9 jun 2014

IX Mostra de Mediona.

Otro año más es llegar el mes de junio y con él la que merecidamente muchos consideramos como la gran fiesta del panorama cervecero peninsular. Hablo evidentemente de la Mostra de Mediona, feria que este próximo sábado 14 de junio cumple la friolera de nueve ediciones (se dice pronto…).



A día de hoy dudo muchísimo que haya alguien que desconozca la grandeza, la importancia, y también el mérito que tiene esta feria. A quienes hayáis asistido poco o nada os puedo contar a estas alturas y a quienes no lo hayáis hecho aún pues la verdad que tampoco ya que por mucho que leáis y por mucho que os puedan contar nada es comparable a disfrutar de una estupenda jornada en esta auténtica delicia que organizan año tras año los grandes de Ales Agullons en Sant Joan de Mediona, en pleno corazón de l'Alt Penedès.

Por increíble que parezca vistos los precedentes de años anteriores (aquí os dejo las crónicas de 2010, 2012 y 2013), nuevamente nos han vuelto a asombrar con un cartel que se antoja imposible de asumir en una sola jornada: 64 cerveceros, con la lógica presencia mayoritaria de productores de Catalunya, pero también del resto de la península y también foráneos como Siren, BrewDog y Stavio.

A continuación os dejo el listado de cerveceros:

1 - Ales Agullons (Mediona)
2 - As Cervesa Artesana (Montornès del Vallés)
3 - Ausesken (Olost)
4 - Barbas (Valladolid)
5 - Beercat (St. Marçal)
6 - Bendita Malta (Aineto)
7 - Birra 08 (Barcelona)
8 - Birra Stavio (Roma)
9 - Birres Ribes (St. Pere de Ribes)
10 - Bleder (Rubí)
11 - Brewdog (Ellon)
12 - Castel (El Pobo)
13 - Cerberus (Artès)
14 - Cerveses de la Segarra (Sta. Coloma de Queralt)
15 - Cerveza Artesana Jara (Villanueva del Fresno)
16 - Companyia Cervesera del Montseny (St. Miquel de Balenyà)
17 - Cotoya (Asturias)
18 - Domus (Toledo)
19 - Dougall's (Liérganes)
20 - Edge Brewing (Barcelona)
21 - El Oso y el Cuervo (Noblejas)
22- Els Minairons (Òdena)
23 - Espiga (St. Llorenç D'Hortons)
24- Espina de Ferro (Vilanova del Camí)
25 - Ester i Marc (Valls)
26 - Falken Brewing (Vitoria)
27 - Gisberga (Belver de Cinca)
28 - Guineu (Valls de Torruella)
29 - Hope (St. Boi de Llobregat)
30 - Hoz (L'Hospitalet de Llobregat)
31 - La Calavera (Ripoll)
32 - La Cibeles (Leganés)
33 - La Font del Diable (Vilanova i la Geltrú)
34 - La Mataró (St. Pol de Mar)
35 - La Pirata (Súria)
36 - La Vella Caravana (Menàrguens)
37 - L'Anjub (Flix)
38 - Laugar (Gordexola)
39 - Les Clandestines (Montferri)
40 - Llúpols i Llevats / Glops (L'Hospitalet de Llobregat)
41 - Lupulus (Zaragoza)
42 - Maquis (Barcelona)
43 - Marina (Blanes)
44 - Mas Malta (Sta. Perpetua de la Mogoda)
45 - Molta Birra (La Bisbal de L'Empordà)
46 - Moon (Lliçà d'Amunt)
47 - Moska (Sarrià de Ter)
48 - Nomada (Sabadell-Vitoria)
49 - Popaire (Blanes)
50 - Ratpenat Cerveseres (Barcelona)
51 - Redneck Brewery (Cantabria)
52 - Reptilian (El Vendrell)
53 - Rústica Bufona (Escaladei)
54 - Senglaris (St. Cugat del Vallès)
55 - Sesma Brewing (Sesma)
56 - Sevebrau (Villanueva de la Serena)
57 - Siren (Finchampstead)
58 - Steve's (Barcelona)
59 - Tro Ales (Barcelona)
60 - Veer (Sebúlcor)
61 - Whym (Cassà de la Selva)
62 - Yakka (Murcia)
63 - Yria/Guinea Pigs (Noblejas)
64 - Zulogaarden (Molins de Rei)

Si a este extenso cartel le sumáis música en directo, buena comida, coleccionismo, una feria de artesanía y sobretodo muy buen ambiente y muchas ganas de pasarlo bien, desde luego la jornada se prevé apasionante.

