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11 sept 2014

Cantillon Zwanze Day 2014.


Falta poco más de una semana para el sábado 20 de septiembre, día en el que se celebra a escala mundial el Zwanze Day de la archiconocida Brasserie Cantillon y al igual que los últimos años es la familia Agullons quien vuelve a ser el único representante encargado de celebrarlo por estos lares.


Para que os hagáis una idea de lo que esto representa, el Zwanze únicamente podrán disfrutarlo en 56 lugares muy concretos de 15 países distintos: 24 en Estados Unidos, 7 en Bélgica, 6 en Italia, 3 en Canadá y UK, 2 en Francia y Japón, y uno en un popurrí de países tan diverso como Noruega, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Alemania, Suiza y Australia.

Cada año se elabora una cerveza especial para este evento y para este 2014 tiene un significado aún más singular. Florian, el hijo mayor del maestro cervecero de Cantillon, Jean Van Roy, cumplió los 18 años el pasado 3 de mayo y como regalo recibió un barril de una Iris Grand Cru con una variación de la Cantillon Kriek con un 40% de fruta (algo menos de lo habitual), y lúpulo Bramling Cross. La Iris Grand Cru es una variante de la Iris envejecida 3 años en una cuba de 400 litros sin mezclar con cerveza joven, y por tanto sin posibilidad de una segunda fermentación y poco gas.


La cerveza recibió el nombre de Cuvée Florian y la decisión de utilizar la kriek se debió por un lado a que es la cerveza favorita de Florian y por otro a que al probar la Iris Grand Cru Jean pensó que podía venirle bien añadirle un punto de fruta sin que esta llegara a dominar el conjunto.

De todos modos, inicialmente para el Zwanze 2014 pensaron pinchar la stout de fermentación espontánea que elaboraron a principios de 2013 pero Jean pensó que aunque la cerveza es muy buena le podía venir bien otro año de maduración. Así, y tras preguntarle a Florian, decidieron elegir la misma cerveza del aniversario y llamar a este Zwanze 2014 “Cuvée Florian”.


En cuanto al evento, desgraciadamente y con el más profundo pesar de mi corazón voy a perdérmelo otro año más, pero a Ninkasi pongo por testigo que mientras se siga celebrando tarde o pronto caerá. ¡¡Salut y disfrutad aquellos que vayáis a la Masia Agullons!!

26 jun 2014

IX Mostra de Mediona – Resumen de la A a la Z.


Tras la estupenda jornada vivida hace casi dos semanas en Mediona tengo que reconocer que me quedaría muy a gusto dando simplemente las gracias en general a todos con los que compartimos alguna cerveza (que fueron muchos) y en particular a la familia Agullons. Pero ya conocéis mi incapacidad para sintetizar y condensar, así que voy a intentar dejaros una impresión lo más liviana posible de nuestra experiencia en la IX Mostra de Mediona.

A diferencia de otros años, por las pocas ganas de tomar notas de cata y por una memoria algo entrecortada, no me queda otra que dar salida a nuestras impresiones también de una forma algo intermitente y sin profundizar en exceso en las cervezas. Así que os dejo con mi particular “abecedario medionensil 2014” que espero que os guste… Sino, tenéis para rato… ;).


A. No podía empezar de otro modo que con la letra por excelencia de esta feria, la doble A de Ales Agullons, o lo que es lo mismo, Carlos y Montse, dos personas con un corazón gigantesco y padres cerveceros de varias de las mejores cervezas (y menos conocidas fuera de su entorno...) del panorama cervecero peninsular. Su maravillosa Barrica Merlot de barril (creo que tirada en hand-pump) sencillamente me hizo levitar de placer.

¡¡Esa Montse!!
  
B. Reconozco que en más de una ocasión no he terminado de entender el tema de las colaboraciones entre cerveceras ya que ni el precio ni el contenido me han dado razones para hacerlo. Pero por suerte cada vez hay más ejemplos de que colaborar es sinónimo de sumar y de sacar adelante un buen trabajo sin perjudicar en exceso el bolsillo. Un buen ejemplo de ello es la tri-colaboración entre As, Reptilian y Espina de Ferro, llamada Jelou Mai Neim Is Bárcenas (de ahí la “b”), una Imperial IPA resinosa y cítrica muy bien compensada con una buena base maltosa pero al mismo tiempo muy bebible en su versión de barril. Enhorabuena por triplicado a los artífices, tanto por el contenido como por el genial nombre.

