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2 feb 2015

Entrevista a Ales Agullons.


Cuando falta menos de mes y medio para la celebración de la edición 2015 del Barcelona Beer Festival, la organización ha vuelto a ponerse en contacto con nosotros para que les ayudemos con la difusión del evento aportando nuestro particular granito de arena sobre algún productor. Así, si en 2013 hablamos de las diferentes microcerveceras alemanas asistentes y en 2014 le hicimos una entrevista a Aran de La Pirata, este año volvemos con otra entrevista a una de las microcerveceras locales que más respeto y tras la cual se encuentran dos personas sobre las cuales es imposible escuchar más que palabras de admiración, hables con quien hables del panorama cervecero local. Ni maestros, ni artesanos, ni nada por el estilo: ante todo Ales Agullons es corazón, sencillez y generosidad. Sin más os dejo con ellos.


¿Cómo y cuándo empezó la aventura de Ales Agullons y por qué precisamente cerveza?

En un principio fue por curiosidad, bebíamos mucha cerveza y no sabíamos como se hacia. Con la ayuda de un libro “La vida autosuficiente” de John Seymour hicimos todo el proceso y no pudimos beber ni una cerveza, porque aquello no fermentó. Ésta fue nuestra primera toma de contacto. Después hicimos alguna elaboración con extracto, empezamos a conocer gente del mundillo cervecero de Barcelona y la asociación Humulus Lupulus, empezamos a elaborar todo grano, Montse hizo el taller en la cervesera artesana en Gracia (Barcelona) con Pablo Vijande. Nuestra evolución fue 20, 50 y finalmente abrimos legalmente la cervecería Ales Agullons elaborando unos 500 litros por cocción. Hacemos cerveza porque nos encanta

¿Por qué el nombre de Ales Agullons?

Ales es por la familia de cervezas que elaboramos y Agullons es el nombre de la Masia.

¿Quiénes estáis detrás de este proyecto y dónde se encuentra vuestra microcervecera?

Físicamente somos dos personas, Montse y Carlos, y moralmente muchísima gente. La micro está situada en una masia a las afueras de St. Joan de Mediona en la comarca del Alt Penedès.


Centrándonos en vuestros productos, me sorprende que pese a la buena aceptación de vuestras cervezas éstas sean tan difíciles de encontrar fuera de Catalunya e incluso según en el momento también en la propia Catalunya. ¿Tenéis alguna previsión de ampliar la producción? ¿Si no es así, a qué se debe?

La culpa de esto es que no hemos aumentado la producción, sobretodo este último año en el cual hemos aumentado la producción de “Barrica” y repercute en la producción de las Ales. Este aumento no se ve a corto plazo. Nuestra intención es aumentar la producción de Ales este año, sobretodo en botella, ya que elaboramos mucho barril. El consumo en la masia ha subido estos últimos años y esto también repercute en bares y tiendas.


¿Podríais resumir muy brevemente las cervezas que elaboráis o las líneas de producción que tenéis?

De las cervezas que elaboramos hay una parte que son pale ale fáciles de beber pero llenas de carácter. Por otra parte son fermentaciones mixtas en barricas que empezaron con la Setembre, que es la única que está elaborada con Cantillon y las levaduras salvajes de nuestra bodega. A parte la serie Barrica que también son mixtas con levaduras salvajes del celler. Ahora mismo tenemos 25 barricas trabajando.


¿Qué equipo tenéis, cuántos litros elaboráis en cada tirada y cuántos litros al año?

Nuestro equipo lo consideramos una instalación homebrewer, pero de mayor capacidad, sencillo en la cual solo se puede trabajar por infusión simple. Las recetas están pensadas para 600 litros y lo que envasamos al final son unos 500 litros por cocción. Actualmente son unos 25.000 litros anuales.

¿A qué se deben los nombres de vuestras cervezas? ¿Alguna anécdota detrás de alguno de ellos?

La verdad es que nosotros en ese aspecto no somos muy creativos. La Bruno fue la primera receta que elaboramos y le pusimos el nombre de nuestro hijo mayor porque nacieron prácticamente a la vez. El pequeño en cuanto tuvo dos dedos de frente nos pidió tener una cerveza con su nombre igual que su hermano (Edgard). La Runa, una perra que tuvimos hace años, es una receta de las primeras. El resto son amigos, el nombre del pueblo y las ultimas optamos por el nombre del lúpulo usado en la receta (son monovarietales).

