30 abr. 2010

Hablando euskera (IV)… y sobre Stout.

Para terminar con las cervezas vascas que Elgolforastitas me mandó, y de este modo también finiquitamos el mes de abril, vamos con la última de ellas que ya se estaba retrasando. Se trata de la Pagoa Stout, cerveza de 4,3% ABV, que según su web está elaborada con hasta 7 maltas distintas.

Se muestra sugerente en aspecto, con un color negro mate de media-alta opacidad y con una espuma beige compacta pero de rápida bajada. En nariz, sugerentes notas afrutadas y acarameladas (levemente recuerdan la Pagoa Red ale) complementadas por notas más “tipo stout” a tostados y a café. Ya en boca, entrada carbonatada en la que aparecen en primer lugar notas tostadas de mediana amargor junto con las mismas notas a fruta madura y a caramelo comentadas anteriormente de la Red ale. Cuerpo medio, fluida y con un final suave y amargo que recuerda al café.

Quizás esperaba un poco más de expresión por eso de usar 7 maltas distintas, pero es simplemente un detalle que no oscurece lo más mínimo una impresión general muy positiva. Junto con la Red Ale me han parecido muy buenas cervezas y como ya dije, ojalá fueran más fáciles de conseguir fuera de tierras vascas.

29 abr. 2010

Hablando euskera (III)… y de cervezas rojas.

No me malinterpretéis, que no voy a hablar sobre cervezas y política… Como recordareis, estaba comentando las Pagoa pero quedaron interrumpidas ya que me acordé a tiempo de la Ronda nº23 (un poco más y se me pasa…). Pues retomando el hilo, vamos con las otras notas de esas Euskal garadardoas (cervezas vascas). Hoy le toca el turno a la Pagoa Red Ale, una cerveza que me sorprendió muy gratamente entre otras cosas por ser bastante expresiva pese a sus 4,6% de alcohol.

Según la web, se trata de una cerveza no tan afrutada como una Irish Red, pero esa no es la impresión que me causó a mi, ni mucho menos. Se trata de una cerveza de color entre caoba y rojizo, transparente, bastante carbonatación a la vista y una espuma poco compacta de color blanco pálido. En nariz destacan notas malteadas tipo caramelo, muy bien complementadas por notas a frutas del bosque, cereza, arándanos y similares, muy sugerentes y apetecibles, para posteriormente salir a la palestra notas más de tipo licorosas y algo tostadas. En boca entra con una carbonatación nada excesiva (aparentaba en vista una cosa pero luego en boca estaba bien integrada). Aparecen notas dulces como a fruta madura (muy similares a las encontradas en nariz, sobretodo a cereza y algo de plátano maduro). Final amargo de persistencia media así como ligeramente picante.

Me recordó, sorprendentemente, a las Zeliv checas, en cuanto a las notas licorosas de cereza . Muy pero que muy recomendable cerveza que por desgracia hasta el momento no conocía y eso a pesar de que llevan bastantes años en el mercado como ya dije en la primera entrada sobre las Pagoa. De las mejores cervezas de una micro peninsular que he probado últimamente.

27 abr. 2010

Nos vamos de Ronda... y van 23!!!

Llega fin de mes, momento en que algunos cerveceros despistados ultimamos nuestro aporte a La Ronda. En este caso se cumple la número 23, y son los compañeros argentinos de la Logia Cervecera los encargados de invitar a todo el personal. La cuestión sobre la que nos piden reflexionar es la siguiente:
"Qué actitud tomar cuando uno va a un bar y desembolsa una buena cantidad de dinero para disfrutar una buena cerveza y lo que le sirven no está en buen estado? O bien no es el producto que uno jura y recontrajura que iba tomando y ya no es lo mismo? Reclamamos? Nos quejamos? Hacemos tripas corazón y nos tomamos hasta la última gota jurando nunca más volver pero sin decir palabra alguna? Y en caso que uno se haya quejado... cómo fue la reacción del lugar? Nos cambiaron la cerveza por una que sí estaba bien? Nos dijeron que es lo que hay y a otra cosa? Nos dieron explicaciones raras de porque la cerveza sabía así".