Una de las más gratas sorpresas del festival.

C de coleccionismo. No puedo sino agradecer a tantos productores que pese a todos los coleccionistas que les ahogamos entre peticiones de breweriana, algunos con más cara que otros y también en algunos casos (aislados, pero ahí están) rebasando límites con prácticas llamémoslas ilegítimas, pese a todo ello y más muchos productores se portan maravillosamente bien con los coleccionistas. De verdad, a todos los que nos aguantáis, mil gracias por vuestra paciencia y comprensión.

Con cracks así de generosos da gusto… ;)

D. Poder reprobar la Cotoya de Nisos, una cerveza que ansiaba repetir mucho tiempo después, e irme sin probarla de la feria porque no quedaba ni una gota creo que no merece otro calificativo que el de despiste mayúsculo. Lo mismo podría decir de una Segarreta con cerezas (ni me enteré de que la traían), una tentadora Espina de Ferro envejecida en barrica, una atractiva Jara Carbonera, o directamente saltarnos algunos productores que solemos visitar edición tras edición como Bleder, Zulogaarden, Birra 08, Moska, Ausesken, entre otros… ¿La razón? “Ya las tomaremos más tarde, que aún es pronto…” y al final nos quedamos sin hacerlo. Despistado, distraído o directamente descerebrado… Todas ellas, palabras que empiezan igualmente con la letra “d”.

Que sí, Diego, que me he perdido esa cerveza de nisos... ;)

E. Mediona es mucho más que una simple feria y esto se percibe también por la gran cantidad de novedades que muchos cerveceros presentan aquí. Entre todas esas novedades no faltan  algunos experimentos curiosos, desde los más “clásicos” como la Cotoya Siderale, una fusión genial entre cerveza y sidra, la Marina Vinya Hop con uva o la cada año diferente pero siempre interesante Reptilian Marranada 4.0 (muy vinosa este año). Pero también algunas novedades muy interesantes como el hidromiel de Guinea Pigs (aunque esperaba más en general gustó), la Gaianada de Les Clandestines, una Popaire con algarroba… Desde luego por variedad y singularidades en esta feria no será!

Preciosa etiqueta para un curioso experimento...

F. Si hay un adjetivo que le va como anillo al dedo a la sensación que tuvimos en unos cuantos stands ese es el de familiar. La Pirata, Agullons, Laugar, Reptilian, Popaire, Marina, Holz, Sevebräu… Porque la cerveza es mucho más que lo que contiene el vaso, y quienes están tras ella en la mayoría de casos merecen y mucho la pena.

El gran Issac de Reptilian, un clásico en Mediona.

G. Uno de los momentos musicales de la feria fue el de Gigatrón y ese fake de Final Countdown en el stand de Guineu. Además de la música, y aunque a esas alturas de la tarde uno ya no estaba para sacar muchas conclusiones de las cervezas que tomaba, según los apuntes por lo visto su Montserrat Peinado, aunque corpulenta y algo alcohólica, nos gustó.

No, Txema, este no es “el baile de los gorilas”… ;)

H de Hölzbräu. Al igual que la gente de Guineu, en el stand de estos “maderos” (hölz = madera en alemán) tampoco suele faltar la guasa, el buen rollo y unos nombres para las cervezas realmente brutales (“Reservoir Hops”, “Supporter”, “Sex a Pils”…). Con Albert (qué tío más grande) probamos su Altzheimer, una alt que nos gustó pero a la que eché en falta ese punto extra de lúpulo propio del estilo.

Geniales los nombres y sus artífices.

I de intensa jornada es lo que mejor define lo vivido en Mediona este año. Aunque visitados de forma fugaz, no quería olvidarme de algunos productores que visitamos y donde compartimos charla, cerveza y buenos momentos: Senglaris, La calavera, los valenciano-turolenses de Castel, Rustica Bufona, Hope, La Vella Caravana, El Oso y el Cuervo, Guinea Pigs, Veer, L’Anjub, Les Clandestines…

Buena gente la de Veer… ¿Pero que hace ahí dentro Joan Albert?

