30 jul. 2015

6 razones para no beber cerveza en jarra congelada.


Imagen tomada de aquí.
Desgraciadamente en pleno verano no escasean aquellos locales en los que nos ofrecen cervezas servidas en jarras congeladas. Mientras que en esos mismos lugares habitualmente se trata al vino con cierto mimo (como siempre hay excepciones...) sirviéndolo en diferentes copas y a temperaturas más o menos adecuadas, nuestra querida cerveza sigue encontrándose un muro de desconocimiento no solo por parte del hostelero sino en muchas ocasiones también por parte del consumidor.

Por ello, hoy, tratando de desterrar un poco más lejos ese mito, os dejamos 6 razones por las cuales tomar una buena cerveza en un vaso congelado está lejos de ser una experiencia recomendable.

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1. La primera y también la razón más evidente es que al servir la cerveza a una temperatura casi glacial impedimos que ésta ofrezca toda la gama de aromas y sabores que la caracterizan. A temperaturas más bajas los receptores olfativos perciben menos sustancias volátiles y las papilas gustativas dan una señal menos intensa por lo que tomar cerveza muy fría se traduce en una experiencia mucho más plana.

Foto tomada de aquí.

2. En un frigorífico el hielo pegado a la copa absorbe los sabores de todo lo que le rodea por lo que servir una copa con sabores de verduras, carne y demás alimentos adheridos a la pared no es una experiencia precisamente placentera.

3. A medida que el hielo pegado a la pared del vaso se va calentando y se va derritiendo se incorpora a la cerveza aguándola.

Imagen tomada de aquí.

4. Los cristales de hielo adheridos a las paredes de los vasos provocan problemas a la hora de formar la espuma.

Seguro que no os apetece encontraros con esto...
Foto tomada de aquí.
... ni con esto.
Foto tomada de aquí.

5. Servir la cerveza a temperatura más bajas provoca una mayor retención de CO2 y por lo tanto al tomarla tendremos un trago que llena mucho más.

Imagen tomada de aquí.

6. Además de todo lo anterior, el contraste térmico sufrido por el vaso al sacarlo del congelador y someterlo a temperaturas mucho más altas, tanto por la cerveza como por el propio calor ambiental, a la larga nos da muchas posibilidades de romper nuestro vaso favorito.

Imagen tomada de aquí.
A continuación tenéis un video de la Brewers Association estadounidense en el que explican un poco por encima algunas de estas razones. Está en inglés pero se entiende bastante bien y también podéis poner subtítulos que os ayuden a entenderlo.




Dicho todo lo anterior, hay una única excepción en la que un vaso congelado puede ser incluso útil y es cuando uno tiene que tomar cualquiera de esos refrescos que venden algunas cerveceras y quiere minimizar todos esos sabores poco agradables e incluso aguarlos ;). Así que ya sabéis, para todos los demás casos, pedid que os sirvan vuestra cerveza en un vaso a temperatura ambiente.

Salut!

28 jul. 2015

Gazpacho con cerveza St. Bernardus Wit.


Hartos de este calor terrible que nos está asolando este verano, el pasado fin de semana nos pusimos a buscar alguna solución que aliviara este bochorno asfixiante y nos topamos con una curiosa receta de gazpacho con cerveza, pero no utilizando una cerveza fresquita de acompañamiento sino la propia cerveza como ingrediente. Así que ataviados con el delantal del Lúpulo Cocinero nos pusimos manos a la obra adaptando ligeramente la receta y nos marcamos un rico aperitivo para 4 personas que os recomendamos probar. A continuación os dejamos la receta bien sencilla para todos los públicos ;).

Ingredientes (aperitivo para unas 4 personas).

- 500 g tomates pera.
- 1/2 pimiento verde.
- 1/2 pepino.
- 1/2 cebolla morada.
- 33g de pan.
- 1 diente de ajo.
- Cilantro fresco al gusto (o perejil en su defecto).
- Zumo de una lima.
- 1 chile fresco pequeño (al gusto). En su defecto podéis utilizar un chorrito de Tabasco.
- 1/2 botella de 33cl de cerveza St. Bernardus Witbier.
- Aceite de oliva.
- Sal.


Procedimiento.

