El pasado sábado 21, sin más planning que “Pau he visto que están haciendo una fiesta de la cerveza en Alicante. ¿Nos vamos?”, nos subimos en el coche y nos fuimos para allá.

Realmente no teníamos ni idea de lo que se iba a cocer por allí (a pesar de que era la 2ª edición...), y siendo un poco honestos, la verdad que no nos pareció un evento muy sugerente así de buenas a primeras, dado que el cartel del evento (que es lo único que conocíamos de antemano) era un tanto “peculiar”… Eso de “La Fiesta de la Cerveza. Oktoberfest España”… mmmmm, interesante... Un evento dirigido a toda España y me entero de él cuando ya lleva 2 días en marcha… ¡Organización y publicidad ante todo! Otra cosa que me gustó bastante fue lo de "Agostenfest"… Oh, no! Disculpad el despiste… Oktoberfest, pero en pleno agosto, bajo los sofocantes 35ºC (a la sombra) alicantinos… Pensé de buenas a primeras: “El nombre debe de ser para que alguien se acerque aunque no sepa ni lo que significa. Total como suena a extranjero, seguro que alguien se apunta”. Y la frase en rojo de “Máxima diversión”… Bueno mejor me callo… Y es que, a pesar de todo (incluido el nada tópico cartel con una mujer bávara ataviada con su dirndl), decidimos que podíamos intentar sumergirnos en ese evento. Total, a una mala siempre podríamos visitar la joya de la corona… Si, el supermegaespacio de la Volvo Ocean’s Race… ahora que parece que todos los valencianos sabemos de náutica más que ninguno en el mundo…
Ya en Alicante nos dirigimos a la zona Volvo (si es que no nos íbamos a ir sin “disfrutar” de tal joya…), ya que allí se encontraba el recinto en el que se celebraba el evento cervecero. Tras una rápida vuelta (la elevada humedad y un sol abrasador no daban para explayarse mucho con el paseo) por las escasas paraditas, nos refugiamos bajo la carpa más grande. Mucho extranjero europeo (el color del pelo, como el algodón, no engaña…) y unos peculiares camareros alicantinos disfrazados de alemanes conformaban el cartel. Unas maß (1L) de Bayreuther Dunkel y de Maisel’s Weisse muy refrescantes fueron el alivio líquido (con unos precios algo menos aliviantes… 8€ la jarra… ehem).
Tras ver como se iba llenando el recinto poco a poco, y después de conseguir soportar el viento que parecía salido de un horno, decidimos tomar algo de comer: unos típicos pepinillos (sin el “illos”) rellenos de atún, anchoa o boquerón y un plato por lo visto tradicional en Munich de queso emmental aderezado con pimienta y sal. Sencillo pero apetecible. Aquí vino la segunda ronda de cervezas, en este caso monotemática con Maisel’s (seguíamos resistiéndonos a las Veltins Pils, organizadores del evento).
Aquello siguió animándose y tras un concurso (del que me guardo la opinión) para ver quien era el más rápido (o el más chulo) tragándose una maß, empezó a sonar un conjunto de música bávara en directo. Quizás tanto calor (o tanta cerveza) nos lanzó a pedir un codillo y otra ronda. A más de uno le pareceremos unos locos, con 30 y pico grados a la sombra y pedir un codillo, pero una vez puestos, con la musiquita de fondo y con la vocal del grupo danzando con su pandereta para arriba y para abajo… Pues que queréis que os diga… Para adentro que se fue el codillo!!! Y un par de salchichas (Bratwurst y Thuringer)! Eso si que es tener moral…
Tras el reposo consabido y alguna que otra cerveza de más, nos volvimos para el coche, pero no precisamente para irnos a casa…
To be continued…
To be continued…