J de jarana, jolgorio y sobretodo auténtico júbilo es la lógica consecuencia de la palabra anterior, y también es la razón por la que año tras año volvemos a esta feria. Amigos, cervezas y un ambiente genial. No hace falta nada más.

Que no falte el clásico momento “porrón”…
Gran Albert de Holz!

La cara de Joanet era todo un poema a cierta hora de la tarde… ;-)
  
K. Si el año pasado la meteorología fue uno de los quebraderos de cabeza, con un intenso chubasco que estuvo a punto de arruinar la feria y otro a media tarde esta vez unido a una fuerte tormenta eléctrica, las previsiones para este año tampoco eran nada halagüeñas… Parecía un tanto kamikaze, con "k", lanzarse a la carretera para comerse un buen chaparrón, pero al final la tromba fue de calor abrasador, también con "k" pero de grados Kelvin.

L de La Pirata, Laugar y La Petra, tres proyectos comandados por gente muy joven, muy llana y cuyas cervezas muestran un lógico carácter atrevido pero que también denotan cabezas muy bien puestas sobre los hombros. Cualquier lista presente y sobretodo futura de los cerveceros más interesantes del panorama peninsular debe incluirles necesariamente. De La Pirata me sorprendió su interpretación de una farmhouse ale con brett que con algo más de tiempo estoy seguro que dará que hablar; también Laugar con su EPA lupuladita y refrescante y también su Aupa Tovarisch, diferente a la que conocí el año pasado en Mediona, algo más oxidativa, con recuerdos a pasas, licor y madera pero también genial; y finalmente La Petra, de quien aún no conocía sus cervezas pese a los buenos comentarios escuchados y leídos y que me dejaron muy gratamente sorprendido… Su refrescante y “amarilla” Yellow Fever, también curiosa La Cabaña del Tio Valerio hecha con endrinas (entre otros ingredientes) y el copón Kashkal. Lo dicho, tres proyectos jóvenes de fachada pero con una sorprendente madurez en sus cabezas pensantes.

La Pirata...

... Laugar...

... y La Petra.

M de Marina y La Mataró, pero también de mar, puesto que las ciudades que las alojan, Blanes y Mataró respectivamente, viven de cara al maravilloso Mediterráneo, igualmente con “m”. En cuanto a Marina, aún recuerdo cuando los conocimos en 2010 en esta misma feria y empezaban a dar sus primeros pasos, y desde entonces no han parado de crecer, y como muestra su interesantísima Vinya Hop hecha con uva blanca y con reminiscencias a un cava, que probamos por tercer año consecutivo (y cada vez mejor); y también su Liam 15, muy fresca, cítrica y bebible, para tomar a litros. Por otro lado, más al sur, tenemos Mataró, donde se encuentra la micro con el mismo nombre y de quienes tenía el gusto de haber probado su cerveza de trigo y también la Baltic Porter (muy destacables ambas, pero especialmente me sorprendió esta última). Al ser la única que no conocíamos nos lanzamos por su Bitter, con un toque muy particular al estar elaborada con centeno. Dos cerveceras a tener muy en cuenta también.

Els "marinos".

Un rato bien agradable pasamos en La Mataró.

N. Si hubo una conversación que salió varias veces a lo largo de la jornada y con diferentes caras de por medio esta fue sobre el buen nivel general de las cervezas probadas. A nivel personal no recuerdo ningún fiasco, brebaje o patinazo importante, y tanto las cervezas aparentemente más “básicas” para tomar a litros como también los auténticos “copazos” para tomar con más calma, conforman una realidad cada vez más esperanzadora.