1. Pelar los tomates, el pepino, el ajo y la cebolla y trocear todas las verduras. Mezclamos y trituramos conjuntamente con todos los demás ingredientes con ayuda de una batidora de vaso o de mano.  Aunque es de sentido común, del perejil fresco utilizaremos solo las hojas, no el tallo ;). Podéis incorporar o no el pan dependiendo de si queréis el gazpacho más espeso o si lo queréis como bebida de aperitivo.

2. Dejar enfriar en el frigorífico unas horas.

3. Corregir de sal y terminar decorando con plantas aromáticas, una rajita de lima o como prefiráis.

4. Lo más importante: ¡disfrutad!


Esperamos que os animéis con esta receta tan sencillita y tan apetecible para sobrellevar estos calores veraniegos pero también esperamos que nos contéis qué os ha parecido y si os lanzáis a experimentar con otras cervezas como ingrediente.

Salut!

23 jul. 2015

SipSup, el vaso con conexión social.


¿Pensabais que ya estaba todo inventado a la hora de conjugar el acto de beber con el hecho de compartirlo con otra gente? Nada más lejos de la realidad… El último proyecto lanzado en Kickstarter, una conocida web de financiación en masa, es SipSup, un vaso con conexión a smartphones.


La idea surgió en Eslovenia allá por el mes de junio de 2014. Anže Volovšek, Aleš Perme y Miha Petek quisieron sacar un vaso/álbum que guardara todas esas fotos que nos hacemos con el smartphone. Sí, reconozco que cuando leí la noticia me quedé tan absorto como seguramente lo estéis ahora mismo vosotros… Según parece, como siempre que invitamos a gente a casa les ofrecemos bebida, los artífices del objeto pensaron que no había nada mejor para inventar que un vaso que además te cuente las batallitas (o mejor dicho las borracheras) del propietario alrededor de este curioso objeto…




Como tantos otros proyectos de financiación masiva, existen diferentes categorías para participar, desde 1 dólar por el que te dan simplemente las gracias virtuales, a diferentes packs que incluyen uno o más vasos con diferentes extras. Y aunque os parezca increíble, a falta de poco más de una semana para que termine la fecha límite y con una cantidad nada desdeñable de 30.000 dólares como objetivo, están a punto de conseguirlo. Así que si todo termina a buen puerto en noviembre de 2015 aquellos que hayan participado recibirán sus vasos.


El vaso, que funcionará para Android y también dispositivos iOS, está desarrollado junto con la empresa eslovena Steklarna Hrastnik, tiene el certificado Vitrux según el cual diferentes laboratorios independientes garantizan que el producto puede lavarse más de 3000 veces en un lavavajillas sin que quede un solo resto. Además, el vaso se elabora sin metales pesados.



Por si alguien se anima o le pica la curiosidad conocer más detalles, aquí tenéis el enlace en Kickstarter. Desde luego no me negaréis que el vaso no deja indiferente… ¿Qué os parece? ¿Alguien se atreve a anticipar la próxima “frikada”?

Salut!

20 jul. 2015

De visita virtual por algunas cerveceras californianas.


Verano es la época del año en la que más gente elige viajar ya sea para desconectar de su rutina diaria, para enriquecerse conociendo otras realidades o por mil y una razones más. Así que para todos aquellos que o bien no podáis permitiros un viaje hasta esa meca cervecera que es California como también para quienes simplemente tengáis curiosidad por conocer por dentro algunas de sus cerveceras, hoy queremos compartir con vosotros varios enlaces de Google Maps con los que podréis hacer una visita virtual a algunas cerveceras como Sierra Nevada, Drake's, Mateveza...

Sierra Nevada Brewing Co, Chico.



Sierra Nevada Torpedo Room.



Drake's Brewing Co, San Leandro.



Cervecería de MateVeza, San Francisco.




Telegraph Brewing Co, Santa Bárbara.




Triple Voodoo Brewery, San Francisco.



Barrel Head Brewhouse, San Francisco.



Rincon Brewery, Carpinteria.



Strike Brewing, San José.




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Y hasta aquí el viaje, virtual pero viaje al fin y al cabo, no? ;-). Si se os ha hecho corta la escapada y os adentraros más en ese mundo de los viajes con la cerveza como pretexto, haciendo click a la siguiente imagen podéis visitar un enlace que publicamos el año pasado por estas alturas y en el que os detallamos diferentes destinos del mundo en base al precio de la cerveza.


http://lupuloadicto.blogspot.com.es/2014/07/viajando-por-el-mundo-segun-el-precio.html

Salut!

