31 mar. 2015

Frikicata en La Boutique #05.


A punto de cerrar este mes de marzo me apetece compartir con vosotros mis impresiones sobre las últimas cervezas que probamos en la quinta “friki-cata”de La Boutique de la Cerveza, en Valencia.

Después de la cata vertical de las Gouden Carolus Cuvée Van de Keizer Blauw (de la cual no publiqué ninguna crónica en este blog pero podéis ver algunas fotos aquí), retomamos la dinámica habitual de degustar diferentes cervezas especiales sueltas sin ninguna ligazón entre ellas, aunque en este caso, y sin buscarlo ni quererlo, han coincidido ser todas del norte del continente americano. Sin más os dejo con las notas de degustación.

---

Pero antes de empezar, y como en anteriores sesiones de cata, el amigo Quique, cervecero casero bajo el nombre de Mitja Galta, se sacó de la manga otra nueva elaboración suya en este caso llamada Yasodara, una cerveza con arándanos y flor de azahar, flor que dejaba las características notas perfumadas en nariz pero en boca dejaba notas más bien cítricas, amargas como a hoja de naranjo y a la cuales se le unían las notas a baya, frutos rojos y ligeramente secas.

Empezamos la “sección oficial” con una The Commons - Urban Farmhouse Ale, una Saison de Portland con 5,3% ABV muy floral en nariz, además de notas cítricas, un punto herbal, a pimienta, acereal crudo y paja, miga de pan, con un final seco y ligeramente amargo que deja una sensación muy fresca. Una elaboración muy conseguida, ligera, resfrescante y redonda que perfectamente podría pasar por elaboraciones europeas.

Seguimos con otra elaboración del otro lado del Atlántico, esta vez la canadiense Le Trou Du Diable - Le Coq, una cerveza de centeno envejecida dos años en barricas de vino Banyuls a la que se le añaden 450 libras de cerezas agrias durante un mes y que alcanza los 7,5% ABV. De color ambarino en copa, rebosa notas a cereza, así como recuerdos lámbicos, acéticos, ofreciendo un conjunto muy vinoso, ligeramente acre, pero armonioso. Una elaboración interesante y más amable que las clásicas lámbicas con cereza, menos ácida y con más protagonismo de la madera.

En el extremo noroeste del continente americano, en ese reducto territorial que parece robado de Canadá pero perteneciente a los Estados Unidos, Alaska, y más concretamente en Anchorage, se fraguó la Mikkeller - Invasion Farmhouse IPA, una “Farmhouse IPA” con Brettanomyces  y 8% ABV que ofrece muchas notas a fruta tropical como fruta de la pasión y guayaba, limón, notas resinosas, amargor notable aunque bien compensado al igual que el alcohol, ni rastro. Como única pega que el Brett estuviese mucho menos evidente de lo que da a entender el nombre del “estilo” (si es que existe tal…).

Para la siguiente elaboración proseguimos con otra estadounidense, en este caso en el otro extremo del Atlántico, en el estado de Maine: Oxbow - Arboreal. Según su web se trata de una American Sour Ale fermentada en barricas de Bourbon con Brettanomyces y Lactobacillus y envejecida 6 meses en barricas y con 8,5% ABV. Servida en copa en nariz seducen las arrolladoras notas a coco y en menor medida también a vainilla así como algo de caramelo y también licorosas del bourbon, aunque en boca son las notas lácticas, a yogur, grosellas y fresitas del bosque las que dominan, dejando el bourbon y la madera más en segundo plano y tornándose algo vinosa en el trago. Elaboración muy compleja y que gustó bastante, especialmente a quien escribe ;).

Proseguimos con la canadiense Flying Monkeys - Paranormal, según su web una Imperial Pumpkin Ale de 10% ABV elaborada con calabaza asada y una mezcla de especias compuesta por canela, jengibre, nuez moscada y pimienta de Jamaica. En nariz ofrece notas muy golosas, como a pastel de calabaza con todas las citadas especias, especialmente canela, pero también notas a miel, galleta de jengibre, bizcocho, caramelo, pero en boca toda esa intensidad no perjudica lo más mínimo a la bebibilidad, siendo fresca y poco empalagosa gracias al jengibre cortándolo todo y dejando un punto floral y ligeramente seco agradable. Compleja, intensa y ni rastro del alcohol. Sobre el papel tenía muchos números para ser la que menos gustara y en cambio de los 9 asistentes a la cata solo hubo una persona que la calificó como “su peor cerveza” de la noche, lo cual dice mucho de un tipo de cerveza que siempre suele acaparar bastantes “collejas”.

A continuación le tocó el turno a otra canadiense, Le Bilboquet - Corriveau Impériale, una Imperial Stout envejecida 3 meses en barricas de Bourbon y 9% ABV. En copa ofrece notas a toffee, bourbon (más licoroso y menos especiado que en la Oxbow), y chocolate, con un equilibrio digno de elogio aunque quizás los amantes del estilo echamos en falta algo más de esa complejidad y carácter que muestran muchas estadounidenses del estilo también envejecidas en este tipo de destilado.

Y para finalizar le tocó el turno a otra canadiense de los “monos voladores”, la Flying Monkeys The Chocolate Manifesto, una “Imperial Milk Stout” en este caso de 10% ABV pero en este caso sin envejecer y en cuya receta incluye chocolate de la empresa canadiense ChocoSol, afincada en Toronto. En copa es un festín de notas, desde chocolate con leche, a crema de licor tipo Bayleys, bombón de licor, como también mazapán, almendra, leche… con el alcohol muy bien compensado. Un auténtico copón dulce para finalizar una velada estupenda que gustó aunque en algún caso mencionamos el hecho de que fuera un punto excesiva en todos sus atributos menos en el alcohol que como comentaba quedaba bien integrado.

