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10 sept 2012

Laugar Brewery (1). Entrevista.



Esta semana vamos a dedicar dos post a la gente de Laugar, una cuadrilla bien maja que seguramente os habréis cruzado en más de una ocasión ya que con sus típicas txapelas han ido recorriendo lo más granado de las ferias cerveceras peninsulares, siempre repartiendo buen rollo y armando mucha fiesta. Para que les conozcáis un poco más hoy hablamos con Eneko.


¿Quiénes estáis detrás del proyecto?

Como responsables directos somos por el momento cinco txalaos, aunque cada día es más grande la familia de "laugarianos" que nos apoya y nos anima.


¿Cuándo y por qué os lanzasteis a la elaboración de cerveza?

Cansado de la prácticamente única alternativa de estilo de cerveza comencé a hacer cerveza en casa. Tras algún festival en la zona de Catalunya, pude visitar la fábrica de Bleder, en la que más tarde me pondría en contacto con Salvador Fortea para trabajar en su fábrica. Creo que es muy importante la mención del Maestro Salvador por la gran oportunidad que me dio y que la tenemos muy presente todos nosotros. Gracias a él los conocimientos se multiplicaron, además pude conocer a mucha gente del mundo con la que más tarde hemos coincidido en festivales y mantenemos una gran amistad.

Finalmente el proyecto se pone en marcha en Octubre del 2011 siendo tres y más tarde se incorporarían las dos últimas joyas de este proyecto para completar el equipo que somos hoy.


¿Cómo fueron los inicios y las máximas dificultades con las que os encontrasteis?

Podemos decir que hasta ahora las cosas han sido bastante sencillas gracias al apoyo recibido. Marina tiene parte de culpa también al meternos en el camino, apostando por nosotros para dar el salto en el festival que organizaron, el "Birrasana 2012", y que para nosotros fue el punto y aparte tras la muy buena aceptación del público.


¿Por qué el nombre de “Laugar”?

Se trata de una contracción de dos palabras en Euskera, "Lau" + "garagardoak" (Cuatro + cervezas). Elegimos este nombre tras una larga crazy braining storm regada con unos sabios brebajes, los cuales ayudaron a lubricar las grandes neuronas que hay tras este gran juego de palabras. También ayudo el hecho de que para hacer cerveza simplemente es necesario 4 ingredientes básicos (agua, malta, lúpulo y levadura).


¿Cuáles son las variedades que elaboráis actualmente?

Todavía no tenemos unas elaboraciones fijas, ya que nos gusta jugar con nuevos retos e investigaciones y no podemos mantener una tirada constante aunque tenemos varias que intentamos continuarlas, como son: Gorri, Pasote, Ehun IBU, CCVII IBU, Tripa, Ortobeltz y Txorrañejo, que intentamos tener sobre todo para ferias.

 Foto sacada del blog de Jordi Expósito, Cerveza Artesanal en Catalunya. Aquí el enlace.


¿Cuáles son grosso modo las maltas y lúpulos que usáis?

Bueno en este momento la maltas que usamos son de Alemania, tenemos en mente utilizar otras maltas cuando nos sea posible. Con relación al lúpulo utilizaríamos muchas más variedades si no fuese tan difícil conseguir ciertos lúpulos. Actualmente trabajamos con americanos, ingleses y estamos en fase de pruebas con otros como los de Nueva Zelanda entre otros.


¿Qué pensáis que os falta por mejorar en vuestras cervezas?

Siempre se puede mejorar todo y en este caso se podría empezar por los medios de elaboración, a partir de aquí es cuestión del gusto de cada maestro cervecero y de la experiencia que cada uno tengo sobre fermentaciones, es en este último punto el que más necesidad de ser mimado y controlado necesita, sin restar importancia a los demás, ya que las fermentaciones son el alma de la cerveza.


¿Dónde elaboráis por el momento?

Elaboramos en un local que tenemos acondicionado para ello, es pequeño pero nos da muchas alegrías.


¿Y cuántos litros elaboráis?

Inicialmente fabricábamos con una braumeister de 50L. En estos momentos fabricamos con una maquina 100L de diseño y fabricación propia (¡casera vamos!), con la que estamos realizando diversas investigaciones.


¿Qué queréis ofrecer al público con vuestros productos?

Lo que en un principio queríamos y cada vez más gente demanda, cervezas de calidad y diferentes a las habituales, intentando sorprender en algunas de ellas, dándoles un toque más gastronómicas.


¿Qué opináis sobre el auge del movimiento artesanal existente en la península ibérica? ¿Qué tipo de futuro le auguráis?

Cada día es mayor la demanda y la cantidad de fábricas. Es un buen momento para la cerveza, el cual hace que la "competencia" entre fábricas haga aumentar la calidad y las ganas de ofertar nuevos productos. Este auge puede tener un gran futuro si lo cuidamos, haciendo las cosas bien y ayudándonos entre todos, ya que siempre habrá alguien que te quiera poner la zancadilla. Si se observa el caso de otros países con mayor recorrido se puede ver que tras muchos años sigue habiendo un gran movimiento.


Dejando los lógicos amiguismos a un lado, nombrad dos cerveceras artesanales de la península que penséis que sean un ejemplo a seguir y por qué.

Es una decisión difícil como para elegir a dos. Naparbier es un buen ejemplo por su trayectoria, han ido de menos a más y siempre manteniendo la calidad y ahora estamos descubriendo cosas nuevas y que pronto darán muchas más sorpresas. Ahora mismo son un punto de referencia y están en un nivel muy alto.


¿Algún consejo para alguien que elabore cerveza en casa y se esté planteando lanzarse al mercado?

Sin tener fábrica propia no podemos dar muchos consejos, solo nuestra experiencia hasta el momento. Humildad y ¡un par! y sobre todo que experimente todo lo que pueda. Si además tiene amistades en este mundillo, son ellos los que mejor pueden resolver sus dudas.

Y ya para terminar, sobre vuestro futuro, ¿algún proyecto o novedad en mente?

Novedades hay muchas pero todavía están bajo desarrollo y esperemos que el año que viene puedan estar preparadas. Paralelamente estamos preparando el proyecto de fabrica de unos 1000L, este es un proyecto lento, pero que se vera recompensado para ambos lados, ya que la demanda actual es demasiado elevada y no podemos tener el stock de producto que quisiéramos.

Muchas gracias por todo es un placer y nos hace mucha ilusión que la gente se moleste.

Un abrazo,
Eneko.

 Foto tomada de su Facebook.


En el próximo post os hablaremos de sus cervezas, algunas de las cuales las pudimos conseguir en la pasada edición de Mediona y que fueron la razón principal que desencadenó esta entrevista.

30 ene 2012

Mejores cervezas del mes: Enero'12.

Ya estamos a finales de enero así que vamos con Las Mejores Cervezas del Mes. Esta vez la cosa ha estado verdaderamente reñida ya que entre elaboraciones del Fes-t’hi, el no menos amplio repertorio navideño y el resto de joyitas que aguardaban su momento en la despensa, ha dado como resultado un “podium” abarrotado de buenas cervezas en el que por desgracia no han cabido algunas (pero me las guardo para febrero... ^^).

