18/05/2012

La burbuja de la cerveza.


Tras un parón de dos meses me apetece retomar las Reflexiones de un Hophead para comentaros cómo veo ciertas tendencias de mercado y algunas semejanzas con otros sectores, concretamente el del mundo del vino. Como siempre, también quiero dejar claro que este post no pretende ser ningún ataque hacia nadie sino una opinión más como la de cualquier otro consumidor que se deja su cartera comprando cerveza. Escudos de batalla puestos, vamos pues allá.

Primeramente creo que está más que claro que cuando hablamos de precios cada uno es libre de marcar el suyo, del mismo modo que cada cual es libre de pagarlo o no. Quizás a más de uno le sobre esta trivialidad pero tampoco quería dejarla pasar. El problema viene cuando ciertas situaciones que se desmarcan de lo que debería considerarse como razonable (por anchos que sean los márgenes) se aceptan con cierta indiferencia y en ocasiones incluso excesiva indulgencia. De ese modo, sin mucho ruido pero pasito a pasito llega un momento en el que te paras a pensar y te das cuenta de que el panorama que conocías un año atrás es drásticamente distinto al actual, con muchos detalles positivos, pero también, y por qué no decirlo, algunos que no lo son tanto.

En los últimos años, o para ser más concreto en los últimos dos, en este país de países hemos dado un salto sustancial en todos los sentidos en lo que a cerveza se refiere. Hemos pasado de no tener a penas tiendas físicas a tener una buena ristra de ellas en muchos lugares. Lo mismo ocurre con tiendas online, bares/cervecerías, multitud de festivales a cual más interesante. ¿Y qué decir de las microcerveceras? No hay semana que no salgan dos o tres nuevas… Todo ello es increíble y más aún teniendo en cuenta la terrible situación económica que estamos atravesando y que parece no afectar en exceso a todo lo que esté tocado por esa panacea llamada cerveza. Hablando con varias personas y de forma independiente han coincidido en decirme que el potencial de la cerveza era tan alto en un territorio prácticamente virgen en cerveza que de ahí la respuesta y el crecimiento tan elevado que ha tenido en tan poco tiempo.

Sea como fuere, y aún estando más que contento por el crecimiento que hemos vivido, en ocasiones veo ciertas similitudes con el mundo del vino, algunos detalles que ahora son bien recibidos por muchos considerados cerveceros pero que en su día los veían detestables y de hecho no dudaban en criticarlos desaforadamente. Para el que no esté situado, hace aproximadamente 5 o 6 años vimos un incremento desmesurado de todo lo que tuviera que ver con el vino, con aperturas continuadas de locales llamados enotecas, enobares o como quiera que se los llame casi en cada esquina, había montones de eventos como catas, presentaciones y ferias, salían nuevas bodegas continuamente, se incrementaron ostensiblemente las webs especializadas, hubo una revolución absoluta en el tema del marketing y la publicidad… y más y más y más… Pero todo ello, aún dejando algo de bueno, se fue para abajo con la misma celeridad con la que subió. Algunos lo relacionaron con los primeros coletazos de la dichosa crisis, otros dijeron que se trataba de una burbuja insostenible ya que era inconcebible ver cómo te cobraban en un restaurante de tres al cuarto un vino multiplicado por 3, por 4 o incluso, y doy fe de ello, por 5 veces su precio en tienda. De todas formas lo que es seguro es que la oferta superaba a la demanda con muchas creces y eso que hablamos supuestamente de un país con cultura y pasión por el vino.

Pero vuelvo a la cerveza. Hace unos dos años y medio o por ahí que compro cerveza ininterrumpidamente en tiendas tanto físicas como, sobretodo, online. Por ello, en todo este tiempo me he ido fijando en las jugosas y atrayentes novedades pero también en sus precios, y he visto cómo éstos iban acrecentándose. Y no me refiero a que las mismas referencias hayan ido aumentando de precio, ya que gracias a la competencia realmente feroz que hay actualmente eso ha sido más bien al contrario. Lo que digo es que la media de precios de las cervezas disponibles en muchas tiendas ha ido subiendo euro a euro y dejando por irrisorias algunas barreras como la de los 3 o 4€ por una botella de 33cl. Y conste que mientras haya quien lo pague me parece perfecto, pero hay situaciones que al menos a mi me parecen un tanto desorbitadas y dignas de la imagen vergonzosa en términos económicos que se tiene últimamente de nosotros por Europa.

