Ya
estamos a lunes y atrás ha quedado un fin de semana muy interesante a nivel
cervecero en el que por tierras alicantinas pudimos disfrutar del Birra Segura, la primera feria de
cerveza artesana en Sant Joan d’Alacant. Como suele ser habitual tras los
festivales, hoy es momento de nuestra crónica particular, aunque esta vez con
una pequeña diferencia, y es que como ni tengo el tiempo ni tampoco la memoria
para detallar punto por punto todos los numerosos y buenos momentos vividos, ni
tampoco quiero aburriros con los entresijos que se mascan al estar tras la
organización de un evento cómo este, intentaré que el post sea una especie de
batiburrillo de recuerdos mezclados con fotos, intentando que la concisión no
se vea excesivamente atropellada, y destacando lo que más nos sorprendió en lo
positivo así cómo también en lo menos positivo.
Cerveceras asistentes.
Salvando
una furtiva caña de Yakka a las 9 de la mañana, realmente abrimos la lata con Raimon Cooper y sus Illice Augusta de barril. Una suave
Wheat Honey Ale con 6,5% de alcohol, hecha con miel de limonero, y más aún la
Black Treacle, una “Jamaican Ale” hecha con melaza y pimienta de Jamaica entre
otros ingredientes, muy curiosa hasta el punto de no dejar indiferente a nadie,
nos dieron buena idea del proyecto que quiere llevar a cabo este espigado y
agradable ilicitano. Afirmo sin temor a equivocarme que dará mucho que hablar,
y para bien, en un futuro muy próximo. Eso sí, no solo los coleccionistas
ansiamos ya las correspondientes versiones en botella.


Al
lado suyo estaba el stand de Eduardo,
de Cervezas Sacristán, un proyecto
que lleva en marcha algo más de un año y a pesar de ello ya produce 500 litros
por batch. Por el momento cuenta únicamente con una sola cerveza, una Amber Ale
suave y agradable, con marcados recuerdos a fruta cítrica, dulzona y algo de
caramelo pero no por ello empalagosa, y con una presentación bastante cuidada que
no pasa desapercibida. Además nos contó que lleva entre manos un proyecto
llamado TheBrewLab con el que
pretende crear una sinergia orientada a compartir conocimientos, ayudarse entre
cerveceros y obtener mejores condiciones a la hora de comprar insumos y vender
sus productos. Así, ofrece sus instalaciones para todos aquellos cerveceros que
no posean una fábrica o ésta sea de una producción pequeña, ya que posee toda
la maquinaria para elaborar, desde una planta con 500L/batch, molino, línea de
embotellado… Esperemos que vaya adelante este interesante proyecto.


Otra
gente cuyas cervezas no conocíamos, más allá de su anterior elaboración en Tyris,
era Icue, una microcervecera de
Cartagena (Murcia). El cambio de etiqueta (a mejor, según coincidimos muchos)
nos hizo sospechar que algo había cambiado también en el interior de las
botellas. Por un lado, una Pale ale de barril con un hop-back de Cascade
bastante sugerente, y por otro, una Weizen arquetípica pero sin ningún tipo de notas
disonantes, nos dieron una buena sorpresa. Así que nos alegramos enormemente de
que Juanan y Diego hayan decidido
emprender el negocio por ellos mismos sin el amparo de otra micro detrás.


Otra
de las cerveceras asistentes fue Xàbiga,
cuyo nombre nos transporta rápidamente hasta la bonita población costera de
Xàbia, en la Marina Alta. Su única cerveza era una Amber Ale con 30 IBUs, refrescante
gracias a un agradable pero marcado toque a lúpulo compensado a su vez con una
base acaramelada y ligeramente frutal. Muy rica. Por el momento no tienen
instalaciones propias pero confiemos en que el nutrido grupo que está detrás (Javi, Paco, Toni, Rubén y Tano)
terminen por decidirse a ello.
