “pastel líquido” tomado de barril en el BierCaB con el pretexto del BBF se lleva la palma. Una stout subidita con un torrente de notas a cacao y también café, regaliz, algo dulce y con una textura sedosa por la lactosa añadida, que de veras parece un pastel de chocolate negro puro. ¡Menuda delicia!


Straffe Hendrik - Heritage Oak Aged 2012 (Bélgica). Esta cervecera de Brujas posee una Tripel y una Quadrupel fantásticas, y este año también me ha sorprendido mucho su novedad Wild (que podéis encontrar en las recomendaciones extra de más abajo) pero entre todas hay una joya que sobresale: Heritage, la versión de la Quadrupel envejecida en barrica. Como tantas otras quadrupel de excelente factura, posee las notas dulzonas a caramelo, uvas y ciruelas pasas, surcadas por una carbonatación de burbuja diminuta que da como resultado un trago sedoso, corpulento, eso sí, pero nada pesado ni cansino, con el alcohol imperceptible más allá de una leve calidez, y en este caso además el extra de la barrica, dando de sí un cuerpo rotundo y un trago mayúsculo. Para disfrutarla muy lentamente en días de frío como estos en los que tanto apetece encender una lumbre con fuego.


The Bruery - Sour in the Rye (USA). Si en la primera mitad comentaba que la estadounidense Firestone juega en otra liga, la californiana The Bruery raya también la matrícula con decenas de elaboraciones geniales. Ésta en concreto, y como anticipa el nombre, es una Sour con centeno que ofrece muchos recuerdos a frutos rojos como grosella y arándanos, con una marcada acidez y sequedad a los que se suman también vinagre de módena y madera completando una sour compleja y con un final larguísimo. Sensacional.


Three Floyds - Dreadnaught (USA). En la primera entrega de este TOP50 os decía que la segunda mejor Imperial IPA del año era la Firestone Double Jack solamente superada por una obra de arte, y esta no es otra que la bárbara Dreadnaught de Three Floyds. Repleta de sabor pero al mismo tiempo fácil de tomar aún teniendo el cuerpo de una Imp. IPA. Ofrece notas a mango y pomelo, resina, cítricos, con un amargor elevado pero nada molesto y que no se come a todo lo demás en parte gracias a la grandísima base maltosa que tampoco toma el protagonismo más de lo necesario. Una de las mejores del estilo que he podido probar, pero de lejos, y estoy seguro que aquellos que sean poco amantes del lúpulo se convertirían a esta religión con un solo sorbo a esta cerveza. Portentosa.


To Øl – I’ve seen bigger than yours (Dinamarca). Este año no he tomado muchas Barley Wine, quizás porque puestos a tomar un copón prefiero algo oscuro y/o en barrica, o directamente una lámbica con la que regodearme un buen rato. La Clown Shoes que menciono abajo es otra gran barley wine, pero esta danesa… ¡Ay, esta danesa…! Qué copón… Contundente y corpulenta como marcan los cánones, incluso algo de calidez, pero muy disfrutable gracias a la piel de naranja y el zumo de frambuesa de su receta, que cortan ligeramente el dulzor con un punto de acidez además de sumar matices a un conjunto muy rico ya de por sí. Qué delicia…


Toccalmatto / Prairie - Okie Matilde (Italia / USA). Una de las cervezas que más ganas tenia de conseguir cuando me enteré de su salida al mercado en febrero, y no precisamente por ser una colaboración con Prairie, ya que por aquellos entonces a penas conocía prácticamente nada de estos estadounidenses. Si quería hacerme con ella es porque se trata de un homenaje a mi queridísima Orval, lo cual queda claro nada más servirla en copa, con el aroma a Brett encandilando la nariz, cítrica y con el ligero especiado típico de la levadura, un final seco y la carbonatación viva tan característica del “patito feo” de las trapenses. Un homenaje muy conseguido y que disfrutamos muy mucho.



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Y con ésta última colaboración doy por cerrada la selección de las 50 mejores cervezas del 2014 pero dejando paso a otras 23 referencias extra también destacables y que recomiendo probar si tenéis ocasión.