14 jul. 2015

Comidista, los integristas te saludan.


Dudo que con el movimiento generado ayer en las redes sociales todavía quede alguien a quien no le haya llegado rebotado el último post publicado en El Comidista, otro bluf más que se suma a una larga lista de genialidades virales que aparecen por la red casi a la misma velocidad que vuelven a desaparecer dejando más vergüenza ajena que otra cosa. Sea como sea, a continuación os dejo mi particular réplica.

Una caña es una caña, no le des más vueltas” firma Jordi Luque en el pie de foto que corona el gigantesco disparate que le sigue. Creo que es lo único en lo que coincido realmente con usted, Sr. Luque. Si ese es el eje de su argumentación, realmente podría habernos ahorrado mucho tiempo a todos, principalmente a usted mismo.

Su primera gran frase: “Desde mi nada humilde punto de vista, gourmetizar productos básicos –sí, acabo de catalogar la cerveza como soldado raso de la bebida– no es el camino para alcanzar una mayor sapiencia gastronómica, sino el reflejo de una falta de cultura que nos lleva a actuar como nuevos ricos. Algo parecido sucede con el pan, que al fin y al cabo es la versión sólida de la cerveza”.

¡Arrea! Ahora resulta que la cerveza era un producto básico y llevo pagándola al 21% en lugar de al 4%... Señor Luque, ¿realmente cree usted que es falta de cultura la que lleva a las masas a consumir cerveza artesana queriendo jugar a ser ricos? ¿No será el querer ir más allá y aprender más de lo que esa cultura de la “cañita” que usted ensalza en su texto en realidad le ofrece con un producto vilipendiado, ese refresco sin alma de color amarillento? ¿No serán talibanes esas grandes corporaciones que quieren imponer una realidad cerrada y única sin argumentación y tirando de famosetes para captar la atención? ¿Y cuando habla del pan, señor Luque, se refiere a que prefiere que sigamos consumiendo ese trozo de goma que venden en los supermercados?

Segunda gran cavilación: “La cerveza, incluso cuando es artesana, es cerveza. Por muy flamencos que os pongáis, nunca estará a la altura del vino o los destilados. Porque, sí, hay productos con más y menos categoría. A pesar de los loables mandatos culinarios que reclaman el mismo trato para los productos humildes y los más lujosos, el caviar sigue siendo caviar y está muy bien que sea así. Cada cosa tiene su momento: las bebidas, también. El champán se guarda para las grandes ocasiones y la cerveza sólo es el principio del camino del bebedor. Pero eso es algo que se aprende trago a trago”.

¡Cuidado, gente! No se os olvide que estamos ante cerveza, trillita que los bárbaros disfrutan tras arrancar las cabezas de sus enemigos... Ni se os ocurra pensar por un segundo que tiene cabida en salas VIP en las que gente de pro toma destilados en copa balón, ni tampoco penséis agitar la copa (qué digo copa, vaso de plástico…!) igual que una copa de vino. La cerveza es humilde, un poco por encima del aguarrás y por supuesto muy por debajo del agua de lluvia para las plantas. Ya lo dice el sr. Luque, “eso es algo que se aprende trago a trago” y solo con el aprendizaje uno entiende que no debe tomar cerveza así como así... Solo en casos de máxima desesperación. Lo único, señor Luque, es que esa mentalidad clasista quizás no se sostenga ya que el grueso del vino que se vendía en España hace 50 años era a granel y con unos estándares de calidad lejos de esos aires de petulancia que usted le insufla. Y gracias a gente como la que critica en la cerveza artesana, ahora se hace mucho mejor vino…

Prosigue... “Si lo de la cerveza artesana es amor sincero a la gastronomía, ¿cómo se explica la pobre oferta culinaria que suele acompañarla? [...] en la mayoría de templos cerveceros que conozco creen que la cerveza sólo casa bien con grasas y fritos. Es una visión estrecha y que, paradójicamente, no aprovecha la riqueza aromática de maltas y lúpulos.