Hay una cerveza muy particular con la que habéis conseguido especial reconocimiento dentro y fuera de Catalunya: la Agullons Setembre. ¿Qué nos podéis explicar de ella? ¿Cómo surgió y qué particularidades tiene?

La base de la Setembre es una Pura Pale fermentada en inox, y posteriormente la ponemos en barricas (por las cuales ha pasado vino antes) y agregamos un tanto por ciento de lambic Cantillon. Una vez en la barrica entraran en juego las levaduras salvajes autóctonas de la bodega. Al cabo de unos 10 días hay una refermentación y se convierte en una fermentación mixta. Estará un año en barrica y uno más en botella.


En el 2006 fuimos invitados a un festival en Bruselas, el Bruxellensis, por Brasserie de la Senne y al cabo de 2 años de asistir al festival Bernard nos dio la idea de hacer una cerveza de fermentación mixta, en la cual él ya tenia experiencia. Hablamos con Cantillon y llenamos las primeras dos barricas. Pensar que ese mosto lo vamos a buscar cada año a Bruselas y para nosotros ya se ha convertido en un ritual. Para nosotros es un gran honor trabajar con esta cervecera ya que nos encanta su filosofía de trabajo.


¿Qué hay en la foto que aparece en la etiqueta de Setembre?

Fue lo que nos encontramos la primera vez que entramos en la bodega y el hermano de Montse guardó el momento.

En este sentido, ¿hay alguien del panorama cervecero de aquí o fuera a quien admiréis y que penséis que es un ejemplo a seguir con o sin fermentadores de por medio?

A Bernard Leboucq, cuyos consejos siempre los hemos tenido muy en cuenta, y Steve Huxley por su perseverancia en la difusión de la cerveza.

Siempre recordaré que en mi primera visita al Moeder Lambic de Bruselas, en los laterales del bar había unas cuantas fotos colgadas y justo en la mesa donde nos sentamos había una foto de Carlos que me emocionó. Además, vuestra Setembre, si no recuerdo mal, era la única cerveza de aquí en su carta. ¿A qué se debe esa foto y qué historia hay detrás de ella?

Carlos está con Bernard en esa foto y es el día de la inauguración de Moeder Lambic Fontainas recién llegado de hacer los 1500 km. que nos separan de Bruselas. Da la casualidad que la mayoría de personas de aquí que van a Moeder Lambic se sientan en esa mesa y luego ven la foto.

La citada foto en el Moeder Lambic de la plaza Fontainas, en Bruselas.

Ya lleváis unos cuantos años como únicos organizadores en la península de un evento tan exclusivo y prestigioso a escala mundial como el Zwanze Day de la Brasserie Cantillon. ¿Cómo surgió la posibilidad de organizarlo y qué tal la experiencia hasta el momento?

Pues se pusieron en contacto con nosotros para comunicarnos que organizaban este evento anualmente y nos propusieron para organizarlo aquí. Nos preguntaron qué nos parecía y indudablemente para nosotros fue una gran noticia. Estamos muy contentos porque a parte de caras conocidas del mundillo cervecero atrae mucha gente que no conocíamos hasta ese día. Son cervezas que despiertan mucha curiosidad y este año contamos con 6 cervezas diferentes de barril y no quedó nada.

Foto de Dani CerveTV.

Pero más allá del Zwanze, si existe un evento por el que sois sobradamente conocidos es la feria de Mediona, en mi opinión una cita ineludible del calendario cervecero peninsular y que este próximo junio cumple ya su décima edición. ¿Qué es para vosotros la Fira de Mediona y qué le diríais a la gente que no la conoce para que se anime a visitarla? ¿Y qué creéis que hace tan especial esta feria?

Para nosotros es una fiesta de cerveceros, contentos porque el aspecto empresarial queda de un lado y se crea muy buen ambiente entre público y expositores. Esta última edición tuvimos la visita de un amigo belga que regenta una tienda cervecera (Chris Gillard- Miorge Mihoublon) y nos comentó que él había pisado muchos festivales de cerveza y textualmente dijo que era el mejor al que había asistido por el ambiente que se respiraba. Porque refleja lo que como dice Steve: “la cerveza es la bebida social por excelencia” y ahora que podemos escoger, aun más.