---



Y con esta octava cerveza dimos por cerrada esta quinta sesión copada por cervezas norteamericanas. Como conclusión, las más aclamadas fueron la Corriveau para tres personas, la Arboreal para dos y la Mikkeller también para dos. Sorprendentemente la Corriveau y la Mikkeller también fueron las que menos gustaron para tres personas en cada caso. En mi caso las que más disfruté fueron, en este orden, Oxbow, Manifesto y Paranormal. Ya se sabe, para gustos…

A ver lo que nos depara el mes de abril, pero hasta entonces,

Salut!

26 mar. 2015

Chimay, más de 50 años cambiando de etiqueta.


Hoy quiero compartir un video de la cervecera belga Chimay en el que se puede ver el cambio de estética vivido desde la década de 1950 hasta la actualidad.


Aunque el diseño actual lleva en el mercado desde mayo de 2014, nunca sobra hablar de una cervecera como Chimay, con la que tantos cerveceros hemos empezado a apreciar las bondades de la buena cerveza y que es objeto de admiración por parte de tantos, más experimentados o más noveles, y por supuesto coleccionistas.

Y precisamente un coleccionista, Angel Etayo, es quien me ha facilitado las siguientes imágenes de las etiquetas de su propia colección y por ello desde aquí se lo quiero agradecer. A continuación podéis disfrutarlas.

1950                                       1970                                    1981

1984

1992

1999

2000

2010

2014


Según he podido comprobar gracias a la colección de Angel, a diferencia de lo mostrado en el video, los cambios de imagen de 1992 y 1999 en realidad se dan ya en el año 1989 y el 1999 respectivamente.

Así que con el pretexto de este cambio esta noche voy a abrirme una Chimay azul para brindar porque estos monjes sigan elaborando cerveza como poco otros 65 años más.

Salut… o mejor dicho, ¡Santé!

23 mar. 2015

Pros y contras de ser gypsy brewer según los elaboradores (#LaRonda31).


Superada la treintena de ediciones de #LaRonda, este mes es Adrián, de Cerveza Rudimentaria quien nos invita a hablar de los cerveceros nómadas, traducción del término anglosajón gypsy brewers.

Tras leer muchas opiniones sobre este tema en varios foros, redes sociales y diferentes blogs, tanto para esta Ronda como en anteriores ocasiones, he pensado que para tratar de no repetirme y no caer en tópicos prefiero ceder la palabra a cinco cerveceros de nuestro entorno que empezaron elaborando en instalaciones de otros y que en algunos casos con el tiempo han decidido montar su propia fábrica. ¿Quién mejor que los propios protagonistas para explicarnos los pros y contras de ese modelo, no os parece?

Sin más os dejo con Alberto de Sesma Brewing (Navarra), Aran de La Pirata (Catalunya), Ernesto de Cervezas Yria (Toledo), Isaac de Reptilian (Catalunya) y Jacobo y Juan de La Quince (Madrid).



¿Qué tal vuestra experiencia de elaborar en instalaciones de otras cerveceras?

Alberto (Sesma). Bueno, aunque lo parezca no es una pregunta fácil. Hubo experiencias buenas y otras no tan buenas. Yendo mas al fondo de la pregunta he de decir que si no tienes una fábrica muy a mano de donde estés situado geográficamente (hablo de la empresa propia), la falta de control te puede jugar malas pasadas. En resumidas cuentas, si quieres que tu producto salga bien, no hay nada como hacerlo tu mismo.

Aran (La Pirata). Es una experiencia educativa muy importante. Cada equipo es un mundo y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, cosa que te hace aprender mucho. Además de usar el equipo de otras cerveceras, también intercambias y aprendes mucho con los cerveceros de esas cerveceras.

Ernesto (Yria). Pues siempre muy positiva, para nosotros es fundamental el uso de diferentes equipos en el proceso de aprendizaje. Además, a veces utilizamos equipos que nunca podríamos pagar jejeje!

Isaac (Reptilian). En resumen diría que es una experiencia buena, con la que aprendes de otros productores y que te sirve para diseñarte tu equipo gracias al hecho de haber trabajado con maquinaria muy diferente entre sí. De todas formas ir siempre de aquí a allá es una vida muy dura...

Jacobo y Juan (La Quince). Muy gratificante en todos los sentidos. Para nosotros la cerveza es nuestra pasión y disfrutamos a tope en cada elaboración.


¿Por qué elaborar en instalaciones de otra gente en lugar de lanzaros con un equipo propio? ¿Cuáles son las principales razones y las ventajas?

Alberto (Sesma). Generalmente, casi todos los que somos o hemos sido "Cuckoo Brewers", partimos de la experiencia anterior como homebrewers, es decir, si tuviéramos al alcance la fuente de donde sale el dinero, seguramente todos trabajaríamos con instalaciones propias.

Aran (La Pirata). En mi caso el principal aliciente fue la necesidad de probar el mercado, de tomarle el pulso y ver si nuestra marca tenía lugar. Además, y como factor importantísimo, un equipo propio cuesta mucho dinero. Las ventajas son varias: 1) baja inversión para salir al mercado, 2) tiempo focalizado a la producción (aliviando limpiezas, por ejemplo) y al posicionamiento de la marca. Es decir, que no tienes que dedicar tanto tiempo a tareas que no son estrictamente de la birra (gestión, papeleo, etc, etc.)