Por poner un ejemplo que ilustra bien esta evolución podríamos poner las cervezas estadounidenses que tenemos por nuestras tiendas, las cuales tengo constancia de que al menos en origen no son ni mucho menos caras. Desde que salen de la fábrica hasta aquí van subiendo céntimo a céntimo según pasan por transportistas, almacenistas y en definitiva por cada una de las manos. Al final de la cadena tenemos que tras los lógicos (en algunos casos) márgenes de ganancia, nos las venden al consumidor. Será más o menos discutible si su precio es excesivo o no, pero o bien lo pagas o te quedas sin probarla. No hay más.

Salvando las distancias, podríamos poner otros ejemplos de cerveza importada, pero prefiero fijarme en las cervezas de aquí, las artesanas. Podríamos hablar largo y tendido sobre cuan “abusones” son aquellos que les suministran el material, que si también hay muchas manos de por medio, que si obligan a comprar cantidades enormes de suministros (botellas, chapas, etiquetas…), que si el de la tienda de turno se hace el agosto con ellos o tantas y tantas otras razones. También entiendo perfectamente que los precios de las artesanas no puedan competir con el de las macros (todos sabemos bien los porqués). Pero aún asumiendo todo eso y siendo sobradamente benevolente añadiendo céntimos, sigo sin encontrarle la lógica a lo que en algunos casos se pide.

En este sentido, ya he visto unas cuantas artesanas (ni dos ni tres ni cinco) superando los 10€ por una cerveza de 75cl (que vendrían a ser unos 4,4€ por un tercio), lo cual, poniéndole todos los peros en forma de tiradas limitadas, especiales o monsergas varias, me parece un tanto abusivo, y más aún si comparamos con otras cervezas importadas con un precio similar y de calidad no tan pareja. Que sí, que cada uno puede pedir lo que quiera pero cuando a ese uno se le suman adeptos y empieza a ser una tendencia más que un caso aislado nos encontramos, o al menos a mi me lo parece, con que nos estamos acercando (si no lo estamos ya) al peligroso bucle del "esos snobs del vino" de los que algunos dicen estar bien alejados. Yo no lo tengo tan claro.

Otro tema son las ferias de cerveza, en las cuales algunos se marcan unos precios que tampoco termino de entender más que nada porque si lo que se pretende es fomentar la cultura cervecera o incluso dar a conocer un producto, es un tanto incomprensible venderlo incluso por encima del precio que tienes en las tiendas. Otra cosa es que se quiera vender cerveza a los que tengan la cartera pudiente, en cuyo caso da igual vender cerveza, DVDs o réplicas a escala del aeropuerto de Castellón para poner encima del televisor del salón. En ese caso no tengo nada que objetar. Pero ver cómo los 3€ por una cerveza de aquí de 33cl o 6€ por una botella de 75cl son la norma me lleva a pensar que me estoy perdiendo algo.

Desgraciadamente mientras lo arriba expuesto para la cerveza de aquí siga siendo una realidad y al mismo tiempo pueda comprar botellas de reputadas y contrastadas cerveceras europeas a precios mucho más competitivos que las de aquí (lógicamente excepciones las hay), aquello de consumir producto local será un lema estupendo para una campaña de slowfood pero no una realidad que pueda atraer adeptos en masa (sin contar nacionalismos), y eso sin meter en el juego la calidad media de unas y otras, aspecto en el que por suerte vamos avanzando para bien, con paso lento pero firme.