Montse sirviendo Barrica Merlot en Mediona 2014.

Para ir terminando, y ya en términos del BBF, ¿qué elaboraciones llevaréis al festival?

La Setembre y Barrica, y si llegamos a tiempo también la última cerveza que hemos hecho con Lupulus de Zaragoza. Ésta tiene lúpulos Challenger, Cascade y Citra, por supuesto es una pale ale y su nombre será 49.

En años anteriores habéis elaborado una cerveza exclusiva para el BBF, la Hops & Hopes. ¿Este año volvéis a repetir?¿De qué cerveza se trata y qué particularidades tiene?

Sí, es una cerveza fruto de la amistad. La primera edición fue para echar una mano a la organización, ya que todos son muy buenos amigos, incluso te diría más, les propusimos hacer una cerveza en casa a precio de coste con la condición de que la receta fuese de ellos y nosotros la cuidábamos. Es una cerveza que lleva malta maris otter y crystal, el lúpulo es el que varia cada año. Éste se ha elaborado con chinook de la joven plantación gironina "Lupulina".


Por último, ¿alguna cosa que os gustaría decir a quienes os puedan leer?

Que la cerveza es para beber y disfrutar con ella. Y sobretodo gracias a toda la gente que nos ha tenido en cuenta y nos han echado una mano desde que empezamos hasta hoy y deciros que este año si no se tuerce la cosa encontrareis en la Mostra Mediona a Brasserie de la Senne, Brasserie Cantillon y es posible que alguna sorpresa más.

Salut!


21 dic 2011

Resumen del Fes-t’hi en Vilanova i la Geltrú.

Tras el atracón de la tarde/noche anterior en el Drunk Monk, nos levantamos bastante mejor de lo esperado. La meta del sábado era clara, el sugerente e intenso festival de cervezas de invierno, el Fes-t’hi, en Vilanova i la Geltrú. Teníamos tantas ganas por llegar que incluso terminamos apareciendo 45 min. antes de la apertura de puertas.


Tras saludar a algunos cerveceros que ya conocíamos de algún que otro festival previo, nos fuimos para el puesto de información en el que por un módico precio (creo recordar que 2€ por cabeza) nos hicimos con 2 vasos personalizados para el festival y con ellos nos entregaron unas interesantísimas hojas en las que había una relación de todos los cerveceros asistentes, una descripción de todas las cervezas que habían traído consigo, estilos, porcentajes de alcohol y el formato en que la podíamos probar (botella, barril, barrica y/o bomba de mano). Sencillo y muy pero que muy útil. Un 10 para la organización.

En total, 24 cerveceras asistentes (a última hora se cayó de la lista la danesa Refsvindinge que tantas ganas teníamos por conocer), con la friolera de 106 cervezas para probar (es evidente que probarlas todas fue totalmente imposible…).

Aquí abajo os dejo un mapa de la situación de todos los cerveceros:


Sería imposible detallaros cada cerveza que probamos en un solo post (además de tremendamente aburrido de leer) así que aprovechando algunas fotos iré contando la crónica más o menos resumida de lo vivido (y algo de lo probado).


Arriba, Carlos, de Ales Agullons. Nos quedamos con la boca abierta al toparnos en botella con la afamada Setembre y 3 versiones de la misma, entre ellas la Especial Nadal 2011 con uvas moscatel, y una con adición de uva merlot. Sin duda las tres versiones fueron lo primero en irse al maletero.


En la foto anterior tenéis a Brian, de Stillwater (USA). Una de las razones por la cual la visita al Fes-t’hi era obligatoria. Sus cervezas (y preciosas etiquetas) nos dejaron muy satisfechos, y más concretamente la Cellar Door, una saison rebosante de salvia y notas cítricas fue la que más nos gustó. Un detalle importante a destacar fue que debido a que no traía muchas botellas consigo dio de forma totalmente gratuita las consumiciones. Chapeau, Brian!


 Arriba las botellas de Stillwater que Brian trajo. Abajo Isaac, de Reptilian, peleando con esa bomba de mano con la que nos sirvió su belgian IPA, Shiva.