En cuanto a navideñas, aunque han sido muchas las probadas y por tanto podría dedicar un post únicamente para ellas, quería destacar tres nombres. El primero es una cerveza que teníamos guardada desde el año pasado, la Sierra Nevada Celebration 2010. Ofrece un precioso color ambarino/rojizo y leves reflejos amarillentos, muy limpia y apenas ligerísima turbidez (aunque la foto apunte lo contrario, al rato quedó impecable) y carbonatación apenas perceptible. En nariz es muy sugerente a la vez que equilibrada, con notas a lúpulo cítrico y resinoso sobre un fondo de bizcocho, caramelo y fruta (uva, lichi, melocotón…) muy conseguido. En boca se muestra más agresiva, con más fruta, más resina pero también frutos secos. Amargor pronunciado, notas herbales y sequedad final marcada. Carbonatación muy bien escondida. Pese al amargor, las maltas consiguen que tenga un trago fácil y relativamente equilibrado. Maravillosa.

Otra de navidad que me gustaría destacar es la danesa Evil Twin Soft Christmas, muy compleja en nariz, con chocolate, toffee, licor de café y dulce de leche, caramelo butterscotch, fruta oscura, regaliz… Impresionante. En boca posee una entrada peculiar, ácida y con bastante carbonatación, vuelven las mismas notas de toffee, caramelo y chocolate pero aparece más el café, acompañando unas notas de regaliz, fruta oscura y madura por doquier y un punto ligero a cereza. Textura sedosa, alcohol bien compensado (pese a ser bastante elevado, 10,9%). Gusta más a cada trago.

Y la última cerveza del trío de navideñas/invernales es St. Peters Winter Ale, una inglesa que me gustó muy mucho. Color marrón muy oscuro que deja entrever unos pocos reflejos marrones, coronado por una espuma cremosa de color beige, muy reducida pero persistente. En nariz ofrece notas a chocolate y ciruelas pasas, algo de frutos secos, tostados y caramelo, y muy poco toffee. Tras el espectáculo olfativo, en boca entra cremosa pero sorprendentemente carbonatada (quizás incluso demasiado y todo siendo inglesa), muy sabrosa, otra vez con el chocolate y las ciruelas marcando la línea principal, a lo que se añaden uvas pasas y regaliz. Amargor justa, final seco y amargo (a café y herbal). Una inglesa diferente pero muy recomendable, como todas las demás elaboraciones de St. Peters.

Otra cerveza de temporada que nos dejó verdaderamente asombrados fue la Anchor Bock, de la que no esperábamos mucho pero que se mete entre las mejores de enero con muchísima fuerza. En cuanto a la foto, un despiste ^^. Color marrón oscuro con reflejos más claros y espuma cremosa y persistente de color beige intenso. En nariz posee un perfil similar a la St. Peters anterior, con chocolate y ciruela como actores principales pero con un punto a frutos secos, regaliz y café muy interesante. En boca posee un trago cómodo, con carbonatación de burbuja pequeña nada molesta, nada dulzona, con tostados, nueces y un curioso fondo ligeramente amargo y herbal. Quizás desentone para aquel que espere una típica bock alemana bien dulzona pero fuera de las constricciones estilísticas en definitiva se trata de una cerveza muy redonda y muy bien hecha.

Aquellos que sigáis el Facebook quizás recordéis aquella Cantillon Iris que tomamos hace ya unos cuantos fines de semana. Y es que a pesar de que me apasionan la mayoría de las cervezas espontáneas, tengo que reconocer que siempre me encuentro con cervezas al respecto que me dejan boquiabierto. Es el caso de esta Cantillon, una cerveza que se presenta con una pequeña capa de espuma blanca que baja rápidamente y deja todo el protagonismo a un elixir de color anaranjado con una carbonatación mayor de lo que suele ser habitual en estas elaboraciones. En nariz aparece manzana ácida, algo de grosella, frutos secos y quizás algo de madera y queso maduro. En boca se muestra más fresca y lupulada de lo habitual, lógicamente ácida y muy seca, pero menos estridente y con menos fruta (manzana y limón) que otras lambic, con unas ligeras notas a madera cruda. Cuerpo medio y final seco y amargo duradero. Sencillamente maravillosa. Sin que sirva más que de apunte, es la primera cerveza a la que le doy un 10 en muchos meses.

Y para cerrar el post, no quería olvidarme de tres micros de la península. La primera, Marina de Blanes, por dos elaboraciones muy bien hechas siendo cervezas con poco cuerpo y ligeras: Summer Ale, cítrica, herbal, y levemente resinosa, conformando un trago fácil pero muy completo, y Mas Cremat, seca, torrefacta, con recuerdos a café, chocolate y frutos secos, maravillosa como cerveza de varias pintas.


La segunda micro es La Cibeles, cuyas cervezas tan bien hechas me parecen dignas de elogio. La última que probamos fue la nueva IPA con dry-hopping, lógicamente muy sugerente en nariz, con notas cítricas, a fruta tropical y también algo de resina. En boca, fluida, cuerpo medio-bajo, mucha fruta pero amargor comedido. IPA muy bien lograda, sin estridencias y muy bien balanceada. Quizás el único pero fueron los excesivos sedimentos.


Y para finalizar, una Yria IPA, cerveza que aún no ha visto la luz pero que muy amablemente me adjuntaron en el pack que les compré por navidad. Tenía mis dudas al pensar que se trataría de alguna elaboración en fase de pruebas pero al encontrar una bomba de lúpulo muy jugosa, resinosa y marcadamente amarga pero que al mismo tiempo poseía una base malteada suficiente, todas las dudas quedaron despejadas. Al igual que con La Cibeles, quizás mejoraría el exceso de sedimentos (en este caso aún mayor), pero me muero de ganas por ver la versión definitiva!

Y así, con estas elaboraciones de la península que poseen el lúpulo como principal protagonista, damos por finalizado este mes. A ver que nos depara el febrero…

27 nov 2011

Undead: el lúpulo zombie.


Hace un par de semanas nos enteramos de que la micro navarra Naparbier en colaboración con Javier Aldea, de la cervecería Kitsch de Vitoria, habían creado una cerveza con mucho lúpulo (la etiqueta lo dice todo...) a la que habían bautizado como Undead. Ayer sábado tuvimos la suerte de probar una botella y hoy os quería hablar de ella.



Se trata de una Imperial IPA con una presentación realmente inmejorable, ya que además de la divertida etiqueta, se sirve en una atractiva botella de 75cl coronada con tapón de corcho. Está elaborada con 7 lúpulos distintos (Centennial, Citra, Topaz, un par de híbridos de lúpulo noble y un dry-hop de Motueka), posee 80 IBUs y 9% de alcohol. 

