6 dic. 2010

Únicamente separados por el Mar del Norte...

Para combatir este frío contundente que nos ha calado los huesos a lo largo de las dos últimas semanas, nada mejor que una cerveza con cuerpo, esas que son ideales para degustarlas lentamente, cerca de una buena lumbre y a buen recaudo del viento frío.


La de hoy, tal y como anticipo en el título del post, se trata de una de esas cervezas de colaboración que tanto abundan últimamente, en este caso concreto entre los escoceses de Brewdog y los daneses de Mikkeller. Así que como os imaginareis el resultado no podía ser menos que satisfactorio...



Se trata de la Devine Rebel 2010 y está elaborada en las instalaciones escocesas, donde se le ha dado un proceso de añejado en barrica de whisky escocés Speyside a un cuarto de la cerveza, además de otro añejado parcial con virutas de roble francés en el tanque de acondicionamiento. En su factura han intervenido tanto levaduras Ale así como de Champagne, y se ha utilizado un solo lúpulo (Nelson Sauvin). A diferencia de la edición del año anterior (2009), la actual posee mayor alcohol (13,8%, respecto los 12,1% anteriores), así como más malta, lúpulo y barrica.


En aspecto presenta un precioso color caoba que se ve atravesado por unos bonitos reflejos cobrizos, todo coronado por una espuma cremosa de color beige y con una buena retención. Ya en nariz es muy sugerente, con recuerdos predominantemente malteados y dulces. Aparecen notas licorosas, a caramelo y a tostados, a miel, pasas así como un punto de vainilla algo más escondido. Verdaderamente impresionante. Ya en boca posee una entrada potente, incluso diría que agresiva. Desde el principio destacan unas notas licorosas y a madera algo ásperas y muy marcadas, y continúan apareciendo las mismas notas que en nariz, quizás potenciándose más esas notas alcohólicas y un tanto picantes. Final muy largo, predominantemente amargo y ligeramente seco. Textura muy fluida para el alcohol que posee, aunque a poco que adquiere temperatura se vuelve más y más viscosa hasta parecer un tanto jarabeada. Cerveza de cuerpo elevado y contundente, pero muy balanceada, sin dejar que las notas de madera, licorosas o alcohólicas lleguen al punto de ser estridentes ni cansinas (se toma relativamente bien en comparación con otras Barleywine que he probado).

Nada mejor para ir preparando el cuerpo de cara a las cervezas navideñas que se avecinan.

2 comentarios:

  1. Tengo alguna esperando en la bodega y con ganas ya para probarla.

    Y si, vete preparando para las cervezas de Navidad que queda poco ya jeje.

    G.

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  2. Jejeje! Ya me imagino, ya, que "alguna" tendrás por el "almacén"...jejeje!

    Y tranquilo que si nos estamos preparando a base de maltas, alcohol y especias para no caernos de espaldas en tu cata.

    Saludos!!

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