Como
todos los años, tras el titánico resumen anual de entradas llega el recopilatorio con las 50 cervezas que más disfrutamos durante todo
el año anterior. A priori parecerá un número exagerado pero si os digo que en un corte
inicial me salían 84 auténticos birrotes más que
recomendables, podéis haceros una idea de la dificultad que ha supuesto ir
recortando hasta obtener la lista definitiva que continúa.
A los que os preguntéis sobre el por qué publicar un listado así, la verdadera razón de fondo no es más que hacer un ejercicio para que no se pierdan todos estos nombres en mi cada
vez más frágil memoria. En lugar de guardarme la lista en
una libreta para mí, a partir de 2013 y tras varios años sin hacer nada por el estilo, pensé que igual podía ser útil o interesante para quien pudiera leerlo. Si hago estas aclaraciones tan triviales es porque no quiero que nadie piense que tras un post como este existe un afán exhibicionista o buscar comparaciones en plan a ver quien la tiene más larga. De hecho en más de una ocasión me he planteado si esta lista tenía sentido por eso mismo. Pero dicho todo esto, vamos con las cervecitas bien ordenaditas alfabéticamente
;).
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01. 3 Fonteinen –
Armand & Tommy.
Cerveza hecha mezclando diferentes lámbicas añejas de Boon y 3 Fonteinen para
el Sour & Bitter de 2012 en Dinamarca por Armand (3 Fonteinen) y Tomme
(Lost Abbey). Sabía que no decepcionaría y tras unos años de guarda el pasado
mes de junio le llegó la hora. En cuanto a la descripción, pues ya sabéis,
manzana verde, limón, esa acidez salvaje tan propia especialmente de las Boon,
astringencia… En fin, todos esos tópicos y típicos (y bastante aburridos de
leer…) recuerdos indescriptibles de las cervezas espontáneas que es mejor
disfrutar que leer o ponerse a describir… Una delicia.
02. Alvinne - Mano Negra Chili Stout Bourgogne BA. No sé cuántas
veces habré comentado mi admiración por la buena mano de estos belgas con las
barricas. En este caso el nombre ya adelanta lo que nos encontraremos: una
Stout cálida, con marcada acidez, astringencia y vinosidad por un lado, y
rebosante de notas picantes por otro. No apta para paladares poco avezados en el
mundo del picante pero una vez superado el impacto inicial, es de esas cervezas
que no querrías terminarte nunca.
03. Alvinne – Lanti. Que estés en el Borefts de De
Molen con toda la cantidad de buenas cervezas que había y decidas prescindir de probar algunas desconocidas para poder repetir esta en varias ocasiones creo que debería decir bastante sobre lo que tenemos enfrente. Creo que fueron 3 o
4 las veces que probé esta joyita envejecida en barrica y elaborada con moras,
arándanos y endrinas. Muy refrescante pese a la barrica, cítrica y láctica sin excesos y compleja como ella sola. Una oda a las frutas del bosque. ¡Qué gozada!
04. As / Popaire
– Popairas.
Los FFdA de l’amic Joan son una de las mejores excusas del año para beber todas
esas cervezas que aguardan en la bodega sin fecha de salida prevista. Esta Barley Wine envejecida
en barricas de vino, hecha en colaboración entre dos cerveceras de la costa
noreste catalana y bebida también en la misma jornada que la 3 Fonteinen citada
arriba, me pareció realmente sensacional tanto por su riqueza en matices como
sobre todo por lo bien engarzados que estaban todos ellos, sin que los
considerables 11% de alcohol molestaran lo más mínimo. Y esto con un solo año de guarda, no quiero pensar en cómo mejorará con un poco más de tiempo...
05. Ballast Point
– Indra Kunindra.
Posiblemente la cerveza más curiosa que bebí en 2015. A priori, que te sirvan una
cerveza con curry, comino, chile, coco, lima... no suena del todo bien, lo
reconozco, ni aun siendo un amante de las especias o el picante como es nuestro
caso. He de agradecer a Víctor de VLC on Tap por tener el detallazo y permitir que
probara esta esquiva rareza porque la disfruté enormemente y nunca hubiera
imaginado que todas estas especias conjugaran tan bien con una base oscura y
torrefacta. Eso sí, como suele ocurrir con este tipo de elaboraciones, o te
gusta muchísimo o por el contrario la aborreces al primer sorbo. No hay término medio posible.