El vikingo Kristian (Popaire) y
sus cervezas tienen un aura especial… ;) 

O. Año tras año insisto en marcarme algunos objetivos para esta feria según la facilidad que tenga para acceder a las cervezas, si se trata de tiradas limitadas, según el tiempo disponible o el momento del día (no es plan de empezar con Imperial stout a las 10 de la mañana…) y la conclusión que saco una y otra vez es la misma: ¡que los objetivos no sirven de nada! Así que en mi opinión lo mejor, en esta y en cualquier otra feria, es dejarse llevar… Aunque el resultado final os lo podéis imaginar… ;)


P de pitanza, uno de los asuntos que nunca van desligados de Mediona. Aún recuerdo aquel primer y mítico “jambon” de la primera edición que visitamos, hoy en día un clásico de la feria… O los bocadillos con carne de caballo… Ahora la oferta gastronómica ha crecido y se les han unido desde pizzas caseras al horno de piedra, comida asiática… Por no hablar de esa tentación que es el mercadillo de productos de proximidad donde hace unos cuantos años que no puedo evitar cargar viandas para unas cuantas semanas. Lo dicho, además de beber, para quien quiera comer, Mediona es también imperdible…

¡Que viva el buen embutido catalán!
  
Q de quirópteros, animales comúnmente conocidos como murciélagos y nombre utilizado por Rat Penat Cervesers (rat penat = murciélago en catalán), un stand en el que paramos porque su 2014 IPA nos sorprendió gratamente en botella unos meses antes y queríamos probar su Jornal, una “black mild” con notas a café y cacao muy equilibrada, con carbonatación justa y bastante conseguida. Además, aquí nos reencontramos con varios conocidos, a alguno de los cuales por fin le pusimos nombre además de cara… Las vueltas que da la vida… Albert, Loren y Quilez, molt bon treball!

No me negaréis que parecen sacados
de la portada de un grupo heavy...
  
R de Rosana. Por tu paciencia al tomar prácticamente todas las notas sobre las cervezas, por tu sorprendente capacidad de beber sin perder el sentido y tu completa inmunidad frente a las resacas, pero sobretodo por ser la cosa más bonita que me ha pasado nunca en la vida.


S. Aunque hubo varias cerveceras que me sorprendieron muy gratamente, la extremeña Sevebrau fue sin duda una de las que más. Por la sensatez y su saber hacer, trabajando y hablando con sensatez, respeto y seriedad, pero también con atrevimiento y una maestría verdaderamente envidiable. Si no recuerdo mal nos fuimos de su stand habiendo probado todo lo que traía, desde estilos más vistos en nuestro panorama como una Pale ale (muy buena esa Castúa, maltosa, seca y ligera), la Seve IPA (también británica de corazón) o incluso una Pils (según él, aún falta de acondicionado, pero que gustó a todos los que estábamos allí), y por encima de todas su Serona, una Strong Ale de inspiración británica que me dejó sin palabras, elaborada con varias especias que lejos de saturar formaban una sinergia deliciosa con el conjunto goloso. Mi más sincera enhorabuena, Seve.


T. Íntimamente ligado a la letra “d” de despiste está la “t” de tiempo, o más bien de la ausencia del mismo, porque ni aún llegando a Mediona poco después de las 10 de la mañana y saliendo pasadas las 2 de la madrugada nos dio tiempo a probar cervezas de todos los productores. Alrededor de una treintena de de un total de sesenta y cuatro aparecen en garabatos y borrones indescifrables de mi libreta, lo cual me lleva al eterno debate de si esa cifra (que seguro volverá a crecer el año que viene, no tengo la menor duda…) no sería más asumible ampliando la duración de la feria a todo un fin de semana entero en lugar de celebrarse únicamente el sábado. Seguro que a los cerveceros les compensa más el viaje y a quienes nos desplazamos bastantes kilómetros por puro placer también…

U de UK. He de reconocer que para esta edición me hacía mucha ilusión conocer a la gente de Siren (junto con The Kernel, Magic Rock y alguna más es de lo mejor que he probado de Reino Unido en estos últimos años). Pero cual fue mi decepción al encontrarme que al igual que en el stand de la escocesa BrewDog en su lugar estaban los importadores de sus cervezas. Entiendo la dificultad de que vengan los mismos cerveceros hasta aquí pero en mi opinión poner a los importadores no tiene demasiado interés puesto que si quiero comprar y probar sus productos ya tengo tiendas y bares… Por otro lado, británicos de corazón aunque asentados ahora mismo en Catalunya, son la gente de Beer Cat, de quienes probé solamente su La Masia (muy cítrica, fresca y ligera) que me gustó bastante. Apunta esta gente. Y puestos a hablar de británicos no podía obviar La Font del Diable, que aunque sean de Vilanova i la Geltrú poseen unas particulares interpretaciones de estilos británicos que nos embaucaron en sus versiones de barril: sus ricas Inipi y Blooming Nelson, pero en especial su James Brown (enorme en sabor, muy británica, con muy poco cuerpo, ligera y seca… ¡un escándalo!).

