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18 jul 2012

XVI Feria Cerveza Cullera: nuestra experiencia.

Tras anunciaros la 16ª Feria de la Cerveza de Cullera hace más o menos una semana, hoy os vamos a comentar por encima (se intentará…) qué tal nos fue allí.


Sin duda alguna en la actualidad no es lo más común encontrarse una feria de cervezas en la que no haya alguna elaboradora “artesana” detrás (copias burdas – con perdón - a lo pseudo-oktoberfest no cuentan…). Así que poder disfrutar de casi una treintena de cervezas alemanas en botella y otras 10 en barril es algo que solo por el hecho de romper con la norma ya me gusta y sin duda firmaría por tenerlo dos o tres veces a lo largo del año.

Como sería muy largo y tedioso tanto para vosotros como para mí comentar cada una de las cervezas probadas a lo largo de los diferentes días que nos acercamos por allí, simplemente os voy a dejar los nombres de las diferentes referencias que había y algunas fotos de las que probamos, dejando para el final los nombres de las que más nos gustaron.

Sobre estas líneas, uno de los barriles, Dom Kölsch, que me quedé con las ganas de probar. Además había también en barril Rhenania Alt, Schneider Original, Schneider Aventinus, Krombacher…

En botella tenían Schlenkerla Märzen, un par de kellerbier (Mönchshof y Schlappeseppel), varias “trigueñas” (Schöfferhofer Hefeweizen, Oettinger Dunkles Hefeweizen y Schneider TAP2 Kristall), una alt (Hannen) y una kölsch (Früh), la doppelbock Hirschbräu Doppelhirsch, un amplio surtido de pils/export/helles (Binding Römer Pils, Ur-Krostitzer Pils, Lübzer Urkraft, Einbecker Urbock Hell, Andechs Spezial Hell, Licher Export, Jacobinus Classic, Apoldaer Glocken-hell, Löwenbräu original), una dunkel (Bergbräu Altstadt Dunkel), y varias curiosidades como Laustitzer Porter, Bosch Braunbier y Mönchshof Landbier. Además, también había varias de esas mezclas que nunca se muy bien como definir (Sternburg Diesel, Oettinger Bier Cola y Schöfferhofer Hefeweizen con pomelo), alguna representante sin gluten (Lammsbräu) y algún refresco de malta. Vamos, que había para probar y no terminartelas…

 Arriba, algunas de las diferentes botellas que fueron rotando a lo largo de los diferentes días.

En cuanto a los precios de las cervezas oscilaban entre 1 ticket (1,80€) y 2 tickets (3,60€), y tenías que comprar/alquilar una jarra de 50cl que valía 3€ (te devolvían el dinero si la retornabas). Los precios para las referencias en barril eran bastante baratos (50cl a 1,80€ no está mal) pero para las botellas para mi gusto estaban un tanto subidos (3,60€ para ejemplares que en su mayoría puede que no sean muy comunes en nuestro mercado pero que en algunos casos concretos sí se pueden conseguir en varias tiendas físicas/online por bastante menos). Pero bueno, en el fondo tampoco están nada alejados de lo que te cobran en cualquier bar medianamente especializado en cervezas.

 Ante la duda, una dunkleweizen nunca falla...

Además de cerveza había una carta correcta de comida, con salchichas, codillos y demás tipicidades germanas, aunque he de reconocer que por precios y calidad, en mis últimas visitas a ferias de este estilo no me suelo dejar ni un euro en lo que respecta a comida.

No se en qué diantres de estilo la metería, pero la verdad es que esta Apoldaer Glocken Hell se dejaba tomar muy bien.

Obviando que no tomamos la Schlenkerla Märzen ya que intento tener siempre alguna en casa, las que más nos gustaron fueron curiosamente las dos de la misma marca Mönchshof (de la cervecera Kulmbacher): la Kellerbier, una cerveza muy recomendable para esta época, con un marcado carácter cereal, ligera y de entrada fácil, muy refrescante; y la Landbier, un “estilo” (si se puede llamar así) cuyas representantes hasta el momento siempre se me habían quedado algo cortas pero esta vez gracias a su predominante toque cítrico, muy equilibrada y redonda y con una carbonatación muy bien integrada me dejó más que satisfecho.