En la actualidad soy un cervecero de costumbres, por lo que suelo frecuentar la mayoría de las veces una única cervecería: mi favorita desde hace unos años, dado que tampoco hay muchas cervecerías por mis alrededores en las que pueda probar buenas cervezas. Voy casi siempre a la misma ya que se que no me van a fallar. En ella he disfrutado muchas cervezas pero en alguna ocasión me he topado con alguna cerveza que no estaba en su mejor versión.

Vamos con un caso concreto. En una de mis primeras visitas a esa cervecería, iba a tomar una Leikeim Steinbier y uno de los dos hermanos que llevan el negocio me la sirvió y me dijo que me la iba a retirar. Yo, extrañado (por aquellas primeras visitas aún estaba bastante pez en el tema y tragaba muchas cosas sin plantearme posibles defectos…), pregunté el porqué y me dijo que no estaba bien, ya que no subía bien la espuma o algo así (apenas recuerdo que pasaba). Entonces, la cogió y la echó por el fregadero, cosa que me impactó ya que no había visto hacer nada similar hasta el momento. Así que para lo planteado en La Ronda, en este caso no tuve ni que reclamar ya que fueron ellos amablemente los que me la retiraron.

En otra ocasión, mucho más reciente, en busca de “la etiqueta perdida” (soy coleccionista por si aún hay alguien que no lo sepa) por cervecerías de Valencia, me topé con un caso algo peculiar. Se trataba de una cervecería un poco cutre con una nevera pequeña pero repleta de algunas marcas con etiqueta antigua (Maes, una Chimay azul de 2006…). Sorprendido quise mirar la contraetiqueta y cuál fue mi sorpresa al ver que no tenían contraetiqueta o si la tenían estaba cortada por donde pone la fecha de consumo preferente. Entre extrañado y con la mosca detrás de la oreja me acerqué de nuevo a la barra y pregunté, para entonces decirme que simplemente se habrían roto por la cámara (en realidad se me ocurre que en lugar de eso era Freddie Krueger con las manos heladas quien jugaba con las botellas). Al insistirle en que todas estaban igual, rotas o sin contraetiqueta, y que no podía ser de otra forma que haberlas roto me respondió “no creo que le hayan quitado las etiquetas, pero no se…”. Entonces si pillé un buen cabreo y me marché sin tomar nada. Ni diciéndole a la cara que los había pillado me lo quiso reconocer… Increíble!

Así que para esta Ronda, una de cal y una de arena… Un saludo a todos!

26 abr. 2010

Hablando euskera (II)…y de pilsners.

Como ya dije ayer, este fin de semana me encontré con una grata sorpresa: las Pagoa vascas. Hoy voy a comentar la Pagoa Pilsner, que es la que menos me sorprendió de las tres que elaboran, pero aún así es bastante pasable viendo algunas cositas que hay por según que micros españolas.

Como ya indica su nombre, se trata de una típica Pilsner y posee unos suaves 4,9% de alcohol. Por cierto, que lo de Horia, por aquellos que no hablamos euskera, significa rubia. Por lo que he visto en el blog de Joexx han cambiado la etiqueta tres veces al menos (la mía es diferente a las 2 que comentaba él en su blog, ya que en lugar de la palabra Orhi centrada aparece Basque beer encuadrada de negro).

Vamos con la nota. Se trata de una cerveza de color dorado limpio y transparente, posee una espuma blanca poco duradera, así como una carbonatación abundante y de burbujas relativamente grandes. En nariz posee ligeras notas a lúpulo, así como a cereal hervido, algo de miel y de levadura. En boca entrada bastante carbonatada y chispeante, con amargor media muy agradable. Posee las mismas notas ameladas y a cereal que en nariz (este último levemente tostado en boca, que confiere algo de amargor). Refrescante y ligera, con un paso fluido por boca.

Como veis, es una cerveza que no aporta nada novedoso (ya os he dicho que es la que menos me sorprendió de las tres) pero la tomaría sin ningún problema muchos días de verano para quitar la sed ya que se deja tomar bastante bien y a diferencia de algunas artesanales tipo pilsen no es tan levadurosa y no posee notas metálicas ni otro tipo de notas desagradables.