Beer Cat.

La Font del Diable.

V de Vitoria, de donde es Falken Brewing y su cervecero Oscar, quien me dejó muy gratamente sorprendido en la edición 2013 de Noblejas con su rica Siberian Coast. Esta vez probamos 1UP, también muy bebible al igual que la Siberian, con notas a pomelo y algo de fruta, muy fresca y equilibrada. Otro de los cerveceros con una gran proyección de futuro. No tengo la menor duda.


X de 10 en números romanos, la asombrosa cifra que cumplirá esta feria el año que viene. Espero que se vuelvan a alinear los astros porque espero no perdérmela.

Como me gusta Mediona…

Y – De Y creo que he bebido, o lo que es lo mismo, el buen amigo Txema, compañero de batallas ahora más que nunca, y con quien compartimos la jornada de principio a fin. Fue todo un placer, mestre! Pero también fue un placer compartir parte de la jornada con Joan Birraire, Joan Albert, Raul Riu Rau y su experimental “Citra-litrona”, Robert Merryman, Anna Cufí, Dani CerveTV, Oliver, "Nohay Sihay" o el doble de cierto famoso actor ;) y unos cuantos amigos más que ni mi mente distraída ni las casi dos semanas que han pasado desde que terminara la feria me permiten recordar… Mil perdones!


Z. Si hay algo maravilloso que lo resume todo en esta feria, además de las personas, es la palabra Zythos, cerveza en griego y razón por la que tantos y tantos de nosotros nos juntamos tantísimas veces allá donde haya cerveza mal que le pese a nuestro bolsillo y a nuestro hígado. ¡Que viva la cerveza!

Salut, Carlos!

Y hasta aquí los  "retazos" de lo que pudimos disfrutar este año. De verdad, aunque pueda resultar cansino y aunque a más de uno le tire atrás la distancia, haceros la idea que si llevamos tantas ediciones mascándonos 400km de carretera a la ida y otros tantos a la vuelta, sinceramente es por algo que va más allá del número de cerveceras, de sus decenas de cervezas, de poder reencontrarnos de nuevo con tantos amigos y conocidos, del ambientazo inconmensurable, de dar rienda suelta al coleccionista que uno lleva dentro de sí… Es inexplicable y la única forma de que lo comprobéis es visitando Mediona. Palabra que no tengo comisión por cada visitante… Aunque habrá que empezar a revisar este punto, ¿no os parece, familia Agullons? ;-).

¡Hasta el año que viene! Salut i visca Mediona!


12 jun 2013

Mediona 2013 - La crónica.



Otro año más y la que posiblemente sea la feria cervecera más grande en todos los sentidos, el gran sábado de junio, el eje sobre el que se han vertebrado tantas y tantas ferias posteriores, Mediona, ha quedado atrás.


Fueron muchas horas de placer rodeados de cerveza y buena gente venida de tantos rincones y por ello no tengo suficientes palabras en mi diccionario para describir lo que significa disfrutar a todos los niveles de esta feria celebrada en l’Alt Penedès. Aún así, y ni que sea por dejar constancia de lo que fue nuestra experiencia y sobretodo por incitaros a visitarla en futuras ediciones si aún no lo habéis hecho, os voy a comentar “más o menos” lo que allí pudimos vivir.

- - -

Si hace cosa de mes y medio os hablaba de mi ligera sensación de insatisfacción por no haber disfrutado en Noblejas tanto como hubiera querido, la previa de Mediona no me hacía ser mucho más optimista dado su terrorífico número (53) de productores. Además, y por añadir más épica al asunto, los partes meteorológicos se empeñaban en aguar la fiesta con anuncios realmente agoreros. Aún con todo, nada evitó que pasadas las 6 de la madrugada tomáramos la carretera dirección Sant Joan de Mediona y tras algunas pequeñas trombas de agua y algún que otro atasco, por fin, poco después de las 10 de la mañana, llegamos.