 Arriba la Mönchshof Kellerbier. Abajo una curiosa braunbier, un estilo bastante raro de ver por aquí, y la Mönchshof Landbier.

 

Y ahora voy a romper con esa norma autoimpuesta de no hablar mal de una cerveza. Pero es la cerveza que menos me gustó en la feria (y en lo que va de año…) y no quisiera que en caso de que os toparais con ella pasarais por el mismo mal trago que yo. Se trata de la Lausitzer Schwarzes Porter, un mejunje exageradamente dulzón, literalmente un jarabe acaramelado descompensado, lejísimos de lo que entiendo por Porter sea cual sea su origen. Aún siento escalofríos al pensar en ella… :S

No me gusta señalar, pero...


Y esto es todo. Sin duda las sensaciones generales que nos quedaron fueron más que positivas pese a encontrar una gran mayoría de cervezas de macros al uso. Pero como decía al principio, no es nada habitual encontrarte ferias de este calibre por estos lares ya que por desgracia todo lo que suele unir cerveza y Alemania suele ser más bien un negocio en el que nuestra querida espumosa está de mera invitada y a veces ni eso. Ya estamos esperando la edición del año que viene!

11 jul 2012

XVI Feria de la Cerveza de Cullera.

Tengo que reconocer que hasta hace poco solía acercarme de tanto en tanto por alguna de esas pseudo-oktoberfest puestas fuera de fecha, pero al ir encontrando una y otra vez siempre las dos o tres mismas referencias de cerveza a precios escandalosamente altos entre otras muchas razones que harían de esto un post interminable, terminé por aborrecerlas.

La cuestión es que el año pasado por estas mismas fechas fuimos por primera vez (a pesar de que era su 15ª edición) a una de estas ferias en la turística población de Cullera pensando que nos encontraríamos otro ejemplo más que añadir a la lista de mejornopierdaseltiempo, pero la verdad es que nos topamos con una gratísima sorpresa. Sin encontrar un edén, al menos si hallamos varias y muy interesantes referencias (en este enlace podéis ver nuestra reseña).

Así que si este año os viene bien y queréis comprobarlo por vosotros mismos, desde ayer día 10 hasta el domingo 15 de julio, todos los días a partir de las 21h tenéis cita en el Parque San Antonio de Cullera. Un listado de más de 50 referencias en cerveza vuelven a ser las principales credenciales de esta 16ª Feria de Cerveza de Cullera. A los que no podais, en este blog os dejaremos nuestras impresiones.


¡Ein Prosit!

18 jul 2011

Alemania muy cerquita de casa.

Como ya adelantamos por aquí, durante la semana pasada tuvo lugar la XV Feria de la Cerveza de Cullera. Al no haber podido asistir en pasadas ediciones no sabíamos con que nos podríamos topar, pero una ligera intuición apuntaba a que sería diferente a otras ferias alemanas, pseudo-oktoberfest veraniegos y demás por el estilo, pero repito que no pasaba de una pura intuición. El hecho de que no hubiera anuncios de Paulaner u otras habituales en el cartel apoyaba dicho presentimiento.


Llegamos a Cullera un poco antes de que abrieran las puertas del Parque San Antonio, donde tenía lugar el evento y quedamos gratamente sorprendidos al ver que había mucha más gente aguardando la apertura de puertas de la que en un principio imaginábamos. Esperando con ansia desde la barrera, pudimos vislumbrar una pequeña caseta con letreros de Schneider, cosa que nos alegró y mucho (nos encantan todas las cervezas de esta cervecera bávara), además de algunos tiradores y varias telas anunciando marcas germanas típicas como Brinkhoff’s y Krombacher.