Una vez servida pose un aspecto muy pero que muy sugerente, de color anaranjado y reflejos amarillentos, sorprendentemente cristalina y sin un solo sedimento, con la carbonatación muy bien integrada y de burbuja muy pequeña, espuma blanca (ligeramente beige) y de persistencia media-baja. En nariz se muestra muy fragante, desplazada claramente hacía el lúpulo, mostrando mango y piña, melocotón, un punto de limón y cáscara de pomelo, resina y un punto ligeramente especiado. Verdaderamente espectacular. Ya en boca es mucho más resinosa, casi como estar mascando lúpulo, pero sin empalagar lo más mínimo. Tras esto vuelven a aparecer las notas a fruta tropical y cítricas y termina con un final seco y amargo, aunque también un tanto cálido. A pesar de tener un cuerpo medio-alto, se deja beber muy bien. Por un lado todo el lúpulo queda compensado estupendamente por una base malteada consistente. Por otro, no aparenta ni mucho menos el alcohol que tiene (quitando el citado punto cálido al final). Sin ningún tipo de dudas puedo afirmar que estamos ante una Imperial IPA realmente alucinante.
 

Así que no me queda otra que felicitar a Napar y a Javier por su gran trabajo. Ahora sólamente cabe esperar a que salgan otras elaboraciones en las que están trabajando.

8 jul 2010

Aljibes, riadas y cervezas por la Ribera d’Ebre.

Hace unos días, medio agonizando por el bochornoso calor que está asolando la península últimamente, decidí probar una cerveza artesanal catalana de la que no había oído hablar demasiado: L’Anjub 1907. Hoy, por pura casualidad, estaba rebuscando información sobre ella y me he encontrado con una noticia de ayer mismo según la cual la cervecera que elabora L'Anjub (mejor dicho, Susana Carim, uno de los tres componentes) ha ganado un premio que da la Diputació de Tarragona a jóvenes emprendedoras. No le habría dado mayor importancia de la que tiene de no ser porque la cerveza me sorprendió muy gratamente y también porque han apostado por establecerse en una región catalana con una competencia vinícola tan fuerte a su alrededor (Priorat, Montsant…). Así que enhorabuena a los elaboradores por el galardón, y sobretodo por esa estupenda cerveza.

Antes de dejaros la nota quería comentaros que el nombre de l’anjub (aljibe en castellano) hace referencia a las construcciones utilizadas desde antaño para recoger el agua de la lluvia, presentes en la comarca de la Ribera d’Ebre así como en muchas otras zonas con déficit de lluvias. Y 1907 viene a raíz de una histórica riada que anegó las zonas colindantes al río Ebro.

En cuanto a la cerveza en sí, posee un bonito color miel con reflejos ambarinos, una elevada turbidez y una espuma beige esponjosa y consistente. En nariz se muestra muy sugerente y expresiva, destacando notas profundas a lúpulo así como algunas notas afrutadas dulzonas (albaricoque/melocotón?) junto a otras más frescas (manzana?). Además se perciben unas apetecibles notas de galleta. En boca es algo menos expresiva. Entra fluida y ligeramente amarga pero sobresalen pocas notas que no sean referentes al lúpulo (amargas y herbales). Cuerpo medio, a pesar de tener poco alcohol (5,25%). Final seco y duradero. En mi opinión, una muy buena cerveza, muy apta para estos calores veraniegos.

Por lo visto elaboran (o tienen previsto hacerlo) una cerveza de trigo, una tal Blat-ale, pero no se nada al respecto. A ver si alguien sabe algo más...

5 jul 2010

Rosita se pone picante...

Como muchos sabréis, Cerveses La Gardènia lanzan al mercado de vez en cuando algunas cervezas singulares: Rosita con pétalos de rosa, Rosita Blue, Rosita Picant…

La última de estas, la Rosita Picant, vio la luz por segunda vez el pasado día 23 de abril durante la diada de Sant Jordi (San Jorge), festividad de gran tradición en Catalunya y en la que se suele regalar una rosa y un libro.

Os dejo aquí la información que adjuntan en la contraetiqueta: “Podríamos afirmar que es una cerveza afrodisíaca pues combina los sabores de la malta de cebada y trigo, con cilantro, jenjibre y limón mediterráneo. El color rosa es el resultado de la infusión de flores de hibiscos naturales. Composición: agua, malta de cebada, trigo, azúcar de caña, miel, flor de hibiscos, jengibre, limón, lúpulos, cilantro y levaduras”.
Vamos pues con la cerveza. Posee un bonito color caramelo con algunos reflejos rojizos (en lugar del color rosado que anuncian) coronado con una espuma ligeramente cremosa de color blanquecino. En nariz es bastante expresiva, y destacan unas profundas notas dulzonas, entre caramelo y mermelada de fresas, junto con algunas notas florales y a jenjibre. En boca se pierde mucha expresividad y los sabores están muy atenuados (poca intensidad). Entra suave y con poca carbonatación. Se perciben notas tostadas junto a otras ligeramente cítricas y especiadas más refrescantes. Cuerpo ligero y fluida en paladar. Cerveza interesante pero quizás esperaba más matices, sobretodo en boca. La impresión final que me dejó es de una cerveza algo lineal en boca y con poca correlación con las notas percibidas en nariz. La Rosita Blue que ya comenté me sorprendió muchísimo más.
Para terminar, una gran verdad que también adjuntan en la contraetiqueta… “Recomendación: las bebidas afrodisíacas no pueden sustituir los efectos de una buena conversación pero siempre ayudan a mejorar las relaciones personales”.

Aquí tenéis la chapa conmemorativa:

23 jun 2010

Sobre pijos, pinos y vinos…

Los apodos referentes a toponímia frecuentemente son muy curiosos (además de divertidos, siempre que no se refieran a ti, evidentemente…). Por lo que he podido encontrar por la Web, a la gente de BCN se la llama “pixapins” (mea-pinos, para que nos entendamos…). Por lo visto, cuando la gente de la “capi” visitaba pueblos y zonas rurales, manifestaban su desconocimiento sobre la naturaleza y las costumbres de pueblo, y en tono de mofa se les ponía ese apodo. Pero lo más curioso es que más de 400 Km. al sur, los que vivimos en pueblos alrededor de Gandia, llamamos a sus habitantes “pixavins” (mea-vinos, ya que son tan "finos" que "liberan" vino por sus partes bajas…).

Todo esto viene por la cerveza que os voy a comentar hoy. La gente de Bevirra, además de currarse las cervezas y sus etiquetas (me parecen todas muy conseguidas), ha puesto más de un nombre curioso a alguna de sus cervezas. L’Ha Pijapina es uno de ellos (creo que lo de L’H hace referencia a su localidad, L’Hospitalet de Llobregat, ya que usan esa simbología en todas sus cervezas).

Vamos con el contenido. Se trata de una cerveza de trigo oscura con 4,8% ABV. Se agradece la información sobre sus ingredientes, así que aprovecho y os los dejo. Maltas Pale ale y de trigo, melanoidinas (maltas especiales que por lo visto dan un carácter malteado similar al que darían las Munich o Vienna pero añadiendo muy poca malta. Si alguien lo conoce mejor, por favor aclararlo), Carafa III (otro tipo de malta, en este caso que intensifica), copos de trigo, avena y cilantro. Lúpulos Target y E.K. Goldings.