Sr. Luque, ¿está ud. seguro que no se ha equivocado de bares? ¿Ha estado en El Celler de Can Roca, calificado por muchos como el mejor restaurante del mundo y que tiene una carta de cervezas nada despreciable? ¿Y qué tal si para autoresponderse investiga esos contratos de las grandes cerveceras que esclavizan a los restauradores – también los top estrellados - con sus marcas e impiden cualquier atisbo de poder probar una buena cerveza en sus cartas? Pero es que además, ¿cómo quiere usted meter la cerveza en restaurantes de alto standing si dice que la cerveza es un “soldado raso” y como tal hay que tratarla?

¿Vamos a pararnos ante la caña para diseccionarla organolépticamente? ¿Reproduciremos con la cerveza el esnobismo que ha acartonado el mundo del vino?”.

Dios nos libre... El cartón es uno de esos defectos que pueden aparecer en la cerveza y con el que espero que no se encuentre nunca... Está presente incluso en esa caña que no quiere diseccionar, y le recomiendo muy encarecidamente que no cambie de parecer ya que podría encontrarse con sorpresas muy desagradables en esa cañita que tanto admira...

Termina con una gran obra de clarividencia y coherencia. “Por cierto, y ya para que me deis bien, no quisiera terminar sin decir que, a pesar de mis esfuerzos, aún no he desarrollado el gusto por las lámbicas. Reconocedlo, tienen más acético que el quitaesmalte. Y esto no puede ser una característica, es un defecto”.

Pero señor Luque, ¿no censuraba que “cuatro nociones básicas te dan una pátina de sabiduría y eso, en la época dorada del sabelotodismo sobre comer y beber, mola mogollón, para qué negarlo”? Seamos un poco coherentes… Además, ¿cómo alguien tan sabio confunde la acetona del quitaesmalte con el ácido acético de las lámbicas? ¿Y de ahí a considerarlo un defecto? Y eso que no quería diseccionar el vaso organolépticamente... No siga por ese camino que igual encuentra recuerdos a establo y a manta de caballo y todo...

En fin, sr. Luque, si como usted dice “lo que bebemos es una proyección de la imagen que queremos dar”, ¿qué bebida toma tan abusivamente para berrear toda esa cantidad de afirmaciones? ¿De veras un periódico del prestigio de El País paga por escribir artículos como el suyo o va a ser cierto eso que dicen que con la crisis hay quien paga por trabajar? Le compadezco y le comprendo cuando afirma en otra de sus grandes frases que “hay productos con más y menos categoría”... Al igual que hay periodistas ejerciendo y gente que cobra jugando a serlo. Que Ninkasi nos pille confesados y, sí, “dejad esa cañita en paz”... y si puede ser buena, mejor que mejor.

Foto tomada de aquí.

Salut i bona birra! / ¡Salud y buena birra!

13 jul. 2015

Napar Black Rock con helado de vainilla.


¿Quién dijo que las cervezas contundentes como las Imperial Stout/Porter y el calor veraniego no se llevan nada bien? Para todos aquellos que lo creáis, hoy rescatamos esa sección que tanto nos gusta, El Lúpulo Cocinero, para desmitificar este tópico con una receta muy sencilla del gran Garrett Oliver que combina helado y cerveza.

En su caso barre para casa y recomienda hacer la receta con la Brooklyn Black Chocolate Stout, pero en nuestro caso como no teníamos ninguna a mano tiramos de una grandísima Imperial Porter chocolatera (y cafetera) como es la Napar Black Rock e hicimos una pequeña adaptación. En este enlace tenéis la receta original para la Brooklyn.


- Napar Black Rock Vanilla Float -

Ingredientes.

- 1 botella de Imperial stout (en nuestro caso Napar Black Rock).
- 250 ml de helado de vainilla.
- Chocolate negro para rallar por encima.

Elaboración.

- En primer lugar servimos la cerveza en un vaso. Importante servir primero la cerveza para no derretir todo desde un principio.
- Añadir cuidadosamente varias bolas de helado ayudándonos de una cuchara.
- Rallamos un poco de chocolate por encima.
- Servimos con unas pajitas y... ¡a disfrutar!

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Aunque a bote pronto más de uno dudaría si una combinación como esta pasaría la primera ronda de Master Chef Junior, tengo que reconocer que estaba realmente espectacular. Teníamos nuestros temores porque varios helados que hemos probado anteriormente elaborados con cerveza (no combinando con ella sino utilizándola como ingrediente) eran bastante amargos y no nos terminaron de entusiasmar, pero en este caso, bien sea por la combinación del helado de vainilla con una cerveza más chocolateada y cafetera, o porque la Napar es un cervezón muy equilibrado o vete a saber por qué misteriosa razón, la verdad que lo disfrutamos muchísimo.


