
En Argelès-Sur-Mer, un pequeño pueblo situado entre Perpignan (Francia) y Roses (Cataluña), dentro del
Languedoc-Roussillon francés, se encuentra la
Brasserie Artisanale des Alberes, la microcervecera que elabora las
Cap d’Ona. Cabe destacar que ésta fue una de las primeras micros que vieron la luz por esa zona, allá por el 1999, mucho antes que otras catalanas actuales, que han aprovechado la creciente cresta de la ola en la que nos encontramos. Actualmente elaboran 6 cervezas básicas (
Blonde,
Pils,
Blanche,
Ambrée,
Spéciale y
Bio) pero además poseen entre sus productos algunas estacionales (
Noël,
Bière de printemps,
Au muscat,…), algo más difíciles de conseguir y que no aparecen ni en la propia web. Hasta ahora solamente conocía la
Blonde, la
Ambrée y la
Spéciale, y no tengo nada que destacar de ellas ya que son correctas sin más, pero hace un tiempo pude conseguir la
Bio y la
Au Muscat, que las voy a comentar entre hoy y mañana.

En cuanto a la
Cap d'Ona Bio (33cl, ABV 4,5%), como ya hace suponer el nombre, está elaborada con maltas de cultivo ecológico. He de decir que en un principio muchos de los productos (ya sean cervezas u otras cosas) con el apelativo “bio” o relacionados, me causan algo de rechazo porqué por desgracia muchas empresas alimentarias utilizan esa denominación para tener mayor tirada, cosa que no comparto ya que muchas veces se engaña al consumidor. Dejando “rollos marketineros” a un lado, la cerveza en sí posee un color pajizo oscuro, una ligera turbidez, espuma blanca y persistente y una carbonatación media-baja con burbujas pequeñas. En nariz destacan notas a levaduras, algo lácticas, junto con notas afrutadas y a miel. Ya en boca, la entrada es levemente carbonatada y chispeante, muy fresca, en la que destacan primeramente esas mismas notas que recuerdan a miel, así como notas florales y a fruta tropical (algo de piña y notas cítricas en general). Posee un cuerpo y un paso por boca ligero. El final es suavemente amargo pero muy ligero también. En este caso, los prejuicios “
Bio” se van al traste claramente, ya que es una cerveza que se toma fácil pero que da bastante juego pese a su ligereza.
Antes de terminar quería decir que aunque algunos tratan las Cap d'Ona como catalanas (o de Catalunya Nord) realmente está en territorio francés, y como tal la he etiquetado. Aunque ya sabemos que la política da para mucho y una zona como el Rossellón más aún.
Mañana ya comentaré la Au Muscat, por no hacerlo demasiado pesado hoy.