Este
pasado fin de semana no pude asistir al Barcelona Beer Festival ya que Valencia
está en plena campaña de Fallas, pero como ya se sabe que las costumbres es
mejor no perderlas, al igual que en 2014
y en 2013,
no iba a quedarme sin jugar con los
números de las cervezas del festival.
Así que sin más, a continuación os dejo con un poco de “numerología casera” de
esta cuarta edición del BBF.
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Número de países.
Tras
las 343 cervezas en el listado de 2014 este año el número bajó a 319
cervezas pertenecientes a 20 países distintos, uno más que el año pasado.
Los porcentajes de cervezas en el festival de cada país es el siguiente.
Destacaría
la subida de referencias españolas del 34% en 2014 al 43% este año y en menor
medida también el ascenso de Inglaterra (gracias sobretodo al cask corner) la bajada de USA de la
segunda a la cuarta posición (de un 14% a un 8%) y la aparición notable de
Francia, que no tuvo representantes en 2014 (en 2013 sí tuvo 2 cervezas)
aupando este país a la octava posición con 9 referencias.
Cervezas por zona.
En
cuanto a la distribución de las cervezas locales este año hay 15 regiones
representadas, dos más que en 2014, Asturias y Canarias.
A
parte del gran dominio de catalanas con un 62% (aunque baja ligerísimamente desde el 64% en 2014 y del 67% en 2013) lo único verdaderamente notable sería quizás la
subida de Navarra de la quinta a la segunda posición con 7 referencias.
Precio por fichas.
En
cuanto al precio de las fichas encontramos que las cervezas que costaban dos fichas
ha ido bajando desde el 63% en 2013, al 51% en 2014 y hasta llegar al 46% del
total de cervezas pinchadas en este 2015.
Las cervezas de 3 fichas han ido ganando protagonismo desde el 37% en 2013, al 48% en 2014 y quedando en un 52% este año.
Por último las que costaban 4 fichas
alcanzaron su máximo con un 4% en 2013, bajaron al 1% en 2014 y este año
aumentan al 2%.
Tipo de fermentación.
Si
en 2013 las cervezas de fermentación alta supusieron un 85% del total y en 2014
un 89%, este 2015 queda prácticamente
igual con un 88%.
De
este modo la baja fermentación desciende de un 7% a un 5% siendo de nuevo la
gran olvidada del festival. Es una verdadera pena y espero que la organización
lo tenga en cuenta y deje un poco de lado tanta IPA, APA y similares…
En
la categoría “otro”, que este año alcanza el 7%, contemplo a las lámbicas, las
cervezas de fermentación mixta, las Steam Beer, las California Common,
Sour/Wild...
Estilos.
En
este punto quiero dar un pequeño tirón de orejas a la organización ya
que nuevamente da la espalda a una realidad cervecera mucho más variada y
se deja llevar por las modas dominantes, ofreciendo una presencia abusiva de
referencias claras y lupuladas de corte británico. Creo que ofrecer casi cuarenta referencias entre Pale ales y American Pale ales, más otras 80 India Pale ale, más otra quincena
de referencias en total que incluyen estilos como Imperial IPA, Bitter o
similares es una auténtica barbaridad. Puedo entender que los productores
locales apuesten por esos estilos y que el consumidor los disfrute, pero hay
vida más allá del lúpulo, y sobretodo de las elaboraciones extremas y/o con
lúpulo estadounidense.
Por
si fuera poco, otros estilos de corte británico como las American Amber ale,
American Strong ale, Barley Wine, Old Ale, English Strong Ale, Scotch ale,
Brown Ale, Dark Ale... suman otras 26 referencias más, y las Porter/Stout/I.stout
otras 32. Entiendo que lo británico guste, pero me parece muy sesgado ofrecer
una realidad como tal mientras solo hay 14 cervezas de baja fermentación por
ejemplo.
Entre
los estilos también quisiera destacar el aumento de cervezas
espontáneas (lámbicas o no) y Saison, sin olvidarnos de un número bastante
destacable de cervezas de trigo (21).