Ernesto (Yria). Bueno, la respuesta es fácil. Cuando empezamos a trabajar mediante este sistema, y creo que fuimos de los primeros en España, simplemente lo hicimos pensando como poder profesionalizarnos y vender cerveza de forma legal sin tener el dinero para construir unas instalaciones propias. Además el hecho de fabricar en casa de otros ofrece la ventaja de poder contar con la ayuda de los titulares de la fábrica. Hemos aprendido mucho de Fernando de Domus, de Bob en Sagra, de los Milana, de Tyris, de la gente de Guineu... además te exige menos dedicación (limpiezas, burocracias. etc.) lo cual es imprescindible para quienes como nosotros se empeñan en ser hombres orquesta.

Isaac (Reptilian). La experiencia de elaborar en casa de otros tiene sus pros y sus contras. La principal ventaja al seguir este camino es poder empezar sin un riesgo excesivamente alto en cuestiones de inversión económica. Se puede decir que es una manera de “explorar” el mercado, y si las cosas no van del todo bien, poder rendirse sin acabar arruinado. También te sirve mucho para aprender técnicas y formas de trabajar de los otros productores (de los propietarios de la brewery en cuestión, me refiero) Yo he trabajado en 8 cervecerías distintas, y siempre aprendes algo nuevo. También he de decir que algunos equipos donde he trabajado no son los idóneos para según que estilo, y según cual cerveza quieras hacer, puedes optar por hacer un lote de 500 litros, o de 2000 (por ejemplo).

Jacobo y Juan (La Quince). Nos parece lo más sensato teniendo en cuenta que tenemos otros trabajos de los cuales vivimos. Ambos trabajamos en el sector financiero y tenemos los números muy claros. Nuestra fábrica idílica no baja del millón de euros y para amortizar ese coste habría que vender muchos litros... Elaborar en diferentes micros nos permite conocer diferentes maquinarias, métodos, técnicas, estilos y seguir aprendiendo con los mejores brewers.


E imagino que también habrá desventajas…

Alberto (Sesma). El único problema que yo veo es el económico.

Aran (La Pirata). Como desventajas: 1) el precio deja poco margen, 2) no tienes el control al 100% del proceso ni del producto final, por mucho que uno mismo elabore la cerveza. Limitaciones de proveedores, formas de funcionar de cada cervecera, etc. 3) roturas de stock continuas: fabricas cuando las cerveceras quieren y si no les cuadra, te esperas.

Ernesto (Yria). Desventajas hay, claro. La primera y más clara la económica, puesto que todas la ventajas tienen que pagarse, lo cual te hace menos competitivo en el mercado. Algunos nómadas optan por bajar el precio para estar en la línea (normalmente los que pretenden seguir con la marca en sus instalaciones más tarde) y otros son necesariamente más caros. Esto último puede ser también una estrategia, si quieres vender algo de exclusividad. Por otra parte tienes que confiar mucho en la cervecera que te hospeda, porque a fin de cuentas no vas a poder estar cada día vigilando la cerveza. Nosotros hemos tenido suerte con esto pero se han dado casos de cervezas estropeadas por negligencias, o simplemente desinterés.

Isaac (Reptilian). Las principales desventajas, según mi experiencia, es el coste extra que tiene la cerveza en sí misma. Al fin y al cabo cuando elaboras en casa de terceros, en el coste de producción hay que pagar el sueldo del propietario de las instalaciones, que para algo se las ha montado... Otra desventaja es todo el dolor de cabeza en desplazamientos para elaborar, embotellar, recoger el producto,... (gasoil y tiempo gastado) Si quieres ahorrarte ese trabajo, se refleja en la factura... Y, obviamente, no eres tu el que controla día a día el estado del producto. Por mucha confianza que tengas en el anfitrión, no es lo mismo que estar en tu propia fábrica y hacerlo tú. Otro problema es que tampoco puedes controlar la agenda de producción. Te tienes que adaptar a la de los demás.

Jacobo y Juan (La Quince). Lógicamente tiene las desventajas del coste. Pierdes parte del margen de producción que lógicamente se queda la propia fábrica y hay que adaptarse al calendario de elaboración. También conlleva costes logísticos de transporte y almacenaje añadidos.


¿Has dado el paso a elaborar con un equipo propio? ¿Por qué?

Aran (La Pirata). En la actualidad, en La Pirata estamos construyendo nuestra propia fábrica. Va a ser un obrador de 1800 litros y fermentadores isobáricos de 36hl. Como decía más arriba, el margen que deja la forma de funcionar gypsy es pequeño y las roturas de stock hacen que pedidos importantes no se puedan servir por falta de algunas variedades. Aunque lo más importante creo, es la libertad de hacer la cerveza que uno quiera, cuando quiera y como quiera...

Ernesto (Yria). Pues el caso es que sí, tenemos nuestro propio equipo en Noblejas desde hace unos meses. Aunque seguimos fabricando casi todo de forma nómada. Ahora mismo nosotros no vivimos de hacer cerveza, sino más bien de la distribución. Hemos encontrado estupendas fábricas donde elaborar y podemos sacrificar algo de margen de beneficio a cambio de las ventajas de este tipo de elaboración. Noblejas es una fábrica muy pequeña que nos permite jugar, aunque tenemos el proyecto de fabricar en cuantas más fábricas diferentes mejor, sobre todo para aprender.

