29 abr. 2012

Mejores cervezas del mes: Abril'12


Después de un parón bloguero de una semana, cuyas razones son principalmente la falta de tiempo y cierta apatía por escribir, aquí estamos de nuevo con la entrada de las mejores cervezas del mes.

A primeros de abril nos juntamos Txema y la pareja Lúpuloadicta para una de esas quedadas "cervezo-breweriano-alcahuetísticas", o lo que es lo mismo, sentarnos a charlar de lo humano y lo divino mientras cambiamos “cachivaches” de breweriana diversa y tomamos unas buenas birras. En este sentido cayeron sobretodo dos de las que no me puedo olvidar.

La primera es la Anchorage Bitter Monk, una Belgian Imperial IPA yanquie con nada más y nada menos que 100 IBUs, envejecida en barrica de roble que en su día contuvo Chardonnay y el amigo Brett haciendo de las suyas. Lo mejor de todo es que detrás de tanta parafernalia nos encontramos con una cerveza tremendamente equilibrada, con un lúpulo verdaderamente sugerente (cítrico, floral y levemente resinoso) y para nada molesto, es más, se encuentra integrado maravillosamente en un todo en el que además de encontrarnos con el lógico punto ácido y astringente, tenemos mucha fruta y un toque a levadura. En cuanto a sus 9% de alcohol, aún los estoy buscando por lo bien escondidos que estaban. En conclusión, una cerveza curiosa pero muy, muy tomable** a pesar de su aspecto aterrador.


La segunda y última que voy a comentar del piscolabis cervecil (los más avispados quizás descubráis algunas botellas desenfocadas en las fotos) es una de esas cervezas que tenía guardada para momentos especiales y que se convirtió en una de las mejores cervezas en barrica que he podido tomar hasta la fecha (y mira que me cuesta dejar aseveraciones con tal rotundidad): la Lost Abbey Angel’s Share en barrica de bourbon. Aún me entran escalofríos al pensar en ella… Servida pone a temblar al más pintado, con un color marrón oscuro y sin a penas espuma. Tras ello empezó el goce, primero en nariz y luego en boca. Complejísima y tremendamente seductora a cada sorbo, con vainilla, pasas, chocolate, caramelo, notas a vino porto, un lógico punto alcohólico pero nada cansino… En fin, un portento de copa para cerrar una estupenda velada en mejor compañía.


Tras el festín anterior con el que estrenábamos la semana santa, el mes continuó con una muy sorprendente De Molen Lentehop. He de reconocer que tenía mucha curiosidad por ésta cerveza, no tanto por ver qué tal funcionaba la combinación de lúpulos (Saaz, Premiant, Columbus y Cascade), ya que el gran Menno Olivier utiliza de tanto en tanto las dos variedades de raíz checa, sino por el hecho de que hubiera sido elaborada con levadura de baja fermentación. El resultado es una perfecta cerveza de sesión, muy sugerente pero cuya maestría va más allá del bombo y platillo que las florecillas verdes puedan aportar. Sugerente pomelo, melocotón y naranja, punto ligero especiado, terroso y cítrico, sobre una base malteada sabrosa y con un contrapunto amargo. Desconozco si se trata de un híbrido o verdaderamente de una lager, pero en cualquier caso se trata de una cerveza refrescante, ligera al tiempo que sabrosa, dejando en muy buen lugar a esas denostadas levaduras.


La penúltima del post es la De Dolle Boskeun, una cerveza que me dejó satisfecho hará más o menos un año pero que en esta segunda tentativa sobrepasó mis mejores recuerdos. En cuanto al aspecto, se nos muestra con un precioso color marrón anaranjado, abundante espuma blanca abierta y de buena retención, carbonatación copiosa de burbuja pequeña y turbidez media. En nariz ofrece mucha fruta, melocotón, mango, ciruela amarilla, algo de limón y toques cítricos, un curioso recuerdo a coco y un sugerente fondo especiado. En boca entra sedosa, con carbonatación media pero bien integrada, con las notas cítricas, afrutadas así como algo dulzonas y de bizcocho, y va haciéndose más amarga a medida que avanza el trago, dejando un final herbal, especiado y ligeramente seco. Cerveza sabrosa, que no esconde sus raíces belgas pero para nada es cansina ni empalagosa como otras de sus paisanas. Muy bien ejecutada.


