17 jun. 2010

Una noche de San Juan… (II).

Seguimos con la Feria de Mediona

Antes de comer, aprovechamos para hablar con la gente de Zulogaarden y de Bevirra. En el caso de Zulo, hablamos con Ángel (si no recuerdo mal), y nos explicó muy amablemente las diferentes variedades que elaboran así como su filosofía. Además, conseguimos un montón de sus etiquetas (diseño de Carol, de cuyo trabajo soy un auténtico fan ya que no deja nunca de sorprenderme con los nombres y los dibujos…). La imagen que nos llevamos de ellos fue más que positiva por su proximidad, humildad y naturalidad, muy alejados de lo que un producto con tanto éxito como Sang de Gossa podría haberles generado. Enhorabuena chicos! De la gente de Bevirra en realidad no conocía nada previamente, pero tanto el divertido diseño de sus etiquetas (obra de Dani, copiloto del proyecto junto con Raul Benages) como sus variedad de cervezas (entre otras, la bl’hack ginger, una cerveza de jengibre, me gustó muchísimo) nos deslumbraron.

Por si la mañana no había sido ya suficientemente movidita, aún nos faltaba por conocer la paradita de Brasserie 4:20, una cervecería de Roma (nada más ni nada menos) que se trajeron unos cervezones de barril muuuy difíciles de olvidar. Una lambic de locura que no duró ni media tarde (me disculpareis pero no apunté el nombre), la Mikeller Cream Ale, la Mikeller Nelson IPA (impresionante), la De Molen Amarillo y la Allora Laurel Ale (seca y amarga, muy marcada a laurel. Sorprendentemente buena…). Como para tener esta cervecería y sus cervezas cerca de casa…

Después nos fuimos a comer. Aún recuerdo los bocadillos de Montse: carne a la brasa, pinchos morunos, “butifarra catalana”… Más tarde, el plan previsto era descansar un poco de tanto ajetreo, pero al final fue todo lo contrario ya que sin tiempo de reposo (a pleno sol y con unas gotas de sudor espantosas…) aprovechamos para cargar las primeras cajas de cervezas en el coche. Como el pueblo era muy pequeño, tuvimos que aparcar a las afueras y el viajecito fue poco menos que insufrible. Casi sin saber ni como, volvimos a la feria y recuperamos fuerzas con unas cuantas cervezas más (maravillosa coincidencia que en ese momento los chicos de Cotoya estaban pinchando la segunda cerveza de barril).

Entonces la feria empezó a llenarse de gente. Lo que por la mañana parecía una carpa con suficientes sillas, se convirtió en un hormiguero hirviendo (por momentos parecía que aquello se iba a colapsar…). Empezaron a poner música en directo, de un grupo de rumba-flamenco llamado Berrea que no sonaba nada mal. Tras unas visita por CCM, Bleder, Maquis, Les Clandestines (y su novedad de espelta) y Holzbrau, así como 2 homebrewers (Edbeer y Ester&Marc) nos fuimos a por el segundo cargamento de la tarde, pero cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos que había cervezas que habían “volado” (adiós a algunas Zulogaarden, Bevirra, la Maquis Imperial Stout, y algunas más…). Palabra de coleccionista cervecero que otro año cargo el coche a mediodía… (Suerte que en alguna paradita habíamos reservado algún ejemplar…).

Otra vez en faena, acudimos a Reptilian, en la que nos encontramos con Isaac, un tipo muy cercano (y manitas… ya que las palabras grabadas sobre madera del mostrador estaban curradas por él). Bastante tiempo estuvimos con él hasta que la luz del sol empezó a huir… Como el hambre volvía a apretar (tanto lúpulo generaba más y más hambre…), nos fuimos otra vez para la parada de la barbacoa, pero por ese entonces la cola era casi quilométrica. Después de esta espera, la cena merecía hacerle el honor con las cervezas del organizador: las Ales Agullons (¿que puedo decir sobre ellas que no se haya dicho ya, con la cantidad de reconocimientos que se han llevado?).

Ya cenados, tomamos unas cuantas cervezas más (por fin los de Cotoya pincharon su Porter, que algunos ya llevábamos rato esperándola) y cuando se empezó a vaciar todo aquello (no recuerdo bien si sobre la 1 o las 2 de la madrugada) nos despedimos de la gente con la que habíamos disfrutado esta velada tan espectacular.

Gracias a todos: elaboradores, organizadores, bloggers y demás gente, por esta feria y por aguantar hasta las tantas a pesar de llevar todo el día al pie del cañón. No podía olvidarme de los chicos de Cotoya y sus “culines” de sidra. Nos vemos el año que viene! Hasta entonces, mucha y buena cerveza para todos!
Aquí os dejo alguna foto más... (ni de Zulogaarden ni de Bevirra saqué unas buenas fotos...).

Las birras de Holzbräu...

Las Edbeer...

Y finalmente, y como no podía ser de otro modo, mis queridas y amadas florecitas...

5 comentarios:

  1. Lindo evento! Cómo me hubiese gustado ir....

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  2. Suerte tienes canalla que no os hicieran soplar!! Repito mi envidia!! Si llego a ir... se me dispara el ácido úrico hasta las nubes!!! Y la cartera 'me se' vacía!!!

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  3. Max, la verdad que lo lindo hubiera sido juntarnos todos los bloggers y compañeros en un evento así.

    Txema, pues no te imaginas como tenía los "cataplines" en la garganta por si los mossos nos paraban... Suerte que quedaba cerca la feria del hostal. Lo de la cartera, la mía aún tiene calambres y pesadillas desde el sábado...

    Saludos cracks!

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  4. Buenas noches.
    Mi cartera también quedo mmmmuy resentida pues en total nos llevamos 46 botellas a casa. Aunque llegamos un poco tarde ( sobre la 1 del mediodía ) nos aventuramos a entrar con el coche y aparcamos muy cerca, cosa que fue mi perdición. Disculpa si mi agonía cervecera contribuyó a que te quedaras sin poder comprar alguna cerveza.
    Un saludo.

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  5. Enric, ahora ya se quien fue el que se llevó medio regimiento de Mediona y dejó todo trillado!!! Jajaja!

    No me paré a contar todo lo que me llevé en el coche, pero entre pedidos de amigos y adquisiciones personales el número es un auténtico escándalo... (y como tu dices, y eso que nos quedamos sin comprar todo lo que quería).

    Un saludo!

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