Isaac (Reptilian). Pues si, estoy ultimando mis propias instalaciones, con capacidad de cocción de 1.500 litros. Llevo 3 años trabajando en el local, y han sido 3 años muy duros. Pero el esfuerzo valdrá la pena.

En vuestro caso (La Quince) no habéis dado el paso a equipo propio. ¿Os va bien seguir así u os gustaría dar el paso antes o después?

Jacobo y Juan (La Quince). Nos va bien ya que en los 3 primeros meses del año hemos elaborado los mismo litros que el primer año pero ni de lejos da para poder vivir de ello. A día de hoy no contemplamos tener nuestra propia micro. Cada vez aparecen más marcas y la oferta es muy superior a la demanda. La cual aumenta despacio (en España no llega al 1% sobre el consumo total de cerveza). Faltan nuevos consumidores, más puntos de venta y que los hosteleros cambien su mentalidad sobre la cerveza heredada de la cerveza industrial. Es importante que vean la cerveza artesana como un producto diferenciador, cultural y gastronómico.


¿Elaborando en instalaciones de otra gente, cómo podía conocer el consumidor dónde elaborabais vuestra cerveza más allá del nº de registro sanitario?

Alberto (Sesma). Generalmente en las páginas de rateo como Ratebeer o Untappd suele aparecer donde esta hecha cada cerveza, aun así, los cerveceros, por lo general, no tenemos ningún inconveniente en decir donde están producidas.

Aran (La Pirata). En nuestro caso, en algunas ocasiones se menciona en la etiqueta ("Cerveza elaborada por La Pirata en las instalaciones de..."), aunque no en todas las variedades lo pone.

Ernesto (Yria). En nuestras etiquetas viene indicado claramente donde están fabricadas. Al Cesar lo que es del Cesar.

Isaac (Reptilian). Yo pongo el nº RGS y el nombre de la fábrica donde elaboro, aunque legalmente con el RGS ya habría suficiente.

Jacobo y Juan (La Quince). En nuestras etiquetas y campañas de publicidad siempre nombramos las fábricas que nos abren sus puertas. Para nosotros es un orgullo elaborar en GUINEU (Cataluña), Bidassoa Basque Brewery (País Vasco), Dougall's (Cantabria) y Keltius (Galicia).


¿Qué le recomendaríais a alguien que quiera empezar y montar su propia cervecera? ¿Elaborar con equipo de otro, con un equipo propio o primero lo uno y luego lo otro?

Alberto (Sesma). Lo que tenga mas a mano. Aunque si quiere sentir la experiencia previa de la elaboración, recomendaría hacer un lote en una fábrica que tenga un equipo similar al que estás pensando instalar en tu fábrica. Además, si no lo tienes claro, posiblemente la experiencia de elaborar te acabe de decidir si realmente quieres que esa sea tu vida. Elaborar cerveza no es un camino de rosas, es satisfactorio por supuesto, pero las jornadas son largas y duras, y las manos se van ajando poco a poco ;-).

Aran (La Pirata). Que trate de hacer algún tipo de contrato con la fábrica para asegurar-se unos lotes para evitar quedar-se sin birra y poder negociar un mejor precio. Y que no tenga miedo a los km. A veces la mejor fábrica para hacer una birra en concreto no queda al lado de casa. Esos km de más lo agradecerá la cerveza! Yo siempre he dicho que comenzar elaborando con equipos de otros ayuda mucho a ver si tu cerveza va a tener salida en el mercado. No basta con que le guste a tus amigos y a tu novia, le tiene que gustar a mucha gente más y antes de embarcar-te en un proyecto de varios miles de euros, es muy importante que ya te conozcan.

Ernesto (Yria). No sabría que decir, depende mucho del proyecto, del dinero y de la mentalidad. Aunque hacer alguna cocción fuera ayuda sin duda a aclarar muchas cosas que, a lo mejor, no están tan claras cuando ves los proyectos solamente en papel.

Isaac (Reptilian). A alguien que empieza lo primero es hacer cerveza en casa, experimentar, aprender, tomárselo con calma, pues no es algo que se aprende en cuatro cocciones. Luego puede arriesgarse en coger su mejor receta y hacer algún lote en fábrica ajena. Si ve que funciona, que puede encontrar su hueco en el mercado, haciendo un buen estudio de mercado y plan de empresa, siempre puede arriesgar su capital (o el del banco) en montar fábrica propia. Pero claro, todo esto último depende de las posibilidades de cada uno, de sus aspiraciones o sus necesidades.

Jacobo y Juan (La Quince). Antes de elaborar absolutamente nada es fundamental ir a las tiendas de cervezas artesanas y probar todas las cervezas tanto nacionales como internacionales. Una vez bebidas todas ya se puede empezar a estudiar sobre el proceso de elaboración, acudir a cursos de elaboración, formación reglada, cursos de detección de defectos & contaminaciones y practicar con la mejor tecnología de homebrewing que este a tu alcance. Leer, leer y leer. Elaborar infinitas pruebas (de diferentes estilos BJCP), participar en concursos de Homebrew y dar a probar al mayor número de cerveceros posibles. Despues tienes que tener en cuenta los costes administrativos de empresa, logística y distribución.


Y por último, ¿algo que queráis añadir sobre el tema?