En cuanto al aspecto posee un bonito color marrón oscuro con reflejos amelados y una espuma de burbuja pequeña, compacta y persistente, de color beige. En nariz, inicialmente destacan unas interesantes notas lupuladas (profundas y herbales) pero poco a poco se van diluyendo dejando sobresalir otras notas tostadas ligeras y especiadas. Además, en profundidad se percibe un cierto recuerdo como a bizcocho (similar a algunas belgas de abadía). Ya en boca, entra ligera y chispeante, y destacan sobretodo esas notas tostadas y especiadas. Final amargo, herbal, seco y de persistencia media. A pesar del aspecto y del aroma es una cerveza fluida, ligera y refrescante que se agradece en esta época.

Primer Round sobre Mediona (ya en casa) y como resultado una cerveza interesante y apetecible. Esperemos seguir así…

17 jun 2010

Una noche de San Juan… (II).

Seguimos con la Feria de Mediona

Antes de comer, aprovechamos para hablar con la gente de Zulogaarden y de Bevirra. En el caso de Zulo, hablamos con Ángel (si no recuerdo mal), y nos explicó muy amablemente las diferentes variedades que elaboran así como su filosofía. Además, conseguimos un montón de sus etiquetas (diseño de Carol, de cuyo trabajo soy un auténtico fan ya que no deja nunca de sorprenderme con los nombres y los dibujos…). La imagen que nos llevamos de ellos fue más que positiva por su proximidad, humildad y naturalidad, muy alejados de lo que un producto con tanto éxito como Sang de Gossa podría haberles generado. Enhorabuena chicos! De la gente de Bevirra en realidad no conocía nada previamente, pero tanto el divertido diseño de sus etiquetas (obra de Dani, copiloto del proyecto junto con Raul Benages) como sus variedad de cervezas (entre otras, la bl’hack ginger, una cerveza de jengibre, me gustó muchísimo) nos deslumbraron.

Por si la mañana no había sido ya suficientemente movidita, aún nos faltaba por conocer la paradita de Brasserie 4:20, una cervecería de Roma (nada más ni nada menos) que se trajeron unos cervezones de barril muuuy difíciles de olvidar. Una lambic de locura que no duró ni media tarde (me disculpareis pero no apunté el nombre), la Mikeller Cream Ale, la Mikeller Nelson IPA (impresionante), la De Molen Amarillo y la Allora Laurel Ale (seca y amarga, muy marcada a laurel. Sorprendentemente buena…). Como para tener esta cervecería y sus cervezas cerca de casa…

Después nos fuimos a comer. Aún recuerdo los bocadillos de Montse: carne a la brasa, pinchos morunos, “butifarra catalana”… Más tarde, el plan previsto era descansar un poco de tanto ajetreo, pero al final fue todo lo contrario ya que sin tiempo de reposo (a pleno sol y con unas gotas de sudor espantosas…) aprovechamos para cargar las primeras cajas de cervezas en el coche. Como el pueblo era muy pequeño, tuvimos que aparcar a las afueras y el viajecito fue poco menos que insufrible. Casi sin saber ni como, volvimos a la feria y recuperamos fuerzas con unas cuantas cervezas más (maravillosa coincidencia que en ese momento los chicos de Cotoya estaban pinchando la segunda cerveza de barril).

Entonces la feria empezó a llenarse de gente. Lo que por la mañana parecía una carpa con suficientes sillas, se convirtió en un hormiguero hirviendo (por momentos parecía que aquello se iba a colapsar…). Empezaron a poner música en directo, de un grupo de rumba-flamenco llamado Berrea que no sonaba nada mal. Tras unas visita por CCM, Bleder, Maquis, Les Clandestines (y su novedad de espelta) y Holzbrau, así como 2 homebrewers (Edbeer y Ester&Marc) nos fuimos a por el segundo cargamento de la tarde, pero cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos que había cervezas que habían “volado” (adiós a algunas Zulogaarden, Bevirra, la Maquis Imperial Stout, y algunas más…). Palabra de coleccionista cervecero que otro año cargo el coche a mediodía… (Suerte que en alguna paradita habíamos reservado algún ejemplar…).

Otra vez en faena, acudimos a Reptilian, en la que nos encontramos con Isaac, un tipo muy cercano (y manitas… ya que las palabras grabadas sobre madera del mostrador estaban curradas por él). Bastante tiempo estuvimos con él hasta que la luz del sol empezó a huir… Como el hambre volvía a apretar (tanto lúpulo generaba más y más hambre…), nos fuimos otra vez para la parada de la barbacoa, pero por ese entonces la cola era casi quilométrica. Después de esta espera, la cena merecía hacerle el honor con las cervezas del organizador: las Ales Agullons (¿que puedo decir sobre ellas que no se haya dicho ya, con la cantidad de reconocimientos que se han llevado?).

Ya cenados, tomamos unas cuantas cervezas más (por fin los de Cotoya pincharon su Porter, que algunos ya llevábamos rato esperándola) y cuando se empezó a vaciar todo aquello (no recuerdo bien si sobre la 1 o las 2 de la madrugada) nos despedimos de la gente con la que habíamos disfrutado esta velada tan espectacular.

Gracias a todos: elaboradores, organizadores, bloggers y demás gente, por esta feria y por aguantar hasta las tantas a pesar de llevar todo el día al pie del cañón. No podía olvidarme de los chicos de Cotoya y sus “culines” de sidra. Nos vemos el año que viene! Hasta entonces, mucha y buena cerveza para todos!
Aquí os dejo alguna foto más... (ni de Zulogaarden ni de Bevirra saqué unas buenas fotos...).

Las birras de Holzbräu...

Las Edbeer...

Y finalmente, y como no podía ser de otro modo, mis queridas y amadas florecitas...

13 jun 2010

Retomando la actividad bloguera.

Después de unos cuantos días de total y absoluto abandono del blog, vuelvo a la actividad… Algunos de vosotros lo sabíais, otros directamente me conocisteis en persona allí, pero por los que no lo supieran, ayer sábado estuve en la Feria de cerveza artesanal que se hizo en Mediona, por lo que desde el viernes no he podido publicar nada.

Como en los próximos días haré un par de entradas al respecto sobre esta feria (solamente os adelanto que dio para mucho y sobretodo muy bueno…) hoy simplemente os quería justificar este parón momentáneo del blog y además comentaros algo con que me encontré por pura casualidad.

La gente que somos coleccionistas en general, y de etiquetas y de botellas en particular, intentamos estar bastante al día de cualquier novedad. Aún así, no son pocas las veces que me he encontrado con bonitas sorpresas y es el caso que os quería comentar hoy. En el sitio donde me alojé para la feria de Mediona me sirvieron una Estrella Damm (siendo un bar catalán no podían tener otra cosa...) con una contraetiqueta llamativa, de la cual no tenía la menor idea de su existencia (debo ser de los pocos, seguro…). Además, en ella se toca un tema que me interesa y mucho (raro sería que viviendo pegado al mar y siendo biólogo no fuera así): la conservación y recuperación de especies marinas. Se trata de un proyecto de colaboración entre la cervecera Damm y la asociación CRAM, de nombre Sosmediterrani , y para atraer la atención de la gente, diferentes hacia ellos, diferentes personalidades conocidas de la sociedad (Andreu Buenafuente, Jaume Balagueró, Carme Ruscalleda… hasta seis en total) han dibujado esas contraetiquetas que os comentaba, en las que además existe una pequeña frase sobre cada especie en concreto.