Dispuestos a pasarlo en grande, cruzamos el puente previo a la llegada a la plaza donde se sitúan la mayoría de los cerveceros, sin dejar de observar el enorme caudal y el vivo color rojizo del río que lo cruzaba por debajo. La tromba de agua que lo había causado era también la responsable de que en la plaza todo estuviera retrasado. Muchos stands ultimando ajustes, la carpa central para el público sin montar, Carlos de Agullons con el ánimo un tanto abatido… Una estampa sin duda difícil de olvidar. Lo más sorprendente, que hablaras con quien hablaras, no faltaba ilusión y ganas de que el día fuera inolvidable. Y puestos a empeñarse, por qué no cumplirlo…

Tras saludar igual que el año pasado a los amigos navarros de Naparbier (es lo que tiene encontrartelos a la entrada de la plaza) y tras dar un par de vueltas de reconocimiento con las que aprovechamos para hablar con unos cuantos elaboradores y también con dos grandes amigos como son el “birrapédico” Txema y el “patillero” Joan Birraire, decidimos empezar a calentar motores ya que por momentos el tiempo mejoraba y las papilas estaban sedientas. El objetivo previo: intentar no pedir más que medias cañas en cada stand para no terminar por los suelos antes de mediodía. Sobre el número de cerveceros previstos a poner el “tick” de visitado, nada, por si las moscas. Y a ello fuimos.

¡Por fin, codo con codo en Mediona!

Tras una furtiva y sorprendente Glops Ale con lúpulo Cascade que nos satisfizo mientras terminábamos el reconocimiento de la plaza, inauguramos la ronda con los viejos conocidos El Oso y el Cuervo (eran de los pocos que ya estaban listos), donde probamos una Vendetta con lúpulo Summit de barril que no nos terminó de convencer, y Oso Negro, una Imperial stout rica y suntuosa que ya conocíamos pero no por ello dejamos de disfrutar. De los también toledanos Domus probamos su Pacific Ale de barril, la segunda colaboración con la gente de Marina pero que en este caso, y a pesar de la tentadora nariz lupulada ofrecida, no nos sacó los colores como en su momento su hermana Lager.


La tercera parada iban a ser los turolenses de Castel, donde vino una de las gratas sorpresas de la feria, tanto por sus cervezas, de las cuales probamos únicamente la Toast (muy bien atada por todas partes, con recuerdos acaramelados, a regaliz, una ligera y suave calidez redondeando una trago nada empalagoso), como también por el trato de Rebeca y Paco, dos valencianos exiliados a tierras aragonesas. Un encanto de personas. Sus números, 4000L/mes y vendiendo desde finales de 2012. Habrá que seguirles la pista, sin duda.


Siguiendo el recorrido geográfico peninsular de oeste a este, llegamos a un clásico que admiro como bien he declarado en más de una ocasión. Hablo de Isaac y sus lagartas Reptilian, de las cuales probamos Cocoa’s Dark Side (una stout rebosante de lógicas notas a cacao, pero terriblemente fácil de beber, muy bien hecha), y Marranada 3.1., una sour envejecida en barrica durante más de 9 meses, elaborada con 7 cereales malteados y sin maltear, y un curioso añadido de hierbaluisa, con notas florales, a frutos rojos como fresa y grosella, carbonatación ajustada y terriblemente refrescante. Sin duda, dos gratísimas revelaciones.

¡Gran, Isaac!

Por esas alturas se nos unió al grupo bloguero otro conocido compañero de faenas, David (Homolúpulus y Labirratorium) junto con su amigo Jose, con quienes compartiríamos gran parte del día. Pero sigamos con la cerveza. Mucho estábamos tardando en visitar a las txapelas andantes, es decir, a los amigos de Laugar, así que a ello fuimos, no sin antes cruzar una mirada complice con Txema, quien me anticipó lo que allí nos esperaba. Probablemente, y en nuestra opinión, la mejor cerveza de todas las que probamos en la feria: Tovarisch, una imperial stout de 11º, envejecida con astillas de roble, levadura de vino… una barbaridad cuya espuma tiraba para atrás por su color oscuro y buen aguante, compleja en nariz y boca como ella sola, mucha madera, ligera acidez que recordaba a un vino tinto y muchos frutos rojos, chocolate, torrefactos… ¡Qué gozo de cerveza y más acompañándola con unos cachos de chocolate negro que se sacó el labirratorio de la chistera! También disfrutamos una muy bien terminada Pale ale, rebosante de sabor y tremendamente fácil de beber, pero tras entrar en el lado oscuro a ver quién se andaba con “rubitas”… ¡Enhorabuena “txapelones”, sois unos artistas!