Alberto (Sesma). A pesar de las jornadas laborales me encanta mi vida de ahora… No la cambiaba por nada. La satisfacción de los feedbacks buenos, y las ganas de mejorar que te dan los no tan buenos hace que cada día sea diferente… Es una sensación plena.

Aran (La Pirata). Añadiría dos cosas: 1)  creo que hay que diferenciar entre contract beers y gypsy brewers. No es lo mismo que te la hagan que hacerla. Y mucho menos que te hagan hasta la receta. 2) El gypsy está muy desvalorado e incluso ninguneado por algunas vacas sagradas e incluso por asociaciones de cerveceros (léase GECAN). Debemos entender que todos estamos en el mismo barco y que debemos luchar por, poco a poco, conseguir más cuota de mercado frente a la cerveza industrial. JUNTOS.

Ernesto (Yria). Bueno, remarcar que, además de ser un buen sistema para gente sin muchos recursos, la fabricación nómada se ha convertido en la forma de hacer viables muchos proyectos de instalaciones propias. Excepto un par de casos, toda cervecera de tamaño medio necesita la fabricación de terceros para rentabilizar sus costes fijos, ampliar el volumen de compra de materia prima etc con lo cual me gustaría poner en el acento en que este sistema tiene más de "sinérgico" de lo que pudiera pensarse en un primer momento.

Jacobo y Juan (La Quince). Animamos a los consumidores que solo son de una determinada marca que prueben diferentes estilos & marcas de cervezas artesana y por otro lado, aquellos que les gusta probar cada día una que repitan aquellas que les más les gusten ya que de lo contrario desaparecerán.


---

Y hasta aquí mi particular aporte a esta trigésimo primera #LaRonda. Espero que os haya resultado interesante escuchar la voz de la experiencia y también os sea útil a quienes estéis pensando montar vuestro propio negocio con o sin equipo propio.

Salut!

18 mar. 2015

Destilados y licores de cerveza para “hopheads”.


Hoy os queremos presentar varios espirituosos interesantes que seguro harán las delicias de aquellos que se tercian de ser unos buenos “hopheads”.


El primero lo produce Anchor Brewing, la cervecera californiana afincada en San Francisco en gran parte culpable del movimiento craft existente hoy en día en los Estados Unidos que posee desde 1993 una sección llamada Anchor Distilling Co.. En 2011 se incorporó al equipo el actual presidente de esta sección, David King, y se quedó fascinado por el aroma del lúpulo. David comenta “sabía que habría algunos problemas técnicos, pero estaba seguro que podíamos conseguir algunos destilados utilizando nuestros pequeños alambiques y algunas variedades de lúpulos de la cervecería”.

Tras mucha experimentación el maestro destilador Bruce Joseph y el maestro cervecero Mark Carpenter, dos de los visionarios de Anchor, desarrollaron Hophead Vodka , según ellos un vodka construido en base a un sabor y no con un sabor añadido como otros del mercado. Posee un 45% de alcohol por volumen y está elaborado con dos variedades de lúpulo del valle de Yakima. Según comentan desde su web, el vodka captura el espíritu fresco y aromático del lúpulo sin su característico amargor. Si os gusta este destilado, en este enlace de Anchor explican como elaborar hasta 12 cócteles distintos con esta bebida.


El siguiente producto que os queremos presentar se llama Puro Luppolo, un licor producido por la italiana Mistico Speziale con 20% de alcohol con las características propias de una IPA, elaborado con lúpulo Cascade, Nelson Sauvin, Sorachi Ace.


A continuación tenéis varios whiskeys. Los primeros son whiskey con lúpulo añadido, uno llamado Charbay Whiskey R5 para el que se utiliza la IPA de Bear Republic Racer 5 como base (de ahí su nombre) y se envejece más de dos años en barricas de roble francés usadas; y por otro lado el lote Charbay Whiskey S elaborado con la Bear Republic Big Bear Stout y envejecido igualmente 29 meses en barricas de roble francés. Como curiosidad, el maestro destilador de esta casa, Marko Karasevic, fue pionero en destilar cervezas embotelladas para elaborar whiskey.


El siguiente whiskey, Corsair Hopmonster, se destial a partir de un mash con el cereal propio de una cerveza belga Tripel y lúpulos Amarilllo, Saaz, Hersbrucker y Strisselspalt y posee 46% de alcohol por volumen.


Tras un vodka y varios whiskey, es el turno de un tequila, o más bien de un híbrido entre un whiskey y un tequila. New Holland Hatter Royale Hopquila es, según ellos, una cerveza deconstruida, en la que se añaden lúpulos Centennial. Posee 40% de alcohol por volumen.


El último whiskey con lúpulo es el de Sons Of Liberty, que empezó su vida como una IPA, y tras la destilación y envejecido en barricas de roble se le añade un dry-hopping de lúpulos Citra y Sorachi Ace. Posee 40% de alcohol.



Y hasta aquí este pequeño recopilatorio sobre bebidas espirituosas en las que nuestro querido lúpulo es parte muy importante. Aunque no soy amante de este tipo de elaboraciones con tanto alcohol, no me importaría lo más mínimo probar cualquiera de ellos.

Por cierto, a quienes seáis cocinillas, hace cuatro años compartí en este enlace una receta para elaborar un aguardiente de lúpulo. Si alguien se anima ya contará... e invitará ;).

Salut!

16 mar. 2015

BBF2015: Estadísticas de las cervezas del festival.