Y para terminar este festín mensual vamos con una artesana que me dejó boquiabierto, la Dougall’s 942. Estamos ante otra cerveza que podríamos catalogar como de sesión, ligera y que no pararías de tomar una tras otra. Con un claro predominio del lúpulo yanquie (sin estridencias, eso sí), tanto en nariz como en boca, aportando una combinación de notas que recuerdan a fruta tropical y especiadas (mango, fruta de la pasión, lichi…) así como algo resinosas, con una base malteada sutil pero necesaria. Una cerveza redonda, sugerente y muy pero que muy bien hecha, con unos 4,2% de alcohol que permiten tomarse alguna licencia de más… Sin duda una de las mejores cervezas de la península que he probado.


Y así, entre lúpulos muy bien ensamblados por un inglés afincado en Cantabria, damos por concluido el mes. A ver que nos depara el próximo mayo...


** ¿Para cuando un vocablo sinónimo de drinkability que suene así de bien en la lengua de Cervantes?

22 abr. 2012

Novedades para Benissa.


Hace un par de semanas os hablábamos del 1er Aplec de cervesa que tendrá lugar en la población de Benissa el próximo mes de Junio. En un principio la idea era montar un festival que sirviera de regazo para los diferentes elaboradores artesanos de Valencia, Alicante y Castellón. Pero cual fue nuestra sorpresa cuando hablando con Raúl, el organizador, nos comentó que la idea inicial había sido modificada y que podrían venir al festival cerveceros de otras partes de la península. Por el momento hay varias cerveceras que han mostrado su interés y esperemos que todo vaya tomando forma para que el fin de semana del 1 al 3 de junio sea un auténtico éxito. Así que si alguno de los que estáis leyendo sois elaboradores o conocéis a alguien que tenga interés en venir al festival, solamente tenéis que mandar un mail a info@paliquid.com.

También aprovecho esta entrada para dar mayor cobertura a uno de los eventos que tendrán lugar: el concurso de homebrewers, también para elaboradores de toda la península. A continuación os dejo las bases:

- Existe un límite de 30 participantes, para los cuales se seguirá un riguroso orden de inscripción.
- Cada participante deberá aportar 2 botellas, independientemente de su formato.
- No hay restricciones en cuanto a estilo, solamente que estén elaboradas de forma casera.
- Las cervezas serán evaluadas por un jurado el domingo 3 de junio a las 12h.

Para más información e inscripción, mandar un mail a la dirección mencionada más arriba.

Próximamente os tendremos informados de más novedades.

19 abr. 2012

Cervecería La Torxa en Alzira.


Que alguien se decida abrir las puertas de un nuevo local al tiempo que lleva magistralmente bien su establecimiento tocayo situado unos cuantos kilómetros al norte, es digno de admiración y más con la que está cayendo. Pero si además nace como probablemente la mejor cervecería que tenemos por tierras valencianas, el gozo es muchísimo mayor.


Ayer, sin tanto bombo y platillo como suele ser costumbre en otros estrenos, pero sí con muchísimas ganas e ilusión, al tiempo que con los pies muy bien puestos en el suelo, abrió sus puertas la cervecería La Torxa en Alzira. Quizás a algunos os suene el local con el mismo nombre que Víctor, el alma mater, tiene en Benifaió (población situada a unos 25 minutos en coche al sur de Valencia capital). En caso afirmativo, ya sabéis qué podéis esperar, pero mucho mejor. Si no es así, os digo que se trata de una cervecería que rompe claramente aquello de que las segundas partes nunca fueron buenas, pero además con rotundidad.


Entre paredes rebosantes de decoración cervecera variopinta, con una ambientación cálida y acogedora que situaría a caballo entre la de una abadía y la de una taberna con pinceladas mediterráneas, un espacio en el que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle, destaca una imponente barra de madera en la que relucen los tiradores de 6 barriles: 2 fijos (ahora mismo, La Trappe Quadrupel y Bavaria, creo recordar que pilsener) y 4 itinerantes (Chimay blanche, que casi se podría considerar como de la casa, La Trappe Wit y Tripel, Tilburg's Dutch Brown Ale), entre los que desfilarán próximamente joyas como Punk IPA o 5 A.M. de BrewDog, De Molen Rasputin


Arriba, una copa de Tilburg’s Dutch Brown ale, una sorpresa más que agradable elaborada en Koningshoeven.