A las 21h. por fin abrieron las puertas y rápidamente nos fuimos a dar la típica ronda de reconocimiento. El recinto no era precisamente grande, con las típicas banquetas y mesas de madera en el centro, un par de pequeñas carpas con tiradores de cerveza, una caseta donde se podían comprar las cervezas en botella, un puesto de comida y un par de sitios donde hacerse con los tickets necesarios para poder pedir la comida y la bebida.

Las consumiciones funcionaban con el típico sistema de tickets. Cada uno costaba 1,60€, y para probar las diferentes cervezas hacían falta 2 o 3 tickets (3,20€ o 4,80€) para las cervezas en barril (50cl) o en botella respectivamente. En cuanto a comida, los tickets necesarios iban de los 2-4 para las salchichas (rojas, bratwurst, nuremberg o currywurst), rösti, puré de patata, chucrut, etc., hasta los 7 tickets de otros platos más contundentes como el codillo, costillas de cerdo a la cerveza o el jamón asado. Pese a no estar hablando de precios precisamente baratos, siguen siendo más reducidos que en otros eventos similares a los que hemos podido asistir, en los que lo normal es que te metan de 6 a 10€ por cada jarra de cerveza.

En cuanto a las cervezas disponibles en barril tenían Schneider weisse, Gilden Kölsch, Henninger pils, Rhenania Alt, Gerstel non-alcoholic, entre otras… ¡ah! Y una belga infiltrada, Te Deum tostada.


La oferta en botella se alejaba (al menos en un principio) de ese tan soñado número de 50 cervezas que se anunciaba en la web oficial, pero dado que varias de ellas no las conocíamos tampoco nos importó mucho. Nos encontramos con Kapuziner Weissbier así como Kristall-weizen, Augustiner Helles y Weissbier, Hacker-Pschorr Kellerbier, Schlenkerla Weizen así como Märzen, Rothaus Tannen Zäpfle, Sion Kölsch, Ureich Lager, Neuzeller Schwarz Abt, Kloster Scheyern Doppelbock, Thurn und Taxis Roggen, Klosterbräu Bamberger Schwärzla, Freiberger Pils, y algunas más que no apunté.


Para empezar a calentar elegimos Gilden Kölsch de barril, ligera, floral, con la justa carbonatación y muy refrescante, y Rhenania Alt, tostada, acaramelada y con un punto lupulado más que interesante que me gustó bastante. Ambas de trago fácil.

Aquí arriba las dos cervezas de barril con la jarra conmemorativa del evento.

Tras estas dos, que con las plácidas temperaturas no tardaron en caer, pedimos una Kloster Scheyern Doppelbock, una doppelbock sabrosa y sorprendentemente fácil de tomar, y Augustiner Weissbier, en mi opinión correcta pero poco más en comparación con otras weiss bávaras. Para acompañar pedimos un par de salchichas y unas raciones de chucrut y de puré, todo un clásico.


Al acercarnos de nuevo a escoger más cervezas nos topamos con varias y muy gratas sorpresas ya que a las anteriormente citadas, misteriosamente se le habían añadido 3 o 4 nuevas, entre las cuales relucía muy por encima una Ayinger Celebrator (sin que sirva más que de apunte, en Ratebeer la sitúan como la mejor cerveza alemana por delante de otra grande, Schneider Aventinus). Hablando con la amable señorita rubia (para no desentonar con el ambiente alemán…) me comentó que había otras muchas cervezas que irían apareciendo a lo largo de los días en que se celebraba la feria, así que lo de las 50 cervezas por lo visto no era un farol.


Ya de vuelta a las mesas, nos plantamos ante esa joyita de Ayinger que llevaba bastante tiempo esperando probar. Dentro del inmejorable aspecto exterior se encontraba un elixir que sin ningún tipo de dudas sería lo mejor de la noche, muy equilibrada, con mucha fruta, sobretodo pasas, dulzona, pero nada empalagosa y con la carbonatación nada excesiva. Además de ésta, pedimos Ayinger Jahrhundert, una Helles muy refrescante, con la inconfundible marca del lúpulo alemán y bastante cítrica. Realmente apetecible. También nos gustó mucho.