Au Baron - Cuvée Des Jonquilles (Francia), Bevog - Kramah Kramah (Austria), Clown Shoes -  Crunkle Sam (USA), De Struise - Black Damnation I Black Berry Albert (Bélgica), De Struise - Black Damnation XXI (barril)(Bélgica), Fifty Fifty - California Pale ale (barril)(USA), Firestone - Union Jack IPA (USA), Hitachino - Nipponia (Japón), Horal’s - Oude Gueuze Mega Blend 2011 (Bélgica), La Pirata – Black Storms (Catalunya), Magic Rock - Strongman (UK), Marina - Vinya Hop 2013 (Catalunya), Moor - Fusion (UK), Naparbier & Lervig - Grønne Straff (Navarra / Noruega), Naparbier & Toccalmatto - Wild Lady (Navarra/Italia), Pinta - Imperium Atakuje (Polonia), Prairie – Birra (USA), Popaire Tramuntana Cuvée (Catalunya), Schneider - Tap X Meine Cuvée Barriquee (Alemania), Siren - Broken Dream Jim Bean Barrel Aged (UK), Stone – RuinTen (USA), Straffe Hendrik - Wild (Bélgica), Westbrook - Shane’s Big DIPA (USA).

Y hasta aquí la selección de 2014. ¿Pero y vosotros? ¿Hay alguna cerveza en común que hayáis disfrutado? ¿Qué opinión os merece? ¿Alguna recomendación que no esté y consideréis imperdible? ¿Alguna que esté pero que en cambio no disfrutáseis tanto?

Salut!


15 ene. 2015

#LaRonda 29. Cerveza y mujeres.

He de reconocer que le di unas cuantas vueltas a como participar en esta edición de #LaRonda ya que a pesar de que Birraire propuso un tema abierto que puede dar bastante de sí dependiendo de cómo se plantee, con el tiempo he terminado por cansarme de los clásicos (y frecuentemente aburridos) debates que relacionan la mujer y la cerveza, tratando de encontrar unas diferencias en mi opinión inexistentes sobre los hábitos de consumo entre hombres y mujeres, por no hablar de todas esas moñadas sexistas de cervezas pensadas para ellas. No me gusta nada que huela a eso, ya que en mi opinión da a entender que la mayor parte del tiempo la cerveza está alejada de la mujer, cuando todos sabemos que no es así.

Así que escaso de ideas le propuse a la Reina Lúpula si quería animarse con un texto libre, a lo que tras pensarlo y un poco a regañadientes, accedió. Así que a continuación os dejo con su texto, que suscribo punto por punto.

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Pau piensa que puede ser interesante que sea yo quien escriba La Ronda de este mes y aunque por mi parte no creo que tenga mucho más que decir que él, su insistencia ha dado sus frutos y al final he acabado cediendo y escribiendo este texto.

Cerveza y mujeres, este es el tema, sin guión ni preguntas que responder. Visto así se me ocurren muchas ideas que seguro tendrán su espacio en los diferentes blogs. Creo que veremos muchos tópicos que de nuevo saldrán a relucir y seguro se hablará de algún gran proyecto que lleve como título algo parecido a “cerveza hecha por mujeres y para mujeres” o del estilo. A mi el tema me entusiasma más bien poco, como mujer y como cervecera no me considero para nada diferente a los hombres en este aspecto, y si aun hoy en día el consumo de cerveza es menor en mujeres que en hombres creo que se debe fundamentalmente a causas culturales y al sexismo, que aunque no nos demos cuenta, sigue rigiendo nuestra sociedad.

No me ha gustado nunca dividir a las personas por sexos, eso de “es que las mujeres son tal” o “es que los hombres aquello de allá”, ya que muchas veces tomamos por ciertos algunos clichés que la experiencia me ha demostrado que no sirven para nada. Cada persona es un mundo, independientemente de si es un hombre o es una mujer, eso es lo de menos. Aplicando esto al mundo cervecero creo que la cosa sigue igual. Conozco a muchas mujeres cerveceras y a otras que no les gusta la cerveza, como también conozco a muchos hombres cerveceros y a otros que no les gusta la cerveza. Incluso creo que conozco a más hombres abstemios que mujeres. Tampoco creo que tenga que ver el sexo para que te gusten las IPA o las Stout por poner algún ejemplo, creo que más bien es el recorrido de cada persona, los gustos previos y el contacto que haya tenido con la cerveza los que determinarán el estilo que les gusta o si hay algún estilo que no soporten. También es verdad que con el tiempo los gustos van cambiando y normalmente te van gustando un numero de estilos mayor, tanto si eres hombre como si eres mujer.

Dicho lo dicho, no es de extrañar que no crea para nada en las elaboraciones cerveceras expresamente creadas para mujeres, las únicas ideadas para el “especial” y “refinado” gusto femenino. No sé si algunos de los elaboradores de estas cervezas realmente creerán que las mujeres tienen unas necesidades cerveciles especiales o si solo es marketing puro y duro, supongo y espero que más lo segundo. Al final se trata de crear tendencia y vender, cada vez más con una publicidad emocional que a la larga provoca la homogeneización de los gustos y que contribuye a la creación de una sociedad cada vez más sumisa.