También
tuvimos el placer de reencontrarnos con Toni,
de Cervesa Spigha, que si bien no
trajo consigo ninguna novedad, si pudimos reprobar su rica y marcadamente lupulada
Na Valora de barril, una cerveza que nunca me canso de tomar. Además, la pareja
alcoiana está trabajando en varios proyectos interesantes de los que más pronto
que tarde supongo que nos informarán. Enhorabona companys i a seguir així!
Arriba, Toni haciendo trabajar al tirador. Abajo, una de las mejores birras valencianas
sin ningún tipo de dudas.
Sin
abandonar la franja mediterránea bajamos hasta Almería para reencontrarnos nuevamente
con el amigo Claudio, el argentino
parlanchín venido del desierto almeriense y que ya dio tanto que hablar en
Benissa, aunque en esta ocasión acompañado por su familia. De sus Far West únicamente tuvimos ocasión de
probar su versión de kölsch (o keutebier), con un claro protagonismo del trigo,
que según pude leer hace poco en el blog del amigo Jorge, por lo visto
así eran en sus orígenes. Una cerveza sin duda muy bien rematada y que nos
convenció plenamente.


Antes
de adentrarnos en la ancha y fría Castilla, llega el turno de hablar de Cervezas Yakka, gente de Murcia que
también tuvimos el placer de conocer en Benissa, y que además se trajeron
consigo las elaboraciones de dos cerveceras más de su tierra: Gamus y Molino del Río. Detrás de Yakka están Siul y J. David, pareja encantadora y extrovertida como pocas, que nos
aportaron varias y jugosas novedades respecto a Benissa. La primera, su Winter
Wood Ale, una cerveza navideña macerada con madera de almendro empapada a su
vez con ron, además de contener anís estrellado y clavo. Una muy curiosa y
agradable sorpresa. La segunda, Oso Lager, como bien reza el nombre, es una
lager tostada con 6% ABV y con un dry-hopping hecho con Saaz, corteza de
naranja y flor de azahar. Estos chicos de El Pinoso no dejan de sorprendernos cada
día y para bien.



Y
es hora de acercarnos hasta Toledo, desde donde vinieron juntos Yria-Guinea Pigs así cómo El Oso y El Cuervo. Los primeros,
capitaneados por Ani y Ernesto
también se apuntaron a Benissa y traían consigo varias botellas que distribuyen
por la zona centro (Domus, Dougall’s, Milana…) entre las que destacaría la
Domus Greco (aunque su elevado precio nos echó para atrás) y unas
sorprendentemente baratas Domus Europa (y es que pasar de los 8€ que costaban las
botellas de 66cl a 2€ las de 33cl es un cambio como muy agradable). Además nos
encontramos con una novedad de la que prácticamente no habíamos escuchado nada,
Dougall’s Winter, y que no dudamos en comprar. En barril traían una versión modificada
de su rica Guinea Flow, aunque personalmente, y como ya le comenté a Ernesto,
me quedo con la anterior versión por ser más espectacular en cuanto al lúpulo.
También traían consigo su Golden Ale, Yria, que nunca defrauda.

Al
lado de la gente de Yria-Guinea Pigs, como comentaba, estaban los también
toledanos El Oso y El Cuervo, encarnados
en Isi y Julián, cerveceros que empezaron hace menos de un año y aún así se
llevaron numerosos elogios por sus elaboraciones. Trajeron consigo Oso Negro de
barril, una Imperial Stout con 7,5% de alcohol muy distinta a los cánones
yankies que nos saturan últimamente por el mercado, absolutamente espectacular,
torrefacta, con recuerdos a melaza, regaliz, chocolate, una textura cremosa muy
agradable, un posgusto muy largo… ¡Sin palabras! También se trajeron Vendetta,
una red ale de 6% ABV muy maltosa, con notas afrutadas y levemente acaramelada,
muy agradable y fácil de tomar. Estos tíos son la repera y además hacen unas
birras increíbles son muy majos. Personalmente una de las más gratas sorpresas
del festival.