Así que ya sabéis, si tenéis antojo de Imperial Stout pero pensáis que con las temperaturas elevadas no hay quien las tome, conseguid un helado, una botella de alguna Imperial Stout que ya conozcáis o con la que no os sepa mal experimentar y marcaros un riquísimo beer float. ¡Palabra que no os arrepentiréis! Y por nuestra parte prometemos seguir investigando en el tema…

Salut… i bon profit! / Salud… y buen provecho! 

9 jul. 2015

Etiquetas de cerveza: Hydra Beer Co.


Hoy queremos compartir con todos vosotros un post dentro de esa sección que últimamente teníamos algo olvidada pero a la que tanto cariño le tenemos. Hablamos, como bien anticipa el post, de las etiquetas de cerveza, y concretamente hoy la protagonista es la cervecera estadounidense Hydra Beer Co, afincada en Sioux Falls, en Dakota del Sur. El artífice de sus auténticas maravillas de etiquetas es Brandon Holt y en este enlace podéis ver otros trabajos suyos en Instagram.


Sobre la cervecera, lo cierto es que no he encontrado demasiada información, ya que su web no se prodiga excesivamente en el arte de informar más allá de sus diferentes cervezas, sobre las cuales si comentan más detalles. Rebuscando un poco Ratebeer nos dice que no tienen instalaciones propias y que elaboran en Sprecher, cervecera que elabora para un puñado de microcerveceras y alojada en pleno corazón de los Grandes Lagos, en Wisconsin.

En cuanto a sus cervezas, en su web actualmente solo mencionan las siguientes tres cervezas:

Pale Horse. German Pale ale elaborada con maltas pale, pilsen, vienna y "aromatic malts", lúpulos Willamette y Tettnanger con 6 IBUs y 4,5% de alcohol. Según ellos, una cerveza de sesión con una gran bebibilidad.


Immortal. English ale elaborada con 7 tipos de cereal (2 Row Pale, Caramel, Chocolate, Munich, Pale, Torrified Wheat y Victory), lúpulos Goldings y Northern Brewer, con 17 IBUs y 5% de alcohol. Con su etiqueta representa la serpiente de 7 cabezas, el mismo número de cereales que lleva, y con su color marrón profundo quieren hacer referencia al abismo.


Death Breath. Imperial IPA con 6,4% y 88 IBUs elaborada con lúpulos Chinook, Fuggles, Northern Brewer y Willamette, maltas 2 Row Pale, Caramel, Carapils, Munich, Pale y Victory. Solamente en barril.


Como curiosidad, ésta última, Death Breath, se llamaba originalmente Evil Twin, pero por razones bastante obvias tuvieron que cambiar el nombre. A continuación tenéis la etiqueta original.


Además de las tres anteriores también he podido encontrar las siguientes dos etiquetas, pero nuevamente la falta de información oficial vuelve a ser la tónica.

Inferno. Dark Amber Lager. 5% alc.



Unholy. Irish Stout. 5,73% alc.



Y hasta aquí el recopilatorio de hoy. Desde luego hay que reconocer que con muchas cerveceras estadounidenses hay quitarse el sobrero por como sacan provecho al marketing y diseño.

Salut!

6 jul. 2015

Por qué filtrar la cerveza artesana.


Como muchos sabéis, una de las proclamas que más se repiten al hablar de cerveza artesanal es aquello de “sin filtrar y sin pasteurizar”. Sobre lo segundo no creo que haya tanta discusión (aunque también hay miga…) pero en cuanto al filtrado hace algún tiempo que vengo autoafirmándome en la necesidad de ofrecer productos no solo con un aspecto mucho más atractivo, limpio y apetecible sino sobretodo más estables. En este sentido, a continuación os dejo la traducción de un artículo interesante que leí el otro día en este enlace.

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Por qué filtrar es vital en el proceso de elaboración.