06. Ballast Point – Victory at sea. Una
Imperial Porter sedosísima y muy equilibrada que ofrece una combinación sutil de
notas a vainilla y torrefactos, nada arrolladora pese a su elevado alcohol y
que te atrapa desde el primer sorbo. Antes de probarla pensaba que estos
californianos eran grandes trabajando el lúpulo pero hay que reconocer que las
oscuras no le van a la zaga.
07. Beavertown –
Gamma Ray. Si
pienso en lúpulo, sin duda este 2015 a nivel personal ha sido el año de las
latas y en este listado encontraréis varias IPAs y APAs en este tipo de envase, algo que
hace unos años hubiera jurado y perjurado como imposible. Ésta APA en concreto
debe haber sido una de las cervezas que más he repetido en todo el año, fresca,
muy bebible, con un marcado fondo a fruta tropical y cítrica que acompaña
genialmente el fondo amargo. Soy fan de Beavertown desde el primer sorbo que di
a esta cerveza. Eso sí, como todas las IPAs, siempre probadla bien
fresca, que no fría…
08. BFM – La Saison
√225. Disfrutada durante una calurosísima mañana de julio en la que el cuerpo me pedía algo muy refrescante.
Se trata de una saison en la que el amigo Brett se muestra a sus anchas, con el
lógico juego de las levaduras, astringente, cítrica, terrosa y una importante presencia de la madera usada en su guarda. Una gozada esta Saison,
de las más auténticas que he bebido en estos tiempos en los que el nombre del
estilo se usa con cierto libertinaje, en lo semántico y en no pocas ocasiones
también a la hora de su pronunciación… ¡Por Dios, dejad de soltar por la boca ese horrible vocablo /sáison/ marcando bien la "a" o /saisón/ y tratad de medio pronunciarla bien, algo así como /sezón/ con la "o" cerradita...)!! ¡¡Se me erizan los pelos cada vez que lo escucho mal pronunciado!!!
09. Boon - Geuze Mariage Parfait 2011 (75cl). He bebido
varias veces esta elaboración en formato de 37,5cl pero no fue hasta este año
cuando pude probarla en botella de 75cl y la diferencia percibida fue abismal.
Como ya decía por arriba hablando de la 3 Fonteinen, las Boon suelen aportar notas
más “salvajes” o menos refinadas que otros de sus colegas productores y
mezcladores de lámbicas. En este caso rezuma notas a madera, sequedad, una
acidez notable pero no desmedida, una carbonatación sorprendentemente viva por
un lado pero también cierta madurez en el sabor comparada con otras lámbicas, además
de todo ese llamémosle “X” (corral, paja, cuero…).
10. Buxton / Arizona Wilderness – Dragon Tips. Mi
sensación es que durante 2015 muchos productores han apostado
más de lo habitual por elaboraciones con frutas y/o especias. Esta colaboración
entre la inglesa Buxton y la yanqui Arizona Wilderness es una muestra de ello,
en la que aparece el chile picante balanceado maravillosamente gracias al uso
de jarabe de arce y maltas torrefactas, consiguiendo un trago sabroso pero redondo,
cálido y muy cremoso. Una gozada.
11. Buxton / Omnipollo Yellow Belly Sundae.
En todo el año no
habré probado más de seis cervezas sumando ambas cerveceras implicadas en
esta colaboración y casualmente hay cuatro que van directamente al Top50. Como
nota mental para 2016 habrá que aplicarse con ellas. En este caso concreto se
trata del típico elixir post-cena, el clásico copón corpulento y contundente,
cálido y algo licoroso, con matices provenientes del cacao y la vainilla
añadidos en su elaboración, también notable el Bourbon pero bien integrado en el conjunto,
textura cremosa… Para quitarse el sombrero.
12. Caleya
Asturies Pale Ale.
Esta APA asturiana fue una de las gratas sorpresas de la segunda mitad del año.
La había probado previamente y no me llamó tanto la atención, quizás porque
hayan ido mejorando su receta desde cuando la probé hace dos años y/o quizás porque
esta vez estaba bastante fresca. Supongo que habrá de las dos cosas. He leído y escuchado muchos halagos sobre su
IPA, Goma2, pero la que yo probé en botella tenía una pizquita excesiva de alcohol, cosa que no ocurre con esta APA realmente bien hecha, redonda y con la
base bien trabajada, fresquísima, muy aromática y rebosante de notas tropicales sin que eso perjudique su facilidad para beber y su trago limpio. Probada fresca es una gozada y ejemplos como
estos son los que debiéramos seguir cuando en ocasiones soltamos con cierto desenfreno aquello de “consume local”.