Aquí las os las dejo. De izquierda a derecha: foca monje (por Sita Murt), rorcual común (por el grupo Antònia Font), tortuga boba (por Andreu Buenafuente), tiburón martillo (por Carme Ruscalleda), praderas de posidonia (por Javier Mariscal) y la pardela cenicienta (por Jaume Balagueró).




Es de agradecer que de vez en cuando (anque sea de muuuy en cuando en cuando) los gigantes en general, y las cerveceras en particular, contribuyan a proyectos como este.

9 jun 2010

Fuerte impresión de pocos grados…

Gracias a un intercambio con Pepe de Mundocereal, hace unos meses pude conseguir las diferentes variedades de Guineu, cervezas elaboradas por Ca l’Arenys. Largo y tendido había oído hablar sobre estas cervezas, siempre de forma muy positiva, cosa que me tenía con muchas ganas de poder probarlas, pero no fue hasta este fin de semana pasado cuando tuve ocasión de probar algunas de ellas.

La Guineu Riner, que es la que os voy a comentar hoy, además fue nombrada en su momento como mejor cerveza del mundo baja en alcohol según Ratebeer. Pero de esas clasificaciones y notas, lo que me realmente me sorprendió es que entre tanta cerveza de todo el mundo, justo la mejor fuera una cerveza de una micro catalana, un mercado relativamente nuevo. Y por eso lo comento, porque creo que es digno de admirar este hecho. Dejando a un lado este hecho, he de decir que al mismo tiempo le tenía algo de respeto a la Riner ya que las cervezas muy pobres en alcohol (tiene tan solo 2,8%) no suelen ser santo de mi devoción (con las 0% dejémoslo simplemente en que tengo una relación imposible…). Así que con mucha intriga la probé y aquí os dejo mi impresión.

En aspecto posee un color amarillo pálido muy limpio y brillante (tenía sedimentos en botella que se recomendaba no servirlos) con espuma blanca persistente y viva carbonatación. En nariz destacan notas lupuladas muy sugerentes tipo cítricas (limón sobretodo), herbales y ligeramente picantes. En boca posee una entrada ligeramente afrutada (muy suave) pero que rápidamente da paso a la sensación dominante de tipo lupulada (amarga, seca y muy persistente). Recuerda a la sensación áspera y amarga de la cáscara de los cítricos tipo pomelo. Cerveza con mucho más carácter del que apuntan esos 2,8% de ABV cosa que la hace realmente interesante y sorprendente, además de muy recomendable para esta época por lo refrescante que es.

De todas las que Guineu que he probado (solamente me falta la Monserrat, que según muchos es la mejor), es la que más me ha gustado con mucha diferencia (y eso que las otras Guineu tienen un nivel muy alto en general). Alabanzas y premios más que merecidos.

10 may 2010

Entre mudéjares… (II)

Hace unos días os comenté algunas Cervezas Mudéjar (Rubia, Picante y Negra) y hoy termino las notas de cata sobre esta micro de Gea de Albarracín con otras dos: una hecha con miel y otra con frambuesas.

En cuanto a la Mudéjar Miel (5,2% de alcohol, 34,5cl) es levemente turbia (en la foto se aprecia muy mal), posee una carbonatación abundante que da lugar a una espuma blanca efímera. En nariz destacan claramente unas notas a miel muy apetecibles, florales y acarameladas, y además un punto herbal suave (quizás algo mentolado). En boca posee una entrada muy carbonatada y chispeante, con recorrido fácil y fluido en el que la miel vuelve a ser la dominante casi en exclusiva. No es nada empalagosa a diferencia de muchas parientes suyas (sobretodo belgas, que son las pocas que conozco) y eso que el sabor de miel no es ligero. Quizás el hecho de no tener mucho alcohol, a diferencia de esas parientes suyas, ayuda a que esto sea así. La verdad que me pareció muy conseguida esta cerveza. Me gustó mucho por esas notas tan marcadas a miel y que a la vez sea tan fácil de tomar (probablemente es la Mudéjar que más me haya gustado).

De la Mudéjar Frambuesa, para variar, posee el mismo alcohol (5,2%) que todas las comentadas anteriormente, cosa que en un principio me chocó más que nada porque este tipo de cervezas habitualmente suelen ser más ligeras, pero esto no contribuye a que sea más pesada, ni mucho menos. Posee un color granate oscuro (más en consonancia con el verdadero color del zumo de frambuesa que el color rosado claro que suelen tener muchas veces este tipo de cervezas para atraer a cierto público) y una espuma rosada de poca duración (este aspecto ha sido la tónica dominante en todas las Mudéjar que he probado y ojalá se mejore). En nariz se encuentran las esperables notas afrutadas y ácidas a frambuesa y frutos rojos. En boca es muy fluida, con un sabor intenso, ácido y áspero a frutos rojos, levemente contrarestado por notas azucaradas (puede que estuviera mejor con unas pocas notas menos dulzonas pero esto es algo personal y supongo que limitaría mucho la tirada entre el público, frecuentemente reticente a las notas acres). Sensación general bastante positiva dado que me suelen gustar las cervezas de frutas siempre que no sean un jarabe azucarado (que por desgracia suele ser la tónica habitual en muchos casos).

En el tintero han quedado algunas cervezas más que conseguí de esta micro, pero pensé que tampoco merecía la pena comentarlas dado que no me parecieron muy interesantes (ni tampoco me gustaron demasiado…). Si alguien quiere saber algo sobre esas cervezas (la Ale y la Roja, concretamente) gustosamente le daré una opinión. Además, como también comenté en una entrada anterior, en su web anuncian que elaboran otras cervezas (piña, chocolate...) pero no las he podido conseguir.

7 may 2010

Entre mudéjares…(I)

Como ya dije anteayer, en los próximos días voy a comentar algunas de las cervezas aragonesas Mudéjar. Como en total son siete cervezas las que he probado y tampoco es plan de hacer un monográfico sobre ellas, en lugar de las entradas habituales de una cerveza por entrada voy a resumir brevemente varias de ellas en un par de entradas mientras que otras se quedarán en el tintero…


La primera que tomé fue la Mudéjar Rubia (5,2% de alcohol, 34,5 cl) pero tengo que decir que no estaba en condiciones. No se trata de que fuera una mala cerveza o que simplemente no me gustara, no. Debió “sentarle mal” el viaje, o quizás le ocurrió alguna cosa a esa tirada o vete a saber que narices pasó con ella. No controlo de contaminaciones así que no puedo opinar que tipo de problema fue. La cuestión es que poseía un aroma muy pero que muy marcado a aceitunas (de salmuera) y también algo láctico. No creo que sea así esta cerveza, más que nada porque de todas las que elaboran, supuestamente es la más “sencilla” y hay otras que me han gustado bastante. La dejo al margen de una opinión personal.