A continuación os dejo la promo de esta edición y solo me queda deciros que por supuesto allí nos veremos. Salut i bona birra!!



5 jun 2014

El lúpulo cocinero: cebollas de Bamberg.


Después de mucho tiempo sin publicar en la sección de El Lúpulo Cocinero quisimos aprovechar la excusa brindada por el FFdA del pasado fin de semana para lanzarnos de nuevo a la cocina y marcarnos una receta típica de Franconia, región situada en el norte de Baviera, Alemania.


Hablo de las típicas cebollas de Bamberg, o en alemán Bamberger Zwiebeln, una receta no excesivamente complicada (aunque requiere su tiempo y elaboración) y en la cual utilizamos cerveza rauchbier como ingrediente y también como maridaje. Por supuesto la receta que hicimos se trata de una de tantas formas posibles de cocinarlas, ya que según donde busquéis podréis encontrar un tipo u otro de carne para el relleno, más o menos grasa…

Así que sin más, a continuación os dejo la receta.

- Ingredientes (para unas dos personas) -


- 2 cebollas grandes.
- Mantequilla.
- Perejil.
- Mejorana o en caso de no encontrar podéis utilizar orégano.
- Nuez moscada.
- 250 g de carne picada de cerdo.
- 1 huevo.
- Un par de rebanadas de pan duro remojadas en leche.
- Sal y pimienta.
- Unos 250 ml de caldo de carne.
- Unos 25 cl de cerveza rauchbier (en nuestro caso Schlenkerla Märzen).
- Un par de cucharadas de harina.
- 4 lonchas de panceta ahumada (o también podéis utilizar bacon ahumado).

- Elaboración -

1. Limpiamos las cebollas, cortamos una especie de tapadera con la parte superior y también cortamos la base para que tenga un buen asiento. A continuación vaciamos las cebollas con una cuchara parisina o algo similar. Aunque dependerá del tipo de cebolla y el grosor de cada capa, con que dejéis dos capas bastará para alojar dentro la mezcla y que no se escape al cocinarlas.

2. Picamos lo que hemos sacado de dentro de las cebollas y sofreímos en una sartén con mantequilla hasta que la cebolla quede transparente. Añadimos mejorana seca y un poco de perejil picado a la sartén y retiramos del fuego.

4. En un bol a parte mezclamos la carne picada con la cebolla sofrita, el huevo y el pan remojado con leche y la mitad de la panceta picada previamente. Mezclamos bien con las manos y añadimos sal, pimienta y nuez moscada al gusto.

5. Rellenamos las cebollas con la mezcla y las ponemos dentro de un recipiente con tapa apto para el horno (nosotros utilizamos una cazuela de barro). En ese recipiente añadimos medio vaso de caldo de carne y tapamos.

6. Cocinamos las cebollas al horno a 180ºC durante 45-60 min, dependiendo del tamaño de las cebollas. Durante la cocción iremos comprobando el caldo, si hace falta se añade más a media cocción.

7. Una vez cumplido el tiempo añadimos la cerveza y cocinamos en el horno otros 30 minutos.

8. Tras esos 30 minutos lo sacamos del horno y reservamos las cebollas. En el mismo recipiente (si habéis utilizado una cazuela de barro, sino pues en una olla) añadimos un poco de harina previamente disuelta en un poco de agua fría y cocinamos al fuego unos minutos para que se haga la harina. Vamos removiendo muy bien hasta que la salsa espese, quedando ligeramente untuosa. Si la salsa está un punto amarga podéis corregir con un poco de azúcar moreno y removerlo hasta que se integre en el conjunto. También corregimos de sal y pimienta.