La siguiente parada fue Reptilian, donde el maestro Isaac aguardaba con unas cervezas que me apasionan desde que las conociéramos hace 2 años en Mediona (sus etiquetas también son una pasada). La Solstici d’hivern (solsticio de invierno), una winter ale especiada y con un punto marcado de amargor, así como su Carbonilla, una black ipa formidable, fueron las gratas sorpresas del vendrellenc.

Muy cerca de los anteriores stands, concretamente en frente de la entrada a la carpa se encontraba Pepe con sus Font del Diable (integrantes de Singlot, los organizadores del Fes-t’hi).


Arriba Pepe, Font del Diable. Abajo dos de sus cervezas de tirador.


Teníamos mucha curiosidad por ver (y probar) algunas de las elaboraciones del extensísimo portafolio que traían (ni más ni menos que 15 cervezas) y tengo que decir que las 3 que probamos (Candela Strong de barril, una sabrosa y lupulada amber ale; Elbow Grease, una stout de nombre muy bebible e interesante por el toque ahumado debido al uso de un tipo de té negro así como algo de chocolate, y ya antes de marchar, una auténtica joya, la Nad Ale v2 envejecida en barrica de vino de misa pasmosa) nos gustaron tanto que decidimos comprarnos para casa 3 más en botella de 75cl.: la misma Candela Strong, la IPO (una IPA monovarietal con lúpulo Nugget de León) y NadAle, una smoked porter con flores de saúco y de naranjo que sirve como base para la anteriormente citada v2.


Sobre estas líneas, varias cervezas en barrica. Abajo la espectacular v2. en barrica de vino de misa. ¡Aleluya!


Cerca del anterior se encontraban Kevin y Pep, o lo que es lo mismo Marina de Blanes. Una de sus cervezas, la Grim North, hecha en colaboración con la británica Steel City, había levantado mucha polvareda previa y no eran pocos los que ansiaban en probarla, y la verdad es que, aún reconociendo que le faltaba un poquitín de tiempo para estar redonda, nos dejó pasmados y con las ganas de echarle el guante a una de sus botellas una vez terminada. Tanto Jordi, Joexx, como Joan, Birraire, con quienes compartimos pinta, os pueden dar fe de la barbaridad de cerveza que apunta a ser.


Arriba "Marina guys", abajo la anhelada Grim North.


De esta gente tan maja afincada en la Costa Brava también pudimos probar su dry stout, la Mas Cremat, que nos gustó y mucho, realmente fácil de tomar, torrefacta y redonda. Nos llevamos dos de esta última y dos de la Summer ale para casa.

También pasamos por Humalabeer, cuyo cervecero, Sami, ya conocimos el día anterior en Drunk Monk. Tenía un tirador con su Columbus IPA y otro con Factor Palote elaborada con Javi Aldea en Naparbier (Pamplona). Aquí nos tomamos una maravillosa Undead Imperial IPA (en nuestro caso, reprobada por tercera vez en pocas semanas… ^^) de nuevo con los compañeros de ruta, Joexx y Mr. Birraire, hablando con Javi Aldea, el maestro cervecero. Esta última cerveza tuvo bastante aceptación a lo largo del día con la gente que fuimos hablando, y lo debe estar siendo más aún en este momento ya que según dicen estará bastante complicada de conseguir. ¡¡Javi, te tocará currar!!!


En la foto de arriba, Sami, el vikingo. Si afináis un poco el ojo veréis a Javi de Undead en el tirador (ya transformado en zombie...).

Enfrente de este stand se encontraba Wabi, de los cuales pudimos probar una verdaderamente sugerente Colorada, repleta de notas a ron y maderas sobretodo en nariz. También Glops (para quien no lo sepa, el de la foto de más abajo es el controvertido Àlex), de los que pudimos probar la Negra, que nos dejó muy satisfechos, y una sorprendente Glops Ale, redonda y aromática, con el lúpulo como protagonista. Muy grata sorpresa. Tengo que reconocer que este es el ejemplo que demuestra el cambio a mejor que ha ocurrido en los últimos meses a nivel de artesanas del que algunos conocidos me habían hablado y del cual yo era algo reticente a creer tras tanto chasco. Me alegro sobremanera por ello.


Arriba una grata sorpresa. Abajo, ¿quién será..?


El stand vecino lo ocupaba la gente simpática de Popaire, también de Blanes como Marina. Tuvimos una corta pero interesante charla con Kristian, el maestro cervecero, tras probar su Blandae y cargar con una recomendación previa como la Tinta de Pop (stout) y Tramuntana Cuvée (winter brown ale de 12º de alcohol envejecida en barrica de roble 3 meses), una cerveza de aspecto (y seguramente también contenido) realmente apetecible.