Además, y aquí viene el plato fuerte, 3 neveras repletas con más de 160 cervezas (contadas a dedo…). ¡Y qué cervezas! Buen surtido de Struise y De Molen, rarezas incluidas, pero también BrewDog y DeDolle. Una buena comparsa de norteamericanas (Cigar City, Port Brewing, Southern Tier…), nórdicas (Amager, Evil Twin, Nogne…), y cosas sueltas entre las que no faltan las incombustibles trapenses, algunas Urthel, varias Freigeist alemanas, algunas británicas y un buen surtido de belgas y alemanas más conocidas (Rodenbach, St. Bernardus, Caracole, Belgoo, Schneider…). Además, algunas pinceladas espontáneas entre las que quiero destacar algunas botellas de Alvinne (Wild West y Kriek van Mortagne, botellas a las que si nadie les echa el guante próximamente caerán en mis manos!), alguna Cantillon y Rodenbach Vintage del año 2008. ¡Ah! Y las 3 Westvleteren, una tripleta que aquellos que conocéis la Torxa original ya sabéis que son fijas en su carta desde hace más de un año en pequeñas cantidades.


 Arriba y abajo, algunas de las joyas en botella.


En cuanto a comida, por el momento ofrecen la misma carta que La Torxa original, es decir, ensaladas variadas, buen surtido de quesos (en este sentido, una gozada) y embutidos, platos para picar y pinchos varios, bocadillos, platos más elaborados… Todo lo necesario para acompañar todas esas joyas líquidas que abarrotan las neveras. Algo que se agradece mucho y más viendo como por desgracia sigue siendo demasiado habitual que la mayoría de las cervecerías de la península, aún teniendo cartas kilométricas de cerveza, no tengan para comer más que patatas fritas de bolsa y frutos secos. En fin, que sigo con mi cruzada infructuosa en pro de la comida…


Arriba, Víctor en plena "faena". Abajo, algunos quesos que tomamos junto con la yanqui Cigar City Guava Grove.


A la cabeza de todo, Víctor, un joven emprendedor, incansable y autodidacta, cuya profesionalidad, con casi 10 años en la hostelería a sus espaldas, lo avalan. Gracias a él y a su equipo, los que amamos la cerveza podemos soñar con ver una cervecería de tal envergadura en una población de tan solo 40 y pico mil habitantes (el local original se encuentra en una población de 12 mil y está a años luz de cualquier cervecería de Valencia capital, población que ya supera el millón de habitantes…).

 


Con todo, desde aquí no puedo más que aplaudir efusivamente tal iniciativa y desear con todas mis fuerzas que este nuevo local sea un auténtico éxito, de lo que estoy plenamente seguro. ¡¡Ànims i sort amics!!
 
 Abajo os dejo la dirección y algunos enlaces:

Cervecería La Torxa.
C/ Cayetano Gómez España, 95. Alzira.
Aquí el enlace a Google Maps.
Tlf. 962014785

16 abr. 2012

El "diablo" coleccionista de cristalería.


Que los belgas explotan lo que no está escrito en merchandising cervecero creo que no escapa a nadie. En este sentido, las últimas joyas de las que me he enterado y que seguramente muchos de los que sois coleccionistas deseareis conseguir son las copas de edición limitada de la archiconocida cervecera belga Duvel (para quien no lo sepa, Duvel se traduce del flamenco como Diablo, de ahí el título del post).

En los dos años anteriores, éstas joyas del coleccionismo vítreo lucían diseños de gente consagrada en el mundo del arte pero para este año decidieron cambiar de idea. Desde el pasado 1 de octubre al 30 de noviembre de 2011, tuvo lugar un concurso abierto a diseñadores jóvenes y desconocidos de Francia, Reino Unido, Holanda y, cómo no, de Bélgica. El ganador vería su diseño serigrafiado en la copa de edición limitada de este año. Lógicamente la participación de alrededor del mundo fue muy elevada llegando a un total de casi 850 creaciones de las que se eligieron 3 finalistas por país. Los 12 elegidos se pudieron ver recientemente en la semana del diseño de París.

Abajo os dejo los 12 diseños elegidos con el correspondiente nombre, diseñador y procedencia.


Francia.


 Ninon Leclercq (Who gets the next round), Tyrsa (Floatting letters) y Emmanuel Vasseur (Graffitizzel).

Bélgica.


  Dimitri Toebat (Red Lines), Philippe Debongnie (Vitrail) y Jonathan Pauwels (Ça Bosse Fort !).