25 abr. 2010

Hablando euskera…

Decir que el fenómeno de las microcerveceras es una realidad que se está extendiendo por todos los rincones de la península ibérica (desde levante, pasando por Castilla, Aragón y recorriendo toda la cornisa cantábrica hasta llegar a Galicia), no es ninguna novedad. A este paso, dentro de poco no habrá región que no elabore cervezas…y me alegro de ello (siempre que todas esas novedades aporten algo nuevo y/o lleven detrás un buen producto).

Y os preguntaréis: y eso que tiene que ver con el título del comentario? Decir esto que he comento es una obviedad, lo sé. Pero lo que quizás es más sorprendente es que una cervecera como Pagoa, una micro vasca nacida en 1998, casi 10 años antes que la mayoría de micros actuales, pueda tener mucha menos distribución (o al menos por regiones como Valencia no se encuentra fácilmente) que otras cervezas bastante recientes como las Lluna, las Montmirà o la Altura de Vuelo de mi Valencia natal. Quede por delante que me alegro que estas valencianas posean buena distribución, sólo faltaría siendo de mi tierra, pero lo que no entiendo son las razones de que las Pagoa posean una distribución tan restringida fuera del País Vasco.

Esto no sería nada sorprendente si las Pagoa fuesen unas cervezas mal hechas, sosas, aburridas o que se yo… que no gustaran tanto como las valencianas que he citado. Entonces no tendría nada que obviar. Pero después de haber probado las Pagoa este fin de semana gracias a la amabilidad del compañero Elgolforastitas (gracias otra vez tío, eres un crack!), os digo que realmente me sorprende que eso sea así, ya que aún siendo cervezas que nada excepcionales (la Red ale si me ha gustado bastante) creo que merecerían ser bastante más conocidas dado el tiempo que llevan en el mercado.

Se que todo esto puede responder a estrategias de marketing del propio elaborador, o igual el hecho de ser vascas tira para atrás a algunos vendedores/importadores (no creo que sea por esto último ya que en el caso de las catalanas podría ocurrir lo mismo por cuestiones políticas y no ocurre así). Así que en mi humilde opinión, está muy bien que salgan muchas micros (siempre que sea con ganas de hacer bien el trabajo y ofrecer un buen producto) pero el caso que os cuento de Pagoa me han hecho plantearme si realmente no existen más casos de cervezas decentes que lleven un tiempo ya en el mercado y que no sean conocidas.

Dicho todo esto, en los próximos días comentaré las diferentes variedades de Pagoa: una Pilsen, una Red Ale y una Stout.

22 abr. 2010

Cap d'Ona, cervezas lindando con Catalunya... (II)

Ayer os hablé brevemente sobre la Brasserie Artisanal des Alberes y su cerveza Cap d’Ona Bio. Como ya os dije, hoy os voy a hablar de la otra cerveza de la micro que probé recientemente, la Cap d’Ona Aromatisée Au Muscat (33cl, ABV 6%).

Esta es una cerveza que contiene un 8% de Muscat VDN (Vins Doux Naturels, vinos generosos naturales, en los que a diferencia de los chaptalizados, el azúcar proviene únicamente de la uva) que a su vez posee un 15% de alcohol (el muscat! la cerveza tiene solamente 6%...). En cuanto al aspecto, es una cerveza de color ambarino muy claro, con una ligerísima turbidez y una espuma blanca de poca persistencia. En nariz se perciben notas a cereal y a levaduras, aunque con un poco de tiempo acaban sobresaliendo notas a fruta madura y a miel. En boca sabe como a zumo de uva, y más concretamente a mistela (=muscat?), junto con esas mismas notas a miel y a fruta madura. Entrada bastante chispeante, gracias a la carbonatación. Final con un punto amargo pero que desaparece muy rápidamente dejando lugar a esas notas dulces que si perduran mucho tiempo. Cuerpo medio.

Tanto mi pareja como yo coincidimos en que se hace un tanto pesada por tanto dulce y tanta fruta, y también nos supo a los dos como si fuera una cerveza de mistela muy suave (la mistela es un vino licoroso típico de muchas regiones circummediterráneas, pero en mi tierra, Valencia, se hace con uva Moscatel de Alejandría, conocida también como Muscat). Que conste que no hay nada de sugestión por el hecho de saber que contiene ese moscatel, de verdad que sabe a mistela pero gasificada...