A pesar de compartir con vosotros varios y
muy agradables momentos, ahora me doy cuenta que no os saqué una foto a los dos juntos…
Abajo, las botellas y Oso Negro.
A
parte de las cerveceras, también hubo dos stands relacionados con nuestra
querida espumosa. El primero de ellos a cargo de los encantadores Aine y Jota, cabezas pensantes y
actuantes de Biirkonnen, la tienda online de la que os hablamos hace nada por el blog, y en cuyo stand
también tuve el placer de conocer al buenazo de José María. Precios muy
ajustados y sobretodo una cuidada selección de cervezas internacionales
(BrewDog, Lervig, Struise, Haandbryggeriet, De Dolle, Weihenstephan…), además
de muy buen rollo, es lo que ofrecían.
Chicos, ¿cómo me traeis esas birras tan ricas y me dejais esa nevera para la foto? ;). Abajo, no sólo de artesanas locales vive el hombre...
El
segundo stand fue el de Javier Castillo,
con la Guia de Cervezas Artesanas
Españolas. Vendía la guía junto con tres cervezas de navidad (Torquemada,
Bresañ y La Virgen) por 24€.
Puntos positivos.
Tras
comentar muy por encima lo que dieron de si las cerveceras asistentes, a
continuación os dejo algunas de las impresiones de lo que nos pareció la feria.
-
Como siempre, a parte de la cerveza, lo mejor en las ferias es conocer y disfrutar de la gente.
Además, si como en este caso, formas
parte de un equipo con tantas ganas
de montar un evento cervecero en condiciones, el gozo es mayor.
-
Poder probar cervezas interesantes tanto
de las micros asistentes como de una buena selección internacional siempre
es una gozada, pero si además las cerveceras asistentes son de Almería, Toledo,
Murcia… que de normal no podemos encontrar en muchas partes, mejor que mejor.
-
Concurso de homebrewers. Aunque
únicamente hubiera siete muestras presentadas y pese a que no aparecieron sorpresas
excelsas (ni tampoco negativas…), sin duda a nivel personal, participar como
juez junto a eminencias del mundillo como “Antoineitor”
de la Asociación de Cerveceros Caseros, o David
Doñate, sumiller profesional, siempre es una experiencia enriquecedora que
me encantaría repetir muchas más veces.
Arriba, la entrega del premio al mejor
homebrewer: Jesús Tapia.
-
Breweriana. Salvo una pequeña
excepción por despiste, todos los cerveceros se portaron estupendamente con las
peticiones de material. Es de agradecer que la gente que trata de una forma un
tanto áspera y desagradable a los coleccionistas siga siendo una excepción.
-
Cata de cervezas navideñas. Aunque
quede mal que lo diga quien escribe, ya que fui yo quien tuve el placer de
estar a la cabeza de la cata, tengo que decir que los asistentes salieron muy
satisfechas con las diferentes cervezas elegidas ya que a parte de aprender un
poco, lo pasamos estupendamente. Las 6 cervezas a 12€ fueron: De Ranke Père
Noel, Dupont Avec Les Bons Voeux, Gouden Carolus Christmas, S. Feuillien Cuvée
de Noël, Haandbryggeriet Bestefar y De Dolle Stille Nacht.
Lo pasamos realmente bien.
-
Comida. Una cantina y varios
tenderetes ofreciendo buenos bocadillos, quesos y embutidos artesanos, pericana
de Muro… cubrieron con bastante solvencia este tema.
Unos bocadillos bien ricos (“blanc i negre”
y tortilla) regados por la rica y toledana Oso Negro.
-
Música. Aunque en algún momento
llegó a molestar por lo alto del volumen (sobretodo el primer concierto), los
tres grupos que tocaron a lo largo del sábado y el domingo fueron un auténtico exitazo,
así que tengo que dar la enhorabuena a
Carlos, organizador del Mercado
Artesanal de San Juan. Además, un concierto se retrasó para poder terminar la
cata sin tener que gritar, con lo que doy doblemente las gracias.