Espero que todos estos intentos antinaturales de acercar la cerveza a las mujeres o de acercar a las mujeres a la cerveza sigan fracasando. Estoy convencida de que con el tiempo, si creamos una sociedad menos sexista y con menos estereotipos, la mujer se acercará naturalmente a la cerveza decidiendo por ella misma cual tomar. No creo que se necesite de una publicidad especial, solo de un entorno favorable, en el que no haya hombres y mujeres sino solo personas y cerveza.

Imagen tomada de aquí.


12 ene. 2015

Mis mejores 50 cervezas del 2014 (1/2).


Tras resumir hace unos días todo lo que dio de si el blog durante el año pasado ahora es el turno de presentaros las 50 cervezas más destacables que pudimos disfrutar en 2014, ordenadas alfabéticamente y repartidas en dos entregas para hacerlo algo más “digerible”.

Pero antes de entrar en materia, reconozco que si el año pasado fue difícil, esta vez me ha costado horrores confeccionar la lista. Por ello, y como hay al menos 25 o 30 cervezas más que perfectamente podrían formar parte de este top 50, al final de la segunda entrega incluiré un batiburrillo extra de cervezas también destacables y recomendables. Pero de momento vamos con la primera parte del listín telefónico ;-).

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3 Fonteinen - Intense Red (Bélgica). Esta kriek con un porcentaje de cerezas mayor de lo habitual (un 40%), posee recuerdos más propios de un vino tinto corpulento que de una lámbic de frutas genérica, más carnosa, rebosante de notas a cereza madura, más dulzona y menos ácida de lo habitual. De poderle dar un sobrenombre, sin duda copiaría el de la no menos genial Alvinne Pur Sang, ya que servida en copa es ni más ni menos que eso, pura sangre.


3 Fonteinen - Oude Kriek Schaerbeekse (Bélgica). Tenía esta cerveza entre ceja y ceja para cuando visitásemos el BierCaB aprovechando la escapada al BBF, ya que su Oude Kriek “a secas” me parece una obra de arte, y el sábado por la noche en buena compañía no se escapó. Ésta delicia marcadamente ácida está elaborada con las cerezas schaerbeekse que dan nombre a la cerveza, de producción muy limitada, salvajes, pequeñas y agrias, que se añaden a una lámbic joven de tan solo 4 meses. Una auténtica pasada.


Against the Grain - Kentucky Ryed Chiquen (USA). Dejando a un lado la divertida presentación de la botella y el juego de palabras de su nombre, esta cerveza posee notas más sutiles de lo esperable en una cerveza envejecida en barricas de Bourbon y con más de 8% de alcohol, pero aún así me gustó muchísimo la combinación de notas a bourbon, vainilla, el característico toque del centeno, caramelo, y todo ello conformando un trago muy redondo y disfrutable.



Agullons - Barrica Merlot (barril) (Catalunya). Estas manos mágicas del Penedès convierten en celestial cualquier bebida que envejecen en barricas, y esta sour con una uva tinta tan potente como la Merlot que pudimos probar en Mediona de barril (no recuerdo si en bomba de mano como la de la foto) fue sin duda para hacerles una reverencia a estos genios. Sin estridencias excesivas, compleja pero fácil de tomar. Magnífica.



Almanac - Farmer’s Reserve Citrus (USA). Durante los últimos meses del año hubo dos cerveceras que me dejaron realmente sorprendido, ambas estadounidenses: por un lado Prairie, de la que hablaré en la segunda entrega de este recopilatorio, y por otro Almanac, de la que perfectamente podría haber incluido también en este listado su Dogpatch Strawberry. Esta es una Sour que raya el 10, con muchas notas de frutos cítricos como naranja, limón, lima, mandarina pero también un punto de lemongrass y también uva blanca, algo vinosa, ácida y seca. Una auténtica pasada.



Anderson Valley - Bourbon Barrel Stout (USA). Tengo especial debilidad por las cervezas envejecidas en Bourbon, pero no recuerdo haber probado una Stout "a secas" (nada de Imperial ni Double) tan fácil de beber y al mismo tiempo con todo el carácter y complejidad de esta barrica, sedosa y repleta de sabor.


Ballast Point - Sculpin (USA). Como buena cervecera californiana, Ballast Point borda las IPA, y esta Sculpin es de las mejores cervezas del estilo que he probado. Muy refrescante, fácil de beber, ligera, repleta de sabor y el punto justo de amargor, para beber hasta no poder más. Fantástica.