Después de este desencanto inicial probé la Mudéjar Picante (5,2%, 34,5cl). Esta si me sorprendió muy gratamente, y eso de sorpresa lo digo literalmente. En aspecto color dorado ténue, levemente turbia y espuma blanca de rápida bajada. En nariz, notas muy suaves malteadas así como unas ligerísimas notas punzantes que no supe advertir en un principio. En boca vino la sorpresa ya que hasta el momento conocía cervezas con alguna nota picante tipo menta o pimienta, o también herbal dada por algún lúpulo, pero no conocía ninguna cerveza con notas de cayena (guindilla pequeña seca para los que no sepan lo que es). Cuando digo notas de cayena en realidad digo NOTAS. La entrada es muy fluida y con esos mismos recuerdos a cereal que en nariz, pero de repente y como de la nada aparecen notas a cayena muy picantes, intensas y de larga persistencia. Literalmente creo que deben haber triturado cayena y haberla echado a la cuba de maceración, porque sino no me lo explico. Curiosa e interesante cerveza.


Vamos con la última que voy a comentar hoy: la Mudéjar Negra (5,2%, 34,5cl). En aspecto, color marrón oscuro no del todo opaco, con algunos reflejos cobrizos y espuma beige compacta pero poco duradera. En nariz sobresalen unas agradables notas tostadas, algo de café así como algo de caramelo. Ya en boca es muy fluida, con una entrada tostada suave y un regusto acafenado ligeramente ácido que no me convenció del todo. Cerveza negra de cuerpo ligero y con matices poco intensos. Ejemplo que podían tomar algunas industriales españolas de cómo se puede hacer una cerveza negra sin muchos rodeos pero que al mismo ofrezca algo interesante.

5 may 2010

Entre musulmanes y cristianos anda la cerveza…

Aunque este blog debe su existencia casi (o sin el casi) en exclusiva a la cerveza, los que lo seguís sabéis que de vez en cuando me gusta añadir alguna anécdota, curiosidad o algo de culturilla, por no hacerlo muy monótono. Pues es el caso que nos ocupa, ya que las cervezas que voy a comentar en los próximos días requieren una pequeña referencia previa. Se trata de las cervezas Mudéjar, elaboradas por una micro situada cerca del turístico pueblo de Albarracín (los cuales se congratulan ni más ni menos de ser el pueblo más bonito de España). Para los que no lo sepan (y/o no tengan ganas de curiosear la Wikipedia), los mudéjares fueron aquellos musulmanes que convivían con los cristianos en la Península Ibérica (lo de que convivían la verdad, mejor entrecomillarlo) durante la edad media. Dejaron un amplio legado cultural, entre el cual destacan el arte y la arquitectura mudéjar, muy abundante en Aragón (región de los compañeros de Hipos Urinatum). Este arte fue reconocido en su momento como patrimonio artístico de la humanidad por la UNESCO).

Dejando este maravilloso arte a un lado, volvamos a lo nuestro. Como decía esta micro elabora unas cervezas cerca de Albarracín, más concretamente en Gea de Albarracín. Por desgracia aún no he podido visitar el fabricante, pero tenéis una estupenda reseña sobre ella de hace unos pocos meses en el blog de Joexx. En mi caso he podido conseguir 7 variedades distintas: rubia, picante, negra, ale, roja, frambuesa y miel, aunque en la página web de la micro (en la que poca información se puede sacar, sea dicho también) hacen referencia a alguna de piña, chocolate y alguna más, pero no he podido conseguirlas. Por no adelantar mucho sobre las catas, simplemente dejaré caer que la mayoría no son cervezas muy espectaculares que digamos, pero alguna de ellas realmente me ha sorprendido muy gratamente.

Otra cosa más. Para los coleccionistas (aunque repito lo que decía Joexx en su momento) es una pena ya que no posee casi material para los coleccionistas. Todas las cervezas tienen la misma etiqueta y únicamente se diferencian por un pequeño papel blanco del cuello en el que pone unas pocas características. Además, todas poseen chapa genérica (ya va siendo hora que las micros españolas se muevan un poquito en este aspecto ya que no son pocos los coleccionistas…). Esta es una razón de más por la que quería visitar la micro, por preguntar y/o conseguir alguna otra cosita interesante.

Ya para terminar, aquí tenéis la estrella mudéjar, símbolo de este maravilloso arte así como de la cerveza.
* Todas las fotografías las he sacado de Wikipedia (menos el logo del elaborador, evidentemente).

30 abr 2010

Hablando euskera (IV)… y sobre Stout.

Para terminar con las cervezas vascas que Elgolforastitas me mandó, y de este modo también finiquitamos el mes de abril, vamos con la última de ellas que ya se estaba retrasando. Se trata de la Pagoa Stout, cerveza de 4,3% ABV, que según su web está elaborada con hasta 7 maltas distintas.

Se muestra sugerente en aspecto, con un color negro mate de media-alta opacidad y con una espuma beige compacta pero de rápida bajada. En nariz, sugerentes notas afrutadas y acarameladas (levemente recuerdan la Pagoa Red ale) complementadas por notas más “tipo stout” a tostados y a café. Ya en boca, entrada carbonatada en la que aparecen en primer lugar notas tostadas de mediana amargor junto con las mismas notas a fruta madura y a caramelo comentadas anteriormente de la Red ale. Cuerpo medio, fluida y con un final suave y amargo que recuerda al café.

Quizás esperaba un poco más de expresión por eso de usar 7 maltas distintas, pero es simplemente un detalle que no oscurece lo más mínimo una impresión general muy positiva. Junto con la Red Ale me han parecido muy buenas cervezas y como ya dije, ojalá fueran más fáciles de conseguir fuera de tierras vascas.

29 abr 2010

Hablando euskera (III)… y de cervezas rojas.

No me malinterpretéis, que no voy a hablar sobre cervezas y política… Como recordareis, estaba comentando las Pagoa pero quedaron interrumpidas ya que me acordé a tiempo de la Ronda nº23 (un poco más y se me pasa…). Pues retomando el hilo, vamos con las otras notas de esas Euskal garadardoas (cervezas vascas). Hoy le toca el turno a la Pagoa Red Ale, una cerveza que me sorprendió muy gratamente entre otras cosas por ser bastante expresiva pese a sus 4,6% de alcohol.

Según la web, se trata de una cerveza no tan afrutada como una Irish Red, pero esa no es la impresión que me causó a mi, ni mucho menos. Se trata de una cerveza de color entre caoba y rojizo, transparente, bastante carbonatación a la vista y una espuma poco compacta de color blanco pálido. En nariz destacan notas malteadas tipo caramelo, muy bien complementadas por notas a frutas del bosque, cereza, arándanos y similares, muy sugerentes y apetecibles, para posteriormente salir a la palestra notas más de tipo licorosas y algo tostadas. En boca entra con una carbonatación nada excesiva (aparentaba en vista una cosa pero luego en boca estaba bien integrada). Aparecen notas dulces como a fruta madura (muy similares a las encontradas en nariz, sobretodo a cereza y algo de plátano maduro). Final amargo de persistencia media así como ligeramente picante.