21 abr. 2010

Cap d'Ona, cervezas lindando con Catalunya...

En Argelès-Sur-Mer, un pequeño pueblo situado entre Perpignan (Francia) y Roses (Cataluña), dentro del Languedoc-Roussillon francés, se encuentra la Brasserie Artisanale des Alberes, la microcervecera que elabora las Cap d’Ona. Cabe destacar que ésta fue una de las primeras micros que vieron la luz por esa zona, allá por el 1999, mucho antes que otras catalanas actuales, que han aprovechado la creciente cresta de la ola en la que nos encontramos. Actualmente elaboran 6 cervezas básicas (Blonde, Pils, Blanche, Ambrée, Spéciale y Bio) pero además poseen entre sus productos algunas estacionales (Noël, Bière de printemps, Au muscat,…), algo más difíciles de conseguir y que no aparecen ni en la propia web. Hasta ahora solamente conocía la Blonde, la Ambrée y la Spéciale, y no tengo nada que destacar de ellas ya que son correctas sin más, pero hace un tiempo pude conseguir la Bio y la Au Muscat, que las voy a comentar entre hoy y mañana.

En cuanto a la Cap d'Ona Bio (33cl, ABV 4,5%), como ya hace suponer el nombre, está elaborada con maltas de cultivo ecológico. He de decir que en un principio muchos de los productos (ya sean cervezas u otras cosas) con el apelativo “bio” o relacionados, me causan algo de rechazo porqué por desgracia muchas empresas alimentarias utilizan esa denominación para tener mayor tirada, cosa que no comparto ya que muchas veces se engaña al consumidor. Dejando “rollos marketineros” a un lado, la cerveza en sí posee un color pajizo oscuro, una ligera turbidez, espuma blanca y persistente y una carbonatación media-baja con burbujas pequeñas. En nariz destacan notas a levaduras, algo lácticas, junto con notas afrutadas y a miel. Ya en boca, la entrada es levemente carbonatada y chispeante, muy fresca, en la que destacan primeramente esas mismas notas que recuerdan a miel, así como notas florales y a fruta tropical (algo de piña y notas cítricas en general). Posee un cuerpo y un paso por boca ligero. El final es suavemente amargo pero muy ligero también. En este caso, los prejuicios “Bio” se van al traste claramente, ya que es una cerveza que se toma fácil pero que da bastante juego pese a su ligereza.
Antes de terminar quería decir que aunque algunos tratan las Cap d'Ona como catalanas (o de Catalunya Nord) realmente está en territorio francés, y como tal la he etiquetado. Aunque ya sabemos que la política da para mucho y una zona como el Rossellón más aún.

Mañana ya comentaré la Au Muscat, por no hacerlo demasiado pesado hoy.

19 abr. 2010

Sobre cervezas turbias…

La semana pasada, Max, el filósofo cervecero, comentó un artículo publicado en Directoalpaladar sobre los tipos de cervezas existentes, y se generó mucho revuelo entre los cerveceros. En ese artículo se comentaba de forma errónea, entre otras cosas, que las cervezas turbias eran un estilo, aunque por suerte después se corrigió. Esto me hizo pensar en una cerveza turbia cuya cata tenía retrasada por pura holgazanería. Se trata de la Hacker Pschorr 1417, una kellerbier, uno de los múltiples tipos de cervezas turbias que existen.

En cuanto al estilo, Kellerbier se podría traducir literalmente como cerveza de bodega (keller beer = cellar beer). Son cervezas sin filtrar con un ABV entre los 5 y los 5,5%. Según el instituto alemán de la cerveza, de dónde he sacado la mayor parte de la información, son cervezas de coloración ambarina profunda con tintes rojizos debido a la adición de maltas Munich. Las auténticas Kellerbier son muy poco carbonatadas y la explicación es que son maduradas en barricas de madera sin tapar y presentan levaduras aún activas. Éstas fermentan los azúcares y generan una carbonatación que escapa a través del agujero del tapón, de ahí la poca espuma que poseen. Originalmente se sirven a nivel local directamente de las barricas en las que maduran, pero varias marcas, para ofrecerla a un público más amplio, las embotella y las filtra ligeramente para eliminar parte de la turbidez. Además, en ocasiones se le añade carbonatación para darle un toque de efervescencia (cosa en mi opinión justificable, pero que no comparto ya que no es la misma cerveza que en origen).