 

Tras cargar varias veces en la paradita de comidas, que por cierto me pareció digna de copiar para otros festivales venideros por su enorme variedad, seguimos la ruta. Antes no quisiera dejar pasar el mismo tema que el amigo Birraire ya comentó: el queso. Y es que a pesar de que me encanta cualquier queso por fuerte o extremo que sea, bien es cierto que éste quedaba demasiado cerca de algunos stands de cerveza y el olor impedía saborear cualquier cosa sin detectar su aroma chillón. Pero bueno, cierto es que después bien a gusto que nos pimplamos unas buenas tostas con raclette.


Arriba, los autores del delito, muy ricos por cierto.

Prosiguiendo con la ruta, y como quedaba cerca de la parada de comidas, paramos en Moon, donde no probamos nada pero me llevé para casa unas Moon Verata (curiosa elaboración con pimentón de la Vera) y Three Threads, una porter de la que algunos conocidos ya me habían hablado bien previamente.

 

Seguidamente paramos en la parada de Menduiña, que ya conocíamos gracias a Txema pero aún sin probarlas. Aquí probamos la Beltán, una interpretación de summer ale elaborada con laurel pensada para acompañar con marisco (con estas hojas acompañan al marisco en Galicia) y Demo Neghro, una imperial stout más comedida de lo que imaginábamos por su nombre.

 

También paramos en Holzbräu, una gente de l’Hospitalet que conocimos en Mediona hace 2 veranos justo el año que salían a la luz, y cuya estética cervecera cambió radicalmente hasta la actualidad, con las etiquetas mucho más desenfadadas y de nombres bastante divertidos. De las que probamos nos llamó la atención su Fucking Christmas, una doble IPA realmente curiosa y bastante más amarga de lo que imaginábamos por el nombre.




Entonces nos dimos cuenta de que la hora se nos había echado encima y no podíamos probar muchas más cosas así que decidimos, un poco al tuntún parar en Zulogaarden (lo teníamos enfrente) donde probamos su IPA Dominguera (transcribo literalmente, traducido eso sí, lo que ponía en las hojas de información: tras una breve introducción dice “ potente, herbal, resina de pino, contrapunto a galleta, – hasta aquí nada raro pero ahora viene lo bueno - dolor, puñaladas, cabezas abiertas, narices rotas, golpes de hacha”). Casi me meo leyendo esta y otras perlas…


Arriba, los del zulo. Abajo, la pobre Sang de Gossa no consigue salir enfocada tras tanto trote cervecil...


Así que precipitadamente y dejándome algunos de los stand que no quería perderme como l’Anjub u otros que directamente no conocíamos como los de Jo en vull, Birres Ribbes, Birra 08, entre otros, tuvimos que marchar. 385km de carretera nos esperaban, aún tocaba esperar a que el alcohol bajara y ese pozo de perversión repleto de cerveza no era lo más indicado para ello. Así que desgraciadamente y sin mucho tiempo para las necesarias despedidas nos marchamos dirección Valencia deseando que este festival tenga continuidad el año que viene.


Arriba, la carpa a reventar. Fue un auténtico éxito de gente y eso que la temperatura vespertina no fue precisamente cálida...

Tomando prestada la idea del amigo Birraire, termino con mi personal “positivo” vs. “aspectos a mejorar”.

A mejorar:
- No tener acceso un punto de agua dentro de la carpa para limpiar los vasos. Era un engorro tener que cortar continuamente las conversaciones por el simple hecho de tener que salir fuera.
- Que no hubieran sillas o similares dentro de la carpa (o al menos yo no las vi) para tomarse tranquilamente las cervezas. Aquellos que estuvimos todo el día terminamos reventados. Fuera de la carpa si había una zona acondicionada pero la temperatura exterior y el viento, sobretodo durante la tarde, no lo aconsejaban.
- Un mal menor fue que finalmente no viniera la gente danesa de Refsvindinge, cuyas cervezas tenía muchas ganas de conocer. Y digo mal menor porque ya bastante tuvimos para probar con lo allí expuesto.