De haberla dejado una hora la espuma seguiría igual...

Tras despedir a Txema y a su colega Joan Albert, que desgraciadamente tenían que dejar la feria, saltamos al stand situado justo enfrente para visitar al “pulpero” vikingo, Kristian de Popaire. Allí nos aguardaban unos curradísimos tiradores y sobretodo unas grandes cervezas. La primera, una alucinante Treumal, cuya bandera, unos elevados 12º de alcohol, se encontraban alucinantemente bien integrados en un conjunto en el que sobretodo destacaban las notas derivadas del uso de pomelo y naranja, lógicamente ofreciendo muchos recuerdos cítrica y golosos. También probamos una versión de su Tramuntana hecha con café, nuevamente muy redonda y con el café de lógico protagonista. ¡Grande Popaire y no solo por la altura vikinga!

Rica, rica esta Treumal.

Fue entonces cuando nos cruzamos con Dani (CerveTV), quien había dejado sus bártulos por un día y únicamente quería dedicarse a menesteres más lúdicos. Tras separarnos de él momentáneamente todo el contingente bloguero seguimos hacia otra micro de Blanes, Marina. Fue allí donde probamos la tercera cerveza que nos marcó la jornada junto con las anteriormente citadas Tovarisch y Treumal. Se trataba de una versión muy mejorada de Vinya Hop, una cerveza experimental elaborada con uvas y fermentada con levadura de cava, rebosante de recuerdos a uva, madera, cítricos, ligera acidez pero bien compensada, marcada astringencia y sequedad que recordaba a un cava, muy refrescante. Sinceramente, muy curiosa pero toda una señora cerveza. ¡Mi más sincera enhorabuena, “marinos”! El único pero, que con tanto charreteo se me pasó la foto...


El mediodía abrasaba los cogotes y decidimos hacer un alto en el camino para proceder a  uno de esos trapicheos paralelos que no pueden faltar en toda buena feria. Ya de vuelta en la plaza, y tras aguardar una de las numerosas rondas de babeo de los compañeros de comparsa al admirar los encantos británicos de la “brewdoguera” Josie, proseguimos esta vez separados de los citados compañeros. Los gruñidos gastrointestinales pedían algo de sustento así que fuimos para el stand de los navarros Naparbier a disfrutar de su terriblemente adictiva Pils para regar nuestras viandas. También tomamos Aker de barril, muy fresca y rebosante de lúpulo resinoso, pero mucho menos agresiva de lo que me había parecido en botella, la cualme dejó la garganta bien contenta en su momento… A esta conversación y a la comilona se nos unió Birraire antes de que volviéramos a separarnos para continuar nuestro odisea particular.

David y Jose en plena sesión hormonal...
Un tio muy grande con una birra enorme.

Con un ritmo pausado pero alegre seguimos con los amigos asturianos de Cotoya. Diego y Javi “el presi” (por la CAAC) nos esperaban, otro año más sin botellas pero con dos barriles que cumplieron con lo esperado: una Ordinary mejorada con respecto a la versión que trajeron a Noblejas y una curiosa cerveza de castañas, ésta última con un marcado recuerdo a este fruto pero nada pesada de tomar. Dos cervezas muy bien terminadas, sin pegas que ponerle y para beberse sin problemas unas cuantas.