9. Finalmente freímos bien la panceta que no habíamos utilizado y la ponemos encima de cada cebolla. Servimos las cebollas en plato hondo con un poco de salsa y espolvoreamos un poco de perejil recién picado por encima.


Si os apetece podéis acompañar las cebollas con sauerkraut (chucrut para los amigos), un poco de puré de patatas y mostaza dulce. Para beber, por supuesto, nada mejor que tomar la misma cerveza con la que hemos cocinado, que en nuestro caso fue la magnífica y ahumadita Schlenkerla Märzen.

Solo nos queda animaros a que os atreváis con esta receta, muy resultona y pese a los  numerosos pasos y el tiempo de cocción es bastante sencillita. Ah, y por supuesto, ¡Guten appetit!¡Prost!

2 jun 2014

#FFdA nº5


Seis meses después volvemos con un nuevo “Finde Fondo de Armario” , concretamente la quinta edición y también la quinta vez que me embarco en esta genial excusa brindada por l’amic Birraire.


Para quien no sepa de lo que hablo, el FFdA básicamente es, como decía, simple y llanamente una excusa para desempolvar esas cervezas que han ido quedando en lo más fondo de nuestro “armario cervecero”. Estas cervezas, guardadas bien por ser más especiales, por tener buen potencial de envejecimiento o directamente por simples descuidos, pueden por fin ver la luz en un fin de semana en el que unos cuantos amantes de la cerveza nos conjuramos para dar rienda suelta a lo que termina siendo una auténtica bacanal.

En nuestro caso empezamos con una cerveza que compré en Mediona el año pasado a los “marinos” Kevin y Pep, una elaboración que me sorprendió mucho en barril en la edición 2012 de esta feria y que repitieron de nuevo en 2013 también en botella. Hablo de Marina Vinya Hop, una cerveza que como bien indica su nombre está hecha con mosto de uva, pero también con levadura de cava, y que decidí dejar olvidada para ver si al igual que la mítica Cantillon Vigneronne tenía un buen potencial de envejecimiento.


De buenas a primeras y pese al año de guarda sorprende la viveza de su carbonatación y su espuma blanca, aparentemente frágil pero persistente, que corona un bonito líquido de color dorado pálido pero muy brillante. En nariz destacan recuerdos a uva blanca, cítricos, y también a levadura tipo saison, cítrica y un punto especiado, y de fondo una base con fruta de hueso y también floral, además de cereal. Compleja y aparenta ser muy refrescante.  En boca es muy afrutada, destaca aún más la uva que en nariz, acompañando algo de limón, y dejando un final seco y astringente, con un ligero recuerdo a pan y frutos secos. Muy ligera y fresca, pese a los 7,5% de alcohol, que se perciben al ir avanzando el trago. La pega más destacable quizás sea la abundante carbonatación, no muy molesta pero en mi opinión quizás excesiva, aunque esta ayuda a hacerla más liviana. En conclusión y en mi opinión estamos ante una gran cerveza de frutas, que fusiona maravillosamente dos mundos que amo profundamente (y a los que también hice varios guiños en el anterior FFdA) como son el del vino y el de la cerveza. El año extra en botella lejos de apagarla creo que la ha mejorado, integrando y redondeando los diferentes matices, incluso me atrevería a decir que el potencial de envejecimiento que tiene, por frescor y carbonatación, es aún bastante grande. Mi más sincera enhorabuena por esta gran cerveza, “marinos”!

Tras la grata sorpresa y antes de continuar con más “cervezas polvorientas” os dejo una foto del ágape cervecero que nos improvisamos la noche del sábado para hacer algo de fondo ante la que se avecinaba…

Tendréis más detalles en la próxima entrada ;).

