Seguro
que a algunos de vosotros os suena la cerveza Enjoy By producida por la estadounidense Stone. Incluso puede que alguno haya tenido la suerte de probar
alguna botella en las condiciones óptimas. Para quienes no sepáis de lo que
hablo, se trata de una IPA pensada especialmente para consumir dentro de una fecha muy concreta, obteniendo supuestamente
así el mejor trago posible gracias a que el lúpulo está en las mejores condiciones
de frescor para desplegar sus aromas y sabores. Y para asegurarse que a nadie
se le escape la fecha límite, cada nuevo lote producido posee la fecha límite
en mayúsculas, incluso tienen una web en la que indican los días y las horas
que faltan hasta que expire la fecha del último lote.
Esta
Enjoy By se lleva produciendo de forma intermitente desde principios de 2013
pero ahora Stone ha lanzado otra cerveza con el concepto diametralmente
opuesto: Enjoy After, una IPA con
Brett diseñada para ser envejecida al
menos hasta la fecha indicada en la botella ya que por lo visto hasta entonces
la cerveza no estará carbonatada al completo y mientras tanto sufrirá la acción
del amigo Brettanomyces, que es inyectado en el momento del embotellado. Para
su óptima conservación, desde Stone recomiendan conservar la botella entre los
10 y los 21ºC y al igual que cualquier otra cerveza alejarla del contacto con
la luz directa.
Al
menos por el momento y hasta que Stone no construya su fábrica en Berlín,
intuyo que seguirá siendo bastante complicado hacernos con alguna de ellas para
comprobar las bondades de una y otra elaboración. Pero como ocurre con el
lúpulo de estas cervezas, tiempo al tiempo…
¿Y
a vosotros qué os parecen ambos
proyectos? ¿Estáis de acuerdo con que se dé esa información u os parece todo
un tanto exagerado? ¿Se trata de una obsesión sana por un mayor cuidado del
producto u otra estrategia de márketing más? ¿Una moda exagerada llevada al
límite o una idea que deberían copiar quienes elaboren cervezas con un lúpulo
predominantemente aromático y que se pierde a las pocas semanas? ¿Es un verdadero problema
para quienes tengan que asegurarse la rotación de esa cerveza? Quizás haya algo
de todo un poco, pero personalmente no me importaría que dentro de unos límites
razonables esta costumbre de informar se extendiera y así pudiésemos saber el
tiempo que lleva embotellada cualquier cualquier cerveza lupulada (y no tanto), para
que así cada cual decidiera qué hacer con ella a la hora de comprarla y también a
la hora de consumirla, perdiendo ese miedo a informar que en ocasiones parece
que nos atenace.























