¡Ya era hora de que por Valencia tuviéramos una semana entera con un sol bien radiante! Luego dicen que aquí siempre hace calor, pero a la hora de la verdad… Bueno, pues con este buen tiempo nada mejor para comer que algo ligero y refrescante y acompañarlo con alguna cerveza acorde. De este modo empezamos el mes con la sección del Lúpulo Cocinero.
La receta de hoy la hicimos hará unas dos semanas pero ahora que por fin parece que las nubes nos van a dejar tranquilos unos días pensamos que es el momento de sacarla.
Se trata de una adaptación de un makisushi (una de las variedades de sushi más conocidas por aquí, aunque no la más consumida en Japón, con esa forma característica de rollito con alga nori envolviéndolo) ya que en realidad ni posee alga ni lo hemos hecho con el makisu (la esterilla de bambú). Repito, es una interpretación muy personal que en realidad está pensada por y para la cerveza que queríamos beber (y que hace unos días publicamos entre las cervezas del mes): Green Flash West Coast IPA.
Vamos pues con la receta.
Ingredientes (4 personas):
- 200g arroz
- 1 mango
- 300 g. atún rojo fresco (cuanto más fresco mejor).
- Jengibre fresco
- 1 lima
- Cilantro fresco
- Salsa soja
- Wasabi
- Sal de wasabi (opcional)
- Vinagre (preferiblemente de arroz aunque en su ausencia puede utilizarse vinagre de manzana).
- Surtido de pimientas.
Elaboración:
- Aunque en nuestra opinión es casi un pecado, por evitarnos disgustos merece la pena congelar el atún una noche y luego descongelarlo otra vez.
- En primer lugar poner a hervir el arroz (20 minutos aprox.).
- Mientras, cortar el mango en lonchas finas y el atún en lonchas tipo sashimi (lonchas de unos 5 mm.). Pelar y rallar el jengibre. Rallar la piel de la lima. Reservar todo.
- Cuando esté el arroz, escurrir el agua y mezclar con un chorrito de vinagre. Dejar que enfríe.
- Montaje del plato. Como ya hemos dicho antes, en nuestro caso decidimos hacer una especie de makisushi “gigante” sin rodearlo de alga nori. Sobre una primera capa de arroz añadimos las láminas de mango, luego otra capa de arroz y justo antes de terminar con el atún manchamos ligeramente con una punta de wasabi (los que no hayáis probado este ingrediente controlar de no pasaros por no lamentar después…) así como con la sal de wasabi (en caso de no encontrarla se puede sustituir por otras sales). Sobre esto extendemos el atún intentando cubrir todo el arroz y por encima de este añadimos la ralladura de piel de una lima (evitar rallar la parte blanca), el jengibre, un poco de pimienta y añadimos unas cuantas hojas de cilantro. Para acompañar mezclar la salsa soja con una punta de wasabi (al gusto).

En cuanto al maridaje, sin querer ser ni sonar pretenciosos, es con diferencia uno de los mejores que en nuestra opinión hemos conseguido en estos meses que llevamos explorando el tema del maridaje con cerveza. Teníamos en mente tomar una IPA de estilo americano pero no queríamos una cualquiera. Y me explico. Pensamos en una IPA con carácter pero que tampoco fuera excesiva tal que una doble IPA. Así que esta Green Flash West Coast, con sus 7,3% de alcohol, era una opción interesante.

Realmente pensamos el plato tras probar la cerveza y queríamos complementar punto por punto los matices del lúpulo que tanto nos gustan y que en la cerveza estaban presentes. El cuarteto de lúpulos que contiene: Simcoe, Columbus, Centennial y Cascade. Si nuestros apuntes no fallan, el Simcoe aporta notas de frutas, presentes en el plato mediante el mango; el Columbus aporta carácter; el Centennial añade notas de pino y resinosas, además de cítricas, presentes estas últimas con la adición de lima; Cascade agrega notas florales, también presentes a través del jengibre fresco. Si a todas estas notas le dais un cuerpo suficiente como el que os decía y una agradable frescura, nos encontramos con una cerveza que le va como anillo al dedo al plato y es que como ya sabréis, una de las “reglas de oro” del maridaje con cervezas lupuladas es que van bien con comida grasa (pescado azul en este caso) así como con el picante (salsa soja con wasabi). Pero independientemente del maridaje, esta es una de las mejores IPAs que hemos probado en mucho tiempo.
Esperemos que os animéis a hacer esta sencilla combinación y en caso que os lanzeis de esta u otra forma (ya que en el fondo esto de la cocina no es más que probar y disfrutar) comentéis por aquí que tal la experiencia.
P.D. Hoy justo se cumplen 3 semanas desde el devastador terremoto (y tsunami asociado) que asoló Japón. Esta receta y el post en sí es una pequeño homenaje a un país que admiramos con devoción. ¡Ánimos nipones! ¡Os llevamos en nuestro corazón!