Beavertown - Holy Cowbell (Inglaterra). India Stout o Black IPA, como quiera cada cual, pero donde no hay discusión es en que esta joyita lupulada vestida de negro es una auténtica pasada, una sinergia perfecta en la que no sabes donde termina el lúpulo resinoso y cítrico, y donde empiezan las notas a regaliz, chocolate y a torrefactos, con una textura oleosa realmente deliciosa.


Beavertown - Lord Smog Almighty (Inglaterra). Tenía guardada esta Imperial Porter para un momento especial ya que no todos los días se puede disfrutar de una cerveza envejecida en barrica de whisky escocés Glenlivet de 1989, y la verdad es que la disfrutamos enormemente una noche de temporal en el pirineo oscense tras una buena caminata. Rebosa notas licorosas, a turba, madera, regaliz, un punto de humo, un cuerpo rotundo y un equilibrio digno de elogio. Una amalgama perfecta.


Birrificio Montegioco - Bran (barril) (Italia). Tras pensarlo mucho, y aunque hubo bastantes cervezas italianas que nos gustaron bastante en la escapada a Roma, creo que esta Bran merece ser destacaba por encima de las demás, por su complejidad de sabores y equilibrio, con recuerdos a café, tabaco, fruta confitada, regaliz, balsámicos, cacao, su textura sedosa y alcohol maravillosamente integrado… Muy, muy rica.


BrewDog / Lost Abbey - Lost Dog (Escocia / USA). Tenía guardada esta botella casi dos años, desde que la comprara cuando BrewDog aún me sorprendía gratamente con muchas de sus creaciones, y tras leer varias reseñas por la red de gente que últimamente la había probado me decidí a abrirla. La verdad es que las buenas críticas no estaban equivocadas, ya que esta Imperial Porter envejecida en barrica de ron es una auténtica gozada, con las notas acarameladas y licorosas propias de este destilado acompañadas por melaza, caramelo, dátiles y ciruela, con un final largo y un calidez notable pero nada molesta. ¡Un copón!


BrewFist / Prairie - Spaguetti Western (Italia / USA). Si la Montegioco Bran fue posiblemente la cerveza italiana de barril que más me gustó en Roma, sin duda de las que probamos en botella la mejor sin duda fue esta colaboración italo-estadounidense, bebida a prisas y corriendo en el mismo aeropuerto antes de embarcar y que casi me hace llorar de placer. Una Imp. stout cremosa y rebosante de café y cacao, tremendamente bien balanceada. Sensacional. De esta no tengo foto por las malditas prisas…

Cigar City - Jai Alai (lata) (USA). ¡Cómo disfrutamos esta IPA de lata! Podría tomarla todos los días sin cansarme, por refrescante, con sus notas a cítricos, naranja y mango, y un amargor marcado pero muy bien balanceado con un fondo maltoso en el que destacan recuerdos a biscuit. ¡¡Qué gozada de cerveza!!


De Molen & Närke - Goths & Vandals (Holanda / Suecia). Juntar a estos dos titanes cerveceros europeos tiene que dar como resultado algo muy grande, pero no imaginaba que el contenido iba a ser tan escandalosamente bueno. Esta especie de barley wine sedosa, rebosante a notas de ciruelas pasas e higos, y también cacao, caramelo, melaza y un sinfín de notas más, es un auténtico escándalo de cerveza. Maestría cervecera.


De Molen - Hell & Zombier (Holanda). Hablar de De Molen es hacerlo de unos genios con las Imperial Stout (entre otras cosas…), y aunque perfectamente podría haber puesto cuatro o cinco cervezas suyas en este top 50, entre todas me decidí por esta obra de arte que lleva la Hel&Verdoemenis a otra dimensión añadiéndole café y forzando sus números al extremo. Sencillamente maravillosa.


De Oude Cam - Kriek Lambiek (Bélgica). Una madrugada calurosa de agosto en Torrevieja, en compañía de buenos amigos y tras tomar una ristra muy extensa de cervezas, el buenazo de Jose (TeddyBeer) decidió rematar la jornada con esta Kriek que se va directa al top 5 de las mejores lámbicas de cereza que he probado. Hasta ese momento no había probado nada de esta cervecera belga y gracias a ella ya tengo deberes para 2015.