Países Bajos.

 
Catarina Aimee Dahms (Ndebele Duvel), Dorien Heemstra (Duvel Gezichten) y Sjoerd Verbeek (Duvel aan de Bar).

Reino Unido.

 
Carlos Franklin (Broken Duvel), Anne Pawlak (A Sip of Hops) y Alexander Thomas Smith (Duvalways half full).


Y de todas las anteriores, el pasado 6 de marzo se decidió elegir como vaso ganador el de Philippe Debongie, el participante belga que participó con su particular visión del "trencadís".


Personalmente no la cristalería no me tira mucho (el presupuesto y el espacio tampoco me lo permiten) pero no me negareis que aún siendo poco útiles para catas, algunas de las anteriores copas son una auténtica preciosidad.

Para más info: http://www.duvelcollection.com.

12 abr. 2012

Barcade, Brooklyn (New York).


Con este post de hoy quiero empezar una nueva sección a la que vamos a llamar “Bares, qué lugares”, en homenaje a esa gran canción de Gabinete Caligari. En ella publicaremos locales de cualquier punto del planeta que tengan alguna particularidad más allá de sus neveras repletas de botellas o barriles. Bares interesantes y de visita imprescindible para todos aquellos que amamos la espumosa de cebada.

Para empezar la sección, ¿qué tal unas rondas de Donkey Kong, Pacman, Contra, Arkanoid, Tetris u otras maravillas del arcade ochentero mientras nos tomamos alguna pinta de las mejores craft norteamericanas? En el Barcade de Brooklyn (New York) ésto es posible.


Se trata de un bar que abrió sus puertas en 2004, cuando un grupo de amigos, entusiastas de las craft americanas y de los juegos de arcade clásicos a partes iguales, decidieron combinar ambas pasiones dentro de cuatro paredes.


En cuanto a cerveza 25 referencias de barril en continua rotación es la oferta. Pero menuda oferta: Sierra Nevada, Dogfish, Founders, Lagunitas, Flying Dog, Founders, Allagash, Victory... El único pero (si es que se puede considerar como tal), es que no tienen referencias en botella.

 
Arriba algunos de los tiradores (entre ellos, ¿os suena el del perro?).

Contínuamente celebran eventos temáticos, pinchando varias referencias de una craft en concreto, fiestas alrededor de cervezas de temporada... En éste enlace podéis ver los carteles que los anuncian, algunos de ellos verdaderas joyas del "frikismo".


En cuanto a la otra mitad de la manzana, los arcades, disponen de hasta 33 tesoros que en su momento hicieron las delicias de muchos de nosotros, verdaderas maravillas que nos “obligaban” a dejarnos el dinero pero también las huellas dactilares. En este enlace tenéis los carteles de los diferentes arcades disponibles. Y es que por un inmejorable precio de 25 centavos podremos disfrutar de una partida e intentar superar los récords (¡¡están anunciados en pizarras e incluso en su propia web!!).

 
 

En cuanto a comida, por el momento no disponen de cocina pero ofrecen snacks y algunos platos de comida fría.

Por si no fuera suficiente, al Barcade original situado en el norte de Brooklyn (New York), se le han sumado ya dos locales más, uno en Jersey City (New Jersey) y otro en Philadelphia.


Sin duda, una referencia más que recomendable si pisamos la costa este de los Estados Unidos. Para más info: http://barcade.com/ y http://barcadebrooklyn.com/


Todas las fotos tienen sus respectivos derechos de autor y están sacadas de este enlace de Flickr.

9 abr. 2012

1er Aplec Cervesa Artesana a Benissa.


Durante los días 1, 2 y 3 de junio por fin podemos decir que tenemos un punto de encuentro para cerveceros por tierras valencianas.


En la preciosa población de Benissa, el balcón de la Marina Alta, tendrá lugar el Primer aplec (encuentro) de cerveceros artesanos valencianos desde que el embrión de Muro d’Alcoi (aquí podéis ver qué tal fue) viera luz hace ya aproximadamente un año y medio.

Allí podremos contar con la presencia de las diferentes micros valencianas, alguna de las cuales presentará alguna novedad además de traer su portafolio habitual de cervezas.

A lo largo de los tres días de festival podremos, además, asistir a un concurso en el que se elegirá la mejor cerveza valenciana del festival. También habrá un concurso de homebrewers a nivel peninsular en el que podrán participar hasta 30 candidatos (para preguntar por las bases mandar un mail a Raúl de Riu Rau: info@paliquid.com).