Alcohol.
Sin contar las cervezas sin alcohol tenemos un valor máximo de 14% (en 2014 era 18.3%) y un mínimo de
2,5% (en 2014 era 2.7%), las cervezas organizadas en las cinco
categorías “≤4.0”, “4.1-6.0”, “6.1-8.0”, “8.1-10.0” y “›10.0” quedan así.
Los números son muy similares a 2014, pasando de la categoría nº1 de 5% a 4%, la nº2 de 45% a 50%, la nº3 de 33% a 34%, la nº4 de 10% a 9% y la nº5 de 7% a 3%.
Quizás los únicos notables son la reducción en el número de cervezas con más de 10% de alcohol y el aumento en un 5% de cervezas comprendidas entre un 4.1% y un 6% de alcohol.
IBUs
En total la
organización facilitó los IBUs de 182 cervezas. En cuanto a las 137 restantes, que muy posiblemente alterarían la curva hacia valores mayores ya que hay entre ellas 54 cervezas pertenecientes a estilos con el lúpulo
protagonista (28 IPA, 10 APA, 2 Pale ale, 1 Rye IPA, 5 Imp.IPA, 2 American
Amber ale, 5 Imp.stout, 1 Barley wine),
aunque esto son suposiciones.
El
valor medio de todas las 182 fue de 43,74 IBUs, el mínimo 10 IBUs y el máximo
120 IBUs y la
distribución en las categorías “≤30” “31-50”, “51-80”, “81-100” y “›100” la tenéis en la siguiente tabla.
Llama la atención que la categoría con más cervezas sea precisamente la categoría con menor nº de IBUs, con un total de 68 cervezas, cuando como decíamos anteriormente los estilos con el amargor como parte protagonista es el dominante. ¿No os parece contradictorio?
En 2014 había un 35% de cervezas por encima de los 50 IBUs mientras que este año suman un 19% del total.
Color
Esta
categoría quizás sea la menos interesante y que debería ser tomada con pinzas ya
que es muy subjetiva. Pero ni que sea como curiosidad me parece interesante
compartirlo ya que la organización también facilita esa información.
Como
“claras” contemplo desde el amarillo pálido, hasta ambarino/rojizo: Pale ale,
IPA, Saison, Pils, Helles bock... Como oscuras en cambio a partir de las
ambarinas oscuras y brown ale hacia arriba: Stout, I.stout, barleywine, dunkle
weiss, belgian dark strong, black ipa, dubbel, brown ale, winter, dark lager,
wee heavy…
En
cuanto a los números, tras estar en 70:30 (2013) y 69:31 (2014), en este 2015
la cosa queda 80:20 a favor de las cervezas más claras.
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Y
hasta aquí los números de este año. Sin querer ser demasiado pesado pero
esperando que la organización escuche y corrija ni que sea levemente
de rumbo, me parece que más allá de lo interesantes que puedan ser o no ser las cervezas
pinchadas, debería ponerse en una balanza si el hecho de ofrecer casi la mitad
de cervezas con el lúpulo como protagonista es una buena forma de dar a
conocer la realidad cervecera dentro y fuera de nuestras fronteras. Una cosa es
una moda o incluso puedo aceptar que sea una realidad, pero cuando dos países
como República Checa y Alemania que están siempre a la cabeza de consumo de
cerveza per cápita y poseen montones de estilos olvidados en el festival o representados de forma muy probre, me
parece que algo falla.
Pero
más allá de eso, y repito, sin asistir, felicitaría a la organización por la apuesta por el
cask, por una mayor presencia de las “espontáneas”, por las actividades (este
año me parecían más interesantes) y en definitiva por tratar de ofrecer un
festival de este calibre y porque sigan teniendo el éxito que han tenido otro
año más.
Sin más, a ver si el año que viene se cuadran los astros y puedo volver a asistir. Hasta entonces...
Salut!