Habrá quien, y con razón, me pueda decir que en otros países de Europa los precios están lejos de ser los de aquí, que aquí la cerveza es muy barata. Sí, por poner un ejemplo puede que en Reino Unido se paguen precios que aquí nos parecerían abusivos, pero dejando a un lado los sueldos medios, que alguien me diga cuanto cuestan aquí (con todos los portes e intermediarios que quiera) algunas de las reputadas craft británicas (Thornbridge, Kernel, Meantime, BrewDog…) y las compare con las artesanas. ¿O por qué no comparamos con lo que se cobra en cerveza autóctona en países como Alemania o Rep. Checa? Yo sigo sin entenderlo…

Sí, está muy bien querer que la gente de a pie conozca que la cerveza es más que un producto para apagar la sed, que debe experimentar y atreverse con cosas distintas pero mientras que algunos no den su brazo a torcer y miren solamente en hacer caja (que en el fondo y por mal que nos pese es la pura realidad), estaremos dando más razones si cabe a todos aquellos que creen que somos un tanto tendentes al modelo montaña rusa (ya sabéis, un día muy arriba y al siguiente todo por el suelo).

En fin, y para no terminar este post con un cierto regusto áspero (ya que espero que el post se entienda como pura crítica constructiva), quiero dejar constancia de que por suerte no todo es negativo ni muchísimo menos. Hay gente que aún queriendo sacar adelante su negocio en condiciones económicas que no son las mejores, siguen sin forzar los límites como sí lo hacen otros hinchando la pelota hasta casi hacerla estallar. Por el bien de la cerveza, actuemos con cierta responsabilidad. Ahora bien, si queremos otro bluf como el del vino, los gintonics o tantos otros, hagámoslo petar.

14/05/2012

En los confines del este europeo.


Seguro que en más de una ocasión os habéis cruzado con alguna tienda de productos del este de Europa. Ya sabéis, esos bazares con surtidos realmente extensos y variopintos en los que no suelen faltar salazones de pescado, encurtidos y conservas varias, embutidos y carnes ahumadas, licores, destilados, kvas y, cómo no, cerveza. Los que me conocéis, sabéis de sobra que soy un cobaya incansable (digamos que el coleccionismo “me obliga” a ello…) y de tanto en tanto me gusta lanzarme a comprar cervezas sin tener demasiada idea de lo que me espera (bueno, a fuerza de probar ya hago mis humildes pinitos con el cirílico…).


Por desgracia, y hasta el momento, muchas de las cervezas probadas en este sentido no me han convencido especialmente. Hablo mayoritariamente de eurolagers muy planas, regidas por un mismo patrón, ligeras pero faltas de carácter, algunas veces demasiado aguadas, otras muestran algún sabor extraño, cuando no tienen una carbonatación un tanto descontrolada… En definitiva, que cumplen su función como refrescante y nutren al coleccionista con chapas y etiquetas, pero poco más.

Pero por suerte, y sería injusto no reconocerlo, no todo es un vasto desierto carente de interés, ni mucho menos, o al menos algunos ejemplos probados y sobretodo las recomendaciones por parte del amigo Embracing en sus viajes por los confines del este europeo, me dan a entender que hay esperanzas. Un ejemplo de ello es una cerveza que probé hace menos de una semana, la cual con total seguridad publicaré entre las mejores de este mes, pero cada cosa a su debido momento…

Así que el post de hoy es en realidad una pregunta abierta para todos aquellos que os hayáis lanzado con las cervezas rusas, lituanas, ucranianas, polacas, rumanas, búlgaras… y así saber si hay alguna que os haya sorprendido o que directamente consideréis imperdible. Nada más, espero ansioso vuestras recomendaciones.

10/05/2012

Stillwater, un gypsy brewer en Baltimore.

Como recordareis, y si no aquí dejo el post para los desmemoriados, con motivo del Fes-t’hi de Vilanova que tuvo lugar en diciembre pudimos conocer a Brian Strumke. Sus cervezas, las Stillwater Artisanal Ales, han ido ganando adeptos incesantemente hasta convertir a su mentor en uno de los más respetados y valorados del mundo.