-
La cerveza era lo más importante pero no lo único interesante, y es que a parte
de la mencionada música, en la entrada de la feria había unos 40 stands con productos de todo tipo (comida,
libros, ropa…). Además, hubo una zona acondicionada para niños, facilitando que
sus padres no tuvieran que precipitar su marcha.
-
Hacer un evento al aire libre en otoño o invierno tiene su aquel. Cuando el
tiempo es bueno nadie se acuerda de él, pero si las condiciones meteorológicas son adversas o excesivamente extremas
como ha pasado en algunas ferias (la lluvia de Birrasana, AMCA o Colmenar Viejo,
o el calorazo de Noblejas o en menor medida de Benissa, por ejemplo) todos lo
maldicen. Es por ello que creo que podemos estar más que contentos de la suerte
que tuvimos para la época en la que estamos, ya que el sábado se podía ir
perfectamente en camiseta de manga corta.
Lo menos positivo.
-
Asistencia. Creo que no hay duda en
afirmar que lo más flojo del festival fue este punto. Aunque el público
potencial era mucho mayor que en Benissa, que hubo una mayor difusión y a pesar
de que en algunos tramos del fin de semana el recinto estuvo relativamente
animado (sobretodo el sábado tarde-noche y mejor aún el domingo), la asistencia
volvió a ser el punto flaco del festival, aunque esto nos permitiera a unos
cuantos suertudos disfrutar y charlar más con los elaboradores.
Sobretodo el domingo la cosa se animó
bastante.
-
Que a útlima hora se cayeran de la lista dos cerveceras (Gramm y Mammooth). Una verdadera
pena.
-
El evento de coleccionistas. Uno de
los puntos fuertes de la feria de Benissa fue sin duda el evento de los
coleccionistas, con bastantes representantes y material cambiado. En Birra
Segura, en cambio, no pasó de un encuentro, muy agradable eso sí, entre “cuatro”
amigos que con mayor o menor frecuencia nos vamos encontrando e intercambiando
material, y se echó en falta más gente.
-
Las notables ausencias de varias micros
valencianas. A pesar del número elevado de micros que hay en Valencia,
Alicante y Castellón, ver que feria tras feria no se dejan ver cuando en otras
parte ocurre justo lo contrario me parece que es un tema que algunos se lo
deberían hacer mirar.
Y
para cerrar, cómo no, tenía que hacerlo como ya es costumbre con los agradecimientos a todas las personas con
las que compartimos el fin de semana. En primer lugar a los colegas de
organización: Siul y J. David de Yakka; Jota, Aine y también José María de
Biirkonnen; Carlos y compañía del Mercado Artesanal de San Juan; Raimon Cooper
de Illice Augusta y Eduardo de Cervezas Sacristán. Pero también a todos los
cerveceros asistentes: Toni de Spigha (se te echó en falta, Pau); Claudio y
familia de Far West; el frente toledano con Ani y Ernesto de Yria-Guinea Pigs
así como Isi y Julián de El Oso y El Cuervo; Juanan y Diego de Icue; y por
último y no por ello menos importantes, el numeroso equipo de Xàbiga. A parte
de los cerveceros, evidentemente disfrutamos con muchas personas: los amigos
(también llamado clan coleccionista) Txema, Jose Ramón, Jose Tamajón y pareja
(desastre de memoria la mía), Benjamín así como Sebastian de Murcia, también
Jesús y pareja desde La Roda (Albacete) y todos y cada uno de los asistentes a
la cata; Paco de Solo Cervezas, la gente de Beer & Travel y Dani de Habemus
Birra; algunos representantes de la Asociación de Cerveceros Caseros, Javier
Castillo, Gonzalo de Tyris, los tres grupazos que nos dieron tan buen ambiente
y algo de sordera también… A todos y cada uno de los que mi olvidadiza mente
haya podido obviar, ¡¡MUCHAS GRACIAS!!
Esperamos volvernos a encontrar muy pronto y desde ya os aseguramos que nos
vamos a poner a preparar la que esperamos sea una 2ª edición del Birra Segura
con mucho más y mejor.