Me recordó, sorprendentemente, a las Zeliv checas, en cuanto a las notas licorosas de cereza . Muy pero que muy recomendable cerveza que por desgracia hasta el momento no conocía y eso a pesar de que llevan bastantes años en el mercado como ya dije en la primera entrada sobre las Pagoa. De las mejores cervezas de una micro peninsular que he probado últimamente.

26 abr 2010

Hablando euskera (II)…y de pilsners.

Como ya dije ayer, este fin de semana me encontré con una grata sorpresa: las Pagoa vascas. Hoy voy a comentar la Pagoa Pilsner, que es la que menos me sorprendió de las tres que elaboran, pero aún así es bastante pasable viendo algunas cositas que hay por según que micros españolas.

Como ya indica su nombre, se trata de una típica Pilsner y posee unos suaves 4,9% de alcohol. Por cierto, que lo de Horia, por aquellos que no hablamos euskera, significa rubia. Por lo que he visto en el blog de Joexx han cambiado la etiqueta tres veces al menos (la mía es diferente a las 2 que comentaba él en su blog, ya que en lugar de la palabra Orhi centrada aparece Basque beer encuadrada de negro).

Vamos con la nota. Se trata de una cerveza de color dorado limpio y transparente, posee una espuma blanca poco duradera, así como una carbonatación abundante y de burbujas relativamente grandes. En nariz posee ligeras notas a lúpulo, así como a cereal hervido, algo de miel y de levadura. En boca entrada bastante carbonatada y chispeante, con amargor media muy agradable. Posee las mismas notas ameladas y a cereal que en nariz (este último levemente tostado en boca, que confiere algo de amargor). Refrescante y ligera, con un paso fluido por boca.

Como veis, es una cerveza que no aporta nada novedoso (ya os he dicho que es la que menos me sorprendió de las tres) pero la tomaría sin ningún problema muchos días de verano para quitar la sed ya que se deja tomar bastante bien y a diferencia de algunas artesanales tipo pilsen no es tan levadurosa y no posee notas metálicas ni otro tipo de notas desagradables.

25 abr 2010

Hablando euskera…

Decir que el fenómeno de las microcerveceras es una realidad que se está extendiendo por todos los rincones de la península ibérica (desde levante, pasando por Castilla, Aragón y recorriendo toda la cornisa cantábrica hasta llegar a Galicia), no es ninguna novedad. A este paso, dentro de poco no habrá región que no elabore cervezas…y me alegro de ello (siempre que todas esas novedades aporten algo nuevo y/o lleven detrás un buen producto).

Y os preguntaréis: y eso que tiene que ver con el título del comentario? Decir esto que he comento es una obviedad, lo sé. Pero lo que quizás es más sorprendente es que una cervecera como Pagoa, una micro vasca nacida en 1998, casi 10 años antes que la mayoría de micros actuales, pueda tener mucha menos distribución (o al menos por regiones como Valencia no se encuentra fácilmente) que otras cervezas bastante recientes como las Lluna, las Montmirà o la Altura de Vuelo de mi Valencia natal. Quede por delante que me alegro que estas valencianas posean buena distribución, sólo faltaría siendo de mi tierra, pero lo que no entiendo son las razones de que las Pagoa posean una distribución tan restringida fuera del País Vasco.

Esto no sería nada sorprendente si las Pagoa fuesen unas cervezas mal hechas, sosas, aburridas o que se yo… que no gustaran tanto como las valencianas que he citado. Entonces no tendría nada que obviar. Pero después de haber probado las Pagoa este fin de semana gracias a la amabilidad del compañero Elgolforastitas (gracias otra vez tío, eres un crack!), os digo que realmente me sorprende que eso sea así, ya que aún siendo cervezas que nada excepcionales (la Red ale si me ha gustado bastante) creo que merecerían ser bastante más conocidas dado el tiempo que llevan en el mercado.

Se que todo esto puede responder a estrategias de marketing del propio elaborador, o igual el hecho de ser vascas tira para atrás a algunos vendedores/importadores (no creo que sea por esto último ya que en el caso de las catalanas podría ocurrir lo mismo por cuestiones políticas y no ocurre así). Así que en mi humilde opinión, está muy bien que salgan muchas micros (siempre que sea con ganas de hacer bien el trabajo y ofrecer un buen producto) pero el caso que os cuento de Pagoa me han hecho plantearme si realmente no existen más casos de cervezas decentes que lleven un tiempo ya en el mercado y que no sean conocidas.

Dicho todo esto, en los próximos días comentaré las diferentes variedades de Pagoa: una Pilsen, una Red Ale y una Stout.

30 mar 2010

Observando la Lluna de València (II).

En la entrada anterior os comentaba mis impresiones sobre la Lluna y la Lluna Bruna, así como el cambio a mejor que había notado respecto la primera vez. Hoy os voy a hablar de la Lluna Negra (que aún no había probado a diferencia de las dos anteriores) y la Lluna Morisca (una novedad de la que poco sé).

Lluna Negra. Estilo: Stout. ABV: 5,5%. Vol.: 33cl.

La Lluna Negra es una cerveza negra de alta fermentación, que intenta imitar a una stout. En cuanto al aspecto posee un color marrón oscuro (no llega a ser opaca) en la que se aprecia una ligera turbidez y bastantes sedimentos en el fondo. Espuma de color beige de rápida bajada. Los aromas típicos de tostados así como algo acaramelados, pero además posee un ligero recuerdo floral. En boca entra con muchísima carbonatación, que llega a molestar, con unas notas amargas que poco a poco se van acentuando según avanza el trago, bastante agradables eso sí. Sensación muy fluida y con cuerpo bastante ligero, sin que lleguen a destacar esas notas tostadas o de café tan propias y agradables de las stout. Final con recuerdos a las levaduras. Quizás se hecha en falta un tostado algo mayor que le confiera mayor cuerpo (el ABV no es precisamente bajo para este tipo de cervezas…).

Lluna Morisca. Cerveza con barrica y macerada con hierbas aromáticas. ABV: 6,5%. Volumen: 33cl.