Tras la cena llegó el turno de vestirse de oscuro, y para ello nada mejor que una Revelation Cat Black Night, una cerveza con un año de envejecimiento previo a su embotellado en 2012. Tras recibir el premio en Ratebeer a la mejor cerveza italiana de 2013 y tras perdérmela en su momento en el mítico Freiburg de Manolo & Cía., no paré hasta encontrarla. Finalmente fueron los amigos de Labirratorium quienes la trajeron a su tienda hace un año y desde entonces y hasta el pasado mes de enero estuvo a buen recaudo en su madriguera cervecil, momento en el que la buena de Aurora me la trajo hasta mi querido Bellreguard. ¡Mil gracias por ello, panda!


Posee un aspecto aterrador pero al mismo tiempo sugerente, vestida de color negro impenetrable (haciendo un guiño a su nombre, casi tanto como un Nazgûl), con una preciosa espuma marronácea de burbuja minúscula de persistencia media. En nariz destacan unas atractivas notas a chocolate, algo de torrefactos y un puntito de café, acompañado todo ello por notas a fruta madura, especialmente higo, o más concretamente pan de higo, y también ciruela pasa, además de regaliz, vainilla y también un punto alcoholico. Ya en boca vuelven las citadas notas a cacao e higos, algo de canela, vainilla y regaliz, con un amargor inicial destacable pero que se disipa conforme avanza el trago, momento en el que es el alcohol quien domina, aportando calidez y dejando un final largo. Textura sedosa pero no excesivamente untuosa, y en ello tiene mucho que ver la carbonatación, de burbuja minuscula pero perceptible. Una imperial stout diferente, un punto dulce pero para nada empalagosa, menos torrefacta y amarga de lo que últimamente es habitual en el estilo, compleja y sobretodo muy equilibrada pese al punto de alcohol (nada arrollador pese a tratarse de unos ostentosos 14%). En definitiva, de lo mejor que he tomado en todo el año.

Después de las gratísimas sensaciones anteriores solo podíamos cerrar el festín del fin de semana con una cerveza muy especial. Así que rebuscando entre las telarañas más tupidas de la bodega me topé con una de esas joyitas que uno nunca se atreve a abrir por tenerle un respeto supremo pero a la que sintiéndolo mucho le había llegado su hora.


Como bien podéis ver en la foto se trata de una Rodenbach, cervecera reconocida por sus ales rojas flamencas aunque algunos afirman que sus elaboraciones actuales no tienen nada que ver con las que sacaban hace unas décadas y antes de ser comprada por Palm. Una de esas personas es Sven, amigo, gran persona y una auténtica institución en lo que a cerveza belga se refiere, y fue precisamente él quien me regaló esta joyita, una Rodenbach Vin de Cereale 2004, cuando visitamos su mítico Drunk Monk de Mataró por segunda vez, a finales de 2011.

Pero además de especial a nivel personal, esta cerveza también es muy singular en lo estrictamente cervecero puesto que se trata de una elaboración que Rodenbach ya no produce. Si os fijáis en la etiqueta podréis ver que es de 2004, único año en el que se produjo esta cerveza de forma limitada, y ya que justo ahora se cumplen 10 años de ese momento me pareció una ocasión inmejorable para abrirla.

Otro detalle que no se aprecia tan bien en la foto es que toda la producción es del “foeder 132”, es decir, toda la cerveza procede de una misma tina de madera, la nº 132 de las casi 300 que tiene la fábrica actualmente. Por lo tanto, y a diferencia de otras elaboraciones de la casa, en esta Vin de Céréale no se mezcla cerveza joven con otra más o menos envejecida como si ocurre en la Rodenbach más básica (3/4 joven y 1/4 envejecida dos años), la Gran Cru (1/3 cerveza joven y 2/3 envejecida) o la Vintage (usan Gran Cru como base aunque luego la envejezcan en barricas durante dos años). Esta Vin de Céréale es la cerveza de 2004 pero dejada envejecer durante 3 años antes de sacarla a la venta, y además se trata de la elaboración con mayor contenido alcohólico de la casa (10%). Pero dejémonos de números y barricas y vayamos a lo que realmente importa que es el contenido.

Foto con algunas de las tinas de madera tomada de Wiki.