Tras despedirnos y dirigirnos al stand vecino, Rustica Bufona, donde tomamos su torrefacta y rebosante de carácter Export Stout, otra de las también gratísimas sorpresas de la feria, el cielo decidió que la fiesta estaba siendo demasiado plácida. Así que como venidos de la nada, unos nubarrones negros empezaron el espectáculo de lluvia y truenos… ¡Tromba de agua al canto! Todos quedamos refugiados en los stands codo con codo junto con los cerveceros. Pero lejos de amilanarnos, medio escabulléndonos fuimos pasando de unos stands a otros (La Segarreta, Whym, La Pirata, Yakka…) sin dejar de lado el beber, el comprar y, cómo no, la correspondiente petición de etiquetas (que llueva cuanto quiera que uno no se olvida de la colección… ;) ).


Una media hora después de que empezara la tormenta, el cielo empezó a abrirse nuevamente, cuando nos encontrábamos en el stand de otro de los clásicos feriales: Zulogaarden. Pudimos tomar una de sus novedades, Riw-aka 47, una NZ Pale ale de la cual olvidé tomar notas (las cervezas empezaban a acumularse y los despistes también…).

Sin texto, pero con foto...

Entonces fue el momento de visitar a otros conocidos, los “ausetans” de Ausesken, donde no dudamos en pedir su novedad, una IPA muy cítrica y ligeramente resinosa, con final seco y ligeramente astringente, que no se quedó nada timorata pese al recorrido personal acumulado.


Tras saludar a viejos conocidos y conocer alguna gente nueva seguimos el tour cervecero en el stand de la extremeña Jara, junto con el amigo Ivan (5 Titius) y su colega Francesc (Cervesa Poch). En este caso, al igual que con la Zulogaarden, las notas quedaron en fugaces recuerdos mentales, del mismo modo que con las venideras. Pasamos brevemente por La Font del Diable, Holzbräu, Populus (de aquí recuerdo especialmente una terriblemente bien hecha Pale ale) y Far West, para detenernos más tiempo en Birra 08 y hablar con Jordi y Jaume, este último ya lo conocimos el año pasado. Tomamos su edición especial Mediona 2013, muy aromática, fresca y lupuladita y con un curioso toque aportado por el lúpulo El Dorado.

 
 

La tarde avanzaba y el tiempo se nos agotaba y fue entonces cuando nos juntamos nuevamente con David y Jose, y también con Albert Teixidó, en el stand dels gironins de Moska. Allí tomamos (si mis apuntes no fallan con el nombre) Gala de flors, una cerveza elaborada lógicamente con varias flores (hibisco, violeta y saúco), muy fresca y floral (qué si no…), ligera de cuerpo, ideal para cuando las temperaturas empiezan a subir; y Moska d’Estiu, ésta, sumándose a la amplia oferta de cervezas frescas y fáciles de tomar existente en la feria, pero en este caso destacando por su agradable y sugerente lúpulo cítrico y herbal sobretodo en nariz, y mayor protagonismo de cereal y pan en boca, y hacia el final cítrica y un punto seca. Muy bien hecha esta Moska, como coincidimos en opinar con varios más.


Pasaban de las nueve y media y aún faltaban las despedidas, muchas y muy largas, así que decidimos dar por cerrada la jornada juntándonos, cómo no, nuevamente con Birraire en el stand de Laugar. No apetecía marcharse, y menos con tales compañeros, discutiendo de lo humano y lo divino y con una temperatura espectacular. Pero todo tiene su fin y este, con algún doble de Javier Cámara de por medio, fue el nuestro, dando, eso sí, el último abrazo a los mismos que habíamos saludado al principio de esta edición y la anterior, los amigos de Naparbier. ¿Para qué romper con las buenas tradiciones, no creéis?

Evidentemente no podía cerrar el post sin dar las gracias a todos y cada uno con los que compartimos un instante, una mirada cómplice o en definitiva una cerveza. Mi memoria de pez me impide citaros a todos pero permitidme la licencia de felicitar en especial a esa gran pareja que son Montse y Carlos, de Masia Agullons, por llevar a Mediona a un escalafón por encima de todo, consiguiendo que más que una feria donde presentar novedades para beer hunters y coleccionistas, sea la excusa que muchos esperamos durante todo el año.

¡Un enorme placer compartir jornada con dos grandes!

P.D. Tampoco podía olvidarme de agradecer a todos aquellos que aguantasteis mis pesadillas de coleccionista en forma de etiquetas especialmente, pero también en algunos casos en bolsas o cajas de botellas vacías, como los pobres Joan e Ivan.