Hace unos días os hablaba de mi visita a los de Bodega Artesana, en el pequeño pueblo de Agullent. Este fin de semana he podido probar las cuatro diferentes Lluna que elaboran.
Antes de comentarlas, quería destacar una cosa. Y es que el pasado mes de octubre probé la Lluna y la Lluna Bruna, pero he de decir que en aquella ocasión me parecieron unas cervezas extrañas (por no decir mal hechas o en mal estado), ya que ambas sabían a humo (ahumado no, a humo) y a cenizas, así como algo agrias. La razón de querer conseguirlas de nuevo era para confirmar algunos comentarios positivos que me habían llegado últimamente, y así rechazar aquella imagen inicial tan negativa que me dieron. Y la verdad que ni yo ni mi pareja nos lo explicamos, ya que en esta segunda toma no tienen ningún recuerdo similar... Sólamente se me ocurre pensar o que se trató de algún error o de una mala tirada, o bien que algunos reajustes han sido los responsables de estas mejoras. Una vez dicho esto, vamos con la cata.
Lluna. Ale rubia con tercera fermentación en botella. ABV: 4,3%. Vol. 33cl.
Cerveza de color miel-anaranjada de mediana turbidez, con espuma blanca que persiste en una fina corona. Carbonatación bien integrada. Algunos sedimentos en el fondo. En cuanto al aroma, destacan sobretodo notas muy apetecibles a miel, junto con otras de confitura y fruta. Además existen otras notas herbales y ligeramente picantes a lúpulo junto con las notas a levadura. Ya en boca entrada con cuerpo ligero, bastante afrutado y con suaves notas al lúpulo. Final herbal y refrescante de persistencia media. Cerveza de trago fácil a la vez que expresiva y refrescante. Ya os adelanto que es la que más me ha gustado de las que elaboran, y le veo un buen potencial. Junto con mi pareja, nos dio la impresión de que quizás le sobra algo de agua, y que corrigiéndolo ganaría muchos enteros.
Antes de comentarlas, quería destacar una cosa. Y es que el pasado mes de octubre probé la Lluna y la Lluna Bruna, pero he de decir que en aquella ocasión me parecieron unas cervezas extrañas (por no decir mal hechas o en mal estado), ya que ambas sabían a humo (ahumado no, a humo) y a cenizas, así como algo agrias. La razón de querer conseguirlas de nuevo era para confirmar algunos comentarios positivos que me habían llegado últimamente, y así rechazar aquella imagen inicial tan negativa que me dieron. Y la verdad que ni yo ni mi pareja nos lo explicamos, ya que en esta segunda toma no tienen ningún recuerdo similar... Sólamente se me ocurre pensar o que se trató de algún error o de una mala tirada, o bien que algunos reajustes han sido los responsables de estas mejoras. Una vez dicho esto, vamos con la cata.
Cerveza de color miel-anaranjada de mediana turbidez, con espuma blanca que persiste en una fina corona. Carbonatación bien integrada. Algunos sedimentos en el fondo. En cuanto al aroma, destacan sobretodo notas muy apetecibles a miel, junto con otras de confitura y fruta. Además existen otras notas herbales y ligeramente picantes a lúpulo junto con las notas a levadura. Ya en boca entrada con cuerpo ligero, bastante afrutado y con suaves notas al lúpulo. Final herbal y refrescante de persistencia media. Cerveza de trago fácil a la vez que expresiva y refrescante. Ya os adelanto que es la que más me ha gustado de las que elaboran, y le veo un buen potencial. Junto con mi pareja, nos dio la impresión de que quizás le sobra algo de agua, y que corrigiéndolo ganaría muchos enteros.
Coloración muy similar a la anterior, quizás menos turbia, y con una corona de color beige. En nariz se aprecian notas acarameladas y ligeramente malteadas, junto con notas afrutadas y a levadura, pero muy ligeras todas. Ya en boca es algo floja, posee poco cuerpo y las notas tostadas no se aprecian suficientemente, pero es verdad que los 4,8% tampoco permiten mucho más en cuanto a potencia gustativa. Pese a todo esto es una cerveza fácilmente tomable a la par que suave.
Ya para terminar, destacar que la sensación general ha sido muy positiva, ya que como he comentado, la experiencia anterior fue bastante decepcionante. Esto no hace más que reafirmarme en aquello que comenté hace poco en el blog de nuestro filósofo Max así como en el de las chicas de 2d2dspuma sobre la necesidad de ser o no ser indulgente durante los inicios de un proyecto. Aquellas primeras cervezas que probé hubieran merecido muchas críticas, pero la experiencia y las ganas de currar han acabado por dar buenos resultados y han hecho que cambie radicalmente mi opinión, cosa que quizás no hubiera ocurrido si mucha gente (yo incluido) nos hubiéramos ensañado con ellos. Con esto no pretendo cambiar la opinión de nadie, ni mucho menos, sólamente quería mostraros un caso que confirma lo que pensaba. Respeto la opinión de todos, esté o no de acuerdo con sus ideas, y pienso que cada uno es libre de decir lo que quiera. Faltaría más…
Un saludo para todos y espero que nadie se me mosquee, ya que no es mi intención.