Ya en copa presenta un aspecto realmente tentador, con un color cobre viejo, con una espuma prácticamente inexistente, y una carbonatación a penas perceptible. En nariz destacan mucho las notas dulzonas por un lado, mucha manzana asada, miel y uvas pasas, así como un punto de toffée, y por otro un punto vinoso, como de un oloroso, con notas marcadas a madera y oxidación, pero también notas a vinagre de módena no muy estridente, y vagos recuerdos a yogur. Por supuesto la oxidación también está presente con recuerdos a frutos secos como la avellana y también marcada acetona, aunque he de reconocer que menor de lo esperado. En boca, detrás de una entrada sorprendentemente viva, fresca y nada empalagosa, vuelve la misma dualidad descrita arriba, por un lado es muy vinosa y afrutada, como un jerez dulce pero con recuerdos a frutos rojos y también a ciruela pasa e higos, y en segundo plano aparece un golpe de acidez sorprendentemente vivo aunque este no conlleve una excesiva astringencia. ¡Ah! Y de sus 10% de alcohol ni rastro...  Curiosísima, sorprententemente joven pese a su más que evidente edad, y complejísima. Tanto es así que nos tiramos media hora alucinados con ella, oliéndola y saboreándola a sorbos pequeños, comentándola como pocas veces he podido disfrutar delante de una copa. De veras, maravillosa. Sin lugar a dudas y sin tener en cuenta todos los aspectos de limitada y singular que la rodean, es de las mejores cervezas que he tomado en mi vida. Un 10 para una década hecha botella. Mil milions de gràcies Sven, de tot cor!

Y con este auténtico regalo para los sentidos y sus diez años a la espalda doy por cerrado el triplete que ha conformado mi particular FFdA. Por último quiero dar las gracias nuevamente a Joan por su bendita excusa y también felicitarlo por haber conseguido que aquel germen que propuso hace justo ahora dos añitos se haya convertido a día de hoy en una fecha inexcusable dos veces al año para unos cuantos amigos cerveceros. Salut i bona birra!


Para quienes queráis leer los anteriores FFdA, aquí tenéis los enlaces a la primera, segunda, tercera y cuarta edición.

29 may 2014

La taberna de Moe… ¡existe!


Es muy posible que la mayoría ni recordéis que en su momento saqué una sección que bauticé como “Bares, qué lugares” , en honor al mítico tema de Gabinete Caligari. Y es que desde entonces, hace algo más de dos años, no he publicado ni una triste entrada que engrose la sección, pero justo hace unos días me topé con uno de esos locales bastante peculiares que merecen estar en ella sin ninguna duda.


Aquellos que seáis seguidores de la serie de animación The Simpsons conoceréis la Taberna de Moe, ese antro donde Homer Simpson suele apagar sus penas con cerveza Duff junto a sus desdichados camaradas. Pues bien, este local tiene su versión real en el Universal Studios Resort, en Orlando, Florida.





Como si estuviéramos en la mismísima serie, allí dentro uno puede tomar Duff de barril o en botella en sus versiones normal, Lite y Dry, pero también pedirse el “flameado de Moe”, probar suerte en el “love tester”, incluso recibir esas llamadas cargantes que hace Bart a Moe desde el sofá de su casa…





Sí, ya sé que entre todos los que estéis leyendo esta entrada posiblemente no haya muchos interesados en incorporar este local a una futurible ruta cervecera por la costa este estadounidense, pero ya sea para pasar el día con niños o para sacar ese freak que todos llevamos dentro, no deja de ser una opción interesante, no os parece? Desde luego lo que no me podréis negar es que para explotar filones publicitarios los yanquies son únicos…


Aquí os dejo un enlace de una web donde alguien cuenta su experiencia en el local.

P.D. Todas las fotos tienen sus respectivos derechos de autor.


26 may 2014

Recreando una cerveza nórdica de 3000 años de antigüedad.