Positivo:
- La gran cantidad de información suministrada a los asistentes. Desde las útiles y muy bien elaboradas hojas con todas las cervezas detalladas, pasando por las indicaciones para llegar en coche hasta la carpa un tanto escondida, la ordenada distribución de los stands, las actividades paralelas… Un 10 para Singlot.
- El número de cerveceros asistentes, con un portafolio increíble de cervezas y novedades, entre los cuales había algunos que se habían dado un buen palizón de kilómetros como Menduiña desde Galicia, Stillwater desde USA o Undead desde Vitoria.
- Tema comida. Pizzas, quiches, quesos (a pesar del olor, jeje), tema dulce. Mucha variedad. Realmente impecable este sentido.
- Para los que somos coleccionistas, se agradeció tener un stand pequeño pero interesante con chapas, botellas serigrafiadas, etc. Un servidor tuvo tiempo de hacer uso de ese arte llamado tira y afloja, también conocido como regateo… En el sentido del coleccionismo también estuvo bien que algunos cerveceros trajeran etiquetas (aunque no todos…) para aquellos que nos desvivimos por ellas.
- El excelente ambiente cervecero que se vivió. A todos con los que compartimos algún que otro momento agradable durante el día, Jordi (Joexx), Joan (Birraire), Ramón Ruiz, Joan Roma, Raúl Benages, Ramón y Rosa de Cervezalandia, Oskar y Ana, unos chicos de una casa okupa de Madrid de cuyo nombre no me acuerdo (si estáis leyendo esto, por favor mandarme un mail), a los encantadores hermanos de Marina, y bastantes más gente que mis neuronas se niegan a recordar (lo siento, ;P), a todos vosotros, muchísimas gracias.

Así que en conjunto, estamos ante un festival que entra pegando muy pero que muy fuerte en nuestro calendario y que espero que podamos seguir visitando en próximas ediciones. Sin duda en una primera edición hay pocas cosas que puedan salir mejor y esto demuestra el enorme trabajo y seriedad que hay detrás. Reitero lo dicho. Enhorabuena a los organizadores y a todos los elaboradores asistentes por el enorme éxito.

Abajo algunas de las botellas que compramos:

 

28 jun 2011

Mejores cervezas del mes: Junio.

Aunque no paro de darle vueltas, aún no se como ha pasado tan rápido. Sin apenas darme cuenta nos hemos plantado a finales de junio! De las últimas y deseadas lluvias primaverales hemos pasado a un tórrido calor, sudores desbordantes incluidos; de corregir exámenes como posesos, a la más absoluta calma hasta septiembre (si todo va bien…). Pero dejémonos de historias y vayamos con la cerveza. En ese sentido, este mes ha sido bastante atípico. Habitualmente, la Lúpuloadicta y un servidor no solemos pensar mucho en qué cervezas escoger. Simplemente nos plantamos delante del armario y nos dejamos llevar (generalmente por exceso más que por defecto). Pero este junio, con el estrés y el endiablado incremento de las temperaturas, da como resultado un nivel de lo bebido que roza mínimos mínimos históricos.

Si seguís leyendo este post, probablemente pensaréis que todo esto es un sinsentido porque las cervezas que aparecen más abajo no son precisamente una porquería. Pero quitando éstas, lo bebido ha sido mucha lager aburrida y demasiado poco reseñable. No, no me ha dado demasiado el sol, ni me he vuelto loco, ni tampoco me he convertido a Satán (o eso creo...). Simplemente se ha presentado así, aunque durante el próximo julio nos pensamos tomar una líquida y adundante revancha…

Sin más rodeos, vamos con las mejores cervezas.

Empezamos el mes con muchas ganas y de ahí que la primera en caer fuera una Great Divide 16th Anniversary que aguardaba demasiados meses en el fondo del armario. Con un precioso color anaranjado, rebosaba aromas cítricos, a frutos secos, algo de biscuit y un punto de vainilla. En boca, pese a su corpulencia, destacaba por su equilibrio, con unas apetitosas notas afrutadas y algo florales, algo del lógico alcohol y notas licorosas, mucha madera, y un final amargo, picante y seco. Redonda y sencillamente excelente.

