Hoy
quiero compartir con vosotros una noticia de la bruselense Brasserie Cantillon, una cervecera respetada y admirada por toda la comunidad cervecera aunque sus elaboraciones generen sensaciones más bien heterogéneas. Sus particulares lámbicas, unas auténticas supervivientes en este s.XXI,
tienen un mayor o menor envejecimiento en barricas dependiendo del caso y en ello resulta capital el lugar donde se guardan. En este sentido hace unos días me enteré de la
adquisición de un refugio antiaéreo destinado a estos menesteres.
Jean abriendo el refugio. |
Según
cuenta Jean Van Roy, el maestro cervecero de Cantillon, “la idea para empezar
este proyecto se me ocurrió al visitar una bodega de Champagne. Tenían bodegas
muy buenas con botellas envejeciendo en las mejores condiciones y quería hacer
lo mismo con Cantillon”.
Los detalles son importantes... |
El
problema es que la antigua fábrica construida en 1900 se les está
empezando a quedar pequeña y “elaborar
cerveza lámbica necesita de mucho espacio para todas nuestras barricas y en la
fábrica no lo tenemos así que contacté con el ayuntamiento de Bruselas y
quisieron colaborar”. Tras considerar diferentes sitios de entre todos destacó un refugio antiaéreo situado debajo de un parque que hay cerca del túnel Leopold, en el centro de Bruselas.
Añade Jean que “es un lugar ideal para una bodega, y tiene tradición cervecera
familiar. Mi tatarabuelo, René Troch, trabajó cerca con las cervezas lámbicas, lo cual
hace que sea un lugar muy especial”.
Freddy Thielemans, antiguo alcalde de la ciudad, relata que “la bodega se
encuentra en la antigua cuenca del río Senne, un lugar que fue transformado en bodegas
cuando se quiso redirigir el río fuera de Bruselas y posteriormente estas fueron
transformadas en refugios antiaéreos”.
En las paredes del refugio se puede leer en flamenco "prohibido fumar". |
Jean
sigue, “tenemos un contrato de arrendamiento gratuito con la ciudad para los próximos 30 años. Es algo muy bueno. Y no hago este proyecto por mí o por
Cantillon sino por la cerveza lámbica en sí, para ver qué tal envejecerá”.
Las
condiciones en este emplazamiento particular son prácticamente las ideales
puesto que la temperatura oscila entre los 10-15ºC durante todo el año. “Por
el momento tenemos guardadas Grand Cru Bruocsella, Oude Gueuze y una lámbica de alta
densidad”. Ésta última es una lámbica con mayor cantidad de alcohol que
pretende asemejarse a una barleywine. Añade también que “pondremos algunas
cervezas con gran concentración de fruta”.
Una singular elaboración que ansío probar. |
En este momento poseen unas 10.000 botellas en la bodega, desde las clásicas de 75cl hasta las Matusalén de 6 litros y dentro de 30 años posiblemente esa cifra ronde las 60.000 u 80.000 botellas.
Jean con su "pequeño" retoño... |
Finalmente
Jean comenta que por el momento está demasiado ocupado para poder organizar
visitas a la bodega pero que la ciudad está considerando hacer algo en este
sentido. Sin duda desde aquí no podemos sino alegrarnos por la noticia y esperamos que se solucione pronto lo de las visitas porque tendremos otra excusa más para volver a Bruselas y disfrutar de esta historia viva hecha cerveza.
La foto de rigor a la fábrica en nuestra visita allá por el 2011. |
En
este enlace tenéis la fuente original de la noticia. Todas las fotos son propiedad de Charles D. Cook para USA Today.
Gran noticia.
ResponderEliminarP.D. Y no te vas a venir?, ayayayay!!
Jajajaja!!! Qué canalla... ;)
EliminarQUe buena noticia! La verdad que tiene que ser una gozada poder visitar esa bodega, a ver si se lleva a cabo y nos volvemos por Bruselas ;)
ResponderEliminarSaludos Pau!
La verdad es que sí, tiene que ser una pasada poder estar entre tanta joya... y no te digo ya dentro de 5 o 10 años... Ufff, qué ganas de volver, jajajaja!! Saludos Gonzalo!
EliminarGanísimas de volver. Cada vez que oigo Cantillon se ma abren las carnes, y desde ahora más. Una cerveza a prueba del tiempo, y ahora de bombas.
ResponderEliminarMuy buena noticia para tener en cuenta para volver a Bruselas y a ver que se solucionan lo de las visitas.
Un abrazo Pau
Jejejeje!! Entiendo y comparto tu sensación con respecto a Cantillon... qué pasada de lugar y de cervezas!!
EliminarA ver si es verdad y permiten la visita a ese "pozo de placer" subterráneo!!
Un abrazo Jose!!
Curiosísima noticia! Eso sí que van a ser cervezas a prueba de bomba! ;) Al margen de los chistes fáciles, me parece destacable en especial, el apoyo de la administración pública, en este caso a través de la figura del Ayuntamiento de Bruselas, cediendo gratuitamente el espacio. A ver si aprenden algun@s. Por cierto, creo que fui de los pocos afortunados que pudo coincidir con Jean van Roy en la fábrica cuando la visité y hasta pude hablar un rato con él. Todo un privilegio poder compartir una cerveza con el maestro. Sin duda es un lugar al que apetece volver. Un abrazo Pau!
ResponderEliminarJejejeje!! Chistecillo recurrente, jejeje! ;). La verdad es que sí, es de destacar la predisposición del ayuntamiento, lejos de lo que aquí tenemos...
EliminarYo también conocí a Jean, aunque mi conversación fue más bien escueta porque iba de culo elaborando. Apetece volver, sin duda, y quedarse a vivir con tienda de campaña y todo entre tanta joya en barrica, jejeje!
Un abrazo, Juan!