En numerosas ocasiones os he mostrado mi pasión por el maravilloso mundo de la historia y la arqueología cervecera con entradas realmente variopintas, desde noticias sobre hallazgos muy antiguos, pasando por recreaciones de estilos tristemente desaparecidos más recientemente, sin olvidar algunos monográficos sobre estilos poco conocidos y que resisten con más pena que gloria los embates del tiempo y más aún de las modas.

El caso que hoy nos ocupa es una cerveza elaborada en colaboración entre la cervecera danesa Skands Bryggeriet y el Museo Nacional de Dinamarca cuya receta se inspira en unos restos de más de 3300 años de antigüedad. Estos se encontraban en un cubo de corteza de abedul que a su vez estaba dentro de una tumba conocida como “la joven de Egtved” (aquí tenéis más información), por estar cerca de la población con ese mismo nombre, en el sur de la actual Dinamarca.

Etiqueta de la cerveza, Skands Egtvedpigens Bryg.

Los restos, fechados en la edad del bronze y por lo visto bastante reputados por ser uno de los ejemplos mejor conservados de la cultura nórdica para esa época, fueron descubiertos en 1921 y pertenecían a una joven de entre 16 y 18 años.

Foto del emplazamiento original, tomada de aquí.
Restos en Copenhagen. Foto tomada de aquí.

Recreación de la joven de Egtved. Ilustración tomada de aquí.

Arriba podéis ver los restos originales que hoy en día se encuentran alojados en Copenhagen. En la población original, Egtved, existe una recreación de la tumba original que podéis ver en la siguiente foto.

Recreación de la tumba que se puede visitar en Egtved.
Foto tomada de aquí.

Las condiciones ácidas de las tierras pantanosas de los alrededores por lo visto permitieron la buena conservación de la tumba hasta la actualidad y además del cuerpo (del cual se conservó el pelo, el cerebro, parte de piel y las uñas) y su indumentaria, entre el ajuar funerario se encontraba el citado cubo en cuyo interior había los restos de una bebida fermentada hecha con malta de trigo, miel, mirto, polen y un tipo de arándano rojo.

Cubo que contenía los restos de la bebida fermentada.
Foto tomada de aquí.

Tal y como comenta Peter Steen Henriksen, trabajador del museo y entusiasta cervecero, “teníamos una lista básica de ingredientes pero el reto fue encontrar la relación entre ellos. ¿Es esta bebida la que la gente de Egtved llevó a las tumbas? No podemos asegurarlo, pero al menos se trata de una suposición fundamentada”. También añade “trabajar con un cervecero experimentado ha sido crucial para el resultado”.

Birthe y Peter probando la cerveza.
Foto tomada de aquí.

Birthe Skands, cervecera de la fábrica comenta “Fue un reto excitante. Teníamos la lista de ingredientes a utilizar pero algunos pueden ser difíciles de trabajar. Demasiada miel hace que la cerveza sea demasiado dulce, demasiado mirto de Brabante podría hacerla demasiado fuerte. La idea era crear una cerveza equilibrada”.

Foto tomada de aquí.

Finalmente la cerveza posee 5,5% de alcohol y ha sido embotellada en los formatos de 50cl y 25cl. Por si a alguien le interesa se pueden adquirir en la tienda online del museo al precio de 5,20€ y 2,80€ respectivamente.

Aunque es muy posible que esta recreación o reinterpretación tenga muy poco que ver con la bebida milenaria original, para quienes tengáis alma de beer hunter como un servidor no me negaréis que es toda una tentación.


22 may 2014

Revelada la cuarta Ommegang dedicada a Juego de Tronos.

En numerosas ocasiones os he demostrado mi pasión y devoción por la genial serie Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin, y su exitosa adaptación a televisión, Juego de Tronos, que toma el nombre del primero de los libros. En ese sentido hoy quiero compartir con vosotros el anuncio de la cuarta cerveza que la cervecera estadounidense Ommegang dedica a la serie después de Iron Throne, Take the Black Stout y Fire & Blood.


Como se puede apreciar en la etiqueta, en este caso se llamará Valar Morghulis, en referencia a la conocida frase de la serie, que también da nombre al último capítulo de la segunda temporada de TV, cuyo significado en “alto valirio” es “todos los hombres deben morir” (me ahorro explicaciones en plan spoiler...).