Este pasado fin de semana no pude asistir al Barcelona Beer Festival ya que Valencia está en plena campaña de Fallas, pero como ya se sabe que las costumbres es mejor no perderlas, al igual que en 2014 y en 2013, no iba a quedarme sin jugar con los números de las cervezas del festival. Así que sin más, a continuación os dejo con un poco de “numerología casera” de esta cuarta edición del BBF.

---

Número de países.

Tras las 343 cervezas en el listado de 2014 este año el número bajó a 319 cervezas pertenecientes a 20 países distintos, uno más que el año pasado. Los porcentajes de cervezas en el festival de cada país es el siguiente.


Destacaría la subida de referencias españolas del 34% en 2014 al 43% este año y en menor medida también el ascenso de Inglaterra (gracias sobretodo al cask corner) la bajada de USA de la segunda a la cuarta posición (de un 14% a un 8%) y la aparición notable de Francia, que no tuvo representantes en 2014 (en 2013 sí tuvo 2 cervezas) aupando este  país a la octava posición con 9 referencias.


Cervezas por zona.

En cuanto a la distribución de las cervezas locales este año hay 15 regiones representadas, dos más que en 2014Asturias y Canarias.



A parte del gran dominio de catalanas con un 62% (aunque baja ligerísimamente desde el 64% en 2014 y del 67% en 2013) lo único verdaderamente notable sería quizás la subida de Navarra de la quinta a la segunda posición con 7 referencias.


Precio por fichas.


En cuanto al precio de las fichas encontramos que las cervezas que costaban dos fichas ha ido bajando desde el 63% en 2013, al 51% en 2014 y hasta llegar al 46% del total de cervezas pinchadas en este 2015.

Las cervezas de 3 fichas han ido ganando protagonismo desde el 37% en 2013, al 48% en 2014 y quedando en un 52% este año.

Por último las que costaban 4 fichas alcanzaron su máximo con un 4% en 2013, bajaron al 1% en 2014 y este año aumentan al 2%.


Tipo de fermentación.

Si en 2013 las cervezas de fermentación alta supusieron un 85% del total y en 2014 un 89%,  este 2015 queda prácticamente igual con un 88%.


De este modo la baja fermentación desciende de un 7% a un 5% siendo de nuevo la gran olvidada del festival. Es una verdadera pena y espero que la organización lo tenga en cuenta y deje un poco de lado tanta IPA, APA y similares

En la categoría “otro”, que este año alcanza el 7%, contemplo a las lámbicas, las cervezas de fermentación mixta, las Steam Beer, las California Common, Sour/Wild...


Estilos.

En este punto quiero dar un pequeño tirón de orejas a la organización ya que nuevamente da la espalda a una realidad cervecera mucho más variada y se deja llevar por las modas dominantes, ofreciendo una presencia abusiva de referencias claras y lupuladas de corte británico. Creo que ofrecer casi cuarenta referencias entre Pale ales y American Pale ales, más otras 80 India Pale ale, más otra quincena de referencias en total que incluyen estilos como Imperial IPA, Bitter o similares es una auténtica barbaridad. Puedo entender que los productores locales apuesten por esos estilos y que el consumidor los disfrute, pero hay vida más allá del lúpulo, y sobretodo de las elaboraciones extremas y/o con lúpulo estadounidense.


Por si fuera poco, otros estilos de corte británico como las American Amber ale, American Strong ale, Barley Wine, Old Ale, English Strong Ale, Scotch ale, Brown Ale, Dark Ale... suman otras 26 referencias más, y las Porter/Stout/I.stout otras 32. Entiendo que lo británico guste, pero me parece muy sesgado ofrecer una realidad como tal mientras solo hay 14 cervezas de baja fermentación por ejemplo.

Entre los estilos también quisiera destacar el aumento de cervezas espontáneas (lámbicas o no) y Saison, sin olvidarnos de un número bastante destacable de cervezas de trigo (21).


Alcohol.

Sin contar las cervezas sin alcohol tenemos un valor máximo de 14% (en 2014 era 18.3%) y un mínimo de 2,5% (en 2014 era 2.7%), las cervezas organizadas en las cinco categorías “≤4.0”, “4.1-6.0”, “6.1-8.0”, “8.1-10.0” y “›10.0” quedan así.


Los números son muy similares a 2014, pasando de la categoría nº1 de 5% a 4%, la nº2 de 45% a 50%, la nº3 de 33% a 34%, la nº4 de 10% a 9% y la nº5 de 7% a 3%.

Quizás los únicos notables son la reducción en el número de cervezas con más de 10% de alcohol y el aumento en un 5% de cervezas comprendidas entre un 4.1% y un 6% de alcohol.


IBUs

En total la organización facilitó los IBUs de 182 cervezas. En cuanto a las 137 restantes, que muy posiblemente alterarían la curva hacia valores mayores ya que hay entre ellas 54 cervezas pertenecientes a estilos con el lúpulo protagonista (28 IPA, 10 APA, 2 Pale ale, 1 Rye IPA, 5 Imp.IPA, 2 American Amber ale, 5 Imp.stout, 1 Barley wine), aunque esto son suposiciones.

El valor medio de todas las 182 fue de 43,74 IBUs, el mínimo 10 IBUs y el máximo 120 IBUs y la distribución en las categorías “≤30” “31-50”, “51-80”, “81-100” y “100” la tenéis en la siguiente tabla.