Salvando las distancias, su filosofía de trabajo es similar a la de los gemelos Mikkel y Jeppe (Mikkeller y Evil Twin respectivamente), es decir, elaborar y experimentar con diferentes fábricas de alrededor del mundo, lo que algunos vienen a llamar como gypsy brewers. En este sentido, y aunque la mayor parte de sus elaboraciones las hace en D.O.G. Brewing (Maryland, USA), encontramos colaboraciones con la gente de Struise, Alvinne, Mikkeller, Emelisse, Fanø

Pero además del contenido, si por algo son también conocidas sus cervezas es por las preciosas etiquetas que las engalanan. Así que este mes, la sección de las etiquetas va dedicada a ellas.

As Follows. Belgian strong ale. 9%. Elaborada en DOG Brewing (USA).


Autumnal. Farmhouse ale belga con lúpulos alemanes (Perle, Spalt y Hallertau). 7.2%. Elaborada en DOG Brewing (USA).


A Saison Darkly. Especiada con hibisco, esquisandra y escaramujo sobre una base de maltas oscuras y caramelizadas. 8%. Es la nº2 de las Import Series y está elaborada en Sint Canarus (Bélgica).


Bronze Age. Farmhouse ale con cebada y espelta. 6%. Colaboración con Hof Teen Dormaal (Bélgica).


Cellar Door. Witbier con salvia y lúpulos Citra y Sterling. 6,6%. Elaborada en DOG Brewing (USA).



Channel Crossing. Desde Baltimore, Stillwater y Oliver Breweries se unen para hacer cual canal de la Mancha entre Bélgica y Reino Unido con una cerveza que tiene como base las maltas inglesas (pale ale, crystal, chocolate y wheat) así como las pilsen belgas, y en cuanto a lúpulos tiene First Gold, East Kent Goldings, Bramling Cross y Saaz. 6.7%. Elaborada en Pratt Street Ale House, también conocida como Oliver Breweries (USA). Posteriormente a ésta han elaborado 3 versiones más: Vol.2 (mezcla de Nut brown ale y Dubbel belga), Vol.3 (Belgian Barleywine) y Vol.4 (Extra Special Bitter con un toque belga).


Debauched. Traditional ale elaborada con enebro, Brett y con un toque ahumado, haciendo una interpretación de una supuesta saison vikinga. 6.7%. Es la nº5 de las Import Series y está elaborada en Fanø (Dinamarca).


Débutante. Farmhouse ale con espelta y centeno, y con brezo, madreselva e hisopo. 6,4%. Elaborada en DOG Brewing (USA).


Existent. Os dejo la traducción de la etiqueta: “Nos esforzamos para definirnos a nosotros mismos a través de nuestra pasión y sinceridad al tiempo que aceptamos que no todos los aspectos de la vida son fácilmente explicables. Para manifestar esta ideología se presenta una cerveza intrigante, profunda y oscura, aparentemente seca, con un toque a lúpulo terroso y suave aroma tostado. Una cerveza para que la definas tu... "Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti". Nietzsche. 7,4%. Elaborada en DOG Brewing (USA).



Folklore. Ale oscura, rica y profunda, con levadura belga, lúpulos terrosos, cuerpo ligero y con un toque ahumado. 8.4%. Elaborada en DOG Brewing (USA).


Holland Oats. Elaborada con avena tostada y appelstroop (una especie de sirope de manzana). 6.6%. Colaboración con Emelisse (Holanda).


Jaded. Belgian strong ale con notas florales, a pimienta y nuez. 10%. Elaborada en De Struise (Bélgica). Es la nº3 de las Import Series.


Of Love & Regret. Es la nº1 de las Import Series y en ella Brian hace una interpretación líquida de la primavera, utilizando como base el trigo y la cebada alemana, lúpulos herbales y plantas como brezo, manzanilla, diente de león y lavanda. 7.2%. Elaborada en ’t Hofbrouwerijke (Bélgica).


Two Gypsies Our Side. Farmhouse ale lupulada hecha en colaboración con Mikkeller y elaborada en DOG Brewing (USA). 7,5%.


Rauchstar. Otra colaboración con Mikkeller en este caso elaborada en las instalaciones de Fanø (Dinamarca). Según sus propias palabras “como una barbacoa heavy metal en un bosque de pinos”. 9.4%.