Las siguientes en caer fueron Neuzelle Schwarzer Abt, que fue con diferencia la que menos éxito tuvo, algo aguada y con unos toques torrefactos un tanto raros que no convencieron a nadie. La otra, Thurn und Taxis Roggen, una auténtica sorpresa, ya que sin esperar mucho de ella nos topamos con una cerveza sin filtrar sorprendentemente afrutada, con los típicos toques de una weizen acompañados por notas muy agradables de bizcocho. Redonda, muy sabrosa y de trago fácil.


Con la cartera medio vacía, ya que ni de lejos esperábamos encontrarnos con tantas cosas interesantes, y entonando las pegadizas y arquetípicas cancioncillas presentes en todas las fiestas teutonas (ya sabéis, Ein Prosit y compañía…), nos pedimos la última ronda de la noche, como no podía ser de otro modo, unas maß de Schneider Weisse, una cerveza de trigo que nunca falla.

El año que viene sin duda esperamos volver ya que las expectativas quedaron cumplidas con creces. Desde aquí queremos dar la enhorabuena a Cullera y a toda la organización de la Feria, impecables. Para que no se diga que todas las fiestas alemanas están curtidas por el mismo patrón. Bueno, por poner un pequeño pero, la musiquilla pachanguero-latina que alternó con un grupo bávaro de música tradicional germana durante toda la noche (pero esto ya es algo personal…).

11 jul 2011

XV Feria de la cerveza Cullera.

Es llegar la segunda semana de julio y vuelve otro año más, y van 15 ediciones, la Feria de la Cerveza de Cullera. Ya hace 3 años que queríamos ir pero siempre salía algún imprevisto. Pero al fin este año la podemos visitar.


Para quienes no conozcan Cullera, se trata de una urbe eminentemente turística situada a medio camino entre Valencia y Gandia, en plena costa del Azahar, la cual se nutre, como tantas otras ciudades costeras valencianas, de inmigrantes europeos, que en este caso son principalmente alemanes.

Probablemente a más de uno toda fiesta veraniega relacionada con nuestra bien amada espumosa le suene a otro pseudo-Oktoberfest fuera de fecha que lo único que pretende es sacarle la guita al incauto turista sin prestar mucha atención ni a la cerveza ni a la comida que la acompaña. Eventos frecuentemente organizados por Paulaner o como mucho por alguna otra marca bávara conocida. Pero no. Esta no es una fiesta más del montón. El hecho de que lleven 15 ediciones a sus espaldas debería decirnos algo a su favor.

Desde 1998 (ahora hace 13 años), Cullera está hermanada con Jever, una población situada en la Baja Sajonia (Alemania), cuyo nombre seguramente os suene por la famosa pils de botella verde.

Debido a este vínculo nace esta Feria de la Cerveza. Pese a que en el fondo no son tan diferentes, se quieren alejar de los tan ultrajados pseudo-Oktoberfest, Fiestas de la Cerveza y demás organizados por aquellos que no ven más que el brillo del euro…

Esta, la 15ª, vuelve a tener más de 50 tipos de cerveza en barril y botella, y para acompañar dispondremos de comida típica como Eisbein (codillos) y salchichas Bratwurst, Nüremberger, además de postres como el Apfelstrudel con helado de vainilla… Además, y como es habitual en este tipo de eventos, no podían faltar las actuaciones musicales tanto de grupos alemanes como españoles (esto si es una novedad…).

Desde mañana día 12 hasta el 17 de julio, en pleno Parque de San Antonio, en la playa del mismo nombre, aquellos que queráis podréis disfrutar de este evento. El horario será todos los días de las 21h hasta la 1 de la madrugada, a excepción de mañana día 12, que será desde las 22h hasta la 1.

A quienes no podáis ir, desde aquí os comentaremos nuestra experiencia.

¡Ein prosit!

La información la hemos sacado de este enlace.