Hoy os queremos presentar Lizard Bride, un prototipo de cerveza lanzado por la escocesa
BrewDog, quienes la definen como un encuentro entre dos mundos: el del amargor
propio de una American IPA y el del ácido que ofrecen las frutas como la
frambuesa, los arándanos y también las cerezas agrias.
Servida en copa lo que más sorprende es su color borgoña
algo violáceo, coronado por una bonita (a la par que curiosa) espuma de color
rosa, que no tarda demasiado en caer hasta formar un fino anillo de unos pocos
milímetros. En nariz destacan las notas a fruta tropical, mango y maracuyá,
pero también a melocotón, bayas, limón y también un curioso punto vegetal como a
hoja y piel de baya de zarzaparrilla. Ya en boca en primer lugar ofrece una acidez
cítrica bien marcada, a la que le sigue la ya citada explosión de frutas y
bayas, sobre todo de las segundas, también un punto a lúpulo cítrico y resinoso
y también un toque seco y amargo como a piel de pomelo que corta todo lo
anterior dejando una sensación final amarga bastante duradera. También aparece
un cierto toque metálico. Carbonatación viva pero no molesta que ayuda a que
sea una cerveza muy bebible, de cuerpo medio-bajo.
Personalmente me parece una elaboración interesante, muy
refrescante y con bastante lógica a priori por combinar por un lado
las notas cítricas, a bayas y a frutas tropicales provenientes de lúpulos como
Citra, Mosaic o Bramling Cross, entre otros, y por otro las notas aportadas por
los diferentes frutos rojos. Desgraciadamente toda esa hipotética lógica en mi humilde opinión no termina de concretarse en una elaboración redonda sobre todo por
ese amargor citado y ese final áspero además de ligeramente metálico.
Y hasta aquí la cerveza. Por último quisiera terminar
agradeciendo nuevamente a Crusat el detalle de mandarme esta cerveza.
Salut!