Rule of thirds. Triple belga lupulada generosamente con Styrian Goldings, Hallertau Mittelfruh y Amarillo. 8%. Es la nº4 de las Import Series y está elaborada en Sint Canarus (Bélgica).


Stateside Saison. Saison que combina la tradición de las maltas europeas y los lúpulos de USA y Nueva Zelanda. 6.8%. Elaborada en DOG Brewing (USA).



Además de las anteriores Stillwater tienen bastantes más cervezas en su portafolio, algunas de ellas "simplemente" versiones con diferentes tipos de barrica, otras con la misma cerveza como base pero con diferentes plantas o hierbas añadidas… Pero en resumen, y cómo habéis podido comprobar, Brian es un cervecero que pese a sus orígenes se aleja bastante de modas y experimenta con gran maestría usando hierbas, especias y cereales poco frecuentes, pero también con lúpulos sin tanta demanda por parte de los elaboradores actuales, algo que he de reconocer que me encanta. Y así terminamos este pequeño homenaje gráfico a Brian y sus maravillosas Stillwater.

06/05/2012

1er Festival de Cervesa de Benissa.


Como ya anticipamos hace unas semanas en éstas dos entradas (1) (2), el primer fin de semana de Junio tendrá lugar en la población de Benissa (Marina Alta, Alicante), el 1er Festival de Cervesa de Benissa. Son varias las actividades que faltan por cerrar así como la asistencia de varios cerveceros, pero dada la cercanía del evento y que son varias las personas que me han preguntado por la localización, horarios y demás, aquí os dejo toda la información que está confirmada.

FECHA: 1, 2 y 3 de Junio.

LOCALIZACIÓN:

El festival se celebrará en la Plaça Germans Ivars de Benissa y algunas actividades concretas tendrán lugar en el Taller d’Ivars, un espacio pegado a la plaza.

Ir a enlace de Google Maps (la plaza en la que tendrá lugar el festival está pegada a la calle Cervantes).

ACTIVIDADES:

> Viernes 1 de Junio <

- 19:00h. Inauguración oficial del festival.
- De 19:00 a 24:00h. Degustaciones en la plaça Germans Ivars.
- 20:00 h. Cata/degustación de cervezas artesanas internacionales al Taller Ivars. Asistencia bajo reserva (abajo tenéis más información).

> Sábado 2 de Junio <

- De 12:00 a 17:00 h i de 19:00 a 24:00 h. Degustaciones en la plaça Germans Ivars.
- 12:00h. Concurso "millor cervesa valenciana de l'any". Al taller Ivars.
- De 17:00 a 19:00 h. Jornada de intercambio de coleccionismo cervecero. Al taller Ivars.
- 19:00 h. Debate del panorama cervecero artesanal. Al Taller Ivars.
- 20:00 h. Concierto de música a cargo de la “Colla de Xirimiters” en la plaza.

> Domingo 3 de Junio <

- 12:00h a 17:00h. Degustaciones en la plaça Germans Ivars.
- 12:00h. Concurso de homebrewers. Taller Ivars.
- 17:00h Clausura del festival.

ASISTENTES:

Faltan aún algunos cerveceros por confirmar. Tan pronto esté el listado de los asistentes los publicaremos por aquí.

De momento, a parte de varias micros de Valencia, Castellón y Alicante están confirmadas algunas micros del resto de la península ibérica. Además, los asistentes podrán encontrar un stand con referencias en botella y en barril de 5 prestigiosas fábricas artesanas europeas: De Molen, Alvinne, Struise, BrewDog y De Dolle Brouwers.

CATA.

La degustación que tendrá lugar el viernes 1 de Junio a las 20h tiene un coste de 15€ e incluye una presentación de las 5 fábricas europeas arriba mencionadas (Alvinne, Struise, De Molen, De Dolle y BrewDog) así como la degustación de 5 de sus cervezas. Al finalizar, además, cada participante recibirá un obsequio aún por concretar. El número máximo de asistentes a este evento es de 25 personas y las entradas están puestas a la venta por diferentes puntos de Benissa y Teulada pero si alguien está interesado en asistir puede mandarme un mail a la siguiente dirección: lupuloadicto@hotmail.com.