13. Coronado – Stupid Stout Bourbon Barrel Aged. Casi
siempre que me encuentro una Imperial Stout envejecida en barrica suelo
sucumbir y me hago con ella. Pero de todas hay pocas que últimamente me hayan dejado los ojos como platos como ocurrió con ésta.
Por su equilibrio, intensidad, sedosidad y complejidad merece como poco estar
entre las 5 mejores cervezas del año. Majestuosa desde la primera a la última gota.
14. Crooked Stave – Surette Provision Saison. Este año
he bebido bastantes Saison y es el estilo que muchos vemos como la nueva IPA (estilo,
éste último, que por mucho que queramos seguirá “condenado” a ser el más
bebido). En Borefts incluso era el estilo invitado para este año y no es
casual… Pero si hay dos Saison que me han maravillado en 2015 por un lado es la
BFM ya citada más arriba, y por otro lado esta estadounidense envejecida
también en barrica. Ofrece mucho cereal, acidez cítrica, terrosa, fruta fresca, un puntito especiado… Realmente compleja y sin ser tan fresca o seca como otros
ejemplos del estilo es realmente una pasada.
15. De Struise –
Pannepeut 2008.
Muchas veces he reiterado públicamente mi admiración por la Struise Pannepot,
en mi opinión la mejor Quadrupel de largo del mercado por su complejidad y
equilibrio, pero también y en mi humilde opinión una de las mejores cervezas belgas no
lámbicas. Palabras mayores, sí, pero es como lo siento. Bebida joven es una
gozada, pero con un poco tiempo de guarda es increíble ver cuánto gana y cómo crece. Ésta
con 7 añitos a sus espaldas la bebimos en el mítico 7º FFdA, como la 3
Fonteinen y la Popairas citadas arriba. Gràcies de nou per l’excusa, Joan!! :)
16. Fifty Fifty – Eclipse Elijah Craig 12 years. He dudado
mucho sobre si debería añadir o no esta cerveza en el listado puesto que su
precio exageradamente elevado me pareció injustificado en las otras variantes de Eclipse que probé. Pero también sería igual de injusto no reconocer que,
olvidándonos de todo lo que rodea a la cerveza y centrándonos solamente en su
contenido, ésta Imperial Stout envejecida en barricas de Bourbon Elijah Craig merece
sobradamente estar entre las mejores cervezas del año. Intensa de sabor,
cálida, sedosa y muy redonda en su conjunto.
17. Flying Monkeys – Paranormal. Estos canadienses no suelen andarse con medias tintas como veréis con el siguiente número. Si la Chocolate Manifesto es una oda de los excesos al chocolate, ésta es un festín del pastel de calabaza más yanqui que os podáis imaginar: calabaza asada muy golosa, cantidad de especias entre las que domina especialmente la canela, galleta de jengibre, bizcocho, siendo más fresca y menos empalagosa de lo esperable por el jengibre, con el alcohol maravillosamente bien integrado. Una de esas cervezas que también gusta mucho a unos y que otros la aborrecen.
18. Flying Monkeys – The Chocolate Manifesto. Por redes sociales y blogs he leído muchas opiniones sobre esta cerveza, algunas sobre cuán intensa y desbordante era hasta el punto de resultar empalagosa y/o desagradable, otras veces sobre cuán maravillosa compleja era… Yo me uno al segundo grupo ya que el festín que recibí en la copa, desde chocolate con leche, crema de licor tipo Bayleys, bombón, mazapán… Es para volverse majareta. Un punto excesiva, quizás, en intensidad y dulzor, pero hay que quitarse el sombrero ante ella sí o sí, al menos en mi opinión.