Allá por el pasado mes de diciembre los fans votaron esta dubbel en su página de Facebook entre cuatro propuestas distintas. Las otras opciones fueron una tripel llamada Seven Kingdoms (Siete Reinos), una quadrupel llamada Hand of the King (La mano del rey), y otra quadrupel llamada Khal, todos ellos elementos con mucho significado dentro de la serie.


La cerveza saldrá al mercado el próximo otoño y al igual que las anteriores ediciones  vendrá embotellada en formato de 75cl pero en este caso llevará grabado en el corcho la frase “valar dohaeris” que se traduciría como “todos los hombres deben servir”.


Así que a los seguidores de la serie ya sabéis lo que os espera… ¡A mover vuestros contactos si queréis haceros con una!


20 may 2014

Un fin de semana por Roma (III): Baguetteria del Fico y No.Au.


Un mes largo después del último post de la escapada a Roma vuelvo a la carga para hablaros de dos locales quizás algo menos conocidos y cuyo grato descubrimiento se lo debo enteramente a la Reina Lúpula, quien tiene una mano especial a la hora de encontrar bares auténticos y mil y una veces recomendables.

El primero de ellos, situado en un callejón cercano a la maravillosa Piazza Navona, se llama la Baguetteria del Fico.


En un principio teníamos apuntado este local como una opción de socorro y muy céntrica para comer buenos bocadillos y sándwiches acompañados de buenas cervezas italianas. Pero cual fue nuestra sorpresa al ver que aquel minúsculo espacio limitado a una barra pequeña con varios taburetes, era un auténtico edén con más de 150 referencias en botella, la mayoría de buenas cerveceras italianas (B. del Borgo, Montegioco, Brewfist…) pero también foráneas (Thornbridge, Wildbeer, BrewDog, To Ol, Mikkeller, Rogue, Sierra Nevada, bastantes belgas como Rochefort, De Ranke…).

Inesperado vergel...

Así que el plan previsto de un bocadillo apresurado tuvo que ser forzosamente modificado por una velada algo más pausada y sobretodo placentera. Qué remedio, la vida del beer-bon-bevant… ;).

Pedimos dos referencias de la italiana Brewfist, una de las cerveceras de las que había probado pocas cervezas antes de este viaje (aunque alguna de nivel destacable) y que terminó dándonos varias y muy gratas sorpresas el fin de semana. Burocracy, una IPA dulzona, algo cítrica y amarga que no nos terminó de convencer, y también Green Petrol, una black IPA arrolladora, una auténtica bomba de lúpulo, suntuosa y sugerente, con notas de lúpulo resinoso y pino, contrarestadas por una buena base maltosa y torrefacta, con cuerpo rotundo y final muy largo. Me gustó mucho.

El "petrolaco" de la derecha no se me olvidará fácilmente...

Para comer, y aunque mucha gente se pedía los famosos bocadillos que dan fama a este local, preferimos elegir, recomendados, dos platos variados con quesos y embutidos cuya calidad, sinceramente, me dejó boquiabierto: embutidos de cerdo, pato, jabalí y ciervo, un gorgonzola glorioso, un queso trufado (creo que pecorino) inolvidable…. De veras, maravilloso y aunque el precio no fuera barato mereció mil veces la pena pedirlos.

Podría vivir a base de estos quesos y embutidos...

¡Madre mía qué gorgonzola!

Para seguir cortando tanta grasa elegimos, también recomendados, una Birra del Borgo Hoppy Cat, otra Black India Ale (os dejo las batallitas terminológicas a quienes gusteis de ellas…) pero en este caso con un color mucho más claro y cuerpo más ligero, muy bebible, con lúpulo intenso de tipo resinoso y cítrico, aunque en mi opinión falta de una buena base. Simplemente no me convenció.


Y con esta cerveza dimos por cerrada una velada inesperada para seguir disfrutando del majestuoso centro histórico de Roma.