Y esto es todo por el momento, cualquier novedad así como el listado definitivo de cerveceros asistentes lo publicaremos aquí mismo esperemos que en un plazo máximo de 15 días.

03/05/2012

Steinbier. Piedras incandescentes hechas cerveza.


Hace algunos años ya, cuando a penas contaba con un bagaje de 25 o 30 cervezas diferentes probadas, recuerdo una tarde en la que, fisgoneando entre las neveras del local que terminaría enganchándome perdidamente a este maravilloso mundo, me topé con una cerveza muy curiosa, la Leikeim Steinbier. El propietario me contó la historieta que tenía detrás y quedé asombrado. Con el tiempo descubrí otros estilos también peculiares pero aquella anécdota no se me olvidó y por eso, rememorando viejos tiempos al tiempo que continuamos con la sección de los estilos históricos, volvemos a Centroeuropa para conocer algo más de este peculiar estilo llamado Steinbier.

 Arriba a la izquierda, la etiqueta de la Leikeim que tomé hace un tiempo. A la derecha, la misma tras un “singular” lavado de cara que posee actualmente.

En cuanto a su etimología, Steinbier se traduciría literalmente del alemán como “cerveza de piedra”. Ello se explica porque en la época medieval no siempre se disponían de cubas metálicas para elaborar cerveza y en su lugar se utilizaban tinas de madera. Éstas, lógicamente, tenían el problema de que no se podían calentar a la llama directa por lo que a los cerveceros de la época se les ocurrió la solución de añadir rocas de granito incandescentes directamente al líquido para así calentarlo. Esto, intencionadamente o por pura casualidad, aportó ese mágico e inconfundible toque acaramelado y ligeramente ahumado a la cerveza.


Arriba, momento en que las rocas son añadidas al líquido. Abajo, el método utilizado entre otras por la cervecera Leikeim, consistente en una especie de cesta que sostiene las rocas incandescentes, por lo que es más fácil retirar las rocas posteriormente.

 

Según algunas fuentes, inicialmente las primeras steinbier eran cervezas de fermentación alta, se elaboraban en temporadas muy concretas y tenían fechas de consumo más bien reducidas. Con el desarrollo de la tecnología, los ejemplos de fermentación baja empezaron a ser más frecuentes hasta copar prácticamente todo el mercado, como es el caso de muchos de los ejemplos que aún persisten. Otra peculiaridad es que en su elaboración inicialmente se utilizaban avena y trigo como cereales, y con el tiempo estos fueron siendo sustituidos paulatinamente por la cebada.

Geográficamente por lo visto la cuna de las Steinbier es Carinthia, una región en el sur de Austria que queda en contacto con los Alpes. Allí las Steinbier tuvieron cierta presencia hasta principios del s.XX, momento a partir del cual los avances tecnológicos dejaron obsoletos a métodos tan rudimentarios de elaboración y por tanto dejando prácticamente en el olvido un estilo tan peculiar. Pero además, las Steinbier también tuvieron relevancia en el suroeste de Alemania, en Franconia y en los países escandinavos.

 Arriba, mapa de la situación de Carinthia, en Austria.

Ya en la actualidad, persisten muy pocos ejemplos al respecto. En la región de Bamberg, por ejemplo, existe una cervecera, Allgauer, que hasta hace muy poco elaboraba una Steinbier utilizando un tipo de roca arenisca llamada grauvaca, en lugar del clásico granito. Ponían las rocas en una jaula metálica y las calentaban al rojo vivo, para luego sumergirlas en el mosto. Como en las demás steinbier, la ebullición era casi instantánea y la consecuencia era un toque acaramelado por contacto con los azúcares disueltos, así como un ahumado muy característico. La producción de esta cerveza, de nombre Rauchenfelser, pasó a manos de otra cervecera, la Privatbrauerei Franz Joseph Sailer, quienes en la actualidad han dejado de elaborarla. Una auténtica pena.

 Arriba, un precioso posavasos de la Rauchenfels Steinbier.