Llama la atención que la categoría con más cervezas sea precisamente la categoría con menor nº de IBUs, con un total de 68 cervezas, cuando como decíamos anteriormente los estilos con el amargor como  parte protagonista es el dominante. ¿No os parece contradictorio?

En 2014 había un 35% de cervezas por encima de los 50 IBUs mientras que este año suman un 19% del total.


Color

Esta categoría quizás sea la menos interesante y que debería ser tomada con pinzas ya que es muy subjetiva. Pero ni que sea como curiosidad me parece interesante compartirlo ya que la organización también facilita esa información.

Como “claras” contemplo desde el amarillo pálido, hasta ambarino/rojizo: Pale ale, IPA, Saison, Pils, Helles bock... Como oscuras en cambio a partir de las ambarinas oscuras y brown ale hacia arriba: Stout, I.stout, barleywine, dunkle weiss, belgian dark strong, black ipa, dubbel, brown ale, winter, dark lager, wee heavy…


En cuanto a los números, tras estar en 70:30 (2013) y 69:31 (2014), en este 2015 la cosa queda 80:20 a favor de las cervezas más claras.

---

Y hasta aquí los números de este año. Sin querer ser demasiado pesado pero esperando que la organización escuche y corrija ni que sea levemente de rumbo, me parece que más allá de lo interesantes que puedan ser o no ser las cervezas pinchadas, debería ponerse en una balanza si el hecho de ofrecer casi la mitad de cervezas con el lúpulo como protagonista es una buena forma de dar a conocer la realidad cervecera dentro y fuera de nuestras fronteras. Una cosa es una moda o incluso puedo aceptar que sea una realidad, pero cuando dos países como República Checa y Alemania que están siempre a la cabeza de consumo de cerveza per cápita y poseen montones de estilos olvidados en el festival o representados de forma muy probre, me parece que algo falla.

Pero más allá de eso, y repito, sin asistir, felicitaría a la organización por la apuesta por el cask, por una mayor presencia de las “espontáneas”, por las actividades (este año me parecían más interesantes) y en definitiva por tratar de ofrecer un festival de este calibre y porque sigan teniendo el éxito que han tenido otro año más.

Sin más, a ver si el año que viene se cuadran los astros y puedo volver a asistir. Hasta entonces...

Salut!

12 mar. 2015

Un templo budista construido con botellas de cerveza.

Hoy queremos presentaros un curioso templo budista situado en Thailandia.



Se trata del Wat Pa Maha Chedi Kaew, coloquialmente conocido como Wat Lan Kuad o “El templo del millón de botellas”, ubicado en la provincia de Sisaket, en el noreste del país, a más de 600 kilómetros de la capital Bangkok y muy cerca de la frontera con Camboya. A continuación tenéis su localización exacta.



Todo empezó en 1984, cuando un grupo de monjes quiso forrar una pared con 100 botellas de cerveza. Una vez alcanzado el objetivo y viendo que quedaba bien siguieron con más y más botellas hasta llegar a las más de 1,5 millones de botellas.


Empezaron forrando primero el templo y luego continuaron con otras estructuras como el crematorio, torres de agua, dormitorios, los aseos… sumando más de 20 estructuras distintas en todo el complejo. Y es que según comenta el abad San Kataboonyo “cuantas más botellas consigamos más estructuras construiremos”.



Para ello usan las particulares botellas de color verde de la cervecera holandesa Heineken y también con botellas marrones de la cerveza más popular en tailandia, la Chang. La estructura está pegada con cemento, y hay botellas tanto por fuera como por dentro de las estructuras y por si no fuera suficiente, los monjes decidieron usar también las chapas o tapones corona para formar mosaicos y diseños budistas.




Así que coleccionistas de botellas y etiquetas, homebrewers y, por qué no, también propietarios de bares y cervecerías, ¿quién se anima con algo por el estilo?


Salut!

* Todas las fotos tienen sus respectivos derechos de autor.

9 mar. 2015

Entrevista a Txaber. Juntando estilos de cerveza y diseño en una botella.

Hoy queremos compartir con vosotros un interesante proyecto de un diseñador vasco llamado Txaber en el que combina las latas y las botellas de cerveza y los colores Pantone. ¿Y quien mejor que él mismo para darnos a conocer su proyecto? Sin más, a continuación os dejo con la entrevista.


¿Quién está detrás de esta curiosa iniciativa?

Este proyecto lo he realizado yo mismo, Txaber Mentxaka, diseñador gráfico de Bilbao. Tras estudiar diseño pasé por varios estudios y agencias de publicidad y actualmente trabajo para una agencia y lo compagino con proyectos personales como es el caso de este trabajo “Beer colors”. En mis proyectos experimento mucho, realmente es lo que más me llena. Busco respuestas y resultados que sean diferentes a lo convencional, me hace disfrutar mucho cuando trabajo.

¿El proyecto de las latas es un encargo para alguien o un proyecto de diseño personal? ¿Tras darlo a conocer te ha llegado alguna propuesta de alguna cervecera?

Este proyecto surgió a través de otro proyecto en el que estuve trabajando. Se trataba de realizar un pack especial para una marca de cerveza. Para ese trabajo se me ocurrió realizar un envase totalmente dorado. Una vez tenía el diseño pensé en qué tipo de cerveza podría contener, entonces tras ver la gran variedad de cervezas y sus diferentes colores se me ocurrió la idea de realizar este proyecto. Relacionar de una manera directa el tipo de cerveza con su color. Y la mejor solución que se me ocurrió fue la de asociarlo con la estética pantone. Así que la idea fue derivada por otro proyecto.