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El segundo local del que os quería hablar se llama No.Au y está situado muy próximo al anterior, también en el flanco oeste de Piazza Navona pero más al norte, en la escondida Piazza di Montevecchio. Por lo visto este local lo abrieron los propietarios de B. del Borgo y Baladin hace un par de años junto a otros socios, y de ahí que ambas cerveceras estén bien representadas.


Cuando llegamos, a media tarde, estaba completamente vacío, lo que por un lado nos hizo temer lo peor, pero al mismo tiempo pensamos, “total, una cerveza tranquilitos y nos vamos”. Cuan equivocados andábamos…

Los interiores, poco luminosos y con una decoración digamos entre pop y kitsch pero no recargada, con decenas de objetos curiosos (entre ellos varias ediciones de Birra del Borgo realmente chulas con las que se nos abrió el apetito coleccionista…). Un ambiente realmente acogedor.


Nos sentamos en la barra y tras leer detenidamente las referencias en barril nos pedimos una pinta de Montegioco Draco (una especie de barleywine cálida, rebosante de notas dulzonas y de fruta confitada, pero muy equilibrada y para tomar con calma) y otra de Opperbacco Imperial Deep Underground (I.stout versión de la Deep Underground con regaliz y café, muy redonda, con las notas aportadas por el regaliz y el café muy presentes, sobretodo las del segundo). Dos gratas sorpresas.

Dos copones para empezar...

Viendo que la cosa iba mejor de lo esperado acomodamos las posaderas y pedimos dos Birra del Borgo más ligeritas en previsión de lo que nos esperaba: Perle ai Porcia por un lado (supuestamente una oyster stout con predominio de notas a cacao y fruta oscura así como algo de regaliz pero el recuerdo de las ostras es muy poco evidente) e Imperiale Imperial Russian Stout por otro (rotunda imperial stout rebosante de notas de fruta madura, higos, pasas, también regaliz y cacao).



Acumulábamos varias cervezas contundentes así que era hora de ir pensando en comer y como los gerentes eran encantadores, muy amables y accesibles (además que una de ellas, Marcia, hablaba perfectamente en español…) nos dejamos aconsejar y nos sacaron por un lado un plato de sardinas escabechadas caseras realmente muy ricas, y sobretodo un platazo sensacional a base de pollo de corral en una salsa que no consigo recordar, creo que a base de cerveza ahumada. Posiblemente la mejor carne de esta ave que haya comido jamás, tierna y jugosa, se deshacía en la boca casi como si fuera mantequilla, repleta de sabor… ¡¡Qué maravilla (estoy salivando solo de recordarla…)!!

Si las fotos transmitieran sabores y olores...

Como se ve en la foto, para acompañar este manjar de dioses nos dejamos recomendar y elegimos una botella de Montegioco Mac Runa Peated de 75cl (casualidades de la vida la tomamos de barril dos días antes en Ma Che Siete y aún gustándonos la disfrutamos bastante más en botella). Con el toque de malta tipo turba no excesivamente intenso, ligeramente ahumado, dando complejidad y equilibrio al trago… Ah, y maridó a la perfección con el plato de pollo.

Viendo que además de cervezas también tenían buenos vinos decidimos probar suerte con un vino blanco dulce italiano y dejar momentáneamente la cerveza, para dar finalmente por cerrada la velada con un par de copas de Baladin Xyauyú Barrel, invitación de la casa. En cuanto a las notas, con las que llevábamos encima solo consigo rescatar de la libreta un “fantástica” ;).

Un final inmejorable...

Y así, tras más de ¡cuatro horas y media! en este local (y eso que iba a ser una cerveza rápida…), bastante entonados, para qué negarlo, pero también extasiados de placer, nos despedimos de este remanso de paz y su cálido equipo, en especial de la buenaza de Marcia. Solo por conocerla y comer ese pollo con esa Montegioco ya merece la pena venir aquí mil veces!

Visitar locales de gente tan encantadora es una gozada!

Y entre tanta buena cerveza, comida y gente doy por cerrada esta tercera entrega con dos locales menos conocidos pero en mi opinión realmente muy recomendables.