Además, tendrán lugar diferentes charlas, música en directo, catas y presentaciones, en alguno de cuyos eventos si no pasa nada un servidor estará enrolado. Ya os contaré más adelante…

Así que aquellos que aún no conozcáis las cervezas y las últimas novedades que por Valencia, Alicante y Castellón se están moviendo, ya tenéis una fecha ineludible en vuestro calendario. ¡Allí nos veremos!

5 abr. 2012

Desenmarañando las Altbier y estilos similares alemanes.


Así a bote pronto seguro que al nombrar Alt o Altbier a muchos os vendrán nombres como Schlösser, Diebels o Gatz. Es más, puede que alguno de vosotros conozca de oídas o incluso tenga la suerte de haber podido probar alguna Uerige, Schumacher o Schlüssel. Sea cual sea el caso, la cuestión es que hoy quiero volver a sumergirme en el maravilloso mundo de la historia de esos estilos menos extendidos que gozaron de un pasado más esplendoroso. Así que por segunda vez, y me temo que no será la última, aterrizamos en el país teutón, morada de innumerables estilos.

En cuanto al nombre, Alt se traduciría como “viejo” o “antiguo”, haciendo referencia, según algunas fuentes, al largo trecho que arrastra tras de sí éste estilo. Pero otras fuentes apuntan a que simplemente hace alusión al tipo de levaduras. Ciñéndonos a una de las numerosas definiciones que podemos encontrar, las Altbier serían cervezas originarias de Renania del Norte-Westfalia, región del noroeste de Alemania (de donde también vienen las Kölsch). Son fermentadas y acondicionadas en frío, poseen espuma cremosa y duradera, un trago limpio, un maravilloso equilibrio entre las delicadas maltas y el inconfundible lúpulo alemán, cuerpo medio y final seco.

Yendo a sus orígenes, parece ser que antes de la llegada y expansión de las lagers bávaras, las Altbier de Düsseldorf se llamaban simplemente “bier”, pero tomaron la nueva denominación de “alt” para destacar que se trataba de cervezas elaboradas a la antigua usanza. En la actualidad el pub más antiguo que elabora Alt es el de la cervecera Schumacher, que se fundó en el casco antiguo de Düsseldorf (el Altstadt) allá por el año 1838. Esa misma ciudad es conocida cariñosamente como la barra más larga del mundo, y en la cual encontramos cerveceras como Uerige, Füchschen o Schlüssel, algunas de las que elaboran las mejores Alt de la actualidad según la amplia mayoría de sus seguidores.

En ese entorno mágico que no dista demasiado del clima que hay en Reino Unido, se elaboran éstas cervezas con un tipo especial de levadura ale pero a bajas temperaturas (13-19ºC), dejándolas posteriormente reposar 2 meses como una lager para así dejar que florezcan las delicadas notas malteadas y lupuladas, su sello de identidad. Servidas mayoritariamente en las propias instalaciones de las fábricas y en barril, éstas joyas de 4.7-4.9% de alcohol por lo visto son una auténtica maravilla.

 Barril de Altbier en el pub de Schlüssel (foto tomada de aquí).

Como otros tantos estilos, las Alt poseen variantes y la primera que os voy a comentar es la Sticke Alt, que sería algo así como una versión de temporada, más oscura y fuerte que la clásica Alt de Dusseldorf. Éste estilo actualmente ya reconocido como tal, fue inventado por Uerige, por lo visto, y como tantas otras grandes maravillas de la ciencia, por puro error, y de ahí que fuera una cerveza no disponible para todos los públicos (“sticke” se podría traducir como “secreto”). Y es que en una época en que las cantidades de maltas se medían en cubos, cualquier error por exceso de malta implicaba un necesario ajuste a la alza también de lúpulo y… Sticke lista, ;P. En la fábrica de Uerige se puede disfrutar de esta cerveza limitada dos veces al año, el tercer martes de enero y el tercer martes de octubre, aunque algunos pocos afortunados disponen de la versión en botella de 33cl (como no, en el mercado norteamericano). La Sticke Alt tendría unos 5,5% de alcohol, pero Uerige también posee una versión más subida de tono a la que bautiza como doppelsticke, con unos respetables 8,5%.

 Arriba, Uerige Sticke (sacada de aquí). Abajo la Doppelsticke (tomada de aquí).