En USA, a través de varias microcervecerías como también y sobretodo por el nutrido universo homebrewer, dicho estilo goza de una presencia relativamente mayor. Existe una fábrica, la Boscos Brewing Company, que aún sigue utilizando el método original para elaborar la Flaming Stone, la steinbier que lleva en su carta desde 1993. Calientan piedras de granito en un horno de leña hasta que alcanzan los 700ºC, luego las sumergen en el wort (mosto o cerveza sin fermentar), caramelizando sus azúcares y consiguiendo el toque tan propio de este estilo. También en USA existen otros cerveceros que han elaborado en algún momento su versión del estilo, por ejemplo los de la californiana Port Brewing, cuya etiqueta os dejo a continuación.


Pero también en su país originario, Austria, más concretamente en Salzburgo, desde 2009 existe un restaurante, el Urbankeller, donde se puede probar una Steinbier elaborada con rocas de las montañas colindantes, aunque en realidad la cerveza es elaborada por la cervecera austríaca Gusswerk.

 Arriba la steinbier del Urbankeller.

Así que ya sabéis, si algún día tenéis ocasión de probar alguna Steinbier, aunque diste bastante de las originales que tanta fama gozaron hace un tiempo, pensad en la larga historia que este curioso estilo tiene tras de sí.

Algunas de las fuentes consultadas para información y fotos:

29/04/2012

Mejores cervezas del mes: Abril'12


Después de un parón bloguero de una semana, cuyas razones son principalmente la falta de tiempo y cierta apatía por escribir, aquí estamos de nuevo con la entrada de las mejores cervezas del mes.

A primeros de abril nos juntamos Txema y la pareja Lúpuloadicta para una de esas quedadas "cervezo-breweriano-alcahuetísticas", o lo que es lo mismo, sentarnos a charlar de lo humano y lo divino mientras cambiamos “cachivaches” de breweriana diversa y tomamos unas buenas birras. En este sentido cayeron sobretodo dos de las que no me puedo olvidar.

La primera es la Anchorage Bitter Monk, una Belgian Imperial IPA yanquie con nada más y nada menos que 100 IBUs, envejecida en barrica de roble que en su día contuvo Chardonnay y el amigo Brett haciendo de las suyas. Lo mejor de todo es que detrás de tanta parafernalia nos encontramos con una cerveza tremendamente equilibrada, con un lúpulo verdaderamente sugerente (cítrico, floral y levemente resinoso) y para nada molesto, es más, se encuentra integrado maravillosamente en un todo en el que además de encontrarnos con el lógico punto ácido y astringente, tenemos mucha fruta y un toque a levadura. En cuanto a sus 9% de alcohol, aún los estoy buscando por lo bien escondidos que estaban. En conclusión, una cerveza curiosa pero muy, muy tomable** a pesar de su aspecto aterrador.


La segunda y última que voy a comentar del piscolabis cervecil (los más avispados quizás descubráis algunas botellas desenfocadas en las fotos) es una de esas cervezas que tenía guardada para momentos especiales y que se convirtió en una de las mejores cervezas en barrica que he podido tomar hasta la fecha (y mira que me cuesta dejar aseveraciones con tal rotundidad): la Lost Abbey Angel’s Share en barrica de bourbon. Aún me entran escalofríos al pensar en ella… Servida pone a temblar al más pintado, con un color marrón oscuro y sin a penas espuma. Tras ello empezó el goce, primero en nariz y luego en boca. Complejísima y tremendamente seductora a cada sorbo, con vainilla, pasas, chocolate, caramelo, notas a vino porto, un lógico punto alcohólico pero nada cansino… En fin, un portento de copa para cerrar una estupenda velada en mejor compañía.