19. Founders –
KBS. Como ocurre
con todas las cervezas ampliamente alabadas y que llevan asociado cierto misticismo,
temía que esta Imperial Stout con café, vainilla y envejecida en barricas de
Bourbon, pudiera decepcionarme pero lo cierto es que he de reconocer que los
halagos en este caso son más que merecidos. Aun no siendo la I.stout envejecida
más alucinante que haya podido probar (se me ocurren muchas que podrían hacerle
frente sin problemas y que no gozan de tantos halagos en webs de rating) su
mejor atributo, el equilibrio, pese a ser una cerveza rotunda y sabrosa, la
hacen muy destacable.
20. Gänstaller /
Närke / De Molen – Schwarz Bock Baltic Porter B & G. Este año he bebido menos
cervezas de baja fermentación que en años anteriores, y aunque no han sido
pocas las Helles alemanas que han aliviado mi sediento gaznate en algún momento,
desgraciadamente me hubiera gustado probar más variedad. En este sentido se
agradece esta especie de Baltic Porter en tri-colaboración entre una de mis cerveceras alemanas favoritas y dos titanes de las oscuridades como De Molen y Närke. Rebosa recuerdos a cereal,
notas leñosas y torrefactas, así como un punto de fruta desecada, muy fácil de
beber… Una de esas cervezas que todo aquel que maldice la baja fermentación
debiera probar.
21. Hair of the Dog - Adam from the Wood (barril). Fue una
de las dos primeras cervezas con las que nos lanzamos a la aventura en el Borefts.
De buena mañana y sin haber comido nada, de golpe y porrazo tomamos un animal
corpulento de esos que uno preferiría degustar a media tarde como sobremesa. ¿La razón entonces de hacerlo? La cola
enorme que se formó a primera hora frente al stand de Hair of the Dog cuando en
los otros casi no había ni gente. En copa nos encontramos de todo… ¡y más!
Recuerdos a la barrica de bourbon que la alojó, muchísima fruta madura y
desecada, caramelo, cacao… Fue "duro" beberla de primeras, pero el golpe
sensorial tampoco lo olvidaré fácilmente…
22. Harviestoun -
Òrach Slie. Ya
os desgrané mis sensaciones por aquí en el mes de octubre y desde el primer sorbo supe que esta
genialidad de los “escoceses del ratón” iría directa al top anual. Una lager
envejecida en barrica de whisky escocés Glenfarclas, muy limpia y elegante,
tremendamente bien trabajada desde su base maltosa, repleta de matices entre
los que destacaba la vainilla y el caramelo. Un homenaje a las lager dándole un
corte más actual. Sensacional trabajo.
23. High Water – Le Petit Diablotin. Esta
cervecera californiana de “la cascada” me ha dado muchas y muy gratas sorpresas
en forma de “lupulazos” e Imperial Stout. Pero más recientemente también me ha sorprendido esta
American Sour Ale envejecida en barricas de vino y elaborada con zumo de
granada y cereza agria. Me recordó a alguna Alvinne por como conjuga las notas
acéticas, la fruta y la madera, pero con el añadido en este caso del punto que
los yanquis denominan como “funky” y que además de ser muy molón nombrarlo (y
vacío de contenido…) también resulta muy recurrente cuando uno habla de las
cervezas yanquis marcadamente ácidas ;-).
24. Hopf - Muospacher
Bockfotzn. A
finales de año tuve oportunidad de probar una buena selección de cervezas alemanas
estacionales que desgraciadamente no solemos ver mucho por aquí. Muchas fueron una grata sorpresa y especialmente
esta weizenbock fue la que más me gustó. ¿Las razones? Las mismas que
tantas otras cervezas de esta lista: su equilibrio y lo bien que esconde el
alcohol, su sedosidad y riqueza de matices aunque con menos intensidad del
clásico recuerdo a banana de lo que suele ser habitual en el estilo.
25. Horal – Oude
Gueuze Megablend 2013.
No ha sido hasta este año cuando he podido entender lo que realmente hace que esta
mezcla de lámbicas sea realmente admirable, y es ni más ni menos que algo tan simple pero a la vez tan
importante como el tiempo y la guarda. La propia etiqueta de ediciones
anteriores a 2015 recomienda una guarda de 2 años antes de abrirla y os doy mi
palabra que puede parecer una perogrullada pero si podéis probar una fresca del año y reprobarla tras un tiempo ya me diréis… ;-).
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Y
hasta aquí la primera parte. En unos días remataré el listado con más, aunque no sé si mejores, cervecitas…
;-).
Salut!