Otra fábrica mencionada más arriba, Schumacher, elabora una cerveza similar a la Sticke pero la llaman Latzenbier, y se sirve igualmente dos veces al año, en septiembre y en noviembre. Laztenbier significa literalmente “cerveza de los listones” y por lo visto este curioso nombre hace referencia a una cerveza que en su día estaba restringida únicamente a los monjes y, haciendo contadas excepciones, para gente con muchos posibles. Los barriles que la contenían se situaban arriba de unos listones (latzens) alejando dicha tentación de posibles ojos faltos de liquidez.

 Etiqueta tomada de aquí.

Pero sigamos con las variantes y las curiosidades…

En Hannover, ciudad a medio camino entre Düsseldorf y Berlín, existe una variante que bien podríamos llamar como Hannover Alt, aunque más tradicionalmente es conocida como Broyhan (el apellido del cervecero que estableció el estilo allá por el s. XVI) o Keutbier. Un tercio de trigo y dos de cebada, color marrón ligero y bien lupulada, parámetros muy cercanos a los de cualquier altbier de libro. Actualmente quedan tres ejemplos, todos ellos con un contenido alcohólico muy bajo, entre 2,8-3%. Otra cerveza de fermentación alta en esa zona, es la Mumme, mucho más oscura, alcohólica y dulzona que fue elaborada entre el s.XIV y mediados del XIX. Tuvo mucha aceptación en Hannover pero también en Reino Unido. A partir del s. XVIII el nombre se empieza a utilizar con bebidas de malta sin alcohol, y con esas características es como aún se puede encontrar algún ejemplo en la actualidad, eso sí, repito que muy distinto a las originales.

Volviendo a nuestra querida Renania, concretamente unos cuantos kilómetros al norte de Dortmund, encontramos las Alt Münster. En la población que da nombre al estilo, Münster, existió también la tradición de elaborar Alt en el siglo XX, aunque a diferencia de sus vecinas de Düsseldorf, éstas eran rubias y poseían un inconfundible toque láctico derivado del lagering. Por suerte en la actualidad disponemos de una fábrica que las elabora, Pinkus Müller.

 Etiqueta antigua de la Pinkus Müller Alt Münster (tomada de aquí).

Y para finalizar con este batiburrillo de nombres, una cerveza típica de Dortmund, la Dortmunder Alt, aunque inspirada en cervezas clásicas de ciudades como Hamburgo y otras en su día pertenecientes a la Hansa. Ácida, con el trigo como base y únicamente posee en común con las otras Alt las levaduras de fermentación alta.

Y así, con muchos nombres pero también con algunas anécdotas de varios estilos históricos, espero haberos infundido una pizca de la pasión hacia ese maravilloso mundo de la historia de algunos estilos cerveceros, algo que cada día más se está apoderando de mí.


 Foto de una Altbier (tomada de aquí).

* Aunque algunos consideran que las Altbier son un estilo híbrido (las levaduras son ale pero trabajan a bajas temperaturas), es sobrada la bibliografía que las clasifica como cervezas de alta fermentación. Verdaderamente no me corresponde a mí (ni me interesa) el definir donde encasillarlas, pero no son pocos los que consideran que éstas “ales” teutonas tienen mucho más en común con las ales británicas que muchas otras denominadas como “ales” en la actualidad.

** Algunas fuentes de dónde he sacado la info:
http://www.germanbeerinstitute.com/altbier.html
http://www.germanbeerinstitute.com/Sticke_Alt.html
http://www.germanbeerinstitute.com/Latzenbier.html
http://cerveceros-caseros.org

2 abr. 2012

Baird Beer: conjugando Japón y USA.

Hace un tiempo, revisando uno de esos libros verdaderamente útiles como catálogo de cervezas y que todo buen coleccionista se sabe prácticamente de memoria, vi unas etiquetas de una craft japonesa que me fascinaron. Cosas de la vida, hace no mucho llegaron algunas de ellas por algunas tiendas y no dudé en hacerme con ellas (pese a que no eran precisamente baratas). Tras quedar más que satisfecho, algo más de un año después de aquella terrible catástrofe que asolara Japón, les dedico la sección de las etiquetas de cerveza de éste mes de abril.