Tras el festín anterior con el que estrenábamos la semana santa, el mes continuó con una muy sorprendente De Molen Lentehop. He de reconocer que tenía mucha curiosidad por ésta cerveza, no tanto por ver qué tal funcionaba la combinación de lúpulos (Saaz, Premiant, Columbus y Cascade), ya que el gran Menno Olivier utiliza de tanto en tanto las dos variedades de raíz checa, sino por el hecho de que hubiera sido elaborada con levadura de baja fermentación. El resultado es una perfecta cerveza de sesión, muy sugerente pero cuya maestría va más allá del bombo y platillo que las florecillas verdes puedan aportar. Sugerente pomelo, melocotón y naranja, punto ligero especiado, terroso y cítrico, sobre una base malteada sabrosa y con un contrapunto amargo. Desconozco si se trata de un híbrido o verdaderamente de una lager, pero en cualquier caso se trata de una cerveza refrescante, ligera al tiempo que sabrosa, dejando en muy buen lugar a esas denostadas levaduras.


La penúltima del post es la De Dolle Boskeun, una cerveza que me dejó satisfecho hará más o menos un año pero que en esta segunda tentativa sobrepasó mis mejores recuerdos. En cuanto al aspecto, se nos muestra con un precioso color marrón anaranjado, abundante espuma blanca abierta y de buena retención, carbonatación copiosa de burbuja pequeña y turbidez media. En nariz ofrece mucha fruta, melocotón, mango, ciruela amarilla, algo de limón y toques cítricos, un curioso recuerdo a coco y un sugerente fondo especiado. En boca entra sedosa, con carbonatación media pero bien integrada, con las notas cítricas, afrutadas así como algo dulzonas y de bizcocho, y va haciéndose más amarga a medida que avanza el trago, dejando un final herbal, especiado y ligeramente seco. Cerveza sabrosa, que no esconde sus raíces belgas pero para nada es cansina ni empalagosa como otras de sus paisanas. Muy bien ejecutada.


Y para terminar este festín mensual vamos con una artesana que me dejó boquiabierto, la Dougall’s 942. Estamos ante otra cerveza que podríamos catalogar como de sesión, ligera y que no pararías de tomar una tras otra. Con un claro predominio del lúpulo yanquie (sin estridencias, eso sí), tanto en nariz como en boca, aportando una combinación de notas que recuerdan a fruta tropical y especiadas (mango, fruta de la pasión, lichi…) así como algo resinosas, con una base malteada sutil pero necesaria. Una cerveza redonda, sugerente y muy pero que muy bien hecha, con unos 4,2% de alcohol que permiten tomarse alguna licencia de más… Sin duda una de las mejores cervezas de la península que he probado.


Y así, entre lúpulos muy bien ensamblados por un inglés afincado en Cantabria, damos por concluido el mes. A ver que nos depara el próximo mayo...


** ¿Para cuando un vocablo sinónimo de drinkability que suene así de bien en la lengua de Cervantes?

22/04/2012

Novedades para Benissa.


Hace un par de semanas os hablábamos del 1er Aplec de cervesa que tendrá lugar en la población de Benissa el próximo mes de Junio. En un principio la idea era montar un festival que sirviera de regazo para los diferentes elaboradores artesanos de Valencia, Alicante y Castellón. Pero cual fue nuestra sorpresa cuando hablando con Raúl, el organizador, nos comentó que la idea inicial había sido modificada y que podrían venir al festival cerveceros de otras partes de la península. Por el momento hay varias cerveceras que han mostrado su interés y esperemos que todo vaya tomando forma para que el fin de semana del 1 al 3 de junio sea un auténtico éxito. Así que si alguno de los que estáis leyendo sois elaboradores o conocéis a alguien que tenga interés en venir al festival, solamente tenéis que mandar un mail a info@paliquid.com.

También aprovecho esta entrada para dar mayor cobertura a uno de los eventos que tendrán lugar: el concurso de homebrewers, también para elaboradores de toda la península. A continuación os dejo las bases:

- Existe un límite de 30 participantes, para los cuales se seguirá un riguroso orden de inscripción.
- Cada participante deberá aportar 2 botellas, independientemente de su formato.
- No hay restricciones en cuanto a estilo, solamente que estén elaboradas de forma casera.
- Las cervezas serán evaluadas por un jurado el domingo 3 de junio a las 12h.

Para más información e inscripción, mandar un mail a la dirección mencionada más arriba.

Próximamente os tendremos informados de más novedades.