De Struise - Black Damnation VIII (Bélgica). Si elegir una sola De Molen es problemático, con los “avestruces belgas” me ocurre exactamente lo mismo. Su Pannepot debería estar de por vida en este listado, y cualquiera de las Black Damnation también, pero había que elegir y de todas me quedo con este “petróleo” conseguido al combinar la grandísima Black Albert con Elliot Brew y dándole paso por barrica de Bourbon. Creo que no hace falta decir nada más. Matrícula de honor y “sansacabó”. ¡Muchas gracias Antonio por compartirla!


De Struise - Weltkrieg (barril) (Bélgica). Nunca hubiera dicho que la cerveza más bebible de todo el año fuese de los “avestruces”, más dados a oscuridades que a cervezas de sesión o refrescantes. Pero así es, esta sour con cerezas ligerísima, con unos insignificantes 3% de alcohol, logró quitarnos la sed como ninguna otra Eso sí, en dos tragos… ;)


Fantôme - Printemps (Bélgica). Dany Prignon trabaja como pocos las levaduras y la integración de hierbas y especias, y esta Printemps es una muestra magistral de ello. Toda una oda a la primavera, un torbellino fresco de notas a hierbas medicinales y cítricos, lemongrass, lima, romero… Ante obras como estas no nos queda otra que arrodillarnos y dar las gracias por poderla probar… ¡Fantástica!


Firestone - Double Jack (USA). Al principio comentaba que las dos grandes sorpresas estadounidenses del año a nivel personal han sido Prairie y Almanac, pero si hay una cervecera que considero en el olimpo por encima de la mayoría esa es Firestone, que borda todo lo que hace, ya sea con lúpulo como protagonista o sin él. Esta Imperial IPA es sensacional, la segunda mejor del año a leguas de distancia de la tercera y solo superada por una auténtica maravilla que desvelaré en la segunda parte de este recopilatorio. Muy limpia, sin sabores que desentonen en el trago, notas a lúpulo cítrico, pomelo y mandarina, sobre una base maltosa muy trabajada que consigue un trago redondísimo sin rastro del alcohol. Sencillamente perfecta.


Firestone - Sucaba (USA). Si la anterior es una de las mejores Imp. IPA que he podido probar, esta Sucaba es una obra de orfebrería que muestra cuan grandes son esta gente a la hora de hacer equilibrismos con las maltas. Lo único malo: el momento que se queda el vaso vacío. Ofrece notas dulzonas, caramelo, confitura, una carbonatación finísima, el toque a bourbon integrado como otro matiz más, redondísima y complejísima. Por un lado están las obras de arte y por encima está Firestone. Sin más.


Flying Monkeys - The Matador (1.0) (Canadá). Fue gracias a l’amic Txema que pude probar esta gran cerveza, una Imperial IPA envejecida con cedro, algo que sobre el papel  no debería haberme convencido (no me entusiasma el toque que da esta madera) y en cambio terminó enamorándome, con su combinación de notas resinosas, a pino, a bayas, ciprés, notas terrosas y cítricas, caramelo y un marcado punto amargo. Muy rica y en cambio su hermana Matador 2.0, una stout también envejecida en cedro, no me gustó demasiado.


Fuller’s - Brewer’s Reserve nº4 Armagnac (Inglaterra). Esta cerveza envejecida en armagnac cayó con el pretexto del 6º FFdA de l’amic Birraire, muy rica en matices, sobretodo a fruta dulzona, que se contraresta genialmente con el punto de acidez, sequedad y astringencia aportado por la madera. Un copón para disfrutar con mucha calma.


Gigantic - Ginormous (USA). Una grandísima Imperial IPA como las que más me gustan, con intensos lúpulos cítricos y ligeramente resinosos, contrarestados por una gran base maltosa, acaramelada y algo dulzona sin ser nada pesada ni empalagosa, dando como resultado un trago amargo y fresco pero muy redondo. Muy rica... y además posee un etiquetón!


Guineu – Obac (Catalunya). Por si no fuera suficiente con la De Cam Kriek descrita más arriba, el amigo Jose (TeddyBeer) también tuvo el detallazo de guardar y compartir una botella de esta esquiva sour de Guineu envejecida en roble y de tirada limitada. Destacaría el notable ejercicio de equilibrio que ofrece balanceando sus notas vinosas y avinagradas consiguiendo un trago muy disfrutable y redondo. Da gusto ver que en casa también se producen joyas de este nivelazo.


Y con esta cerveza local termina la primera mitad de las cervezas más disfruté el año pasado. En unos días tendréis la segunda parte, pero hasta entonces ¿qué os parecen las que aparecen? ¿Estáis de acuerdo con las que hayáis probado? ¿Echáis en falta alguna de la A a la G? ¿Y de las que no habéis probado, cuál os gustaría probar?

Salut!