Baird Beer, es una microcervecera fundada por el estadounidense Bryan Baird y su esposa japonesa Sayuri en Numazu, una población situada en el centro-este de Japón. Todo empezó tras la desregularización que permitió la aparición de numerosas micros y brewpubs en el país nipón allá por los años 90, momento en el que Bryan decidió embarcarse en sus estudios cerveceros en Estados Unidos, allá por el año 1997. Tras las lógicas y numerosas dificultades iniciales de un mercado que por lo visto es bastante cerrado y que pone bastantes trabas a aquel que va contracorriente, tres años después, en el año 2000 fundaron la microcervecera en forma de un brewpub, con una producción muy corta y ofreciendo al público su cerveza y comida (de esto último se encargaba Sayuri).

Más de 10 años después, con varios galardones a sus espaldas y alguna que otra ampliación de sus instalaciones, nos encontramos con una microcervecera que tiene 4 taprooms (el primigenio en la zona de pescadores de Numazu, más otros dos en Tokio y uno en Yokohama) y previsiones de ampliar ésta oferta (en éste enlace tenéis más info).

En cuanto a cervezas, poseen una clara inspiración en las norteamericanas de nueva hornada y aunque se centran en la elaboración para sus brewpubs (llevan elaboradas casi 200 cervezas distintas de las cuales menos de 20 son en botella), en la actualidad las ventas para la exportación suponen más del 40% de la producción. Entre su portafolio en botella encontramos 10 cervezas disponibles durante todo el año y unas 6 de temporada más o menos constantes año tras año. Vamos brevemente con algunas de ellas y sus preciosas etiquetas.

Year-round (disponibles todo el año)

- Wheat King Ale. Wheat ale. 4,3%.


- Single-Take Session Ale. Belgian ale lupulada (lúpulos: Tettnanger, Saaz, Santiam y Amarillo; maltas Marris otter y bohemian pils; trigo y centeno). 4,7%.


- Rising Sun. American Pale ale. 5,1%.


- Numazu Lager. 5.4%. Maltas alemanas y lúpulos de alrededor del mundo.


- Red Rose Amber Ale. 5,8%. Amber ale elaborada con levadura de alta fermentación pero a temperaturas bajas propias de una lager.


- Teikoku IPA. IPA de estilo británico. 6,5%.


- Suruga Bay. Imperial IPA con 90 IBUs y doble dry-hopping. 7,8%.


- Angry Boy. Brown ale. 6,8%.


- Kurofune Porter. Porter. 6%. Kurofune es la palabra japonesa para describir a los barcos cañoneros.


- Shimaguni Stout. Versión de una típica dry stout irlandesa. 4,6%.


Seasonals (de temporada).

- Ganko Oyaji. Barley wine con maltas caramelo y Marris Otter, un poco de azúcar candy y lúpulos Fuggles. Sale en febrero. 9-10%.


- The Carpenter’s Mikan Ale. Ale con un toque cítrico gracias a la adición de una fruta llamada mikan similar en aspecto a nuestras mandarinas y lúpulos Centennial y Cascade. El nombre homenajea a los artesanos japoneses, materializados en la figura del carpintero. Sale en febrero. 6%.


- Jubilation Ale. Ale elaborada con higos y canela en rama para conmemorar la llegada del nuevo año. Sale en diciembre. 7%.


- Dark Sky. Una imperial stout rica y compleja con dry-hopping de Amarillo y Centennial. 9%. Sale entre enero y febrero.


- Temple Garden Yuzu Ale. Con yuzu, una fruta especiada y cítrica similar en aspecto a nuestro limón y sacada del jardín del templo local, la cual conjunta maravillosamente con la base malteada dulzona. 5,5%. Sale entre abril y mayo.


- Shizuoka Summer Mikan Ale. Elaborada con mikans frescos que salen en verano en Shizuoka y lúpulos americanos cítricos. 5,5%. Sale en junio.


Y para terminar, una curiosidad. Y es que el pasado julio sacaron una colaboración junto con otras dos micros, Stone Brewing (USA), e Ishii Brewing (situada en la isla de Guam, en medio del océano Pacífico). La llamaron Green Tea IPA y los beneficios obtenidos de ella fueron destinados íntegramente para paliar los daños del terrible terremoto y posterior tsunami que, como recordareis, asolaron el país del sol naciente allá por el mes de marzo de 2011.


En éste enlace tenéis una interesante entrevista que la gente de Beeradvocate le hizo a Bryan, el maestro cervecero. Para más info sobre la micro y sus cervezas, aquí tenéis su web.