Un ejemplo concreto del que os voy a hablar es la Hacker Pschorr 1417 (5,5% ABV, Vol. 50cl). En el nombre viene el año en el que se fundó la cervecera, 1417, curiosamente 99 años antes de que viera la luz la tan polémica Reinheitsgebot, la ley de pureza alemana, en 1516. En cuanto a la cerveza en sí, posee un color entre el dorado y el anaranjado, mediana turbidez y una espuma blanca abundante aunque de rápida bajada. En nariz es muy suave, aunque sugerente, con notas a cereales y afrutadas, así como unas notas ligeras de levadura. En boca presenta poca intensidad y variedad de matices, y destacan esas mismas notas afrutadas (cítricas) y un equilibrio entre el dulce de las maltas y el suave amargor de los lúpulos. Final chispeante y ligeramente amargo. Posee un cuerpo bastante ligero y un paso muy fluido por boca a pesar de la turbidez, lo que la hace bastante refrescante y apetecible para épocas calurosas como las que van llegando poco a poco.

17 abr. 2010

Entre Baltas, Baltijos y lituanos.

Hoy voy a comentaros dos ejemplares de la cervecera lituana Svyturys, la más antigua de ese país, ya que opera desde 1784. Como curiosidad, es la única cervecera en Lituania con una mujer al mando, Mrs Džuljeta Armonienė (ya cité el papel de otras mujeres, las alewives, en las cervezas británicas). Curiosidades a parte, hace un tiempo probé un par de las cervezas de Svyturys, la Ekstra y la Ekstra Draught, pero no tengo ningún recuerdo relevante de ambas. Sin embargo en este caso os vengo a hablar otras dos que me sorprendieron más: la Baltas (blanco en lituano) y la Baltijos (báltica).


La Baltas, o White Baltas, (5% ABV, 50cl), pertenece a una serie de cervezas conocida como Traditional Collection. Con esta serie se rememoran estilos abandonados en la actualidad en ese país, pero que ataño dominaban el mercado lituano. En el caso concreto de la Baltas, como ya indica su nombre, es una cerveza de trigo. Posee una turbidez media y un color entre el dorado y el anaranjado, con espuma blanca cremosa. En nariz es levemente especiada, presenta las consabidas notas a plátano y cítricas de las cervezas de trigo, además de unos leves recuerdos a brioche o a pan de leche. En boca posee un paso ligeramente untuoso, y se perciben las mismas notas que en nariz. Final con recuerdos a levaduras y un punto amarga. En conclusión, es una cerveza de sabores no demasiado intensos pero refrescante y apetecible (siempre que te gusten las weizen, evidentemente…).


En cuanto a la Baltijos Dark Red (5,8%, 50cl), es la más antigua de las que elaboran en la actualidad (desde 1964). Posee un color marrón-rojizo, muy poca turbidez, y con una espuma blanca de poca persistencia. En nariz destacan por encima de todo las maltas acarameladas así como unas notas afrutadas que recuerdan algo a madera. Ya en boca, vuelven las notas a malta tipo caramelo y afrutadas, con un final amargo poco intenso y poco duradero. La sensación es de una cerveza con bastante más cuerpo de lo que apuntan esos 5,8%. Buena cerveza.

15 abr. 2010

Dejándonos de catas por un rato...


Aunque hacer catas y prestar atención a esos todos esos pequeños y maravillosos detalles que poseen las cervezas está muy bién, de vez en cuando también apetece juntarse con los amigotes, charlar y reirse un buen rato y tomar unas cuantas cervezas sin que importe si ésta es mejor o peor. Un hurra por esos momentos!

14 abr. 2010

BB10: cerveza sarda con sapa.