Poco después cayeron las que si no me equivoco son nuestras primeras “black IPA”. La primera, una danesa (aunque elaborada por los noruegos Nøgne Ø), Beer Here Dark Hops. Muy sabrosa, con los lúpulos compensados exquisitamente bien por un delicioso fondo tostado y cuya textura tremendamente sedosa nos enamoró rápidamente. De Beer Here me han gustado mucho casi todas sus cervezas (llevamos 11 distintas en la chistera y una sola decepción…), pero esta sin duda se lleva la palma. La segunda black IPA es la yankie, Southern Tier Iniquity. A diferencia de la anterior, en esta destacaba claramente el lúpulo por encima de todo, detrás del cual había un moderado contrapunto malteado suficiente para amortiguar. También sabrosa y sorprendentemente fácil de tomar.



El sábado 11 de junio en que se celebraba la Feria de Mediona, para compensar la tremenda envidia que nos recorría el cuerpo por no haber podido ir, nos tomamos una Agullons Setembre. Sabíamos la fama que atesoraba la susodicha y por ello la tomamos intentando dejar posibles sugestiones positivas a un lado. Pero no sirvió de nada tanto esfuerzo en resistirnos ya que irremediablemente quedamos atrapados entre sus garras. Tras admirar su maravilloso aspecto anaranjado brillante, empezaron a seducirnos en nariz unas sugerentes notas afrutadas, manzana, frutos rojos, herbales, y todo junto al típico contrapunto habitual en las cervezas espontáneas (no hace falta que hablemos de mantas de caballo, corrales y demás, ¿verdad?). En boca entraba muy fluida, sin apenas carbonatación. Sabor suave en el que destacaban las mismas notas afrutadas tipo fresa, frutos rojos y manzana, algo dulzonas (muy poco) y con un final ácido nada intenso. Nos recordó mucho a un cava semiseco. Bastante más fácil de beber que sus homólogas belgas y menos agresiva. Sin querer desmerecer a nadie, está a años luz de cualquier artesana de la península que hayamos probado. Simplemente sublime. Ahora entiendo que la tuvieran en Moeder Lambic

En este junio también nos decidimos a tomar por fin una de las pocas Stone que teníamos por casa. Como con el anterior caso, no creo que haga falta introducir a este fabricante de USA dada la enorme fama que le precede… La elección fue una Stone Cali-Belgique IPA. El apelativo de Belgique se entendía rápidamente por la enorme cantidad de fruta y sus notas dulzonas. Detrás de toda esa ambrosía aparecía el otro apelativo, “Cali”, con unas notas cítricas y un punto resinosas venidas del lúpulo, aunque menos agresivas de lo esperado (viniendo de los padres de la magnífica Arrogant Bastard, cualquier cosa imaginable era poca…). Para rematar la jugada, una textura sedosa y una carbonatación más que ajustada, daban en conjunto un sorbo insuperable.

Las últimas cervezas del mes llegaron hace a penas unos días. Hablo de dos danesas de Evil Twin. La primera es Evil Twin Before, During and After Christmas Beer (menudo nombrecito que se marcaron los tipejos…). Pese a lo que aparenta, de navidad no tiene más que el nombre, ya que dentro se escondía una explosión de lúpulo cítrico, fruta tropical y algo de notas resinosas. Pese al alcohol (10%), el lúpulo y la fruta, se dejaba tomar con bastante facilidad.

La otra de la casa que os comentaba es Evil Twin Ale 404, una cerveza con una etiqueta bastante mejorable (al menos para mi gusto), también con mucha fruta y un contrapunto floral bastante curioso más que posiblemente debido del uso de una planta, el Ledum groenlandicum. Bastante más sabrosa y redonda de lo que aparentan sus 6,6% de alcohol.

Antes de cerrar este post, y en relación con la Evil Twin Christmas mencionada unas líneas más arriba, no sé si alguno de vosotros sabríais decirme qué posible relación tiene la navidad de los países nórdicos (o concretamente de Dinamarca) con el lúpulo, ya que con la Mikkeller Red & White que probamos en diciembre, también nos pasó que era más bién una doble IPA que una cerveza de navidad.

Y así cerramos el junio. Ahora que hago balance entre tanta nota de cata me doy cuenta que este mes, salvando la excepción de Agullons Setembre, todas las cervezas tienen el mismo factor común, el lúpulo. Tres muestras de Dinamarca y otras tantas venidas de USA. ¿Pura casualidad o una mala pasada del subconsciente?

Veremos qué nos depara el julio…