Este trabajo ha suscitado mucho interés. Muchos medios a nivel internacional han publicado el trabajo, periódicos tales como el “New York Daily news”, revistas de diseño y tendencias y numerosos blogs. Y a nivel de producción también hay gente interesada, es complicado porque son diferentes tipos de cerveza pero espero que algún día puedan ver la luz. También he recibido muchas solicitudes de gente interesada en comprar el producto.

¿Por qué precisamente latas de cerveza?

En realidad el proyecto son latas y botellines de aluminio. Estos dos formatos creo que son los que mejor se prestan al diseño de cara a su producción, ya que serían impresos en todo su perímetro y estos formatos lo permiten.


¿Podrías explicarnos brevemente qué es el sistema Pantone?

Pantone es una empresa creadora de un sistema de identificación del color para las artes gráficas. Se trata de identificar cada color con un número de tal manera que utilizando su sistema es posible reproducir e identificar los colores sin confusión. Su sistema es el más reconocido y en artes gráficas su uso es fundamental.

A nivel personal me enteré de tu proyecto a través una web estadounidense. ¿Cómo ves y cómo explicas que tu proyecto, como tantos otros fraguados aquí, haya tenido tanta repercusión fuera mientras que aquí, al menos en los foros cerveceros, apenas haya tenido difusión?

Pienso que actualmente las fronteras son un poco difusas en cuanto a la información. Internet y la gran cantidad de medios que hay hoy en día hacen que la información fluya de una manera increíble. Respecto al interés en el extranjero la verdad es que lo noto a nivel general, no solo en este proyecto. Por ejemplo me surgen más oportunidades de realizar proyectos en el extranjero que en territorio nacional. Las empresas extranjeras (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, etc…) parece que tienen más cultura del diseño y lo valoran más. Lo entienden como un activo muy importante a nivel empresarial y cultural. No se limitan a encargar diseño solamente en su territorio para salir del paso. Si ven algo que les gusta en otro lugar del mundo, lo valoran y van a por ello.

A nivel nacional creo que hay diseñadores y creadores con mucho talento, y es una pena que los que despuntan sea gracias a los trabajos que hacen para el extranjero. A nivel social general creo que estamos un escalón por debajo en cuanto a cultura del diseño, parece que todo vale y si es barato mejor.

Y en cuanto al contenido, ¿eres consumidor habitual de cerveza? ¿Tienes algún estilo de cerveza favorito? ¿Alguna recomendación de alguna cerveza de tu tierra?

Me gusta la cerveza y suelo tomarla habitualmente, aunque tampoco me considero un experto. En bares suelo tomar generalmente cañas, con preferencia de tostadas si las tienen. Y en casa tengo de dos tipos, las comerciales y como especiales últimamente solemos comprar Franziskaner de dos tipos, Naturtrüb y Dunkel.


¿Podrías comentarnos cuál es tu opinión general sobre el diseño en general que tienen las microcerveceras españolas? ¿Algún ejemplo que quieras destacar en lo positivo?

Han surgido muchas marcas de cerveza tipo artesanales cosa que me parece muy positivo. Esto hace que la gente se interese más por la cerveza y conozca sus variedades, no solo las marcas consolidadas del mercado. A nivel de diseño creo que tienen que dedicar más esfuerzo, tanto con el nombre como con las etiquetas. Dan la sensación de ser algo alternativo, muy casero. Como si el diseño hubiera sido también cosa del que hace la cerveza en vez de un diseñador. Y esto hace muy complicado que su producto tenga éxito. Este tipo de producto en general es más caro que la cerveza más comercial tipo San Miguel, Cruzcampo, etc… Su categoría es superior y su posicionamiento requiere estar en canales de venta y con una estética acorde al tipo de producto que es. Su liga es muy complicada al tener que luchar contra marcas como Paulaner, Franziskaner, Judas etc… Por ello su nombre y diseño es fundamental. A mi modo de ver creo que falla un poco el posicionamiento del producto. Es decir, saber exactamente cual es su producto, quién es su público objetivo, el lugar de venta y su competencia directa. Saber todo esto facilita las cosas a la hora de vestir el packaging.

Y por último, ¿alguna cosa que quieras añadir?

Me gustaría terminar con algo positivo. He tratado de hacer crítica constructiva sobre lo que se está haciendo y ahora me gustaría destacar algún diseño de cerveza artesana nacional muy interesante, siendo alguna de ellas ganadora de un “Laus” (son los premios creados por la Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos del FAD (ADG-FAD). “Mateo & Bernabé and friends” y “Dolina” son dos ejemplos de packaging de cerveza artesana realizada por el estudio de diseño de La Rioja “Moruba”. La cerveza “Beercelona” de la empresa “Barcelona beer company” diseñada por Alex Trochut es otro ejemplo de nombre y diseño.

Creo que se están haciendo cosas muy buenas y nos toca a todos como consumidores dar la oportunidad de probarlas, y si nos gustan, apreciarlas y consumirlas. Es hora de quitarnos el complejo y reconocer que no siempre lo de fuera es mejor.



--- 

Y hasta aquí la entrevista. Muchas gracias a Txaber por su tiempo y espero que se concreten esas propuestas de trabajo. Para quienes queráis conocer mejor otros proyectos suyos a continuación os dejo su web: http://txaber.net


Salut!