Para terminar con las birras sardas de Birrificio Barley, hoy le toca el turno a BB10, una cerveza elaborada con sapa (mosto cocido) de uva Cannonau. Nos encontramos ante otro ejemplo, más claro quizás aún que las anteriores, de cómo las micros italianas quieren competir abiertamente y sin tapujos con un mercado tan asentado como el del vino. Si no es bastante evidente por el hecho de estar elaborada con uva, la cerveza viene presentada en una elegante botella de vino de 75cl, con una cápsula en la parte superior (sólo le falta el tapón de corcho) y presenta unos nada desdeñables 10º de alcohol. En la web se recomienda servirla caliente en días de invierno con canela y clavo (ya que es en las fiestas de navidad cuando sale a la venta), una receta bastante común por europa (Alemania, Austria,… donde se conoce como Glühwein, pero también en R. Checa y alrededores) para hacer frente al frío, pero utilizando vino en lugar de cerveza.

En cuanto a la cerveza en si, presenta un color marrón muy oscuro, casi opaco, con algunos reflejos cobrizos. La espuma es muy cremosa y persistente, de color ocre (casi diría que marrón). En nariz se presenta muy tostada, con leves notas a café de fondo amargo, que se acompañan otras notas a caramelo. Realmente me sugirió claramente ninguna sensación afrutada o algún tipo de recuerdo a uva. Ya en boca se percibe esa sensación afrutada y más avinada propia de una Barleywine. En primer lugar aparecen notas a fruta agria/áspera que a mi me recordaron a uva, pero también a barrica de vino, y estas dejan paso posteriormente a una pronunciada amargor, acompañadas por notas a café y tostados, además de notas a caramelo, regaliz y algunas especias. Cerveza de entrada fluida en boca pero con mucho cuerpo (no olvidemos que posee 10º, aunque la sensación tanto en nariz como en boca no es tan alcohólica como podría llegar a ser).

Desconozco si sirviéndola a una temperatura un poco más elevada se percibirían más matices o por el contrario se haría un tanto pesada de beber. En todo caso, es una cerveza para degustar sorbo a sorbo, muy poco a poco, disfrutándola en toda su expresión, ya que nos encontramos ante una cerveza distinta (nunca había probado cerveza con uvas) a la vez que corpulenta. Antes de terminar, destacar que han sacado una versión algo distinta a esta, a la que han llamado como BB10Evò.

Como ya dije en el primer comentario, desconozco cual es la realidad del mercado cervecero italiano, pero si elaboran cervezas de tanta calidad como todas estas Barley que he ido comentando, alguna otra cosita interesante más debe de haber por las tierras de la pasta y los helados.

Aquí están todas las entradas a las demás Barley que he ido comentando: Zàgara, Friska y Sella del Diavolo, Macca Meda y Toccadibò.

12 abr. 2010

Continuando por Cerdeña…

Penúltima entrada de las Barley sardas, y en este caso nos encontramos con cervezas algo más subiditas de alcohol que las anteriores: Macca Meda y Toccadibò.


La Macca Meda, “muy loca” en sardo, posee unos nada despreciables 7,8% ABV y se presenta como todas las anteriores en una hermosa botella de 37,5cl. En cuanto al aspecto es una cerveza color marrón amelado, con elevada turbidez y carbonatación, sin depósitos en el fondo. Espuma beige cremosa y persistente. En nariz entra muy fresca con notas afrutadas levemente cítricas acompañadas por otras notas a lúpulos picantes. Según su web posee lúpulos First Gold, provenientes de Reino Unido pero cultivados en la región belga de Poperinge. Ya en boca, entrada muy cremosa y carbonatada, con un amargor potente que poco a poco va siendo contrarestado en parte por notas afrutadas y especiadas. Ciertos recuerdos a madera. Final picante a la vez que seco y áspero. En conclusión, una cerveza con un buen toque amargo y con cuerpo que aunque se toma relativamente bien, vale la pena degustarla poco a poco para disfrutar de todos sus matices.


Subiendo un poco el ABV, concretamente a 8,4%, nos encontramos con la Toccadibò. En este caso posee un color marrón con refrejos anaranjados, también es turbia y posee una espuma blanca cremosa y persistente. En nariz, predomina una sensación levemente alcohólica junto a notas afrutadas y de lúpulos herbales. Ya en boca, entrada menos carbonatada que sus hermanas. Posee un cuerpo elevado, ligeramente alcohólico y destaca por encima de todo la sensación amarga elevada pero controlada. Notas puntuales picantes, especiadas y cítricas. Pese a ser una cerveza muy equilibrada, la impresión general es menos positiva que en sus hermanas, ya que me esperaba algo más debido a su alcohol y cuerpo (algo más expresiva).