La Lluna Morisca es una cerveza un tanto peculiar y experimental (almenos de momento…). Ha estado envejecida en roble y además posee una tercera fermentación en botella (esto último no lo conocía en otras cervezas o ahora mismo no lo recuerdo …). Además ha sido macerada con hierbas aromáticas de la sierra de la Vall de Travadell y su nombre intenta hacer un recuerdo a los moriscos que habitaban estas tierras antes de que se los expulsara hace 400 años. En cuanto a la cata, se trata de una cerveza de color marrón oscuro con destellos rubíes, con muy poca carbonatación (ya me dijeron en la visita que se les había quedado algo corta) y con una espuma beige que forma una fina corona. En cuanto al aroma, muy complejo. Primeramente aparecen notas muy sugerentes de regaliz (muy similares a las de Keks Bianyenca Red Ale), y seguidamente aparecen notas a barrica y ligeramente tostadas, junto con aromas herbales muy penetrantes y aromáticos (mi pareja y yo no llegamos a discernir de que hierbas se trataba y eso que somos biólogos…quizás algo de manzanilla y de tomillo). Ya en boca, cerveza muy peculiar para mi gusto. Posee notas bastante ásperas a la par que agrias y afrutadas que recuerdan a la barrica (y en concreto a barrica de vino, ya que recuerda vagamente a un vino añejo). Las notas herbales son demasiado intensas a la par que descompensadas, y aportan una amargor bastante intensa. Una cerveza algo difícil para mi gusto, cosa que me ha hecho plantearme guardar alguna botella un par de meses por ver si se doma aunque sea un poco, pero no se como saldrá el experimento…

La sensación general ha sido algo menos positiva que con la Lluna y la Lluna Bruna. Quizás están menos rodadas que estas últimas, y les falten algunos retoques como dar más tostados y cuerpo en la Negra, y en la Morisca algo menos intensidad de las hierbas (menor tiempo de macerado?) y menos tiempo en esas barricas. Pero eso ya va a mi gusto. A ver si alguno las probais y me decís que os han parecido.

28 mar 2010

Observando la Lluna de València…

Hace unos días os hablaba de mi visita a los de Bodega Artesana, en el pequeño pueblo de Agullent. Este fin de semana he podido probar las cuatro diferentes Lluna que elaboran.

Antes de comentarlas, quería destacar una cosa. Y es que el pasado mes de octubre probé la Lluna y la Lluna Bruna, pero he de decir que en aquella ocasión me parecieron unas cervezas extrañas (por no decir mal hechas o en mal estado), ya que ambas sabían a humo (ahumado no, a humo) y a cenizas, así como algo agrias. La razón de querer conseguirlas de nuevo era para confirmar algunos comentarios positivos que me habían llegado últimamente, y así rechazar aquella imagen inicial tan negativa que me dieron. Y la verdad que ni yo ni mi pareja nos lo explicamos, ya que en esta segunda toma no tienen ningún recuerdo similar... Sólamente se me ocurre pensar o que se trató de algún error o de una mala tirada, o bien que algunos reajustes han sido los responsables de estas mejoras. Una vez dicho esto, vamos con la cata.

Lluna. Ale rubia con tercera fermentación en botella. ABV: 4,3%. Vol. 33cl.

Cerveza de color miel-anaranjada de mediana turbidez, con espuma blanca que persiste en una fina corona. Carbonatación bien integrada. Algunos sedimentos en el fondo. En cuanto al aroma, destacan sobretodo notas muy apetecibles a miel, junto con otras de confitura y fruta. Además existen otras notas herbales y ligeramente picantes a lúpulo junto con las notas a levadura. Ya en boca entrada con cuerpo ligero, bastante afrutado y con suaves notas al lúpulo. Final herbal y refrescante de persistencia media. Cerveza de trago fácil a la vez que expresiva y refrescante. Ya os adelanto que es la que más me ha gustado de las que elaboran, y le veo un buen potencial. Junto con mi pareja, nos dio la impresión de que quizás le sobra algo de agua, y que corrigiéndolo ganaría muchos enteros.

Lluna Bruna. Brown ale con tercera fermentación en botella. ABV: 4,8%. Vol. 33cl.

Coloración muy similar a la anterior, quizás menos turbia, y con una corona de color beige. En nariz se aprecian notas acarameladas y ligeramente malteadas, junto con notas afrutadas y a levadura, pero muy ligeras todas. Ya en boca es algo floja, posee poco cuerpo y las notas tostadas no se aprecian suficientemente, pero es verdad que los 4,8% tampoco permiten mucho más en cuanto a potencia gustativa. Pese a todo esto es una cerveza fácilmente tomable a la par que suave.


Ya para terminar, destacar que la sensación general ha sido muy positiva, ya que como he comentado, la experiencia anterior fue bastante decepcionante. Esto no hace más que reafirmarme en aquello que comenté hace poco en el blog de nuestro filósofo Max así como en el de las chicas de 2d2dspuma sobre la necesidad de ser o no ser indulgente durante los inicios de un proyecto. Aquellas primeras cervezas que probé hubieran merecido muchas críticas, pero la experiencia y las ganas de currar han acabado por dar buenos resultados y han hecho que cambie radicalmente mi opinión, cosa que quizás no hubiera ocurrido si mucha gente (yo incluido) nos hubiéramos ensañado con ellos. Con esto no pretendo cambiar la opinión de nadie, ni mucho menos, sólamente quería mostraros un caso que confirma lo que pensaba. Respeto la opinión de todos, esté o no de acuerdo con sus ideas, y pienso que cada uno es libre de decir lo que quiera. Faltaría más…
Un saludo para todos y espero que nadie se me mosquee, ya que no es mi intención.

3 mar 2010

Una señorita vestida de azul.

Primero que nada darle las gracias a Txema por regalarme esta cerveza. Debo decir que las ánsias por conseguirla eran elevadas hace unos meses, dado que las Rosita de edición limitada no son muy fáciles de conseguir, y en este caso menos aún ya que inicialmente fue elaborada pensando en su venta en exclusiva en el Hotel Arts de BCN. Pero para alegría de muchos, hace poco ampliaron su distribución y así poder llegar a un rango de público mayor, cosa que se agradece.

Muchos seguramente ya conoceréis los productos de Cerveses La Gardènia, una de las primeras micros catalanas (vio la luz allá por el 2007), y quizás incluso conozcais la Rosita Blue, pero dado que no existen muchas referencias sobre esta por internet he decidido escribir un comentario.

Rosita Blue. ABV: 5,5%. Volumen: 33cl.

Aunque la presentación de la botella es realmente preciosa (botella azul y etiqueta muy lograda), si nos detenemos en su contraetiqueta, vemos que está elaborada con miel, haba tonka y lima kafir, ingredientes poco habituales en la elaboración de cervezas. Pasando a la cata propiamente dicha, posee un aspecto amelado de mediana turbidez y una fina corona de espuma persistente. Carbonatación media-baja bien integrada. En aromas muy afrutada y cítrica, en la que destacan unas suaves notas a piel de albaricoque (y me atrevería a decir que a nísperos) junto con un punto de naranja confitada, todo esto acompañado además por un punto ligeramente especiado. Realmente en nariz ya se había ganado mi voluntad. Ya en boca progresa desde unas notas inicialmente florales (violeta) y muy cítricas que llenan la boca (ayudadas por la carbonatación), para posteriormente expresar unas notas más confitadas (albaricoque, membrillo), y termina por dejar un final amargo con ligeras notas a piel de naranja.

Sólo por el hecho de poseerla en la colección ya hubiera tenido más que suficiente, pero es que además que me ha sorprendido y muy gratamente, por su complejidad pero al mismo tiempo por lo fácil que se toma. Incluso me atrevería a decir que ha sido la que más me ha gustado de las Rosita que he podido probar (aún no conozco la Picant y la más lejana con pétalos de rosa). Gracias Txema otra vez por el regalo, eres un crack.