La calidad de cualquier bebida elaborada depende de lo bien que haya sido filtrada, y la cerveza no es una excepción. De hecho, en comparación con el café, el té u otras bebidas frías, la cerveza es más objeto de contaminaciones por como se hace y por el poco tiempo que transcurre desde el principio al fin de su elaboración. Con tantas etapas en el proceso de elaboración, especialmente si elaboramos a gran escala, tener un sistema de filtrado adecuado es crucial. El complejo proceso de elaboración presenta innumerables oportunidades para que agentes contaminantes (algunos intencionados como la levadura, otras veces no tanto como las bacterias) encuentren su lugar en un lote de cerveza.

Tanto en la elaboración de cerveza casera, como en una microcervecería y también al hacerlo en grandes cantidades, un buen sistema de filtrado es una buena inversión. A continuación tenéis unas cuantas razones clave por las que deberías apostar por un sistema de filtrado completo y de alta calidad para tus operaciones.

Foto tomada de aquí.

1. Quieres que tu cerveza sea limpia y sabrosa.

Al nivel más básico, tu cerveza tiene que ser limpia puesto que va a ser consumida, después de todo. No quieres servir a tus clientes una bebida que no termina de saber del todo bien. Disminuye la calidad de su experiencia y posiblemente no te ayude a vender más cerveza en el futuro. Cuanto más limpia sea tu cerveza, más segura será y mejor sabor tendrá. Incluso aquellas partículas pequeñas pueden afectar al sabor de tu cerveza y provocar que sepa y huela desagradable. Asegúrate de quitar cualquier partícula no deseada bien pronto para preservar el sabor de tu cerveza y proteger tu reputación. Un sistema de filtrado de alta calidad te proporcionará el mayor control sobre el proceso de elaboración y te ayudará a conservarla limpia y apetecible.

2. Elimina los  posos y/o sedimentos presentes en la cerveza.

Si alguna vez has abierto alguna botella elaborada en casa que no haya sido filtrada adecuadamente, sabes lo que te espera en el fondo: una capa poco atractiva de lodos y sedimentos. Mientras que seas capaz de solucionarlo por tu cuenta, es un problema que no deseas tener al elaborar y distribuir grandes lotes de cerveza. El proceso de elaboración ocasiona muchos subproductos sólidos que estarían en la cerveza sin un filtrado adecuado. Sedimentos, restos, resinas y otros posos se encuentran en etapas tempranas de cualquier proceso de elaboración y que no deberían permanecer mucho tiempo ahí de cara al embotellado. Lo último que quieres es que un consumidor beba un trago repleto de sólidos desagradables.

3. La levadura puede arruinar tu cerveza.

La levadura tiene un papel muy importante (pero finito) que desempeñar en el proceso de elaboración. Si no eres cuidadoso, la levadura puede excederse en su bienvenida. Un filtrado adecuado reducirá los niveles de levadura que podrían trabajar horas extra y en última instancia arruinar un lote de cerveza. La levadura puede afectar la cerveza a todos los niveles, desde el sabor y el aroma a la textura y el contenido alcohólico. Una cerveza con demasiada levadura no sabrá adecuadamente, aunque el sabor podría ser el menor de tus problemas. Si no se filtra adecuadamente, la levadura puede asumir el control de tu cerveza. Como un efecto secundario no deseado en una cerveza con demasiada levadura, el bebedor podría tener, por ejemplo, un trago demasiado carbonatado, y quizás eso no es lo que quieras que recuerden tus consumidores sobre tu cerveza.

4. Una cerveza sucia es insegura.

Más importante que el sabor es la seguridad del bebedor. Tan apetecible es una cerveza para el consumidor como aún lo es más para las bacterias y los agentes contaminantes. Ellos no pueden resistirse a los ingredientes deliciosos y nutritivos que nadan en tu cerveza, especialmente durante las etapas más activas de la elaboración, cuando tu cerveza está más expuesta a los elementos que aparecerán en etapas posteriores como el embotellado y la distribución. Si bien la levadura es un compañero importante, no la quieres (ni tampoco bacterias no deseadas) en la cerveza embotellada, donde puede echar a perder el contenido y hacerlo inseguro. Como ocurre con otro tipo de comida o bebida procesada, los contaminantes sin control en la cerveza son un peligro para la seguridad. Por eso, filtrar es una medida de seguridad crucial para proteger el bebedor. De hecho, la seguridad por si misma debería ser un incentivo para doblar tu sistema de filtrado.