En una próxima entrada voy a publicar la última de las Barley que he probado, la BB10, premiada con numerosos galardones en el país transalpino.

9 abr. 2010

Friska y Diavolo: birras por Cerdeña.

Continuando con la cata de la Birrificio Barley, y aprovechando las mañanas soleadas que nos están tocando estos días por Valencia (ya iba siendo hora…que a mi el mal tiempo continuado me pone de mal humor), hoy le toca el turno a Friska (no se a vosotros pero a mi me parece un nombre de perra…) y la Sella del Diavolo (con un nombre algo más tétrico).


En cuanto a la Friska, es una cerveza inspirada en las Witbier belgas (no hay más que ver el vaso dibujado en la etiqueta) pero pretende mostrar un mayor cuerpo que estas, aunque tiene 5% ABV. En aspecto, presenta un color amarillo pajizo, muy turbio, con algunos depósitos en el fondo. Espuma blanca, cremosa y bastante persistente. Ya en nariz, posee las típicas notas afrutadas de una witbier (quizás algo menos cítricas) y especiadas. Además presenta ligeros recuerdos a levadura así como levemente ácidos. En boca, entrada cremosa ayudada por la fina carbonatación. Rápidamente aparecen esas notas afrutadas (ácidas y cítricas que me recordaron a mango y en menor medida a limón) que se van haciendo más intensas poco a poco. Además existen unas notas dulzonas bastante ameladas que le aportan cuerpo, junto con esas otras notas especiadas y a la vez algo picantes. Fluida y refrescante en boca pero también expresiva y equilibrada. Como las blanche belgas, muy recomendable para esos momentos en que la sed empieza a apretar y un buen trago es necesario para apagarla.


La Sella del Diavolo (silla del Diablo) hace referencia a una formación rocosa de la costa de Cerdeña, con una forma muy característicae y unas playas alrededor de escándalo (google es la poca esperanza que tenemos algunos de ver esos paisajes…). Posee 6,5% ABV y está presentada en la misma botella elegante de 37,5cl que la Friska. En cuanto a la cerveza posee un color marron con reflejos anaranjado-rojizos, y elevada turbidez. Espuma beige, muy densa y persistente, y carbonatación media. En nariz destacan mucho las notas a caramelo y a fruta madura, y en el fondo presenta notas ligeramente herbales. Ya en boca, entrada cremosa (con carbonatación abundante) algo dulzona y más adelante aparecen notas a tostados. Final amargo y seco persistente con notas levemente picantes y especiadas. Muy buena cerveza, con cuerpo y cremosa, pero al mismo tiempo refrescante.

7 abr. 2010

Barley, microcervecería artesanal italiana (I).

Hace unos meses vi una entrevista que una televisión le hacía a un elaborador de una micro (creo recordar que fue a alguien de CCM pero tampoco estoy seguro) y se comentaba que las cervezas artesanales catalanas estaban siguiendo un proceso similar al que habían tenido las micros italianas unos años antes. Por aquel entonces me extrañó mucho ya que almenos por aquí se encuentran muy pocas cosas italianas fuera de las típicas industriales Nastro Azzurro, Peroni o Birra Moreti. Un tiempo después, un amigo me habló muy bien de las Baladin, y según él se trataba de muy buenas cervezas (además he leído algunas referencias positivas desde ese día pero por desgracia hasta el momento aún no he podido probar ninguna). Hace poco, gracias a las chicas de 2d2dspuma pude por fin conseguir unas artesanales italianas, en este caso elaboradas por Birrificio Barley. Se trata de una micro situada en la isla de Cerdeña que elabora almenos 6 cervezas (he visto recientemente en su web alguna más), unas más curiosas que otras, con múltiples reconocimientos dentro y fuera de Italia. A lo largo de las próximas entradas os iré comentando las impresiones que me han dejado.

