Escribo para dejar finiquitado el tema de la quedada desde este momento en este blog. Tranquilidad… A todos esos que os estéis frotando las manos, esperad a leer un poco más. Os aseguro que merece la pena.
Lo querría haber hecho antes, pero tanto esperar no se exactamente qué, ha ido a desembocar en un río de sinsentidos y de tremendas sandeces (diría que de tan simples, incluso eran cómicas). Así que a partir de este momento, más de uno y más de dos os podréis sentir frustrados. Habéis leído bien: FRUSTRADOS. Y no porque no se haga la quedada inicialmente planteada… Ya os hubiera gustado a vosotros… Sentiros frustrados porque el intento de boicoteo que habéis intentado perpetrar desde esas altas cumbres cerveceras, esas que últimamente abundan tanto por ciertas partes de la geografía peninsular, al final os ha quedado en una verdadera chapuza.
Algunos vamos a hacer la quedada igualmente… Si… Pero a espaldas del ojo público. Y no porqué haya nada que ocultar (bueno igual si, para que no le piten los oídos a más de uno) sino porque así muchos os quedaréis con las ganas de decir necedades, de saber a dónde a vamos y continuaréis aburriéndoos con vuestro tremendo saber cervecero. Igual, así, con tanto tiempo libre, incluso podréis publicar otro libro y todo… ¡Aprovechar ahora, que está de moda!
Lo querría haber hecho antes, pero tanto esperar no se exactamente qué, ha ido a desembocar en un río de sinsentidos y de tremendas sandeces (diría que de tan simples, incluso eran cómicas). Así que a partir de este momento, más de uno y más de dos os podréis sentir frustrados. Habéis leído bien: FRUSTRADOS. Y no porque no se haga la quedada inicialmente planteada… Ya os hubiera gustado a vosotros… Sentiros frustrados porque el intento de boicoteo que habéis intentado perpetrar desde esas altas cumbres cerveceras, esas que últimamente abundan tanto por ciertas partes de la geografía peninsular, al final os ha quedado en una verdadera chapuza.
Algunos vamos a hacer la quedada igualmente… Si… Pero a espaldas del ojo público. Y no porqué haya nada que ocultar (bueno igual si, para que no le piten los oídos a más de uno) sino porque así muchos os quedaréis con las ganas de decir necedades, de saber a dónde a vamos y continuaréis aburriéndoos con vuestro tremendo saber cervecero. Igual, así, con tanto tiempo libre, incluso podréis publicar otro libro y todo… ¡Aprovechar ahora, que está de moda!
Así que nada, estoy muy orgulloso de que esto haya servido para sacar a la luz las verdaderas intenciones de la gente. Y es que muchas veces no hace falta hablar para dar a entender… o al menos a mi me sirven muchas veces más los silencios que las palabras…
Un placer, de verdad. Y como diría un sabio, ¡HAYA SALUD!

Imagen de Calvin & Hobbes, de Bill Watterson.