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Y hasta aquí la traducción. Aunque discrepo un poco en ese tono alarmista y exagerado del último punto, algo muy propio de USA sobretodo en temas de sanidad y seguridad, más allá de eso es innegable cuantas cervezas de nuestro mercado cambian en muy poco tiempo y que con algo tan sencillo como filtrarlas ligeramente tendríamos productos más estables y duraderos que nos proporcionen una experiencia realmente satisfactoria. Hablo especialmente de estilos como las Pale ale, IPAs y similares, en los que me he encontrado casos en que la levadura se apodera del sabor cuando no restos de lúpulo que aparecen flotando y con el tiempo son algo más que simples estorbos visuales. Además, tampoco hay que olvidar el tema del precio más elevado asociado las cervezas de mayor calidad, que para alguna gente que recién llega a este mundo le resultaría mucho más fácil de entender si probara cervezas más estables y que no varíen ni se perjudiquen en exceso debido partículas que mejor hubiera sido retirar a tiempo

Cada vez hay más cerveceras que nos ofrecen productos mucho más limpios y estables, y no hablo solo mirando a productores con cervezas impolutas en aspecto y sabor como por ejemplo Firestone Walker, Pizza Port o Ballast Point del otro lado del Atlántico, sino de cerveceras de aquí como Dougall’s, Napar, Zeta, La Quince… a las que todo el mundo destaca por sus productos y que en mi opinión en este sentido marcan el camino a seguir. ¿Y vosotros cómo lo véis? 

Salut!

2 jul. 2015

Frikicata en La Boutique #08.


Otro mes más queda atrás, pero también otra “frikicata” más y otra estupenda jornada más alrededor de unas buenas cervezas y sobretodo de buenos amigos. Entramos en meses en los que el mercurio parece crecer sin límite en Valencia y para combatir ese calor soporífero nada mejor que unas buenas cervecitas, ¿no os parece? A continuación os dejo las reseñas de las siete cervezas que disfrutamos en esta ocasión.

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Against the Grain - Bay and Pepper your Bretts (USA. Estos cerveceros de Kentucky cuyas elaboraciones siempre van engalanadas con una imagen que va entre lo macarra y el humor negro, en este caso nos brindan una saison elaborada con hojas de laurel y pimienta india Tellicherry, rematada con Brettanomyces y hecha en colaboración con el chef Josh Lehman. En copa destaca el prominente aroma a pimienta tipo Jamaica (no conozco la Tellicherry), y en boca es cítrica y seca, un punto floral, con el recuerdo a Brett presente pero no predominante más allá de esa sequedad, y el laurel aparece vagamente. Una saison muy particular, sin excesos pese a los adjuntos, ligera, fresca y agradable.

Rulles & Tilquin - Stout Rullquin (Bélgica). Colaboración entre Rulles (cervecera belga centrada en estilos clásicos como dubbel, tripel…) y Tilquin (mezcladora de lámbicas). Concretamente se trata de un blend consistente en 7/8 de Rulles Brune (también conocida popularmente como Stout de Gaume) y 1/8 de lámbicas de un año, y todo el conjunto se envejece 8 meses en barricas de roble y se deja otros 6 meses en botella. En copa es verdaderamente curiosa, domina claramente la base lámbica pese a ser únicamente 1/8 de la mezcla, destacando como protagonistas las notas cítricas e incluso algo acéticas, seca, con mucha presencia de barrica pero no tan extrema ni “salvaje” como otras elaboraciones espontáneas, con un tímido contrapunto maltoso, en el que destaca el caramelo y un punto de café hacia el final. Una cerveza distinta, más encasillable como cerveza espontánea que de Stout, pero muy interesante.

Le Trou du Diable - Dulcis Succubus (Canadá). Esta cervecera canadiense nos ofrece una saison con lúpulos australianos y neozelandeses envejecida 6 meses en barricas que anteriormente contuvieron vino blanco californiano con podredumbre noble. En copa destacan notas a confitura de naranja y miel, uva blanca, notas vinosas y a madera, vainilla, acompañadas por un punto fresco a manzana, limón e incluso fresita que cortan el conjunto dulzón, con una ligera acidez y una carbonatación comedida que acentúan la sensación de vino dulce tipo Sauternes, con una sensación agridulce y ligeramente astringente,. Una cerveza muy compleja en la que la barrica y las notas que de ella derivan tienen mucho protagonismo.