Hoy es el turno de la Zàgara (flor en italiano), una cerveza de 5,1% ABV, con cuidada presentación en botella de 37,5cl. Tiene la particularidad de estar elaborada con miel de naranja y especias. Posee un color anaranjado turbio sin depósitos aparentes en el fondo, y una espuma blanca, cremosa y persistente. En nariz es compleja y profunda, posee notas muy marcadas a miel, otras notas florales y cítricas muy sugerentes y algunos puntos picantes. En boca posee una entrada fluida, algo especiada, y posee esas notas florales más fáciles de identificar (azahar). Sensación amarga que poco a poco se va desarrollando hasta dejar un final algo más marcado, seco y refrescante. Para mi se trata de una muy buena cerveza ya que ninguna nota es demasiado excesiva sinó todo lo contrario. Es más, las notas a miel podrían haber sido mucho más intensas o empalagosas y haber oscurecido al resto de notas y por suerte nada de esto ocurre en este caso, lo que hace de la Zàgara una cerveza muy equilibrada, fácil de tomar a la par que refrescante.

4 abr. 2010

Sólo de lagers no vive la República Checa…

Cuando hablamos de cervezas de baja fermentación, es raro no pensar rápidamente en la República Checa. Pero al mismo tiempo, es bien cierto que fuera de esas tierras es tarea árdua encontrar algo que no sea Pilsner Urquell, Staropramen o Budejovicky, por citar algunas. Últimamente, quizás por la repercusión del filósofo Max, parece que van apareciendo por aquí otras marcas menos conocidas como Herold, Svijany, Primator… aunque son muy pocas aún por desgracia. Hace poco conseguí dos Zeliv (Gottschalk y Siard Falco), unas cervezas con etiqueta poco rimbombante (siendo coleccionista es algo que me influye desgraciadamente en muchas ocasiones) pero que rápidamente llamaron mi atención al saber que eran de fermentación alta, ya que hasta el momento nunca había podido tener ninguna checa similar entre manos (ni sabía que existía algo fuera de las lager...).


Dado que tenéis los comentarios en los que se habla de la fábrica, las cervezas y alguna curiosidad más en el blog de Max, así como una reseña muy similar a la mía de la Gottschalk en el blog de Pepe, me voy a limitar a comentar brevemente esta última y añadir algunas diferencias que he encontrado, además de hablar de la Siard Falco.

En primer lugar, en cuanto a la Gottschalk, decir que me extrañó mucho el hecho de que no tuviera casi carbonatación (espuma inexistente y en boca totalmente carente de gas). En nariz, además de notas marcadas a cereza (se supone que ésta no está macerada con cereza sinó que es la Siard Falco) y a uva, encontré notas a plátano frito (supongo que esas son las notas a fruta asada a las que se refiere Max). Además percibí ciertas notas afrutadas que me recordaron a madera (desconozco si posee algun tiempo en barrica, pero esa es la sensación que me dio). Entra muy ligera, nada empalagosa. Seguro que con esa carbonatación que le falta sería una muy buena cerveza de sesión.

En cuanto a la Siard Falco, es extraño porqué me pareció muy pero que muy similar a la Gottschalk. En este caso si poseía carbonatación. Color marrón traslúcido con tonos rubíes y espuma ocre ligeramente cremosa. Es una cerveza con guindas pero para mi gusto le falta potencia de esta fruta, quizás porque me gustan las cervezas de fruta muy marcadas (no empalagosas, quede claro). En nariz es muy similar a la Gottschalk, quitándole esas notas asadas y sigue la misma línea de frutos rojos delicados. En boca aparte de la carbonatación, que le da un punto refrescante, tiene un punto amargo suave pero necesario. Posee menor intensidad que la Gottschalk y menos notas afrutadas (a pesar que se supone que ésta es la macerada con guindas). Final suavemente áspero.


Sensación general algo curiosa ya que no había probado cervezas similares antes. En cuanto a la Gottschalk creo que le faltaba carbonatación (directamente no tenía en mi caso), por lo que no puedo ser objetivo y hacer un comentario en condiciones. De la Siard Falco, me esperaba sinceramente más, ya que me gustan mucho las cervezas de frutas y más aún las de cereza. Es verdad que no es nada empalagosa ni excesivamente dulce (cosa que para mi es imprescindible ya que no me gustan esas cervezas más cercanas a los refrescos edulcorados) cosaque se se agradece) .