The Hop Concept - Dank & Sticky (USA). Elaborada en Port Brewing, se trata de una IPA perteneciente a una serie de cuatro elaboraciones estacionales del mismo estilo, tres de ellas con adjuntos como zumo de pomelo, piel de naranja o limón, y ésta que nos ocupa sin nada de extraordinario más allá de un conjunto de 7 lúpulos estadounidenses (Columbus, Chinook, Centennial, Exp. 05256, Simcoe, Mosaic, and Comet). En copa destaca un arrollador golpe aromático de lúpulo que recuerda a fruta tropical como piña y pomelo, muy golosa y sugerente, pero rápidamente se ve acompañado por notas resinosas y florales intensas, un amargor también destacable contrarestado levemente por la base maltosa y acaramelada, con un cuerpo bastante superior al de una IPA americana al uso, llegando a mostrar cierta calidez según avanza el trago. Un golpetazo de lúpulo.

The Lost Abbey - 10 Commandments (USA). Producida por Lost Abbey, la mitad belga de esta cervecera estadounidense afincada en San Marcos que comparte techo con elaboraciones mayoritariamente de corte lupulado bajo el sello de Port Brewing. En este caso se trata de la cerveza de aniversario de la casa, elaborada una vez al año, con Brett, pasas y romero. En copa ofrece las esperables notas de una cerveza belga tostada y corpulenta al uso, caramelo, fruta desecada como uvas pasas, algo de manzana asada, regaliz, un punto especiado de anís estrellado, algo de cacao, y a ese conjunto se le suma el romero de forma elegante, aportando frescor e integrándose bien en el conjunto complejo. Muy equilibrada, con el elevado alcohol (12%) aportando calidez sin hacer el trago molesto ni pesado. Una elaboración muy recomendable, equilibrada pero que no esconde su carácter belga.

3 Floyds & Mikkeller - Majsgoop (USA). La enésima colaboración hecha entre los “metaleros” de Indiana y el gypsy brewer danés, pertenediente a una serie de Barley Wines elaboradas cada una con un cereal (Hvedegoop con trigo, Boogoop con alforfón, Oatgoop con avena, Risgoop con arroz, Ruggoop con centeno...) y en este caso concreto utiliza maíz. Se trata de la versión americana, ya que esta misma cerveza también se elaboró en Europa y se diferencian por la chapa de 3 Floyds o una chapa genérica. En copa destaca claramente su carácter extremo, corpulenta y muy descompensada, con mucho lúpulo cítrico y sobretodo muy amargo por un lado y por otro una base dulce y acaramelada que no consigue compensar tanto lúpulo, dando como resultado una cerveza en la que cada elemento va por su lado y sin la cohesión deseable y tan propia de una buena Barley Wine en la que todos los elementos bailan en armonía.

Fifty Fifty Eclipse - Buffalo Trace (USA). Por tercer mes consecutivo cerramos sesión con esta Imperial stout envejecida en diferentes tipos de barrica y diferenciadas externamente únicamente por el color de la cerca que envuelve el cuello, en este caso amarilla. En copa ofrece notas a chocolate negro acompañadas por las esperables notas a coco y vainilla y licorosas del Bourbon, sutiles y bien integradas en el conjunto, con una carbonatación muy fina dando una agradable sensación sedosa, el elevado alcohol presente en forma de una calidez delicada a lo largo de todo el trago. Como único pero, quizás se eche en falta un poco más de cuerpo para conseguir un trago más redondo, por no mencionar el hecho de que habiendo probado otras de sus hermanas, más ricas en matices derivados del Bourbon, esta se queda simplemente en una gran Imperial Stout en barrica en la que quizás su elevado precio la penalice más que por ejemplo en su hermana envejecida con Elijah Craig 12 years.

Llegados a este punto, y como en ediciones anteriores, valoramos todas las cervezas de forma individual y anónima llevándose las notas más altas la Lost Abbey 10 Commandments y la Hop Concept Dank & Sticky en primer y segundo lugar respectivamente, y cerrando el podio de honor la Fifty Fifty. Como cerveza que menos gustó quedó la colaboración entre 3 Floyds y Mikkeller.

Las cervezas de la sesión.

Y hasta aquí la sesión de junio. El mes que viene habrá más y mejor, si es que el calor levantino no arrasa todo lo que encuentre a su paso, que al plan que va es bastante previsible. Hasta entonces,

Salut!